El fantasma del feminismo recorre el mundo y no hay vuelta atrás

Cada vez son más las muestras a nivel mundial del papel protagonista que tienen las mujeres jóvenes y trabajadoras, en vías de cambios revolucionarios, los motivos son innumerables, pues el sistema capitalista, a este sector le agrega la carga de las opresiones del sistema patriarcal. 

En varios países del mundo, se han dado muestras de que las mujeres no están dispuestas a permanecer como espectadoras ante las peores lacras del mundo actual, que viven cada día y en diferentes expresiones según sus contextos, pero que tienen la similitud de atentar contra la vida propia, la falta de justicia y la falta de derechos de las mujeres del mundo. 

Estas condiciones han fortalecido un enorme movimiento feminista a nivel mundial, que lucha firmemente contra los feminicidios, por justicia contra los abusos laborales y sexuales, contra la explotación del cuerpo con la prostitución y los vientres de alquiler, y por el derecho a decidir sobre el aborto y su despenalización. 

El movimiento feminista internacional ha dado muestras de su fuerza en los últimos 8 de marzo con manifestaciones históricas, y también con inspiradoras movilizaciones en varios momentos y países por causas, que si bien son locales, están insertadas en las demandas generales de la lucha feminista. Tal es el caso del movimiento verde argentino por la Ley del aborto, que representa un logro histórico para las feministas del mundo entero. 

El movimiento verde por la Ley del aborto

El avance de la ola feminista internacional, la huelgas feministas del 8M, especialmente las enormes movilizaciones y el gran paro en el Estado Español, la despenalización del aborto en Irlanda y las movilizaciones en Chile a favor del aborto, la consigna de ni una menos y el escandaloso número de las muertas por abortos clandestinos, impulsaron el pasado 13 y 14 de junio a nuestras hermanas argentinas a salir nuevamente a las calles a exigir una legalización del aborto de manera libre y gratuita, cuestión que obligó a la cámara de diputados  a revisar el tema, y  ganar con una diferencia mínima de 4 votos de diferencia. 

Esta votación tan cerrada, es un reflejo más del machismo institucional, sin embargo tras la presión y el movimiento en las calles de nuestras compañeras, se definió en pro de la legalización con 129 votos a favor y 125 en contra. Esta Ley implica que las mujeres pueden acceder a un aborto gratuito hasta la semana catorce de gestación en un hospital público del país, bajo su decisión y nadie puede penalizar esa decisión.

En la ley en la que actualmente se rigen sólo podían llevarlo a cabo si la madre corría peligro o era fruto de una violación, de lo contrario enfrentarían una pena de 4 años de cárcel, por lo que la clandestinidad era una salida para las mujeres que querían interrumpir su embarazo, lo que provocaba poner su vida en riesgo y en algunos casos terminaba en muerte. Sólo las mujeres que podían pagar una clínica privada podían hacerlo de manera más segura, por lo que abortar terminaba siendo un privilegio de clase, que evidentemente dejaba fuera a las mujeres trabajadoras y jóvenes que no podían pagarlo.

Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir

Esta consigna sintetiza de manera muy clara el sentido de la lucha por esta Ley. Fuera de cuestiones morales, facilita un derecho básico para las mujeres, una sexualidad informada y libre, así como la garantía de decidir sobre su cuerpo y su futuro. 

La Ley del aborto integra la demanda de educación sexual desde temprana edad a nivel nacional y el derecho a la salud sexual pública y gratuita para acceder a métodos anticonceptivos y cuidado de la salud sexual en general. Y el punto fundamental es el aborto legal, porque si bien el aborto se practica, su realización depende de las condiciones económicas de cada mujer que así lo decide y entre menor sea su nivel socioeconómico, su grado de clandestinidad y vulnerabilidad es mayor. 

De manera implícita esta ley también pretende que la sociedad dé un paso adelante respetando los contextos de las mujeres para tomar esta decisión, lejos de que cuestiones sociales, morales y legales, las criminalicen. 

Con una educación sexual que nos informara a las mujeres, que nos hiciera sentir dueñas de nuestros cuerpos y nos liberara de la sumisión que implica que otros decidan por nosotras, así como la disponibilidad de anticonceptivos en todos los lugares de manera gratuita, entonces el aborto sería secundario, porque se acabarían los embarazos no deseados. Al mismo tiempo necesitamos legalizar el aborto en cada rincón para que no haya ni una muerta más. 

La derecha movilizó todas sus fuerzas, pero ni con todas las estrategias hipócritas de la iglesia pudieron parar el movimiento. La gran movilización, el coraje, la combatividad de todas las mujeres que salieron a ganar una batalla histórica. Con ello han dejado grandes lecciones no sólo para América Latina, sino para el mundo. Sin embargo, aún no podemos bajar la guardia, hay que seguir luchando con la movilización en las calles hasta vencer y asegurarnos de que el aborto gratuito y seguro sea no sólo ley, sino una realidad, en Argentina y en el mundo entero.

En México, todavía tenemos que dar una gran batalla 

El tema del aborto es una problemática mundial, donde la legalización del mismo se ha aprobado ha sido mediante las luchas de las compañeras. La aparente respuesta institucional, por lo menos, en nuestro país, ha sido hipócrita, pues aunque ahora mismo es legal, sólo lo es en la Ciudad de México, pues en otros 16 estados está condicionado bajo ciertas características y en los estados restantes sigue siendo condenado y reprochado, por lo que muchas mujeres vienen todos los días a la CDMX para poder abortar, mientras que otras, al ser prohibido en sus estados, lo hacen de manera ilegal  en clínicas clandestinas donde terminan perdiendo la vida.  

Actualmente en nuestro país hay más de 1 millón de abortos al año, la mayoría ilegales. Luchemos para que en todos los estados de cada país, para que en todos los continentes, para que en el mundo entero se extienda el derecho de decidir a todas las mujeres con respecto a nuestro cuerpo y el aborto sea totalmente legal. Luchemos porque en cada una de las geografías del mundo se garanticen los programas de planificación familiar donde todas las mujeres tengamos acceso a la información y a toda la gama de anticonceptivos de calidad y que a su vez sean gratuitos. Y que logremos una cultura de prevención que erradique los embarazos no deseados.

Luchemos contra todas esas ideas del sistema patriarcal y religioso que obligan a las mujeres y a los hombres a no protegerse, a pensar que no podemos decidir sobre nuestro cuerpo, a tener pena de cuidarnos, etc. 

¡Por una educación sexual que nos permita decidir sobre nuestros cuerpos!

¡Por anticonceptivos para todos de calidad y gratuitos!

¡Por el derecho al aborto seguro y gratuito!

¡Por decidir sobre nuestras vidas y nuestros cuerpos!

¡Despenalización del aborto en todo el mundo!