El cierre de turnos vespertinos, cierra las puertas de la educación a los alumnos

La educación secundaria y la opción de tres turnos, matutino, vespertino y nocturno (para trabajadores), permitían que alguna escuela estuviera abierta a toda hora, con esto, los jóvenes podían asistir a la escuela en algún horario durante el día, pese a que trabajaran o realizaran alguna otra actividad, podían as

Hace algunos años, comenzó el ataque a las escuelas nocturnas, iniciaron la desaparición de éstas, precisando que la cantidad de alumnos no era la suficiente para seguir manteniendo ese turno escolar. Posteriormente, hace casi una década, en primarias, y más de seis años, en secundarias, el mismo atentado se dio, pero con los turnos vespertinos, un ataque que cada vez ha sido más acosador.

El cierre de turnos vespertinos, ha tenido el pretexto inicial de que la matrícula de alumnos no da para mantenerlo. Por reglamentación, para poder continuar con un turno escolar se requiere tener 15 alumnos por grupo. Sin embargo,  por órdenes y presión de las inspecciones se ha pedido que no ofrezcan el turno vespertino y se ha negado la inscripción en el mismo, lo que evidentemente da como resultado un número menor a 15 alumnos y queda fuera del reglamento.

La desaparición de turnos vespertinos atenta totalmente con el artículo 3º donde se precisa la educación laica, gratuita y obligatoria, además de que se contradice con los rasgos de normalidad mínima en educación básica, que precisan que todas las escuelas brindan el servicio educativo los días establecidos en el calendario escolar, por lo que quebranta la gratuidad y obligatoriedad en el sentido de que no existe un espacio para los escolares en el turno vespertino y por lo tanto si quisieran estudiar tendrían que hacerlo en una escuela privada, o  (y el mejor de los casos) estudiar en el turno matutino y como última opción dejar de estudiar. 

Este atentado contra la educación, violenta los derechos laborales de los profesores, pues de entrada todos los profesores que no tengan su código en base estarán en la incertidumbre total, esperando si el siguiente mes continuarán laborando, además de ser advertidos directamente de que o aceptan la nueva jornada escolar o se acaban los contratos, con esto fuerzan a esa parte del magisterio a estar de acuerdo con la imposición del cierre y el lanzamiento de las jornadas ampliadas. Por otro lado, los docentes que no tengan el perfil, es decir que no entren en el profesiograma, también serán blanco del despido, por lo que este sector también se ve obligado a aceptar dicho cierre de turnos. Otro aspecto a considerar es la titulación, pues los maestros que no estén titulados, con la nueva reforma, estarán a disposición del personal, y en cualquier momento pueden ser acreedores a un despido, aunque lleven 25 años o más en el servicio.

Finalmente un aspecto que vulnera al magisterio es la evaluación y que con base en su resultado, podrán ser presionados para ponerlos a disposición. Cabe mencionar que una de las artimañas que están usando para que los docentes  (de los turnos matutinos) acepten la jornada ampliada es el aparente aumento de horas a través de interinatos, información que resulta totalmente contradictoria a la reforma educativa, que precisa, que sólo podrán aspirar a una plaza inicial mediante el concurso de oposición. Por lo que esta acción resulta una estrategia para la división entre los profesores.

De igual forma, la desaparición de estos turnos afecta directamente a los alumnos, ya que muchos de ellos trabajan por las mañanas o ayudan a sus padres en los negocios, por lo que el único tiempo para estudiar es en las tardes, lo mismo sucede con los alumnos que tienen alguna discapacidad o algún transtorno y que acuden a terapias que son ofrecidas sólo durante la jornada matutina; o simplemente porque a los padres se les complica (por su estilo de vida) llevar a los hijos a un turno matutino.

Desventajas de la jornada ampliada

Es innegable que la eliminación de turnos vespertinos persigue implementar en su totalidad a la jornada ampliada, misma que está más interesada en la conveniencia de las autoridades, que en la mejora educativa pues, tras varios años de su implementación no ha sido favorable y aún así siguen implementándola.

Una de las desventajas  de esta modalidad son los grupos muy numerosos (más de lo que ya eran), pues los alumnos vespertinos, obligadamente recurrirán al turno matutino y por lo general, en la misma escuela, lo que logra que los salones de clases no reúnan las condiciones de infraestructura. Aunado a esto, si de por sí, ya es cansado para los alumnos estar sentados 7 horas clase, con mayor razón lo será con 9 horas, cabe mencionar que  incluso en algunas escuelas que trabajan con esta jornada  se han generado más problemas de conducta.

Existen varias modalidades para estas nuevas jornadas escolares, pero enfatizando en la jornada ampliada sin ingesta de alimentos, tendrá dos tiempos de receso, mismos que generarán un gasto doble para los padres (en cuanto a compra de comida se refiere) y una mala alimentación para los alumnos, así como menor convivencia con los padres.

La reforma educativa, atentado contra la sociedad

La eliminación de los turnos vespertinos es una expresión más de toda una política de desmantelamiento de la educación pública que se ha recrudecido durante los últimos dos sexenios. A pesar de que esta política de ataques a los turnos fuera de los matutinos, se viene llevando a cabo desde hace varios años, se ha acelerado en concordancia con la aplicación de la reforma educativa, y para lo cual se utilizan distintas formas que no son totalmente visibles o que parecieran meros movimientos administrativos.

Se realizan maniobras burocráticas utilizando a las supervisiones de zona, trabajadores de confianza o algunos directores que por miedo a perder sus puestos laborales hacen lo que se les pide. Se están levantando actas firmadas con la supuesta aprobación de los maestros para desaparecer los turnos sin siquiera consultarlo, y por supuesto mucho menos a los padres de familia o alumnos; las autoridades dicen que los profesores toman las decisiones en los consejos técnicos pero te dicen lo que tienes que decidir como ocurrió con el cambio de calendarios: “ustedes deciden, pero tiene que decidir lo que yo les diga”, es realmente absurdo y refleja el carácter punitivo y antidemocrático de la reforma.

En última instancia la intención es atacar la educación pública, llevándola a la privatización, convirtiéndola en un negocio, sin importarle al gobierno, dejar fuera de este derecho a cientos de jóvenes que no tiene muchas posibilidades de estudio debido a su, ya de por si, precariedad en la que viven, y por otro lado apartado a muchos profesores de sus puestos laborales.

Acciones a seguir

Las peticiones, organización y lucha de padres, madres, alumnos  y profesores de forma conjunta es lo único que podría impedir el cierre de las escuelas. Para muestra de ello diremos que algunas de ellas han permanecido abiertas gracias a esta lucha de maestros y padres de familia; actualmente los maestros democráticos siguen luchando por el mantenimiento de los turnos vespertinos. En días pasados madres de familia, también se han unido a la lucha, evidenciando que sus hijos sólo pueden asistir por la tarde a las escuelas y visibilizando que los están dejando fuera y que de una u otra forma les están negando la educación.

La unión  hace la fuerza, lo que debe seguir, son las brigadas en las escuelas donde los maestros y las madres de familia sepan que no están solos, que no se dejen intimidar por la presión que ejercen en ellos desde las direcciones operativas y que se conjunten toda la comunidad escolar para mostrar que sí se necesitan los turnos vespertinos, que están amedrentando a los maestros y que están echando a la calle a los alumnos, que se les está dejando sin opción para educarse, ya lo decía José Mújica:

“Vamos a invertir primero en educación, segundo en educación, tercero en educación. Un pueblo educado tiene las mejores opciones en la vida y es muy difícil que lo engañen los corruptos y mentirosos”.

Finalmente podemos ver claramente la contradicción de la reforma, donde promete escuelas abiertas los días del calendario, adecuada infraestructura y escuelas dotadas de material para los alumnos, y las escuelas de jornada ampliada carecen de todo lo anteriormente enumerado.

El 30 de junio se realizará una concentración de maestros en contra del cierre de turnos vespertinos, además de otras propuestas que la CNTE secciones 9, 10 y 11 ya están organizando para impedir este atentado contra la educación. Tenemos que dar una batalla porque se superen las luchas seccionales, la CNTE en la ciudad de México debe actuar y organizarse como un solo cuerpo más allá de la sección a la que se pertenezca, la lucha es la misma y debemos de impulsar un frente único amplio, en el que se realicen actividades conjuntas.

¡Por una educación para todos!

¡No al cierre de turnos vespertinos!

¡Abajo la reforma educativa!