Militante
18 años luchando por el socialismo

El partido comunista es el arma principal de la acción revolucionaria del proletariado, es la organización de combate de su vanguardia, que debe erigirse en guía de la clase obrera en todos sus combates y, por tanto, también en el movimiento sindical.
León Trotsky

Este mes de julio Militante cumple 18 años desde que en 1990 salió a la luz enarbolando las banderas del marxismo. Durante todos esos años nuestra prensa obrera ha expuesto los acontecimientos más relevantes de la lucha de clases en nuestro país y en el plano internacional. Nuestro periódico, además de vocero del movimiento obrero, es la cara pública de la Tendencia Marxista Militante. Somos una organización que defiende al socialismo como única alternativa viable frente a la barbarie capitalista y que sabe que la mejor manera de hacer llegar las ideas de Marx, Engels, Lenin y Tortsky a los trabajadores es echar raíces muy profundas en las organizaciones de estos, sin que ello implique hacer alguna concesión en nuestra política de independencia de clase.

 

Bajo estos principios hemos desarrollado un trabajo que ya casi se extiende por dos décadas, logrando establecer importantes vínculos con sindicalistas y trabajadores de bases que militan o simpatizan con el PRD, atrayéndolos para el programa del los marxistas con el objetivo de dar la batalla al interior de sus organizaciones y extenderlo.

Como explican Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista, los comunistas no tenemos intereses propios al margen de los de la clase trabajadora, ni tampoco somos un partido separado de esta, en todo caso somos el ala más consecuente y decidida del movimiento obrero en cuanto a sus objetivos históricos.

Caminar en esa dirección no ha sido fácil, en todo este trayecto hemos tenido que dar una lucha frontal contra todas aquellas ideas ajenas al movimiento obrero y sus exponentes. En buena medida, nuestro desarrollo también es resultado de, a pesar de todas las adversidades, no haberles hecho ninguna clase de concesión a las presiones reformistas o sectarias.

Sobre la base de esta política es como, refiriéndonos solamente a los acontecimiento del último periodo de la lucha de clases en nuestro país, hemos podido intervenir en luchas como las del 2006 (los mineros, Oaxaca y contra el fraude electoral) y mas recientemente en las de repudio a la nueva Ley del ISSSTE, en 2007, y contra la privatización de PEMEX a lo largo de 2008.

Los acontecimientos de estos últimos años, especialmente los de Oaxaca y la lucha contra el fraude electoral, han sido los más convulsivos en varias décadas; pero lo más relevante de ello es que sólo han sido el anuncio de nuevos y más profundos estallidos sociales. Las contradicciones del capitalismo y la polarización social que cada día se recrudecen, están llevando a una situación límite al capitalismo. Un ejemplo de ello es la estupenda respuesta que han tenido las masas trabajadoras ante el intento del presidente espurio, Felipe Calderón (FeCal) por privatizar el petróleo. La forma en que están respondiendo los trabajadores ante este ataque, marca un nuevo impulso para el proceso revolucionario que se ha abierto en México. Para colmo de FeCal, esta respuesta se está viendo estimulada por el problema de la carestía de la vida. El miedo ante ello ya ha provocado que FeCal haya tenido que reaccionar de manera desesperada tomando medidas totalmente ficticias tales como la campaña Para vivir mejor, sus medidas para combatir el desabasto de alimentos y el  supuesto congelamiento de los precios de algunos alimentos. Estas medidas las cuales son, insistimos, totalmente ficticias y por tanto no solucionan nada, por un lado reflejan la incapacidad del régimen para solucionar esta clase de problemas, pero además, cuestión que es de especial relevancia, también expresan nítidamente el callejón sin salida al que ha entrado el capitalismo mexicano, lo cual no es otra cosa más que una expresión de la situación del capitalismo mundial. Un hecho que ha sido demostrado de manera contundente en estos últimos años, es el de que los trabajadores ya no están dispuestos a tolerar los ataques sin dar la batalla. Esa es la característica más relevante del actual periodo de la lucha de clases en México, en América Latina y en el mundo.

La estabilidad política entre las clases se ha roto en una de los eslabones más débiles del capitalismo, América Latina, y esto ya está teniendo implicaciones en buen parte del mundo animando la lucha de los trabajadores. Por su parte, los capitalistas, ante los problemas económicos que cada vez son más severos, no pueden solucionar nada en ese terreno sin generar mayor desequilibrio político, atizando de esta manera el fuego de la lucha de clases.
Todo ello, aparejado con el grado de desarrollo y fortalecimiento del movimiento obrero, son el augurio de nuevas e importantes oportunidades para la clase trabajadora en su lucha contra los explotadores capitalistas. Ante este escenario, resulta doble la trascendencia de una alternativa revolucionaria que colabore con nuestra clase para superar los distintos obstáculos como los son las ideas reformistas. Sin una dirección con influencia de masas y con un rumbo claro, los heroicos y enérgicos esfuerzos del proletariado para derrotar a sus enemigos se difuminarán como vapor en el viento.

Pero una dirección de esa naturaleza no se puede improvisar, inevitablemente tiene que ser el fruto de un trabajo paciente en el que se deben ir forjando los cuadros marxistas, tanto en la teoría como el la practica,  y en el que se tiene que ir ganando un reconocimiento y un lugar en el seno de las organizaciones de los trabajadores. A todo ello es a lo que nuestra Tendencia Marxista Militante ha dedicado buena parte de sus fuerzas en estos últimos 18 años.

Pero otro frente que también es vital para el movimiento obrero, y en el cual hemos invertido muchas horas y energías, es el de la teoría. Lenin siempre insistió en la relevancia de esta tarea; para él “no hay praxis revolucionaria, sin teoría revolucionaria. A lo largo de nuestra historia, además de nuestro órgano regular de difusión de nuestras ideas y análisis, nuestra prensa obrera, también hemos publicado documentos de fondo sobre las cuestiones más candentes de la lucha de clases, tales como las contrarreformas a la Ley Federal del Trabajo, el EZLN, el PRD, etcétera, así como nuestra serie de Cuadernos de Formación Marxista. Pero no nos hemos quedado ahí, en los últimos años, a partir de 2002, hemos lanzado la publicación de diferentes libros, tanto de los clásicos del marxismo, así como obra propia: Bolchevismo, el camino a la revolución (A. Woods), Razón y Revolución, marxismo y ciencia moderna (Ted Grant y Alan Woods) o México en la órbita de la revolución latinoamericana, entre otros.

Todo ese material teórico nos ha servido para fortalecer teórica y políticamente a nuestro camaradas, pero también para llevar el punto de vista del marxismo al movimiento obrero. Pero aún estamos al principio de esta tarea, la cual impulsamos por medio de la Fundación Federico Engels, pues nuestro objetivo es asegurar que la obra de los padres del marxismo, junto con la que generamos nosotros y nuestra Internacional, tenga la mayor difusión posible entre los trabajadores. En esa medida, nuestra próxima tarea es, además de reeditar los diversos textos que ya hemos publicado, lanzar otros títulos.

Los logros alcanzados son prueba de, por un lado, la vigencia del marxismo y, por otro, de la viabilidad demostrada en los hechos y en la lucha, por parte de una organización forjada en lo mejor de las tradiciones del bolchevismo. Gracias a ello hemos superado con creces las diferentes pruebas de fuego que nos han impuesto 18 años de participación constante en la lucha de clases en sus diferentes frentes: el estudiantil, el del PRD y el de los sindicatos.

Militante es una organización totalmente independiente, que solamente tiene compromisos con el movimiento obrero, al cual nos debemos.  Nuestro único compromiso es con la clase trabajadora, pues gracias a ella, a su solidaridad, pero principalmente a su aceptación de nuestras ideas, hemos podido avanzar y desarrollarnos a los largo de todo esos años. De ello se desprende el compromiso de seguir trabajando con el mismo ánimo y confianza con que siempre lo hemos hecho, para seguir construyendo una genuina alternativa socialista.

Es por ello que invitamos a que se nos una todo aquel trabajador y joven que esté dispuesto a luchar por un mundo sin pobreza, hambre, desempleo. En síntesis, sin explotación capitalista.  No existe camino intermedio, la única disyuntiva que nos ofrece la realidad es la de socialismo o barbarie. Unirse a Militante significa al mismo tiempo desarrollar un política de internacionalismo proletario, pues ese paso representa al mismo tiempo integrarse al nuestro partido internacional, es decir a la Corriente Marxista Internacional (www.marxist.com) en el cual se organizan los marxistas de diferentes países de Europa, Así, África y el continente americano.

Únete a la Tendencia Marxista Militante y lucha por mejor salario, por empleo estable, educación gratuita y de calidad, por vivienda digna, por un seguro social universal, por la reducción de la jornada de trabajo a 6 horas sin recorte del salario, por programas para sacar a la ruina al campo mexicano, en defensa de la industria publica, etcétera, uniendo estas demandas con la necesidad de expropiar a los terratenientes, banqueros y empresarios, para poner los principales medios de vida bajo el control democrático de los trabajadores. Esta última tarea exige también la aniquilación del Estado burgués, en estos momentos representado por FeCal, para sustituirlo por un estado dirigido por el proletariado.

Son 18 años de lucha y seguiremos firmes todos los años que sea necesario, hasta ver cumplida nuestra tarea, que es la misma de la clase trabajadora: derrocar al capitalismo para instaurar una sociedad superior, la sociedad socialista.


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