El 11 de mayo, miles de estudiantes malagueños hemos secundado la huelga de una hora convocada por el Sindicato de Estudiantes contra el fascismo y para manifestar nuestra repulsa por el asesinato del joven Pablo a manos de una banda fascista. Después de una intensa campaña pública de denuncia, en la que hemos repartido miles de hojas, y de haber debatido en las aulas y en asambleas sobre lo que representan las bandas fascistas y cómo combatirlas, las clases se pararon de 10 a 11y se celebraron concentraciones en IES como el Politécnico Jesús Marín, La Rosaleda, Fernando de los Ríos, Ben Gabirol, Miguel Romero Esteo, en la Facultad de Educación en Teatinos y en la Escuela de Arte San Telmo en El Ejido. Hay que destacar la concentración con cerca de 500 estudiantes en el Instituto Huelin, situado en el barrio donde los fascistas tienen un local y desde el que planifican sus actividades y agresiones.

En todas estas concentraciones de la mañana del 11 hemos leído un comunicado contra la impunidad de las bandas fascistas, hemos explicado el nexo cronológico y político entre el golpe de Estado fascista del 18 de julio de 1936 contra la República, los 3 años de guerra civil, la matanza de gente que luchó por la libertad y la República, y los 40 oscuros años de dictadura franquista. Los hijos, nietos y herederos del franquismo agrupados hoy en el Partido Popular, y el gobierno de Rajoy que no sólo no ha depurado el aparato del Estado de elementos reaccionarios, sino que se niegan a conceder reparación y justicia a las víctimas de la dictadura, son los que con sus leyes y sus tribunales ofrecen impunidad a todos los elementos fascistas que en la ciudad de Málaga se esconden como “simples aficionados al fútbol" en el Frente Bokerón.

Todos hemos coincidido en los paros en que el asesinato de Pablo en ningún caso ha sido una pelea fortuita o que nada tiene que ver con la ideología de sus presuntos asesinos. Es más que evidente que se trata de un asesinato perpetrado por individuos agrupados en bandas fascistas que se dedican a amedrentar y acosar a la gente de izquierdas que lucha, al colectivo LGTBI+, a los inmigrantes, etc.; y que se entrena para ello.

La jornada de lucha del 11 de mayo concluyó con una concentración unitaria de todas las organizaciones de la izquierda que lucha en la Plaza de la Constitución. Los afiliados y activistas del Sindicato de Estudiantes participamos en ella masivamente, y durante las tres horas que duró no paramos de corear “¡Pablo hermano no te olvidamos!” y “¡no pasarán!”. Éste es el camino para acabar con las bandas fascistas y su impunidad: la lucha en las calles, y la organización revolucionaria.

¡PABLO HERMANO NO TE OLVIDAMOS!

¡EL FASCISMO NO PASARÁ!

Masiva participación en la concentración en memoria del joven Pablo en Málaga

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