Declaración del Comité Estudiantil en Defensa de la Educación Pública

A mediados de marzo pasado López Obrador (AMLO) anunció su disposición de nombrar a Juan Ramón de la Fuente, ex Rector de la UNAM, como Secretario de Educación Pública en caso de resultar vencedor en las próximas elecciones del 1 de julio. Frente a este planteamiento de AMLO,elComité Estudiantil en Defensa de la Educación Pública (CEDEP) expone lo siguiente:

1.- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es un verdadero baluarte  de la educación pública en nuestro país, convirtiéndola en una trascendente opción educativa para miles de jóvenes hijos de trabajadores que desean formarse como profesionistas universitarios.

2.- No obstante el significativo papel que ha jugado la UNAM durante años en beneficio de amplias capas de jóvenes de extracción popular, en la últimas décadas la burguesía, su gobierno y sus partidos, el PRI y el PAN, han implementado una serie de políticas y reformas educativas que pretenden transformarla junto con todo el sistema público educativo nacional en todos sus niveles, en un negocio más al servicio del gran capital.

3.- Entre las políticas que han atentado contra el carácter público y popular de la universidad destacan: El Plan Carpizo de 1986 y las modificaciones al Reglamento General de Pagos (RGP) impulsada por el entonces Rector Francisco Barnés de Castro en 1999. En esencia estas medidas pretenden elitizar a la UNAM, arremetiendo contra el derecho a la educación de los hijos de la clase trabajadora y el campesinado pobre.

4.- No obstante los avances del Régimen en dichos objetivos estos han sido escasos, ello ha sido gracias a la lucha decidida del conjunto de la comunidad universitaria (trabajadores, académicos y estudiantes) para defender sus derechos; se trata de una larga historia de lucha que abarca decenas de capítulos siendo el más destacado el movimiento estudiantil de 1968; y más recientemente las huelgas estudiantiles de 1987dirigida por el CEU y la de 1999–2000 que se extendió por espacio de 10 meses con el CGH al frente. En cada caso la comunidad universitaria, destacándose de entre ella su sector estudiantil, demostró que está dispuesta a defender a la UNAM hasta las últimas consecuencias.

5.- Sin embargo un aspecto más que es necesario destacar es que la lucha por la defensa de la UNAM no ha estado exenta de toda clase de episodios dramáticos que han costado cárcel e incluso la vida, tal como fue de 1968, a decenas de estudiantes que se han atrevido a organizarse en defensa de sus derechos. A este respecto no dudamos en señalar que, tras el 68, una de las acciones represivas de mayor fuerza contra el movimiento estudiantil en nuestro país fue la desarrollada el 1 y 6 de febrero del año 2000 cuando la entonces Policía Federal Preventiva (PFP) tomó por la fuerza las instalaciones de la UNAM para aplastar violentamente la huelga universitaria. El saldo de esa acción represiva fue el encarcelamiento de cientos de estudiantes, siendo liberados los últimos de ellos en junio de ese mismo año y la toma de CU por la PFP la cual se extendió hasta el 23 de abril del 2000.

6.- Como no sucedía desde 1968 cuando el ejército tomó CU, en febrero del 2000 la autonomía universitaria fue pisoteada a más no poder. Y tanto Juan Ramón de la Fuente como el expresidente Ernesto Zedillo son los principales responsables de todo ello.

7.- Juan Ramón de la Fuente, siendo Secretario de Salud de la administración de Zedillo y a casi siete meses de estallada la huelga estudiantil, asume la máxima responsabilidad en la UNAM con la encomienda de finalizar a toda costa con la lucha, misma que gozaba de importantes simpatías entre amplios sectores de la clase trabajadora.

8.- En ese marco y dada la negativa del movimiento estudiantil en ceder en sus demandas, Juan Ramón de la Fuente preparó y organizó la intervención de la PFP en la UNAM para aplastar de un solo golpe la huelga y los ímpetus de lucha de su comunidad estudiantil. Además dado lo próximo de las elecciones federales del 2000, la huelga de la UNAM era un conflicto que se tenía que resolver en lo inmediato.

9.- Por encima de cualquier otra consideración, la anterior acción define de forma más que nítida la política de Juan Ramón de la Fuente la cual en definitiva no coincide con las aspiraciones de la clase trabajadora y la juventud consistentes en defender a la educación pública en todos sus niveles. Más aún el proceder del ex Rector de la UNAM frente a la huelga universitaria demuestra que de ser necesario este estaría dispuesto a reprimir la lucha y el descontento social con tal de imponer su política.  Otro ejemplo que habla de ello es el hecho de que durante su rectorado se expulsaron a más de 400 estudiantes de la UNAM por cuestiones políticas, se modificaron programas y planes de estudio en beneficio de la educación técnica abandonando por completo el proyecto integral, científico y humanístico de muchas de las disciplinas de la UNAM.   

10.- Con sus acciones Juan Ramón de la Fuente ha demostrado la clase de política que implementaría en caso de ser designado Secretario de Educación Pública en un eventual gobierno de izquierda dirigido por AMLO.

Por todo ello el CEDEP declara:

  1. Juan Ramón de la Fuente y su política son una contradicción con las aspiraciones de justicia que nutren los ánimos de lucha de los millones de seguidores de AMLO, muchos de ellos trabajadores, campesinos pobres y jóvenes universitarios organizados en la base militante de Morena, de Morenaje, del PRD, del PT y del Movimiento Ciudadano.
  2. La propuesta de AMLO de designar a Juan Ramón de la Fuente como Secretario de Educación Pública en caso de que el primero logre la presidencia de la República tras las elecciones del próximo 1 de julio sólo confunde y provoca escepticismo entre la base de seguidores de los partidos de izquierda y especialmente entre los jóvenes, alejándolos de las urnas.
  3. Ese mismo efecto es el que está provocando el acercamiento de AMLO con los empresarios y la designación de Manuel Bartlett -artífice del fraude electoral contra el FDN y a favor del PRI y de Salinas en 1988- como candidato al senado por los partidos de izquierda, solo por citar un ejemplo entre varios.
  4. Toda esa clase de medidas están minando la posibilidad de que la derecha priista y panista sean derrotadas en las próximas elecciones del 1 de julio.
  5. El camino para derrotar a la derecha pasa necesariamente por una política que acerque a AMLO y a los partidos de izquierda con los sindicatos, las agrupaciones campesinas y el movimiento estudiantil. Esto solo será posible  sobre la base de un programa de acción que rompa con los empresarios y sus representantes, Ramón de la Fuente entre ellos.
  6. Es por ello que demandamos un urgente y profundo giro a la izquierda por parte de AMLO y los partidos que lo apoyan para asegurar la victoria electoral el próximo 1 de julio, pues de mantenerse esa misma política de la que brotan propuesta como la de Ramón de la Fuente al frente de la SEP y que a la vez permite que elementos como Bartlett sean nominados como candidatos lo único que se estará haciendo es facilitar las cosas para que la derecha se mantenga en el poder.
  7. ¡No es suficiente votar, es necesario luchar! Nos pronunciamos por una política revolucionariaque movilice masivamente a la base de apoyo de AMLO para derrotar a la derecha. Ésta hará lo posible por mantenerse en el gobierno y la única forma de derrotarla es demostrando la fuerza que poseemos los trabajadores y la juventud mediante la lucha organizada en la calles.
  8. Insistimos en que los dirigentes, o en este caso los integrantes del eventual gabinete de AMLO, deben ser elegidos democráticamente por la base de los millones de militantes, organizados en comités de base donde se discuta no sólo quién sino qué programa debe defender.

 


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