Ante el escenario tan horrendo que vivimos los jóvenes, los seis puntos que AMLO propone para atender nuestros problemas pareciera un gran vaso de agua en el desierto. Las becas, atención, servicio social pagado y dialogo genera mucha simpatía y alivio comparado con lo recibido y con el trato dado por la derecha a la juventud, ésta no sólo no escucho, sino que nos reprimió y desapareció en cuanto levantamos la voz para exigir un futuro digno. Sin embargo, desde el Sindicato de Estudiantes opinamos que las propuestas del nuevo gobierno no solucionan de fondo la situación que vivimos los jóvenes y los estudiantes, es urgente tomar medidas que no sólo disminuyan nuestra precariedad y mejoren levemente nuestra vida, sino que la transformen radicalmente y que de verdad podemos gozar de una vida mejor.


Becas si, presupuesto del 10% del PIB a la educación también


Un problema acuciante y real en nuestras escuelas día a día es la deserción cotidiana de los compañeros con menos recursos. Para nosotros los hijos de los trabajadores la permanencia en las escuelas públicas es una batalla titánica día a día: pasajes, comida, materiales, útiles, libros, inseguridad, acoso sexual e infinidad de problemáticas que afectan nuestra permanencia y desempeño. A lo largo de nuestra vida estudiantil vemos con tristeza como la enseñanza cada día se ve más como un privilegio y no como un derecho que tenemos todos. La educación que pagan todos los trabajadores del país solo la gozamos aquellos que tenemos la posibilidad de que nuestros padres nos manden, con muchos esfuerzos, a las instituciones públicas, cada día más golpeadas por el recorte presupuestal y corrupción de los altos funcionarios que ven nuestras escuelas como su gran negocio.   

El reciente movimiento estudiantil ha plantado claramente que la becas efectivamente son necesarias, pero no suficientes para que continuemos nuestros estudios. Para que la educación sea un derecho, tenemos que eliminar toda traba para que éste derecho sea accesible para la juventud. Exigimos un plan de construcción de escuelas dignas en cada colonia, que cada centro educativo cuente con comedores subsidiados y atendidos por trabajadores de base y sindicalistas, transporte gratuito, eliminación de cuotas de inscripción de las instituciones públicas del país, democratización del presupuesto por plantel y rendición de cuentas de las comisiones de finanzas de las escuelas.   

  
Para que todo eso sea posible y más, exigimos al gobierno entrante que no sólo otorgue becas a los estudiantes hijos de trabajadores de todo el país con un monto digno y necesario, sino que también destine el 10% del PIB a la educación para así dar inicio a una transformación real del sistema educativo y atender de manera seria todas nuestras problemáticas. 


Queremos escuelas, queremos trabajo, queremos hospitales no queremos militares 


Otra de las iniciativas de AMLO es la propuesta de los aprendices en las empresas, en las que se pretenden emplear a más de 2 millones de jóvenes con un apoyo de $3,600 mensuales costeados por el Estado. Sin embargo, nos parece un convenio bastante beneficioso para los empresarios ya que emplearían de manera gratuita a 2 millones 300 mil jóvenes sin ninguna garantía de conservación del empleo y en condiciones de precariedad laboral. 


El brindar trabajo no es un favor que los empresarios hacen a los que no tenemos nada más que vender nuestra fuerza de trabajo, el trabajo también es un derecho. Exigimos que al finalizar nuestros estudios cada joven tengamos garantizo un empleo digno, esto significa que no seamos mano de obra gratis para el empresario, exigimos base inmediata en las empresas, jornada de seis horas, salario que cubra la canasta básica, derechos a sindicalización, así como a un contrato colectivo de trabajo. Esto para muchos suena como sueño guajiro y sin ningún sustento con la realidad, nos han arrebatado tanto que estos derechos que tienen diversos trabajadores en el mundo, condiciones que arrebatamos a los patrones mediante la lucha organizada de los trabajadores, se vea como un sueño o exageración cuando es lo mínimo que un empresario debería de brindar a sus trabajadores.


Por supuesto que el servicio social debe ser remunerado pero este salario debe ser cubierto por el empresario y realizado en condiciones totalmente dignas. Nos rehusamos a ser mano de obra esclava y barata. 


Solo la lucha cambia la vida    


El pasado 29 de septiembre AMLO afirmo que jamás trataría a la juventud con el látigo de la represión, esto en alusión a estar a unos días de cumplirse 50 años de la masacre del 2 de octubre del 68. Efectivamente hoy como hace 50 años seguimos sin aceptar ese tipo de dialogo, la juventud ahora mismo no estamos inertes, estamos luchando, nos estamos organizando y hemos comprendido que nunca nadie nos ha regalado nada y que incluso las medidas propuestas por el gobierno entrante son fruto de nuestra lucha y de levantar el puño y la voz contra el actual gobierno de EPN. No vamos a dejar las calles, AMLO nos vera constantemente defendiendo y exigiendo un gobierno en beneficio de los jóvenes hijos de trabajadores y campesinos, de las mujeres y de los trabajadores, nuestro futuro no se construye con migajas de la burguesía sino luchando por cambiar de raíz esta sociedad.