El pasado lunes 22 de mayo las autoridades universitarias firmaron un acuerdo con los trabajadores de la Facultad de Ciencias Políticas, después de que desde el 18 de mayo éstos venían denunciando la prepotencia de las autoridades y el incumplimiento del Contrato Colectivo de Trabajo. Ante ésto los trabajadores comenzaron a organizarse, planteando la unidad con los estudiantes y profesores y realizando una jornada de denuncia con una movilización a Rectoría el viernes 19 de mayo; día en que bloquearon Avenida Insurgentes, ante la indiferencia y falta de respuesta de Rectoría.


Ante el intento de las autoridades de desprestigiar la lucha difamando y atacando en redes sociales, los trabajadores convocaron a una asamblea general de toda la comunidad el lunes 22 de mayo. Con la intensión de informar lo que estaba ocurriendo e invitar a los estudiantes y profesores a participar en su lucha. Lo anterior es sin duda, junto con la movilización, la clave del éxito de la lucha. En un par de horas, la directora, Angélica Cuellar junto con representantes de Rectoría se reunieron con los trabajadores para discutir la situación, de la cual resultó una comisión que redactó un documento en el que se daba solución a las demandas de los trabajadores.


Sin lugar a dudas ha sido la movilización y la unidad con los estudiantes y profesores, lo que ha permitido el avance para los trabajadores de Ciencias Políticas, denunciando correctamente que la situación de la Facultad es responsabilidad de las autoridades, y no de los trabajadores. Este es un ejemplo para el conjunto de trabajadores, no sólo de la Universidad, para conquistar sus demandas: vincularse con otros sectores explotados, invitando a luchar y movilizarse así como salir de las cuatro paredes de la Facultad, dando una cobertura amplia al conflicto y no dejándolo en un problema interno. Sólo de este modo, demostrando que somos la mayoría y evidenciando la debilidad de la patronal, es como los trabajadores y sus hijos vamos a conquistar nuestras demandas.


En el futuro se vuelve indispensable integrar a los trabajadores de confianza, que son más del 70% de trabajadores de la Universidad y que padecen también los malos tratos y las paupérrimas condiciones laborales de la universidad. Ampliando la base social de la lucha de los trabajadores, conquistando para la organización a nuevos compañeros es como podremos mejorar nuestras condiciones de vida, no solo nosotros sino nuestra clase en conjunto.


La lucha sirve, la lucha sigue