¡Contra la depredación empresarial, la movilización del pueblo”

La problemática ambiental que se vive en Tepeji del Río y el conjunto del corredor industrial Tula-Tepeji, en Hidalgo, es en extremo dramática a tal grado que la propia Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha calificado a esta región como la más contaminada del planeta. El problema es de tales dimensiones que desde 2006 la propia Comisión Nacional del Agua reconoció que Hidalgo es el lugar que recibe más aguas residuales en todo el mundo (!) y a su vez, el que menos sanea aguas negras en todo el país.

La crisis ambiental que se vive en esa región ha derivado en problemas de salud pública bastante agudos, pues en la actualidad Hidalgo es el 9° lugar nacional con más muertes entre menores de 5 años de edad a causa de infecciones provocadas por el consumo de agua contaminada. De acuerdo a un estudio de 2007 hecho por la Secretaría de Salud  (“Evaluación epidemiológica y ambiental de la región Tula-Tepeji”), la aguda contaminación de la región ha derivado en un preocupante incrementó de casos de muertes por defecto del tubo neuronal: “Los defectos del tubo neural son congénitos del cerebro y la médula espinal. Los dos más comunes son la espina bífida y la anencefalia. En la espina bífida, la columna vertebral del feto no se cierra completamente durante el primer mes de embarazo. Suele haber un daño neurológico que causa por lo menos parálisis en las piernas. En la anencefalia, gran parte del cerebro no se desarrolla: los bebés nacen muertos o mueren poco tiempo después del nacimiento.”

Esos datos y los publicados en 2003 por la Revista Internacional de Contaminación (http://www.redalyc.org/pdf/370/37019402.pdf) son verdaderamente escalofriantes, pues de acuerdo a esta última, para el caso de Tepeji del Rio, la industria maquiladora vierte cada año aguas repletas de metales pesados por una cantidad de 153.540 metros cúbicos al año, ubicando a los diferentes cuerpos de agua de éste municipio en el lugar número 7 de entre los más contaminados considerando todos los municipios que forman el corredor Tula-Tepeji.

Todo lo anterior es obra de la lógica rapas de la industria acantonada en dicha región, cuyo despreció por el medio ambiente es una garantía para obtener más ganancias al no invertir en equipamiento, tecnología y programas de protección al ambiente. En Tepeji están instalados verdaderos gigantes de la industria tales como las trasnacionales NGS-Enterprises y Procter & Gamble, así como la mexicana KALTEX. Se trata de empresas con ganancias multimillonarias y que no invierten más allá de placebos en la protección del medio ambiente. KALTEX es un estupendo ejemplo del desprecio por la vida humana, pues dicha empresa además envenenar todos los días las aguas de Tepeji, durante 20 años se negó a pagarle reparto de utilidades a sus trabajadores.

Pero la responsabilidad por la catástrofe ambiental de Hidalgo también recae en los gobiernos municipales y estatales del PRI que han permitido y apoyado programas que en realidad han trasformado a la entidad en el principal vertedero de aguas residuales del país y que han solapado a los empresarios para que actúen sin empacho alguno creando lo que podría caracterizar ya como una de las crisis ambientales más severas de todo el planeta.

Se trata de una situación que de mantenerse el costo en vidas humanas seguirá incrementándose, con daños al medio ambiente irreparables en siglos o milenios. ¡Hay que detenerlos! Urge llamar a formar comités de vecinos en defensa del agua y del medio ambiente que organicen a la mayor parte de la población en Tepeji para realizar diferentes acciones de lucha en las que se tenga como una de las principales demandas obligar a las empresas a adoptar el cien por ciento de los gastos de un ambicioso programa de recuperación ambiental y en el que además se indemnice de por vida a todas personas y familias que han sufrido daños a la salud a causa de los desechos industriales.