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Durante los últimos 15 años hemos sido testigos de un ascenso de gobiernos de izquierda en América Latina, lo cual no es más que la expresión de rechazo por parte de los sectores más oprimidos a un modelo económico neoliberal que nos ha llevado a una situación de verdadera pobreza, desempleo, violencia y la exacerbación de todos los males inherentes al capitalismo. Así mismo, la llegada de estos gobiernos llamados “progresistas”, son resultado de las luchas de resistencia de los pueblos contra el despojo y la explotación por parte de los empresarios nacionales e internacionales que han generado ganancias millonarias a costa del empobrecimiento de los pueblos.

Porque queremos un gobierno de izquierda

La izquierda es concebida como una fuerza social que se opone al sistema económico y político establecido. En este periodo lo que hemos visto en algunos países latinoamericanos o europeos, como Grecia, es la oposición al neoliberalismo, y en el caso de México esa oposición se ha expresado desde las elecciones de 1988, en las que Cuauhtémoc Cárdenas quedó fuera de la presidencia a partir de un descarado fraude electoral, esto ya anunciaba un gran movimiento social de oposición al neoliberalismo y al priísmo represor.

Sin embrago, el tremendo control del aparato del estado por parte del PRI y los empresarios, conjugado con el  férreo control sindical a partir de los charros y la falta de un partido revolucionario de masas, ha permitido que  la derecha se haya mantenido en el poder. Esto no quiere decir, que las masas estamos apáticas o inmovilizadas, sino todo lo contrario: tuvimos el movimiento zapatista en Chiapas, la grandiosa huelga de la UNAM en 1999, las luchas contra los proyectos de muerte en zonas rurales, Atenco, APPO en Oaxaca, la lucha contra el fraude en 2006, y la lista podría ser interminable.

Todos estos movimientos han golpeado y desestabilizado al régimen, han demostrado que la mayoría de la población ya no queremos seguir viviendo bajo este modelo económico y que no queremos a sus representantes políticos en el poder. La victoria de AMLO y Morena en este proceso electoral 2018, más que ser el resultado de una buena estrategia electoral, es resultado de luchas de resistencia y anticapitalistas, que en esta coyuntura electoral han identificado claramente a los principales responsables de las tragedias del pueblo y quieren verlos derrotados, ante ello el camino electoral es una opción a partir de identificar a Morena  como la única posibilidad de lograrlo.

La izquierda reformista

Andrés Manuel, si bien fue identificado como el candidato de oposición o de izquierda dentro del contexto electoral, no plantea una ruptura clara con el sistema capitalista que es la fuente de toda opresión y miseria de las masas. Pero, ante la terrible situación que se vive en México, para millones de personas sí representa una esperanza de cambio, de ahí que tenga tanta simpatía de las masas por ya más de 12 años, aun a pesar de su política reformista y sus alianzas con sectores claramente de derecha, profundizadas en este último periodo.

Es importante voltear a ver los gobiernos de izquierda en América Latina los cuales han impulsado una política reformista y de conciliación de clases haciendo alianzas con sectores empresariales y abiertamente de derecha. Esto lo que ha traído como resultado es que muchos de estos gobiernos de izquierda han aplicado políticas en contra de los trabajadores. 

Si bien tenemos casos como Brasil o Venezuela que generaron reformas importantes para las masas, los avances que se lograron, ahora se están perdiendo como resultado de permitir que la oligarquía, y la derecha se mantenga con vida y levanten cabeza. Ahora vemos una crisis brutal en Venezuela, el regreso de la derecha en algunos países, o lo que es peor, el FSLN golpeando a los trabajadores en Nicaragua. Esto además de resultar de las alianzas con la derecha, también es consecuencia de conservar a la burocracia y de aislar a las masas de las principales decisiones políticas y de las palancas económicas del país.

¿Qué necesitamos de un gobierno de izquierda?

Un gobierno de López Obrador, debe responder a las aspiraciones de la base social que ha impulsado la lucha durante los últimos años, la gente que ha estado trabajando sin paga desde el 2006, impulsando asambleas, círculos de estudio, comités de base, ha repartido periódicos casa por casa, han cuidado casillas y han generado grandes debates políticos para construir una organización que cambie las cosas. Todas esas bases, conformadas por obreros, campesinos, jóvenes hijos de trabajadores, amas de casa y demás sectores oprimidos que han entregado tiempo, dinero y un gran esfuerzo, son los que generaran el verdadero cambio y no los empresarios y los elementos de derecha.

Y, ¿Qué queremos el pueblo? Queremos que se acabe la pobreza, la explotación y la miseria a la que nos ha llevado este sistema. Y esto no se logra con alianzas con la derecha sino rompiendo totalmente con ella, no se logra con reconciliación y alianzas con nuestros enemigos de clase, con los que nos han golpeado durante años, sino impulsando una lucha contra ellos. Un gobierno de izquierda debe impulsar la organización de las masas, para acabar con este sistema económico que perpetua la explotación y la miseria.

Un gobierno de izquierda debe partir de que esto no es una lucha entre buenos y malos o entre partidos, sino que es una lucha entre clases, y debe impulsar el triunfo de la clase trabajadora sobre los explotadores. AMLO debe impulsar un programa que reivindique los intereses de los trabajadores, no solo impulsar programas sociales. Medidas como un salario mínimo de $12,000 pesos mensuales, un sistema de salud gratuito, universal y de calidad, medicamentos gratuitos para todos los trabajadores del campo y la ciudad, el 10% del PIB a la educación, echar abajo todas las contrarreformas estructurales, renacionalización de las industrias bajo control democrático de los trabajadores, una distribución justa de la riqueza, y demás medidas que solucionen de forma real las necesidades de los oprimidos.

Un gobierno de AMLO debe servir para que el pueblo explotado sea el que de forma organizada dirija a la sociedad.


Periódico de la Izquierda Revolucionaria

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