Para nadie es ajeno que nos encontramos es un periodo severo de crisis económica, los economistas burgueses hablan de depresión, de recesión, de recuperación, y se llenan la boca con términos y definiciones que intentan confundir y que realmente no dicen nada. Lo cierto es que el capitalismo se encuentra en crisis ¡una vez más!, pero a diferencia de otras crisis, ésta es una crisis profunda que se ha generalizado en todo el mundo. La única semejanza con otras crisis es que es cargada a las espaldas de la clase trabajadora. Y como es una crisis general del capitalismo, ningún negocio o empresa se escapa a la reducción de las operaciones y las pérdidas. Y como otras tantas, la industria aérea también salió perjudicada por la crisis orgánica del capitalismo.

A nivel internacional la industria aérea ha sufrido severos daños por diversos factores, de entre los cuales destacan, la subida del precio de la turbosina (el combustible de los aviones), la reducción de demanda de vuelos, el costo que significa pagar derechos de espacio aéreo (y le sigue un etcétera muy largo).

Por ejemplo, el tráfico mundial de carga se redujo 22.6% en diciembre de 2008, un desplome enorme, pues una tercera parte del comercio mundial corresponde a bienes enviados por aire. Así, el colapso es un reflejo de las caídas de 20 a 30% en los volúmenes de exportación e importación en Asia, Norteamérica y Europa, luego de que la recesión se profundizó en diciembre (el tráfico de carga aérea representa un 35% de los bienes comercializados a nivel internacional y es un barómetro de la economía mundial, que ha seguido cayendo).

Además, las aerolíneas mundiales ya reportan pérdidas por 3 mil millones de dólares en el primer trimestre del año, simplemente se espera que las aerolíneas de Europa que integran la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés), anoten pérdidas de mil millones en este año, diez veces más que en el 2008. Y la IATA prevé una pérdida de 9 mil millones de dólares en 2009, con la esperanza de que las pérdidas no lleguen a los 10 mil 400 millones de dólares de 2008.

En Suiza la IATA reportó pérdidas millonarias en el primer trimestre del año. En España la compañía Iberia busca alianzas en América Latina, además de la que posee con LAN Chile, para fortalecerse. El presidente de Iberia sólo espera recibir la aprobación de la inmunidad antimonopolios para su asociación con British Airways y American Airlines.

Por otra parte la compañía estadounidense Delta Air Lines absorbió a su rival Northwest Airlines. Y en Europa, la alemana Deutsche Lufthansa acordó la compra de Austrian Airlines, mientras que Air France-KLM se quedó con Alitalia. British Airways además de la fusión que pretende con la española Iberia y Singapore Airlines, ha dicho que considera compras en China e India. Como siempre el pez grande se come al chico.

El caso de México y en particular el caso Aviacsa.

En México las cosas no son diferentes, la industria aérea se encuentra en una severa crisis, se prevé que la industria caiga 7% y no el 4% que se esperaba, lo que significa que para el segundo semestre del año, las pérdidas del sector aéreo pueden llegar a los 900 millones de pesos. Además y a pesar de que la turbosina es un producto procesado, refinado y vendido en México, su precio se ha incrementado 65 por ciento en lo que va del año, pero de julio de 2007 a julio de 2008 el aumento es de 86 por ciento. El gasto por la turbosina representa 40 por ciento del ingreso de las empresas aéreas y en algunos casos de casi 60 por ciento, por lo que ha afectado al sector.

También la crisis en el sector ha afectado el empleo, pues desde agosto de 2008 a la fecha se perdieron más de 6 mil empleos y se esperaba que para el segundo semestre se pierdan 3 mil 600 más. Un ejemplo claro es Aeroméxico, que prevé un nulo crecimiento para 2009. Otro síntoma de la crisis es que las dos principales aerolíneas de México —Aeroméxico y Mexicana— están iniciando un proceso de fusión (auspiciadas por la SCT), que les permita minimizar el impacto causado la crisis que está viviendo la industria aérea.

Caso Aviacsa

El incremento en el precio de la turbosina y el exceso de oferta, han motivado que la competencia por el pasaje se haya vuelto una lucha intestina, y por lo mismo, que algunas aerolíneas hayan dejado de ser baratas, así como competitivas; pues para tener como destinos: Cancún, Guadalajara, Monterrey, hay que pagar más y algunas empresas han tenido que elevar el costo de los boletos, lo que ha generado que los viajeros abandonen dichas empresas.

La compañía Avolar, anunció su suspensión temporal de actividades, esto debido a que venció el plazo para que pagara los 131 millones de pesos que debía de impuestos. Con esta ya son dos la aerolíneas mexicanas que suspenden operaciones, la primera fue Aerocalifornia.

La aerolínea Aviacsa ha tenido problemas con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), desde hace ya algunos meses, se le atribuyen fallas en su aviones, deudas por uso de espacio aéreo y por turbosina. La empresa ha optado por los amparos para que no le retiren el permiso definitivamente para poder volar, pero se ha encontrado con uno y otro obstáculo, por parte de la SCT y de Profeco. Hasta el momento, lleva tres amparos de los cuales en el último parece que no le revocarán su permiso para volar, muy a pesar de la SCT, pues el secretario Luis Téllez, recomendó a la población tener cuidado al comprar boletos con Aviacsa y Avolar, debido a que éstas aún no han pagado el adeudo fiscal por el cual fueron sancionadas, además dijo que aún cuando las empresas interpusieron un amparo, ello no significa que hayan resuelto el problema económico; "si no pagan, desgraciadamente vamos a tener que negarles el servicio del espacio aéreo mexicano". Además aseguró que van a ganar estos litigios y por lo tanto las líneas aéreas que no estén al corriente en sus pagos fiscales "eventualmente no van a volar". Y por si fuera poco Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) podría rematar las 13 aeronaves embargadas a Aviacsa si la aerolínea incumple con el pago de diversos adeudos por un total de 255 millones de pesos, el embargo se llevó a cabo por el incumplimiento de pago por concepto de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano, por Tarifa Única de Uso de Aeropuerto (TUA) y por turbosina, que en este último caso asciende a 100 millones de pesos.

Hasta el día de la redacción del presente artículo, Aviacsa había cumplido con las especificaciones en sus aviones para poder volar, el Juez Quinto de Distrito en Ciudad Valles, determinó que 20 aeronaves de Aviacsa reúnen las condiciones técnicas necesarias para realizar operaciones de vuelo, resolución que la SCT considera desafortunada. A su vez Aviacsa se vio en la necesidad de renegociar su deuda con Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) y dejó en prenda un galgódromo y un hotel equivalentes (que no se encuentran en la ciudad de México) al valor de la deuda, que asciende a 255 millones de pesos, y por el consumo de combustible que no había liquidado. Sin embargo Aviacsa no ha reanudado operaciones.

Pero, ¿qué es realmente lo que esta detrás del caso de Aviacsa, por qué querer que Aviacsa a igual que otras aerolíneas de bajo costo desaparezcan, quién se beneficia?

Desde que se suspendió a Aviacsa, otras aerolíneas se han visto beneficiadas, Aeroméxico y Mexicana no sólo aumentaron el factor de ocupación en sus vuelos, sino que el número de sus operaciones también se incrementó. (Una trabajadora de Aeroméxico que hacía guardia frente a los mostradores de Aviacsa aseguró que el viernes pasado, por ejemplo, tuvo que abrirse un vuelo adicional a Cancún y otro a Monterrey debido a que los pasajeros de la aerolínea afectada ya no alcanzaban a abordar en los vuelos previstos por la compañía). Interjet también salió en “apoyo” del pasaje de Aviacsa.

Mexicana y Aeroméxico también se benefician por la desaparición de Líneas Aéreas Azteca, pues la revocación de la concesión aérea a Líneas Aéreas Azteca beneficiará Mexicana de Aviación y Aeroméxico en la repartición de los slots —slot es el tiempo asignado a una aerolínea para aterrizaje y despegue—, en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). La repartición de los slot depende de la antigüedad y del tamaño de la flota de la aerolínea, siendo Mexicana y Aeroméxico las más beneficiadas. La SCT anunció que había iniciado un proceso administrativo para revocar la concesión otorgada a Líneas Aéreas Azteca por diversos problemas detectados desde marzo de 2006. Aunado a todo lo anterior Avolar denuncia que ha recibido un trato discriminatorio por parte de ASA, que se niega sin justificación a suministrarles combustible y, además, las comandancias de los aeropuertos están enviando los aviones a posiciones remotas, y que también tendrán que enviar a sus pasajeros con otras aerolíneas a las que la SCT quiere beneficiar, como Aeroméxico o Volaris.

Hay que recordar que en mayo de 2008 el vicepresidente para América Latina, España y el Caribe de Airbus, “recomendó” la reducción de líneas aéreas en México, porque consideraba que 3 ó 4 funcionando bien, podrían satisfacer la demanda, en lugar de 14 —las que actualmente hay —, perdiendo dinero. En ese mismo sentido el secretario Luis Téllez, envió al congreso un programa para la fusión de empresas, para reducir costos y mejorar el servicio.

Pilotos, aeromozas, boleteros, maleteros… salen a la lucha.

Como siempre las medidas que son tomadas en un periodo de crisis no son para el beneficio de la clase trabajadora, sino a favor de ese pequeño grupo de sanguijuelas capitalistas, que sólo les chupan la sangre a los trabajadores. Pero la clase trabajadora no puede negar su destino, transformar la sociedad, y esto lo han demostrado los trabajadores de la industria aérea, con la ola de manifestaciones, emplazamientos a huelga y huelgas que han ocurrido. Ejemplos hay muchos, aquí sólo algunos:

En España la aerolínea Iberia anunció que presentó una demanda contra el sindicato Sepla mayoritario de pilotos (mil 800 pilotos) por los daños y perjuicios que generó lo que Iberia denomina como una "huelga ilegal" en diciembre. La aerolínea, que ubicó esos daños en 13 millones de euros (unos 17.55 millones de dólares), explicó que entre el 4 y el 31 de diciembre se vio obligada a cancelar cerca de 500 vuelos y a contratar a 152 con otras compañías. Fuentes de la representación sindical de los pilotos de Iberia, rechazan estas acusaciones y atribuyen los retrasos (que han aumentado un 40%) a un "caos organizativo" de la compañía y a la falta de pilotos. Los sindicalistas de Sepla se han limitado a cumplir estrictamente sus compromisos contractuales, en espera de la firma de un nuevo convenio para el colectivo. Otras compañías españolas agrupadas en la patronal AECA rechazaron con “rotundidad” la convocatoria de huelga de los controladores aéreos españoles para los meses de julio, agosto y septiembre, y exigieron al Gobierno una ley que no permita que los intereses corporativos de un colectivo sigan “perjudicando a los pasajeros” de dichas líneas aéreas. Asimismo, las aerolíneas exigieron una solución inmediata a las movilizaciones en la compañía suministradora de combustible CLH y demandaron al presidente de la compañía que intervenga directamente en la solución de la convocatoria de huelga. Y si como esto fuera poco el sector aéreo de la UGT denuncia que Flightcare ha congelado el salario para 2009 y 2010 y después de reuniones en febrero fijaron un calendario de movilizaciones en Flightcare (que tiene la concesión de la asistencia en tierra en seis aeropuertos españoles, entre ellos el de Barcelona). Por su parte la compañía, amenazó a la UGT con la necesidad de llevar a cabo unos 200 despidos, el 10% de la plantilla.

En Argentina la Asociación de Personal Aeronáutico (APA-CTA), junto con la Asociación Argentina de Aeronavegantes y la Unión del Personal Superior de Empresas Aerocomerciales (UPSA), realizaron una marcha frente a la jefatura de gobierno en repudio a la propuesta de reprivatizar Aerolíneas Argentinas. En los años 90, durante el gobierno de Menem, se destruyeron todos los servicios públicos en manos privadas y la APA fue privatizada a manos de los españoles y sufrió dos quiebras, es más cuando se decidió estatizarla, la compañía estaba quebrada sin aviones y hoy que esta volando y cumpliendo con los servicios se quiere volver a privatizar. En la marcha se leían pancartas con la leyenda:" Venimos a decirle que los trabajadores no vamos a permitir que se vuelva a privatizar las aerolíneas de bandera".

En México principalmente los trabajadores de Aviacsa se han movilizado ante la negativa de la SCT de dejar volar a Aviacsa, se han manifestado en el AICM, frente a la SCT, en el Ángel, pero no han obtenido respuesta, por lo que decidieron llevar más allá su lucha y han decidido concentrarse en los principales cruceros de la ciudad de México, Acapulco, Ciudad Juárez, Cancún, Chetumal, Guadalajara, Hermosillo, Mérida, Monterrey, Oaxaca, Puerto Vallarta, Tampico, Tapachula, Tijuana, Tuxtla Gutiérrez, Veracruz y Villahermosa, al mismo tiempo. También la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA), Mexicana y Aeroméxico acordaron mecanismos alternativos para evitar despidos de personal, con lo que se pretende salvar los empleos de 400 sobrecargos que estaban en riesgo. En otro caso la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México (ASSA), acusó que las empresas intentan modificar "hacia abajo" las prestaciones y compensaciones, las cuales representan cerca de 60 por ciento de los ingresos de un sobrecargo.

Nuestra alternativa

El sistema capitalista es una traba para el desarrollo pleno de la sociedad, con todas sus contradicciones no queda más que construir nuestro futuro, pero un futuro socialista.

Es por eso que la lucha que están dando los trabajadores de la industria aérea es una demostración del proceso de lucha de clases inclusive en este sector de trabajadores que en tiempos normales pueden ser considerados como de élite. Ha habido, hay y seguirá habiendo duras batallas en las que los trabajadores obtendrán lecciones producto de su experiencia práctica. Las consignas salariales, por el respeto a los derechos laborales, por el mejoramiento de las condiciones de trabajo, deben ir acompañadas por la necesidad de la nacionalización de la industria aérea y colocarla bajo control democrático de los trabajadores, como única alternativa real de la solución al caos capitalista. Una industria nacionalizada y controlada por los trabajadores, reduciría las tarifas e incrementaría el volumen de los viajes abriendo la posibilidad a millones de personas que hoy se ven impedidas de usar los aviones. Por el contrario, le propiedad privada de la industria y la protección monopólica a determinadas líneas aéreas está destinada a mantener elevadas las tarifas para mantener los beneficios de sus propietarios, en detrimento del uso del transporte aéreo a la inmensa mayoría de los trabajadores.

Los trabajadores deben exigir la expropiación de las líneas aéreas para que queden bajo su control democrático, porque realmente son ellos los que hacen funcionar tal industria, son ellos quienes manejan los aviones, los que atienden a los pasajeros, los que se encargan de las maletas, los que venden los boletos, los que le dan mantenimiento a los aviones, los que los reabastecen de combustible, y sin ellos sería imposible que alguien llegará a su destino. El dueño por otra parte sólo sabe estar en su oficina viendo cuánto gana a cada hora, para saber en qué se lo va a gastar.

Los trabajadores de la industria aérea ya decidieron salir a luchar y no van a regresar con las manos vacías, además otros sectores de trabajadores se les suman, porque para cada trabajador (sea de donde sea), las consignas son: que haya trabajo, mejores salarios y mejores condiciones de trabajo, pero que con el endurecimiento de las políticas dictadas por la dictadura del capital, las consignas se convertirán en preguntas como, ¿quién tiene el poder y a favor de qué clase dirige sus políticas? Y a la hora de responderse esas preguntas se darán cuenta que bajo el sistema capitalista sólo se espera hambre y miseria y entonces su lucha ya no será solamente por tener trabajo y un pan en la mesa, sino que será para transformar la sociedad.

La lucha de los trabajadores de la industria aérea como la de los millones de trabajadores a nivel mundial, es la lucha por la defensa del empleo y por el socialismo.

¡Viva la lucha de los trabajadores de las líneas aéreas!

 

¡Por la defensa del empleo y el respeto a los derechos laborales!

 

¡Por la expropiación de la industria aérea y su control por la clase trabajadora!

 

¡Únete a Militante y cómo muchas personas ya lo hacen, lucha por el socialismo!


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