Por un partido no conciliador, sino revolucionario

Tras la decisión de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) de abandonar las filas del Partido de la Revolución Democrática (PRD) para formar un nuevo partido político (Movimiento de Regeneración Nacional) y después de que el dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano, firmará el llamado “Pacto por México” el pasado 2 de diciembre, se ha abierto una nueva crisis al interior del partido, profundizando más las divisiones entre sus corrientes de derecha e izquierda.

Antes y después de haber firmado el “Pacto”, Jesús Zambrano no se ha cansado de justificar el haberlo hecho. Primero señaló el camino por el que las corrientes de derecha de los chuchos piensan continuar llevando al PRD, diciendo: "Queremos cambiar la idea de que la izquierda es solamente contestataria y opositora, y que su único objetivo es denunciar lo que hace el sistema. Esa percepción ya es vieja y obsoleta. La izquierda que planteamos para el nuevo PRD es de una izquierda sí crítica; pero no solamente opositora a todo, sino con propuesta”; un partido no violento, sino comprometido “con la legalidad” que respete los procesos electorales y las leyes (Milenio, 11/11/12). Luego afirmó que el “Pacto” retoma gran cantidad de banderas que el partido enarboló durante la campaña electoral pasada y, debido a que “la población quiere acuerdos” y que se dejen “de lado confrontaciones estériles”, pidió cerrar filas y dijo estar dispuesto al “diálogo constructivo y responsable para todos los acuerdos que beneficien el desarrollo democrático del país, con el PAN y con el PRI” (La Jornada, 19 y 26/12/12).

Nada más lejano de la verdad que todo lo anterior. El llamado “Pacto por México”, en realidad es un Pacto entre los partidos de la burguesía y las corrientes de derechas que tienen secuestrado al PRD. Dicho “Pacto” tiene como objetivo legitimar la fraudulenta imposición de Enrique Peña Nieto en la presidencia de la república para llevar a cabo otras tan anheladas contrarreformas como la de aumentar y generalizar el IVA, así como terminar de privatizar la educación y la industria petrolera.

El agravamiento de las divisiones entre las corrientes del PRD por el aval de su dirigente (sin haber consultado siquiera al Consejo Político Nacional) al “Pacto por México”, llevó a la suspensión temporal del XIV Congreso Nacional del partido, que se realizaría del 14 al 16 de diciembre pasado, donde se debatiría sobre las reformas a sus documentos básicos y las posibilidades de ir en alianza con el Partido Acción Nacional (PAN) en las elecciones que habrán este año. En su conjunto estarán en juego 467 diputaciones locales y mil 348 presidencias municipales de 14 estados, donde están inscritos casi 40 millones de electores, alrededor del 46% del padrón electoral nacional integrado por 85.7 millones de mexicanos (La Jornada, 27/12/12).

El tema de las alianzas electorales es otro punto que avivará la confrontación entre las corrientes, pues mientras las corrientes de izquierda se oponen a cualquier negociación con el PAN (que junto con el PRI, son partidos de la burguesía), la dirigencia nacional encabezada por el chuchista Jesús Zambrano las apoya; así como el coordinador del PRD en el senado, Miguel Ángel Barbosa, para quien supuestamente la alianza con los panistas, es una fórmula que ya se probó y trajo buenos resultados para la izquierda en Puebla, Oaxaca y Sinaloa en el año 2011.

En esencia, esta nueva crisis al interior del PRD expresa la agudización de la lucha de clases en nuestro país. Ante la irrupción de los trabajadores en el proceso electoral del año 2006, quienes orientaron todo su apoyo al PRD (junto a los otros partidos de izquierda) y a su candidato AMLO para tratar de mejorar sus condiciones de vida, la burguesía en nuestro país y el imperialismo norteamericano sintieron temblar el suelo bajo sus pies, así que hicieron todo lo necesario (fraude electoral) para imponer al administrador de sus negocios en el gobierno de la república, apoyándose en las corrientes de derecha del PRD (los chuchos) para sostener al panista Felipe Calderón en el poder hasta terminar su sexenio.

Eso ocurrió hace seis años, antes de que estallara la crisis capitalista mundial que tuvo su impacto en nuestro país en el año 2009. Dicha crisis vino a agudizar más las contradicciones entre los intereses de los empresarios y los trabajadores. Los primeros, quieren seguir acumulando ganancias a costa de eliminar todas las conquistas sociales de los segundos, pero estos han demostrado en varias ocasiones, y a pesar de sus dirigentes, su disposición a luchar tanto en el ámbito sindical como político para frenar la explotación a la que son sometidos. Así lo demostraron millones de jóvenes y trabajadores que dieron nuevamente su voto a AMLO y el PRD, pero ahora menos que nunca (pues la crisis capitalista continúa), la burguesía podía permitirse perder el control del gobierno, aun cuando López Obrador se esmeró por decir que no estaba en contra de los empresarios. De ahí que, la burguesía descaradamente haya vuelto a cometer fraude electoral para salvaguardar sus intereses con Peña Nieto al frente.

Dada la ilegitimidad y debilidad de Peña Nieto, así como la necesidad de continuar con los ataques a los trabajadores, la burguesía requiere seguir apoyándose en los dirigentes reformistas de las organizaciones sindicales y políticas de los trabajadores. En este caso, requiere de los reformistas de derecha del PRD para contener o al menos desviar la lucha de los trabajadores hacia los causes de la legalidad burguesa. Como hemos visto, los chuchos están dispuestos a continuar jugando el papel de quinta columna del régimen.

Los trabajadores no podemos dejar al PRD en manos de los burócratas que viven del partido, pues formarlo costó la sangre de alrededor de 600 trabajadores asesinados bajo el salinismo; necesitamos luchar por rescatarlo y transformarlo en una auténtica herramienta de lucha contra los ataques de los capitalistas y su gobierno prianista; necesitamos un partido, no conciliador, sino revolucionario, que defienda nuestros derechos básicos (alimentación, vivienda, vestido, educación, salud, cultura, etc.) y se planteé la transformación socialista de la sociedad. ¡Fuera Chuchos del PRD! ¡Romper el “Pacto” con los partidos de los empresarios y sólo formar una alianza con los partidos de izquierda y los trabajadores!

fecha:15 de febrero del 2013


banner libres y combativas

banner

banner

banner libres y combativas

banner revolutionary left

banner sindicato de estudiantes

banner revolucion rusa