La detención de Javier Duarte el pasado 15 de abril ha sido de nueva cuenta, una maniobra del régimen para intentar legitimarse ante el creciente descontento. Aun cuando Miguel Ángel Yunes, ahora gobernador de Veracruz pretende presentarse como un combatiente de la corrupción, basta recordar que la candidata de su partido en el Estado de México, Josefina Vázquez Mota es sospechosamente cercana a una investigación de la PGR por la operación de recursos de procedencia ilícita.

Incluso hasta Peña Nieto ha pretendido sacar provecho político de la detención de Javier Duarte. Aun cuando en 2012 señalara a Cesar y Javier Duarte como gobernadores ejemplares que representaban lo que entonces se presentó como “el nuevo PRI”. Pero las imágenes de la detención de Javier Duarte riendo a carcajadas son evidencia de quien se sabe a salvo. Además de evidenciar el descaro de quien es responsable de miles de desaparecidos, asesinados y cientos de fosas clandestinas en el estado.


Contra la hipocresía de la derecha, de Yunes y Peña Nieto, cómplices del miserable de Javier Duarte, los jóvenes y los trabajadores debemos exigir se haga justicia. Al tiempo que exigimos que junto con él Peña Nieto y compañía sean también enjuiciados por su complicidad en el desvió de millones de pesos del estado de Veracruz, así como por su responsabilidad en el asesinato y desaparición de miles de veracruzanos. Los jóvenes y trabajadores estamos hartos de farsas mediáticas, sabemos bien quienes son nuestros enemigos y cuáles son sus intenciones.


¡Basta de farsa! ¡Juicio y castigo a Duarte y compañía!