El movimiento de los trabajadores en México ha dado un paso enorme al frente con la jornada de paros recientemente convocada por los trabajadores de Walmart. Miles de trabajadores secundaron el paro en Estados como Michoacán, Guerrero, Puebla, Oaxaca, Jalisco, Querétaro, Tamaulipas, Coahuila, Zacatecas, Morelos, Estado de México, Yucatán, Quintana Roo y la Ciudad de México; mientras muchos otros faltaron al trabajo y otros realizaron paros parciales.

El impacto político de esta acción ha sido trascendental para los trabajadores no sólo del sector protagonista sino para una capa amplia de trabajadores, que en su roll de clientes, pudieron observar a este sector como un aliado y visibilizar su inmovilidad debido a la explotación, control y represión de la empresa.

Ganancias millonarias contra sueldos miserables

La demanda de salario justo, prestaciones de ley, pago de utilidades del 10% real así como el llamado a formar un sindicato independiente de la patronal, fueron las principales demandas que conectaron con la simpatía del resto de la población, exigencias justas y necesarias para los “asociados” de Walmart y del resto del país.

Los “asociados”, como les hace llamar la empresa, les explotan con el discurso de estar subidos al mismo barco, patrones y trabajadores, sin embargo, mientras unos viajan en yate otros vamos en barcas derruidas. Walmart obtuvo de ganancias 433 mil millones de pesos durante 2016, según el reporte anual de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), mientras que un cajero tienen un sueldo mensual de 3 mil 700 pesos y una empleada de pasillo tiene un ingreso mensual de 2 mil 800 pesos, con jornadas laborales de entre 6 y 9 horas. En México, todas las empresas tienen la obligación de repartir, entre el 1 de abril y el 31 de mayo, el 10 por ciento de sus ganancias generadas en un año con sus trabajadores, de no hacerlo, la Ley Federal del Trabajo establece sanciones de 250 a 5 mil veces el salario mínimo vigente. Muchos trabajadores denunciaron que el año pasado sus utilidades fueron de más de 2 mil pesos, sin embargo este año tuvieron depósitos de 20, 100, 500 pesos e incluso en algunos lugares sólo ridículos 76 centavos.

El alcance de la organización

Las utilidades de burla provocaron el estallido de un movimiento histórico en México, si bien el alcance no fue del 100% de paro; los efectos, resultados y alcance fueron magníficos. Y aunque la lucha va iniciando en algunos estados como Michoacán se cerraron 20 tiendas, en donde además se denunció el acoso y la violencia laboral, dando dos semanas para la solución del conflicto y logrando la participación 260 trabajadores. En Guerrero la movilización comenzó desde el 21 de mayo, participaron más de 2 mil empleados de 20 tiendas en 7 municipios distintos, una participación masiva, la mejor vacuna contra el despido.

En la Ciudad de México y el Estado de México, varias organizaciones realizamos mítines en apoyo al paro, en las que recibimos agresiones por parte de los gerentes-capataces pero también mucho apoyo de la población, muchos clientes decidieron no comprar ese día para demostrar su repudio a la trasnacional.

¿Qué hay en el fondo de esta lucha?

En enero de este año Walmart despidió secretamente a miles de trabajadores en Estados Unidos. Por ejemplo, el periódico The Wall Street Journal reportó diciendo que sería un golpe particularmente duro para el departamento de recursos humanos, ya que algunos ejecutivos piensan que debería ser subcontratado. Esto es resultado de que Wal-Mart ha estado buscando maneras de reducir sus egresos en una época de crecientes gastos en comercio electrónico y no quiere gastar más en los altos salarios norteamericanos. Por ello apuesta al crecimiento en México  y Centroamérica. Desde finales de 2015 Wal-Mart está haciendo ajustes, eliminó cientos de puestos en sus oficinas centrales, seguido de la reubicación de 7 mil puestos administrativos que se anunció en septiembre del mismo año.

“Necesitamos manejar los gastos aún mejor, lo que incluye cambiar la manera en que hacemos el trabajo dentro de la compañía”, afirmó McMillon a los inversionistas en octubre. “Hemos tenido muchas conversaciones estos días acerca de las prioridades”. (El financiero, 10 enero 2017).

Las prioridades para los capitalistas no son sus “asociados” son las ganancias, así que desde hace tiempo están buscando la manera de “reducir gastos” a costa de la vida de los trabajadores condenándolos a salarios miserables en México y Centroamérica, más bajos que en EEUU y a costa de reducir las prestaciones. Por eso Guilherme Loureiro, director general de la compañía, indicó que van a seguir invirtiendo para lograr la meta de duplicar el tamaño de Wal-Mart de México y Centroamérica en términos de ingresos hacia el 2024. Extendiendo y profundizando la precariedad laboral.

“Estamos enfocados en ampliar nuestra ventaja competitiva, en precio de venta, costos y en productividad. Vamos a continuar construyendo cimientos e invirtiendo para ser una gran empresa en el futuro”, agregó Loureiro (El Financiero, 14 de marzo 2017).

Esto es lo que está de tras de esta lucha, nuestros salarios o sus ganancias. Los ricos haciéndose más ricos y los pobres más pobres.

La lucha apenas comienza, Walmart puede ser derrotada

El principal logro hasta ahora ha sido el llamado a paro y el seguimiento que tuvo, completamente históricos, pero además, no ha habido un solo despido y el Gobierno a través de conciliación y arbitraje se ha visto obligado a intervenir asegurando que no habrá represalias y que habrá una respuesta para el 1 de junio. Pero no podemos confiarnos del gobierno, es necesario forjar nuestra propia organización democrática, una herramienta de lucha.

En Chile existe un sindicato de trabajadores de Walmart, la Federación Nacional Walmart, que ha ganado su Contrato Colectivo de trabajo, es un ejemplo de que es posible construir un sindicato para este sector, sin embargo, debemos recordar que nos enfrentamos a uno de los consorcios más grandes y poderosos del mundo y para arrebatar lo que nos pertenece es necesario organizarnos desde ahora para ir avanzando.

Es posible derrotar a la patronal, y muestra de ello hay muchas, una de ellas el juicio ganado por 16 empleados que fueron despedidos por protestar en España en 2013, sin embargo, la organización del movimiento “OUR Walmart” llevó a la corte federal a ordenar a Walmart que les devolviera sus empleos y que les pagara por el tiempo que no tuvieron trabajo.

La compañía también tuvo que llevar a cabo una reunión en 29 tiendas para informarle a sus trabajadores el derecho que tienen para realizar un paro. “La decisión de hoy prueba más allá de la duda de que Walmart despidió injustificadamente a sus asociados, además de amenazarlos y disciplinar a buenos trabajadores por el simple hecho de quejarse”, dijo Jess Levin, el vocero del grupo, a través de un comunicado, “le manda un mensaje a Walmart de que sus trabajadores no pueden ser callados”.

Aquí en México podemos también vencer, comencemos formando grupos de discusión de nuestras problemáticas y decantando en acciones y estrechando vínculos con trabajadores de otras tiendas, difundamos la idea que necesitamos y podemos conformar un sindicato democrático, clasista y combativo para afrontar a la patronal, la lucha es el único camino para lograr una vida lejos de la miseria y la explotación.  

Por un sindicato para los trabajadores de Walmart

Por un salario digno

Unidos y Organizados...venceremos