Lxs trabajadorxs de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), sobre todo quienes pretenden alzar la voz ante cualquier inconformidad laboral, son cotidianamente intimidadxs mediante acoso laboral y sexual, hostigamiento, amenazas, intento de suspensión de derechos sindicales y separación del cargo.
El único sindicato existente en CFE, hasta ahora, es el Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM). En la teoría, debería ser la principal institución encargada de velar por los derechos de lxs trabajadorxs. En la práctica, es un sindicato blanco cuya función es asegurarse de que lxs trabajadorxs no conozcan ni ejerzan sus derechos, así como de que los charros puedan continuar con su millonario negocio y que CFE continúe bajo su control.
Los privilegios que ha tenido el SUTERM han empezado a tambalearse con la llegada de la Coalición de Trabajadores de la CFE, una organización autogestiva, que bajo la dirección de Jesús Eduardo Montes Solano, se encuentra en lucha legal por el registro del sindicato que derrocará al charrismo: el Sindicato Nacional de Trabajadores Electricistas y Telecomunicaciones (SINTET).
Sirve conocer un poco de la trayectoria de Jesús para entender el golpe al charrismo que significa esta nueva opción. Originario de Durango, cuenta con dos carreras, una en Contabilidad y otra en Derecho; con ellas desarrolló una larga y sólida trayectoria en CFE, hasta que externó inconformidades laborales. A partir de que Jesús se volvió incómodo, empezó a vivir acoso laboral y amenazas por parte del SUTERM. Incluso en 2015 fue privado de su libertad, al retirarlo de su centro de trabajo en una camioneta hacia lugar desconocido, en donde intentaron intimidarlo.
Junto con otrxs trabajadorxs cansadxs de situaciones similares, conformaron la Coalición de Trabajadores de la CFE (1), por la transformación del sindicalismo en el sector eléctrico nacional. La Coalición ha llevado a cabo acciones de gran relevancia en contra del charrismo. En 2021 reunieron miles de firmas con el objetivo de que el SUTERM modificara sus estatutos. Han defendido casos de otrxs compañerxs por la suspensión de derechos sindicales y los han ganado. En 2025, SUTERM se vió obligado a emitir una disculpa pública hacia Jesús por la violencia y discriminación sindical cometida en su contra (2). El 31 de enero de 2026, conformaron la Asamblea Constituyente del nuevo sindicato SINTET y actualmente se encuentran en proceso de registro. A pesar de que la lucha que han llevado a cabo ha sido vertiginosa y que han buscado y seguirán intentando boicotear, ya le abrieron la grieta al charrismo.
Otro de los grandes avances que ha conseguido la Coalición es la politización de la base trabajadora. Existen derechos básicos que solemos no conocer pero que todxs lxs trabajadores podemos exigir. Uno de ellos es la "Libertad de Asociación", la cual se encuentra garantizada en el Art. 9 y 123, apartado A, fracción XVI, Constitucionales. Esta es la base para que cualquier grupo de personas pueda organizarse en torno a la defensa de intereses lícitos. Es la antesala para que lxs trabajadorxs tengan el derecho de organizar un sindicato.
En particular, la “Libertad Sindical”, se refiere a que lxs trabajadorxs no requieren autorización, sino que basta con que se organicen y cumplan sus estatutos, los cuales tienen libertad de redactar, así como para elegir a su mesa directiva y para administrarse. Está regulada en el Convenio Internacional 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) al que México se encuentra adherido e incorporado en La Ley Federal del Trabajo, en donde a su vez se estipula que basta un mínimo de 20 trabajadorxs para que sea efectivo.
Sin embargo, en México aún se entorpece la formalización de sindicatos no charros, pues el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y el Federal de Conciliación y Arbitraje inventan trabas para denegar los registros sindicales.
Lo anterior no es mera burocracia, sino un mandato desde las más altas esferas de poder porque saben que las masas de trabajadorxs organizadxs constituyen la base para tirar a la cúpula, y en un sector estratégico como CFE menos lo pueden permitir.
El imperialismo siempre explota al pueblo y a su territorio en la medida en que la clase gobernante nacional se lo permita. Lázaro Cárdenas nacionalizó la industria petrolera, arrancando así un negocio estratégico y millonario a Gran Bretaña y Estados Unidos. No obstante, en 2013, Peña Nieto, títere del neoliberalismo, culminó el trabajo iniciado por Salinas de Gortari, y Pemex y CFE fueron parcialmente privatizados.
Además de que la reforma energética de Peña sólo enriqueció aún más a la burguesía (3), también significó un duro golpe a los derechos laborales de los trabajadores. Ya con el decreto de Calderón sobre la extinción de Luz y Fuerza, 44 mil trabajadores habían perdido su empleo. En 2015 se corrieron a 11 mil trabajadorxs de Pemex y 10 mil más en 2016. También con la reforma energética se renegoció el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) y se instaló en 2008 el Cijubila, con el que prácticamente se les quitaron las jubilaciones a lxs trabajadorxs de la CFE (4).
Actualmente, la ultraderecha en el mundo está en avanzada, peleando con uñas y dientes ante la crisis de imperialismo yanqui, por lo que sectores estratégicos como CFE seguirán estando en la mira del saqueo. Y es precisamente por eso y por todas las injusticias de las que son parte a diario lxs trabajadorxs, que se vuelve imprescindible la organización proletaria en torno a la creación de un sindicato auténtico.
Cuenten compañerxs del SINTET con el puño de Izquierda Revolucionaria.
Contra el monopolio y el terrorismo sindical ¡Ni un paso atrás!
(1) Sobre la Coalición:
https://www.facebook.com/profile.php?id=100067476813052
(2) Sobre la disculpa pública a Jesús:
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1372394537925650&set=pb.100054653512349.-2207520000&type=3
(3) Sobre privatización CFE
https://www.fte-energia.org/E335/04.html
(4) Sobre el Cijubila












