Lo que pasó en Iztapalapa el pasado 5 de julio no es más que una muestra de los ánimos de lucha en México: ante un llamado concreto contra los chuchos - a pesar de ser superficial, tácticamente divisionista y por eso erróneo- las masas respondieron votando a favor del PT. Esto muestra que las masas quieren fuera a los chuchos del PRD. Jesús Ortega puede caer muy fácilmente, sin embargo no es así debido a que la izquierda del partido no ha hecho un pronunciamiento y un llamado a la lucha concreto. Marcelo Ebrard, Alejandra Barrales y otros dirigentes del PRD se han empezado a quejar de la caída de 17 puntos del PRD y achacan al la caída del voto a las divisiones al interior del partido, se quejan de la dirigencia nacional del partido de manera abstracta, sin siquiera nombrar a Jesús Ortega o su corriente, mucho menos llaman a una lucha concreta.
Lo sucedido en Iztapalapa muestra que el ala calderonista del PRD está muy débil. Al haber sido derrotados el 5 de julio en Iztapalapa Jesús Ortega en un arranque de ira esa misma noche, se pronunció por expulsar a todos aquellos miembros del partido que llamaron a votar por otros, eso si, como buen cobarde dijo esto sin mencionar el nombre de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) Esta insinuación causó una gran indignación. Dime tu lector ¿qué van a decir y hacer las masas al ver que el chucho se lanzaría con un ataque como este contra AMLO? Estas no esperarían ningún llamado para luchar en contra de Ortega y posiblemente rebasarían al propio AMLO con tal de defenderlo y evitar su expulsión, al mismo tiempo ellas mismas expulsando al propio señor Ortega. Como una pequeñita prueba tienes lo que acaba de suceder en Iztapalapa. Esta lucha terminaría en una democratización del partido cosa que es odiada por la dirigencia de todas las corrientes del PRD. La democratización del PRD significaría que todos los actuales puestos de las dirigencias del partido en manos de las corrientes se pondrían a votación democrática y de esta manera los burócratas del partido lo perderían todo. Este simple llamado de Ortega abiertamente contra AMLO, si se hubiera llevado a la práctica, se habría convertido en el grito de guerra para las bases del PRD y la muerte política de todas las corrientes de derecha del partido. Las masas no habrían dejado piedra sobre piedra de ninguna de estas corrientes. Por eso, ante el temor de que las masas vallan mas lejos, incluso las corrientes de izquierda perredista están temerosas por las implicaciones que una lucha de esa naturaleza podría tener sobre la vida interna del partido. Esto explica porque estas últimas no hacen un llamado abierto a luchar contra los chuchos.
Esta es la razón por la cual todas las corrientes del PRD llamaron al cónclave en la ciudad de Morelia realizado el pasado 12 de julio. En primer lugar dar “amnistías” para no expulsar a nadie, es decir, no provocar a las masas y segundo, a cambio de las amnistías, (insistimos las amnistías ayudan a todas las dirigencias de todas las corrientes momentáneamente porque evitan temporalmente el movimiento de masas, pero temporalmente) mantener al señor Ortega como el presidente espurio del PRD.
El señor Ortega se ha desgastado muy rápido, es mal visto en todos lados salvo en la presidencia de la república y es probable que la clase dominante necesite a otro dirigente de derechas al interior del PRD para sustituirle.
En el cónclave también se encontraba Alejandro Encinas, quien debió mantener la siguiente postura en dicha reunión:
1.- Llamar abiertamente a la expulsión del presidente espurio del PRD o sea al señor Ortega y la destrucción de su corriente.
2.-Obvio que las demás corrientes se indignarán y lucharán contra la izquierda amenazando de no dar amnistías. Pero dime tu lector ¿quiénes son estas personas para dar y recibir indulgencias? Por eso no podría quedarse en palabras. Encinas y AMLO deben llamar a reactivar las brigadas del sol, empezando en Iztapalapa y que de esta demarcación salgan a todos los puntos del país e incluso en Estados Unidos donde hay militantes del PRD y en las zonas industriales llamar a formar comités de base del PRD en todos lados, especialmente en zonas industriales para que una vez que estén bien preparados estos comités formen o ellos mismos se vuelvan comités de huelga para preparar la huelga general por la destitución de los presidentes espurios de la república y del PRD.
Encinas es el presidente legítimo del PRD y por eso le toca hacer el llamado al partido –además de AMLO- a luchar contra los chuchos. Por sus hechos los conoceréis, ya Encinas ha dicho mucho en contra de los chuchos, ahora no queremos oírlo sino verlo en acción en contra de Nueva Izquierda, de no ser así él no sería consecuente con las aspiraciones de los militantes y simpatizantes de base que aspiran a un PRD democrático y combativo.
El triunfo del PT en Iztapalapa (delegación que concentra el 21% de los capitalinos) no ha resuelto la principal inquietud de Brugada y AMLO. A pesar de que Rafael Acosta, Juanito, a quien ya lo hicieron firmar –por desconfianza- ante notario público, se ha comprometido a solicitar licencia para que su lugar lo ocupe Clara Brugada, no existe ninguna garantí plena de que necesariamente le darán el cargo esta. Eso no solo depende de ellos, el señor Ortega, Cirigo y René Arce, junta a sus secuaces en el PAN y el PRI, intentarán evitarle que Brugada tome el gobierno de la delegación. Es decir, sea como sea si Brugada quiere tomar la delegación tendrá que llamar a movilizar a las masas y AMLO debe entenderlo también. El 2006 debió servir para enseñarles esto, se ganaron las elecciones pero a pesar de ello AMLO no llegó a la presidencia porque no se llamó a movilizar a las masas hasta las últimas consecuencias. No se puede repetir lo del 2006, de repetirse esta táctica los chuchos podrían impedir el paso de la estafeta a Clara Brugada para impedir que asuma el poder delegacional en Iztapalpa.
El llamar a votar por el PT jamás sustituirá la movilización de masas, si AMLO y Brugada creyeron encontrar un atajo que además evitaría la movilización han caído en un error, porque aún falta ratificar esta en el gobierno de Iztapalapa y de esto se valdrá la derecha para evitar su acenso. Para evitar eso necesitaremos de la movilización.
Por otro lado Brugada y AMLO se manifestaron en contra de que se les expulsara del PRD por haber llamado a votar por otros partidos. Sin embargo ninguno de ellos sabe de qué manera se deben defender para contrarrestar tal ataque en caso que lance. Por ello es necesario reactivar los comités de base y, muy importante hoy, llamar a un frente único entre el PRD y PT para evitar la expulsión de AMLO y Brugada. El señor Ortega tuvo que callarse y evitar hacer esto por el momento, esto no significa que no pretenda atacarlos después.
Se ha dicho mucho sobre la personalidad de Juanito, nosotros también tenemos nuestro punto de vista: Juanito es bien intencionado y sin una gran experiencia en política. Sin embargo para haber llegado hasta donde lo ha hecho la gente debe haberlo seguido e impulsado. Entre contradicciones, buscando el bienestar de las masas y al mismo tiempo entre las presiones de las dirigencias del PT y el PRD.
En una entrevista de radio Juanito declaro que si a AMLO lo expulsaban del PRD debía abandonar este partido y que mejor se fuera para el PT donde sería bien aceptado. Ante ello debemos decir lo siguiente:
1.- EL hecho de que el PT ganara en Iztapalapa no significa que esta delegación sea petista, para nada, significa que la gente quiere luchar contra los chuchos y a falta de otro llamado claro la gente tomo el único que tenía: votar por el PT. Las masas siguen siendo del PRD a pesar de haber votado por el PT.
2.- El más significativo triunfo del PT fue en Iztapalapa; el PT sigue siendo un partido pequeño, a diferencia del PRD que es una organización de masas a nivel nacional. Sería incongruente de parte de AMLO abandonar a las masas en el PRD que es su partido para integrarse al PT, la historia a nivel mundial ya en muchas ocasiones ha mostrado lo erróneo que sería que AMLO abandonara el PRD. Esto es lo que quieren los chuchos, sacar a AMLO. Desafortunadamente Juanito, en contra de su voluntad, al llamar a que AMLO abandone al PRD para integrarse al PT le está haciendo un favor a los chuchos. Juanito como militante del PT debe decir lo siguiente: “OK, si ustedes los chuchos expulsan a AMLO de su partido nosotros lo veremos como un ataque a nosotros mismos, así que llamaremos a nuestras bases para movilizarnos de manera unificada con la base del PRD en contra de esta expulsión. Lo mismo esperamos del PRD y de AMLO. Si yo como petista recibo un ataque del aparato estatal tanto AMLO como las bases del PRD deberán defendernos.
3.- De llevarse a cabo lo arriba mencionado serviría para que las bases del PT comprendieran que el PRD es una organización de masas además de ser mucho más grande, así lucharían una unificación, no sin principios, primero expulsando a los burócratas de todo el PRD y también a los del PT, para después armar un congreso unificador para un frente único con un PRD ahora si con una democracia interna sin burócratas.
4.- A la dirigencia del PT no le interesa lo arriba dicho porque sus intereses y propósitos no distan mucho del de los chuchos en el PRD, esta gente sólo quiere votos para que el PT no pierda el registro y esto es lo que debe descubrir también la base del PT. Lo arriba escrito –el frente único- sirve también para sanear al PT y Juanito se debe poner al frente de este desde su trinchera, el PT.
Ya hemos dicho que la revolución mexicana es y será una revolución larga debido a la falta de un partido revolucionario que se ponga a la altura de los acontecimientos. Y como toda revolución está y estará llena de periodos de flujos y reflujos, de ascensos y caídas, etcétera. Y por su puesto de zonas con más ánimos de lucha que en otras. En Iztapalapa hoy por hoy podemos ver esto, esta delegación sin duda refleja de forma bastante nítida e incuestionable una profunda polarización social al lado de un significativo y marcado giro a la izquierda. Estos factores nos permiten señalar lo que hemos visto recientemente en Iztapalapa es el preludio de acontecimientos mucho mas agudos de la lucha de clases en esta demarcación y en el resto de México. Al igual que lo fue Petrogrado, corazón de la revolución rusa de 1905 o Floridsdorf, distrito vienes en el que se desarrollaron encarnizadas luchas en la insurrección de 1934 contra el aseso del fascismo, ambos con condiciones de vida similares a los de Iztapalapa, no dudemos que en un momento dado esta demarcación del DF, cargada de fuertes tradiciones de lucha, salte a la escena transformándose en uno de los faros mas vistosos de la lucha de clases en México.
Desde antes de las ocho de la mañana estaban ya los cuatro representantes del PRI en la casilla, listos para ponerse al tiro cuando fuera necesario. Dos del PAN y un poco más tarde, llegó el único representante registrado del PRD, primo de una chava de la cual su mamá medio tenía vela en el entierro del partido. Una niña despistada del PANAL llegó media hora tarde a una sección que ni le tocaba. Este preludio dio la pauta de lo que iba a pasar a lo largo de la jornada electoral.
Desde el inicio se notó su modus operandi. Los votos ya los traían amarrados desdendenantes. Saludos cordiales de los representantes priistas con puesteros, comerciantes y vecinos varios que llegaron a lo largo del día, completando más del 40% de participación en las elecciones. Muy por arriba de lo que el que escribe pensaba. El PRI arrasó en la sección 4917 de Tlalnepantla: de 613 electores, votaron 266 y 157 lo hicieron por el PRI. ¿Qué podían ofrecer? ¿Qué ofrecieron? La verdad no mucho.
Es increíble con qué poco se puede llenar el vacío que genera la dirección del PRD. Las elecciones son sólo la foto de una película, en la que la vida interna del único partido de masas que en este momento puede dar una alternativa de organización a los trabajadores, siempre sale fuera de foco. Cuando más es necesario fortalecer la participación activa de los militantes del PRD, es cuando la dirección encabezada por AMLO, ésta se retiró de una batalla que fácilmente se pudo haber ganado. Tareas tan fáciles y que hace cualquier gente del PRI (independientemente de los intereses que lo motiven) como hablar con sus vecinos y decir cualquier mentira o cualquier promesa vana hacen un eco tremendo entre la gente que no está acostumbrada a compararla con un discurso de izquierda, honesto y comprometido.
Insistimos, la naturaleza aborrece el vacío y cualquier viso de movimiento puede ser interpretado por las masas como opción viable. Es el caso del PRI, al menos en el Estado de México (y más bien, en todos los estados salvo en el D.F.). Allá a lo lejos oigo a alguien decir: “¿pero qué hay de los votos nulos? ¿acaso eso no muestra organización?” Definitivamente no. Toda la alharaca que hicieron en la tele y el radio (en donde hasta Carmen Aristegui, una reportera “progresista” que recibe al año de sus patrones 3.6 millones de pesos, se prestó para darle más atención de la que naturalmente merece ese tema) en cuanto al voto nulo se tradujo en un mísero 4% de participación (de la cual, no todos son votadores de castigo conscientes, pero en fin) que a la postre no significará nada en términos de avance en la organización.
Pocas cosas son más fáciles que ir a un lugar conocido, formarse 2 minutos, tachar tres hojitas en otros tres minutos, que te manchen el dedo y regresar tranquilo a tu casa a ver cómo le gana la selección a la poderosísima escuadra nicaragüense. Si la dirección del partido de masas de izquierda más grande del país no es capaz de involucrar a los militantes en esta tarea de convencimiento tan sencilla (lo difícil y lo que deja de hacerla sencilla es que los hechos contundentes del actuar de Nueva Izquierda en el Congreso y los demás órganos de gobierno ha dejado escaldado hasta al más templado de los militantes de base), ¿cómo esperar que se fajen los pantalones para ya quitar al espurio Calderón que es lo que debimos hacer desde hace ya 3 años?
Ni qué decir de aquellos petulantes intelectualoides que llamaron a anular el voto o a poner nombres sinsentido. Qué lejos y qué vacío se escucha eso de no voto, no me callo y todo ese tipo de frases cuando hasta los del PRI pueden conseguir una mayor movilización (sí sí, ya puedo oírlos, todos estos “convocantes” son de filiaciones hasta cierto punto heterogéneas, lo mismo dice un anarquista que un intelectual redomado del Estado, sin embargo hay un elemento que toda esta gente comparte y es el coro que oigo en este momento: las masas son tontas y no saben lo que quieren, por eso votan por el PRI y no nos hacen caso a nosotros que somos fuente de eterno conocimiento infinito). Las masas saben lo que no quieren y para luchar por lo que quieren, deben sentir las cosas claras. Si no salen a luchar al primer llamado de uno de los miles de “partidos revolucionarios” que andan pululando por debajo de las piedras, no es porque sean tontos; todo lo contrario, las masas no salen a luchar sin antes probar el compromiso de quien los convoca; mientras éstos muestren incapacidad, incertidumbre, titubeo o falta de compromiso, las masas, con toda la razón del mundo no se movilizarán.
Rescatar al PRD y al país entero no es una tarea pues de los Sergios Aguayos ni los Denisses Dressers, ni tampoco de los Jesuses Ortega ni los Acostas Naranjo. En cuanto a López Obrador, al menos hasta el día de hoy con lo que pasó en Iztapalapa ha mostrado que puede llegar a dividir y confundir a la izquierda antes que ofrecer un plan de lucha consecuente.
Es pues nuestra y de nadie más la obligación de salvarnos, rescatando al PRD con todo lo que ello implica: es decir, tomando el destino del PRD en nuestras propias manos. Esto será un excelente experimento para lo que necesitamos en realidad: tomar todo nuestro destino en nuestras propias manos, con todo lo que implica: derrocar a Calderón, expropiar a los burgueses, luchar contra el narco, por mencionar sólo tres de un montón de problemas que tenemos que resolver y que sólo nosotros podemos hacerlo.
¿Cómo?
Empecemos por lo fácil:
Domingo 5 de julio de 2009.
Malas noticias para Calderón
El pasado domingo 5 de julio se desarrollaron las elecciones federales intermedias para elegir diputados federales, además de que de manera paralela se realizaron los sufragios locales en 11 Estados para renovar 6 gubernaturas, 11 Congresos Locales y los Ayuntamientos del mismo número de entidades federativas, incluidas las 16 delegaciones del Distrito Federal (DF).
El asenso del PRI
De acuerdo a los datos preliminares en el caso de las elecciones federales el partido con mejores resultados alcanzados ha sido el PRI al lograr un votación que le otorgará 241 curules de los 500 que integran la Cámara de Diputados, mientras que para el PAN este número se ubica en las 147 diputaciones y para el caso del PRD la cifra se eleva a los 72 diputados; el PT y Convergencia, gracias a los 3 distritos federales electorales que ganaron en Iztapalapa y la votación que alcanzaron a nivel nacional el primero tendrá 9 diputados y el segundo, 6.
La significativa recuperación en las elecciones federales por parte del PRI, el cual había logrado en la contienda del 2006 tan sólo 102 diputados, va acompañada de marcado desplome de las preferencias electorales para el PAN y el PRD, los cuales lograron hace tres años 206 y 127 diputaciones respectivamente.
Estos resultados además de marcar un profundo cambio en la composición de Cámara de Diputados, reflejan las tendencias que de manera general se expresaron en las once diferentes entidades en las que se desarrollaron de forma paralela sufragios locales: el singular repunte electoral del PRI. Sólo un par de casos marcaron la excepción: el estado de Sonora en el que en una contienda muy cerrada el PAN le arrebató la gubernatura al PRI y el DF en el cual el PRD sigue siendo favorecido de manera abrumadora por los votantes.
Para el PRI es un hecho doloroso el haber perdido la gubernatura de Sonora, pero lo es más para el gobernador priista saliente de este Estado, Eduardo Bours, y sus aspiraciones presidenciales, sin embargo este partido tiene razones importante para festejar pues un hecho que ratifica la magnitud de su recuperación electoral es no sólo que haya ganado cinco de las seis gubernaturas en disputa, sino que además dos de ellas, Querétaro y San Luis Potosí, le hayan sido arrebatados al PAN. Mismo destino tuvieron ayuntamientos que por su peso electoral dada su importante número de habitantes y su localización geográfica, son clave para los comicios federales: Netzahualcóyotl y Ecatepec arrebatados al PRD, además de Naucalpan, Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli y Atizapán perdidos por el PAN, todos ellos pertenecientes al Estado de México. Así, tras este 5 de julio, de los 125 municipios que integran dicha entidad, 17 serán gobernados por el PAN (actualmente gobierna 24) 8 por el PRD (de 23 que administraba gracias a las elecciones de hace tres años) y 94 por el PRI (cuando en el 2006 gano sólo 54 ayuntamientos) Las restantes alcaldías se reparten entre el los demás partidos políticos. Este ascenso del PRI en el Estado de México dista de ser un acontecimiento electoral secundario, pues en esta entidad se concentra el padrón electoral más grande de todo México sumando 10 millones 15 mil 979 electores.
Midiendo los avances del PRI en términos del voto por alcaldías, el PRI llega a las elecciones del pasado domingo con el control de 217 ayuntamientos de entre los 565 en disputa de los 10 estados, sin contar al DF, que contendieron el pasado 5 de julio. Tras estos sufragios el PRI paso de ese número de ayuntamientos bajo su poder a la cantidad de 259 significando ello que este partido, en el caso de esos 10 estados, ha pasado de gobernar un número total de municipios habitado por 10 millones 20 mil 887 personas a otra cantidad que aloja 24 millones 180 mil 98 habitantes. Por su parte el PAN, tras la caída del 5 de julio, pasará a gobernar ayuntamientos habitados por 12 millones 273 mil 567 personas, y para el caso del PRD esa cantidad caerá hasta los 7 millones 489 mil 89 habitantes.
La combinación de todos los elementos antes mencionados, hace que ahora los priistas se sientan muy confiados en sus intenciones de regresar a la presidencia de la República en el 2012. No obstante, en esta situación está muy lejos de decirse la última palabra de cara a las próximas elecciones presidenciales; la enorme polarización social que existe en México y la descomposición del régimen pueden provocar todo tipo de transformaciones alternado o modificando cualquier perspectiva electoral.
El descalabro del PAN
Los resultados desfavorables del pasado domingo 5 de julio ratificaron pero de forma mucho más aguda, una tendencia electoral que ya se venía desarrollando desde el 2007 y 2008: a lo largo de esos años el PAN cosechó sendas derrotas en los diferentes sufragios que se desarrollaron en esos años. Para llegar a la presidencia, Calderón se basó en el fraude electoral del 2006 y en una frenética y cínica demagogia que le allegó el voto de un poco más de 15 millones de mexicanos. En su campaña Calderón se autocalificó como el presidente del empleo, también prometió que las tarifas de gas y electricidad serían abaratadas con más y mejores subsidios, etcétera, etcétera; pero nada de eso ha sucedido y desde que arrancó la actual administración lo único que ha pasado es la repetición de la misma historia ya conocida desde los gobiernos del PRI y el de Fox: un mayor deterioro de los niveles de vida de la inmensa mayoría de mexicanos, entre ellos millones de personas que votaron por el PAN en 2006. Todo esto al mismo tiempo que la descomposición social llegaba a niveles inéditos en nuestra historia teniendo como principal expresión al narco y derivando ello en una política pública, la guerra contra las drogas, que ha arrojado hasta el momento más de 10 mil muertos y que, cuestión más trágica aún, puso en la línea de fuego a la población. Por si fuera poco, a partir de 2008, todo este panorama sigue complicándose por una crisis económica que se agudiza cada día más y que a estas alturas ya da serios visos de que se puede profundizar tanto o más todavíaque la de 1995.
La frustración y el descontento social le han cobrado fuertemente la factura al PAN. Las circunstancias están provocando un firme y acelerado desgaste del partido en el gobierno y en apenas 9 años en el poder este instituto político ya está experimentando un nivel de desgate similar al que el PRI ya tenía en la segunda mitad de los años 90, pero tras más de 7 décadas en el poder.
Después de estas elecciones, Calderón tiene una situación más complicada frente a sí, pues la nueva composición de la Cámara de Diputados en la que el PRI será la mayoría aplastante obligará al presidente espurio a hacer importantes concesiones y a aceptar un montón de condiciones de los priístas si es que quiere gobernar. Cualquier iniciativa de Calderón y del PAN para ser avalada en la Cámara de Diputados estará condenada si no cuenta con el beneplácito de los priístas. Si bien no hay diferencias fundamentales entre PRI y PAN, ambos son partidos burgueses que defienden el mismo programa, es un hecho que la prioridad de los priístas será su regreso a la presidencia de la república en el 2012. En adelante a este último objetivo estarán subordinados todos los esfuerzos del PRI, particularmente los que tienen que ver con su relación con Calderón. Un ejemplo de esto último son las recientes declaraciones de los aún coordinadores del PRI en las Cámaras de Senadores y Diputados, Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa, respectivamente, quienes, confiados por el éxito priista, ratifican su deseo de seguir “acompañando” a Calderón pero haciendo énfasis en la necesidad, de acuerdo a ellos, de que el presidente cambie a la mayor parte de su gabinete.
Lamentablemente para el presidente espurio no habrá otro camino mas que el de otorgar muchas concesiones al PRI; esa fue la realidad de los tres primeros años del gobierno de Calderón cuando el PRI con 103 diputados era la tercera fuerza en la Cámara de Diputados después del PAN y del PRD, en ese orden. Y ahora que el añejo partido institucional representará a la mayoría abrumadora en el parlamento, dicha realidad para Calderón será doble. El PRI venderá muy caro su amor y los favores a Calderón, entrando esto en contradicción con los planes de Fox y el ex presiente nacional del PAN Manuel Espino (ambos ninguneados y marginados por Germán Martínez, pues encabezan un poderosa ala de panistas hostiles a Calderón) los cuales son particularmente conscientes de los privilegios que otorga el poder y que por consecuencia se oponen totalmente a cualquier medida que le pueda facilitar el regreso al PRI a la residencia presidencial de Los Pinos. Todo esto agudizará la crisis interna del PAN, la cual ya dejó como primer saldo tras las elecciones la renuncia de Germán Martínez a la dirección nacional de ese partido. Tras esta renuncia inmediatamente los panistas adversarios a Calderón han salido de su guarida, factor que irremediablemente tendrá trascendentes consecuencias al interior de la administración del gobierno federal.
Además de un PAN más dividido y debilitado, con menores posiciones de poder y un presidente cercado por el PRI, las elecciones arrojaron como otro resultado una relación muy lastimada entre panistas y priístas; la guerra de guerrillas lanzada por Germán Martínez contra el PRI durante el periodo de campañas políticas en la que este partido en pocas palabras era acusado de ser un nido de criminales (no dejes a México en manos de la delincuencia, rezaba el slogan de la campaña panista) dejó un saldo rojo para Calderón quien ahora tendrá que hacer un esfuerzo muy grande y pagar caro si es que quiere contar con el apoyo de un PRI mayoritario y muy resentido. La afrenta de Sonora (caso en el cual el PAN puso toda la leña al fuego para responsabilizar al gobierno priista del Estado por la tragedia del 5 de junio en la que murieron más de 40 niños al incendiarse una guardería infantil) le saldrá muy cara al panismo y su gobierno.
Uno de los rasgos que más han caracterizado a la actual administración panista es la de representar un gobierno débil, dividido y en crisis, desafortunadamente para Calderón esta problemática se verá significativamente agudizada a consecuencia de la recomposición de las fuerzas políticas tras las recientes elecciones y las contradicciones que de ello deriven, en medio de un contexto social cada vez más convulsionado. El estado en que queda el gobierno de Calderón es uno de los elementos más destacados, producto de la contienda de este 5 de julio, cuyas repercusiones serán trascendentes respecto a los derroteros que adquiera la lucha de clases en México.
El PRD retrocede
La evolución de las diferentes fracciones parlamentarias del PRD a lo largo de lo que va de la presente década demuestra una tendencia a la recuperación de terreno electoral tras la recaída en las elecciones del 2000. Limitada aún, pero finalmente hacia el alza, esta tendencia fue cortada de tajo este pasado 5 de julio. De mediados de la década pasada hasta la actual legislatura la composición de la fracción parlamentaria del PRD ha estado integrada de la siguiente forma:
Elecciones |
Diputados |
1994 |
71 |
1997 |
125 |
2000 |
53 |
2003 |
97 |
2006 |
127 |
Y ahora esa cantidad ha caído estrepitosamente: el voto logrado por el PRD y los distritos ganados le alcanza solamente para 72 diputaciones, incluidas las plurinominales. Se trata de un retroceso electoral significativo que arroja muchas luces sobre lo que está pasando al interior del principal partido de izquierda y sus implicaciones en la lucha de clases.
El PRD llega a este proceso electoral tras haberse transformado en la segunda fuerza política parlamentaria (el PRI sólo tenía 102 diputados) y tras ser derrotado en las presidenciales del 2006 sólo mediante el fraude electoral más monstruoso en toda la historia de México. Formalmente esta situación habría implicado situar a este partido como un serio contendiente y aspirante no sólo para mejorar sus posiciones, sino que incluso para igualar o de plano disputarle la supremacía parlamentaria al PAN, entonces primer fuerza política. Pero nada de esto sucedió, sino todo lo contrario, el PRD fue desplazado del segundo al tercer lugar en las preferencias electorales y por consecuencia también de su sitio en la cámara baja.
Otro atenuante más y que resulta contradictorio con el resultado electoral de la pasada contienda es la actual crisis económica; aquí, nuevamente de manera formal, los efectos de ésta tendrían que traducirse en una tendencia que naturalmente volcara la desesperación de las masas, favoreciendo electoralmente al PRD en tano partido mayoritario de izquierdas en detrimento de los partidos burgueses, el PAN y el PRI, responsables de la crisis. Sin embargo, tampoco esto sucedió.
El PRD no ha sido capaz de capitalizar en su beneficio las posiciones logradas tras el proceso del 2006 ni de sacarle provecho al enorme resentimiento social exacerbado ahora por una crisis económica cada vez más lacerante. El costo ante esta incapacidad ha sido muy alto, pues si bien estas elecciones han representado un serio descalabro para el PAN, otro factor que no podemos dejar de mencionar es el de que ahora ambos partidos burgueses cuentan con una representación sumada de 388 diputados (241 por el PRI y 147 por el PAN) cuando este número era, producto de las elecciones del 2006, de 308 diputaciones (102 por el PRI y 206 por el PAN) Los restantes curules de los 500 en disputa se dividen entre el PRD y los partidos pequeños. Desde un punto de vista electoral está claro que la derecha ha avanzado significativamente. Se trata de una ventaja que la burguesía tratará de usar para, ahora sí, intentar de sacar adelante una serie de contrarreformas pendientes que de acuerdo a sus intereses se hacen cada vez más urgentes conforme la crisis económica se extiende y profundiza; tales son los casos, por ejemplo, de la eliminación de las conquistas laborales restantes en la Ley Federal del Trabajo y la extensión del IVA a alimentos y medicamentos, además de más recortes para educación y salud, etcétera.
Son varios los factores que explican el retroceso electoral del PRD, entre ellos el tradicional perfil electorero de dicho partido; perfil compartido y ejercido sin distingos por todas las corrientes más importantes que lo integran y que lo divorcia de las luchas cotidianas de los trabajadores del campo y la ciudad en sus centros de trabajo, barrios y comunidades. Un resultado más de este perfil es el de que, si la única preocupación son las elecciones, los comités de militantes de base del PRD estables y con vida propia salen sobrando a ojos de la burocracia partidaria para la cual en todo caso lo única participación de la base apoyo del PRD tiene sentido de manera ocasional y siempre y cuando se trate solamente del apoyo a las actividades de las campañas electorales. Pensando solamente en las coyunturas electorales, la ausencia de la actividad estable de los comités de base (los cuales durante esas coyunturas serían los principales organizadores del voto hacia el PRD) no puede ser compensada por medidas organizativas improvisadas y coyunturales que en la inmensa mayoría de los casos tienen que empezar de cero en los barrios y comunidades a escasas semanas de las elecciones.
Otro elemento de debilidad, y que es en buena medida la principal explicación sobre los pasados resultados electorales, es la política de colaboración con el régimen de la derecha perredista, cuyos principales exponentes son Jesús Ortega y demás integrantes Nueva Izquierda (NI). Estos dirigentes son un obstáculo objetivo para que el PRD se desarrolle y sea capaz de aprovechar mejor las diferentes oportunidades. Además de reconocer a Calderón a pesar del frade electoral, NI fue pieza clave para que haya sido aprobada la contrarreforma petrolera del 2008. Siendo así un par de premios de Calderón al recato y docilidad ante el régimen por parte de esta corriente llena de corruptos y traidores han sido el desconocimiento de las elecciones internas de marzo del 2008 que le dieron a Alejandro Encinas la presidencia nacional del PRD sobre el candidato de NI, Jesús Ortega, y la reciente aplicación de una medida similar a favor de Silvia Oliva de NI y en contra de Clara Brugada, para impedirle contender a esta última por el PRD por la jefatura de la Delegación Iztapalapa. Por medio de la intervención de Calderón a través de los tribunales electorales, fue impuesto Jesús Ortega en la dirección nacional del PRD y Silvia Oliva como candidata a la jefatura delegacional de Iztapalapa.
El descarado apoyo de NI a Calderón, además de la descarada traición de esta corriente hacia el movimiento de masas, han tenido un costo muy alto pues han sido un factores de confusión y falta de certeza ante importantes sectores de las masas que se han quedado estupefactos por esta clase de política, la cual ha inhibido el voto a favor del PRD y siendo un importante estímulo para el abstencionismo. Pero más aún, bajo esa dirección y la política que defiende resulta verdaderamente fácil entender por qué esta coyuntura de enorme polarización social y crisis económica no ha sido aprovechada adecuadamente por el PRD: el proyecto de PRD deseable para Jesús Ortega y NI es el de una oposición de terciopelo, que cohabite con el régimen y que trate de llegar a acuerdos con el gobierno “en beneficio de México” basándose en la “institucionalidad” y el “diálogo”. En la idea de partido deseable por parte de Jesús Ortega, lejos está un PRD que verdaderamente se ponga al frente de las luchas de los explotados y oprimidos recogiendo sus demandas más sentidas, que desarrolle movilizaciones de masas, que convoque y organice huelgas generales, que llame e impulse un Frente Único con los sindicatos y demás organizaciones de los pobres y desheredados de este país. Una política de esta naturaleza, es decir un importante giro hacia la izquierda y bajo las condiciones actuales harían del PRD en un abrir y cerrar de ojos en una verdadera aplanadora electoral y una fuerza organizada jamás vista en la historia de este país. Sin embargo está demostrado que NI y Jesús Ortega son un obstáculo objetivo para una política de esas características. Reconociendo esta realidad, por consecuencia es justo señalar que Jesús Ortega y NI son los principales responsables del fracaso electoral del PRD de este pasado 5 de julio. ¡Que se vayan!
La política de derecha de los chuchos está provocando serios estragos en todos los terrenos de la vida interna y externa del PRD, en este caso por medio de las elecciones, y ha sido un fuerte estímulo para el abstencionismo el cual ha caído sobre el PRD como una loza de mil toneladas. Con respecto al 2006 en lo que se refiere a los sufragios por diputados el PRD, en alianza con el PT y Convergencia, alcanzó los 12 millones 403 mil 241, lo cual quiere decir que el pasado 5 de julio la principal fuerza de la izquierda mexicana sufrió una merma de aproximadamente 5 millones de votos. La mayoría de esos votos para diputados federales no pararon en el PRI o en el PAN, sino entre los 43 millones de mexicanos (el 55% del padrón electoral) que no acudió a las urnas. Otro tanto seguramente fue hacia los casi 2 millones (5.9% del padrón) de votos nulos. No óbstate ello, otra taja de los votos del PRD sí pararon en el PRI. Esta cuestión se puede dilucidar tomando en cuenta que del total de los ayuntamientos perdidos por el PRD el pasado 5 de julio, 51 de ellos, con una población total de 6.3 millones de habitantes, fueron ganados por el PRI.
¡¡¡¿En dónde quedaron los casi 15 millones de votos logrados por AMLO en las elecciones del 2006?!!! Fueron dilapidados por Jesús Ortega y sus secuaces.
Si bien lo anterior es el principal factor de peso para entender lo ocurrido el pasado 5 de julio, esto no quiere decir que sea el único. El PRD también está pagando su indecisión por no llevar hasta las últimas consecuencias la lucha contra Calderón: tanto en 2006 como en 2008 una huelga general convocada por AMLO habría sido suficiente para impedir la imposición de Calderón y después para frenar de un solo golpe la contrarreforma petrolera. En ninguno de estos casos se convocó a una lucha decidida y finalmente Calderón se impuso en el poder y la contrarreforma petrolera, aunque ya no bajo la versión original propuesta por el PAN y el presidente, prosperó. La indecisión y titubeos en momentos decisivos también confunden a las masas, provocando escepticismo entre un sector de éstas. Siendo así miles y miles que han acudido a las decenas de asambleas informativas convocadas por AMLO del 2006 a la fecha, ante la falta de un llamado firme para ir más allá ante un gobierno débil como el de Calderón y que sin embargo continúa lanzando ataques, han caído en el escepticismo, afectando también este fenómeno las intenciones de voto del PRD.
Lamentablemente los errores han sido alimentados por más errores. En esto se ha traducido en contra de su voluntad la política de AMLO de llamar al apoyo diferenciado del voto para los tres partidos que forman (o formaron) el FAP: PRD, PT y Convergencia. Con este llamado irremediablemente se dispersó y dividió el voto del movimiento social en lugar de focalizarlo en aquel punto de ataque que le permitiera concentrarse y fortalecerse electoralmente para que esta medida, acompañado una decida campaña de agitación para forzar un verdadero giro a la izquierda por parte del PRD, se tradujera en un serio revés contra el PRI, el PAN y NI durante la pasada jornada del 5 de julio.
Lo inadecuado de dicha táctica ha quedado demostrado en los resultados electorales: una tarea de primer orden en esta coyuntura electoral era la de frenar a la derecha, sin embargo a pesar del descalabro del PAN, el retroceso de éste a nivel nacional no sólo fue compensado por el terreno recuperado por el PRI sino además superado. Incluso a nivel local, en el DF el PAN ganó más espacios. Tras las elecciones de este 5 de julio, ahora con 388 diputados el parlamento está bajo el dominio prácticamente absoluto de los partidos de derecha, el PAN y el PRI. Más arriba hemos subrayado la enorme responsabilidad que tienen en todo ello Jesús Ortega y su NI, sin embargo sobre la táctica de apoyar diferenciadamente el voto de los partidos del FAP vale la pena preguntarse si esta medida fue útil o no en la importantísima tarea de frenar a los partidos de derecha. Lamentablemente los resultados demuestran que no, pues desafortunadamente el llamado al voto diferenciado tenía como principal propósito asegurar que el PT y Convergencia no perdieran su registro electoral. A este objetivo fue subordinada la importante tarea de organizar al movimiento de masas para transformar las elecciones del pasado 5 de julio en un duro revés para la burguesía y sus partidos.
En los sufragios federales el PRD logró el 12.2% del total de los votos, tras el 28.99% alcanzado en 2006. Este último dato fue logrado en coalición con el PT y Convergencia, los cuales oscilan tradicionalmente en una votación del 2 al 2.5% como partidos individuales. Pero si esto último no fuera suficiente para sopesar el peso electoral de cada partido del FAP en lo individual podemos recurrir, para tener otro parámetro, a las elecciones intermedias del 2003 también por diputaciones federales y en las que cada uno de estos partidos contendió con candidatos propios. En dichos sufragios los resultados se manifestaron de esta manera: PRD, 17.6%; PT, 2.4% y Convergencia, 2.2%.
El voto diferenciado no significó un radical traslado de sufragios del PRD al PRI. De hecho otro fenómeno expresado en estas elecciones en todo caso ha sido la mudanza de votos del PAN al PRI. Los votos alcanzados por este último partido (15 millones 518 mil) reflejan un avance de 3 millones 870 mil 3003 sufragios respecto a su resultado de las elecciones por diputados federales del 2006, siendo esta última cantidad próxima al volumen de votos perdidos por el PAN en la pasada contienda de este 5 de julio y que llegó a los 4 millones 235 mil 935. Sin embargo la orientación trazada por AMLO sí jugó un papel dividiendo el voto del PRD para favorecer al PT y Convergencia a costa de restarle posibilidades al principal partido de izquierda ante la derecha. Para el caso de las lecciones por diputados federales, la siguiente tabla ilustra gráficamente esta situación comparando el número de votos logrados por PRD, PT y Convergencia el pasado domingo con los alcanzados en las anteriores e inmediatas elecciones intermedias:
Partido/Votos elecciones |
2003 |
2009 |
PRD |
4, 694 365 |
4,164 000 |
PT |
640 724 |
1, 216 237 |
Convergencia |
602 392 |
808 764 |
En lo concreto, esto es especialmente un asunto que quedó totalmente demostrado en el DF y su área conurbada. En Ecatepec y en Netzahualcóyotl, ayuntamientos del Estado de México y vecinos del DF en los que los partidos de derecha desde hace años no eran más que un amargo recuerdo en la historia de las familias trabajadoras que los habitan, ahora están bajo el control del PRI.
En el caso del DF, las consecuencias han sido mayores. En cierto que la mayoría de la votación sigue siendo perredista, pero a diferencia de la trayectoria que ha tenido este partido desde 1997, año en el que por primera vez se puso a elección el gobierno local, ahora las cosas muestran algunos cambios sobre los cuales resulta necesario hacer un paréntesis: la mayor parte del voto y la fortaleza del PRD a nivel nacional emanan y dependen de la clase trabajadora del DF y el área conurbada del Estado de México. Ante esta realidad, la burguesía y sus partidos siempre han hecho todo a su alcance para arrebatarles estos bastiones al PRD, especialmente el DF. Durante años cada intento ha fracasado, sin embargo ahora vemos algunos cambios en esta situación, nos referimos al caso del PAN que gracias a las reciente elecciones locales del DF elevó su control de 2 a 3 de las 16 delegaciones políticas de esta entidad (Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Cuajimalpa) y logrando de paso 9 diputaciones locales cuando sólo tenía 4. “El PAN ha egresado en el DF”, gritó a los cuatro vientos la dirigencia local de este partido tras esos resultados.
Para el PRD se quedaron 12 delegaciones, dos menos que las alcanzadas hace tres años, y una se quedó en manos del PT, Iztapalapa. En cuanto a su representación en la Asamblea legislativa del DF, el principal partido de izquierda se quedo con 30 de los 66 escaños en disputa, 4 menos que los alcanzados en el 2006.
Por supuesto, reiteramos, los principales culpables del reciente retroceso electoral del PRD son los chuchos y su política de colaboración con Calderón. Ellos debilitaron el voto del PRD y ellos le allanaron el camino al PRI. Sin embargo la estrategia del voto diferenciado promovida por AMLO no funcionó en sentido opuesto, no fortaleció el voto de la izquierda en su conjunto, pero sí dispersó el debilitado voto de ésta. Por supuesto que sumados los votos alcanzados por los partidos del FAP (PRD, PT y Convergencia) aún quedan aproximadamente unos 9 millones por debajo de los alcanzados por el PRI. Es mucha la diferencia y una mirada apresurada podría hacernos pensar de que se trata de una cantidad si no imposible, sí prácticamente imposible de remontar.
Pero los votos logrados esta vez por el PRI son una cantidad similar a los alcanzados el PRD en alianza con el PT y Convergencia, con AMLO como candidato a las presidenciales del 2006 y 3 millones más que los sufragados a favor de los candidatos a diputados federales de dicha alianza durante los comicios de ese mismo año. Considerando esos elementos, es necesario reconocer que el PRD salió muy bien posicionado de las elecciones de 2006 como para contender con serias oportunidades e imprimirle un duro revés a los partidos de derecha tres años después. Además no sólo esos resultados estaban del lado del PRD, sino también un movimiento obrero y social en ascenso, respondiendo entusiastamente a cuanta convocatoria de movilización lanzada por AMLO, llenado plazas por diferentes protestas a lo largo del país, enfrentando a Calderón y dando muestras del camino que se debe seguir en la defensa de sus intereses: los mineros haciendo huelgas, por ejemplo, y los trabajadores autónomos y pequeños productores, pescadores y transportistas, haciendo paros nacionales de su sector. Todo ello coronado por un enorme descontento social por una crisis económica que ya dejó en la calle a cuando menos un millón de trabajadores.
Una táctica adecuada habría capitalizado todo este ambiente, fraguando lo que podría haber sido la derrota más grave de la derecha. Mínimamente el pasado 5 de julio pudo haber significado un descalabro para la burguesía y sus partidos, similar al de las elecciones de 1997 en las que el PRD pasó de 71 a 125 diputados federales y Cárdenas ganó por el PRD arrolladoramente el primer gobierno del DF emanado de elecciones populares. Está por descartado que esa táctica adecuada fuera implementada por voluntad propia por los chuchos, convocar a las masas trabajadoras para la lucha va contra la naturaleza de este tipo de dirigentes. Por ello, para obligar al PRD y a su dirección a movilizarse pasaba por ejercer la presión necesaria la cual obligaría a toda clase de obstáculos a hacerse a un lado. Los chuchos son un obstáculo objetivo para que el movimiento se exprese mejor por medio del PRD, pero no se trata de un obstáculo inamovible. Todo lo contrario, se trata de una burocracia débil que no ha enfrentado un movimiento mínimamente serio en su contra y que debido a ello se mantiene en el control de aparato del PRD.
En el PRD quien representa la fuerza es AMLO, por medio de él y su movimiento se expresan las expectativas de cambio de millones de mexicanos, por consecuencia en manos de este dirigente está la tarea de organizar toda esa fuerza para eliminar el obstáculo que representan los chuchos e imponerles los intereses del movimiento y una genuina política combativa. Por ejemplo, una acción decida de AMLO apoyado en las masas para imponerles a los chuchos candidatos comunes del FAP para, al igual que en 2006, contender en alianza en las elecciones pasadas habría transformando esta demanda en toda una realidad. Pero AMLO optó por no luchar y no emplear su enorme apoyo, dejándoles en consecuencia, en contra de su voluntad, las manos libres a los chuchos para que hicieran lo que se les antojara del PRD sin casi ninguna clase de resistencia, traduciéndose esto último en un costo muy elevado para el partido.
Una nueva oportunidad se presentó en marzo de este año en el contexto de las elecciones internas del PRD para seleccionar candidatos a cargos de elección popular, sin embargo nuevamente AMLO no empleó su enorme apoyo entre las masas para asegurar una derrota aplastante sobre los candidatos de NI. La falta de una intervención organizada y bien orientada por AMLO impidió que la mayor parte de estas candidaturas quedaran en manos de candidatos vinculados al movimiento de masas y a la corriente de Izquierda Unidad cuya cabeza visible es Alejandro Encinas, viéndose beneficiados los chuchos.
No obstante ello, y a pesar de una prácticamente nula convocatoria por parte del ala de izquierda, la base de apoyo del PRD en el DF se movilizó conscientemente ese 15 de marzo con la intención de aprovechar esa oportunidad para replegar a los chuchos, derivando esto en una aplastante derrota para la derecha perredista y un significativo triunfo de los candidatos de Izquierda Unida en la capital del país. Las consecuencias para los mezquinos intereses de los chuchos a raíz de esa intervención de la base de apoyo del PRD en el DF con el objetivo de poner en orden la casa, ya se están dejando sentir. Por ejemplo, en lo que corresponde a la Asamblea Legislativa del DF y su integración de la fracción parlamentaria del PRD producto de las recientes elecciones, esta última quedará conformada de la siguiente manera: la orteguista Nueva Izquierda pasará de tener 17 diputados de mayoría a solamente 7, por su parte la obradorista Izquierda Unidad irá de 17 a 23 diputaciones ganadas por mayoría. La dependencia de la derecha perredista hacia los cargos es determinante para mantener su poder y control sobre el partido, en el DF (pero también en otras regiones del país) la militancia de base ha dicho ¡ya basta! y han provocado que el reloj para los chuchos comience a caminar en contra de éstos. En marzo el perredismo de base del DF, que refleja el espíritu y el deseo del perredismo nacional de transformar a su partido de pies a cabeza, demostró el camino a seguir para eliminar el obstáculo que significan los chuchos para la lucha social, sin embargo esta lección y esta experiencia no fue claramente entendida por Izquierda Unidad y ni por el propio AMLO, los cuales nuevamente desaprovecharon la oportunidad de lanzar una lucha mejor organizada para arrebatar a los chuchos el control sobre el PRD.
En lugar de lanzar esa lucha para que el movimiento social y la izquierda del PRD pudieran capitalizar mejor las oportunidades de cara a las elecciones, AMLO decidió lanzar el llamado del voto diferenciado en una asamblea informativa desarrollada en el Zócalo capitalino realizada contradictoriamente una semana después del magnífico ejemplo que la base de apoyo del PRD capitalino había dado respecto al hecho de que los chuchos son perfectamente derrotables.
Otras oportunidades desperdiciadas fueron los casos de las elecciones internas de marzo de 2008 por la dirección nacional del Partido y la posterior intervención del Tribunal Electoral para desconocer el triunfo de Alejandro Encinas e imponer a Jesús Ortega. En ambos casos, no hubo un llamado serio para hacer sentir el peso de la base de apoyo del PRD y obligar con ello a la derecha a retroceder.
Así tras ir de oportunidad en oportunidad desperdiciadas, AMLO llega a un punto en el que el control del aparato del partido por los chuchos ya se presenta como un obstáculo más fuerte que en el pasado para su movimiento y sus intenciones de que éste tenga una expresión con candidatos para las elecciones. Ante ello, en vez de apoyarse en las masas para derrocar a los chuchos, AMLO llama a votar diferenciadamente por los candidatos del FAP creando de esta forma un confusión que se sumó a la ya creada por la política de derecha de los chuchos y renunciando por la vía de los hechos a una política que tuviera como principal tarea frenar a los partidos de derecha y hacer de esa lucha una plataforma que ayudara al movimiento a elevarse, salir mejor cohesionados y mas organizados.
Si ya antes AMLO incorrectamente había cedido en su lucha por impulsar candidatos comunes por el FAP, lo que menos se podía hacer era impulsar iniciativas que alejaran a las masas del PRD dejando a los chuchos con las manos libres; para estos traidores no hay nada mejor que un PRD alejado de los trabajadores y campesinos. En lugar del voto diferenciado, el llamado adecuado para concentrar la fuerza en el punto de ataque correcto, es decir en aquel punto que le pudiera dar un contenido y una expresión nacional a la lucha electoral contra el PRI y el PAN y contra la derecha de los chuchos, era el de llamar a votar por el PRD agitando en torno a un programa socialista, insistiendo en que no es suficiente votar pues también es necesario luchar.Esta clase de política con consignas claras como el llamado a la huelga general y a derrocar a Calderón, además de limpiar el partido de toda clase de alimañas como los chuchos, acompañado de la organización de comités de base en cada barrios, centro de trabajo, ejidos, comunidades y escuelas, es decir impulsando un verdadero giro hacia la izquierda, habría creado un profundo cambio en la situación sacudiendo la conciencia de las masas y movilizando a millones, entre ellos a un componente importante de los millones que no acudieron a las urnas, para por medio de los sufragios no dejar ladrillo sobre ladrillo en las pretensiones electorales de la derecha. Sin embargo AMLO optó por otra política que no se tradujo en frenar a los partidos de derecha, la cual, en el caso particular del PRI, vio favorecido su desarrollo en la cascada de errores de la dirección del PRD y Nueva Izquierda.
¡¡¡Iztapalapa!!!
No obstante la política del voto diferenciado, esta táctica diseñada especialmente para asegurar el registro electoral del PT y Convergencia, tal como lo reconoció el propio AMLO tras las elecciones del pasado domingo, en Iztapalapa tuvo un vuelco que no había sido calculado por el principal dirigente del movimiento social. El interés principal de AMLO sobre esta delegación política era el de basarse en su elevado padrón electoral que durante años ha favorecido arrolladoramente al PRD, para atraer votos de este partido hacia el PT y hasta ahí nada más, prueba de ello es el de que desde abril, dos meses antes de la destitución por el tribunal electoral de Clara Brugada como candidata delegacional, ya habían sido registrados como candidatos a diputados federales por el PT en Iztapalapa tres figuras públicas particularmente cercanas a AMLO: el exvocero nacional del PRD, Gerardo Fernández Noroña; Jaime Cárdenas Gracia, ex consejero electoral, y Mario di Costanzo, secretario de la Hacienda Pública del Gobierno Legitimo. Se trataba de tres de las cartas más importantes de AMLO y sobre las que se depositaron las mayores expectativas para fortalecer el voto del PT a costa del PRD.
Siendo ello así, la intervención del Tribunal Electoral desconociendo a Clara Brugada para otorgarle la candidatura a Silvia Oliva y tratar de regresarle a los chuchos el bastión de Iztapalapa, se presentó como una magnífica oportunidad para apuntalar el objetivo de votos para el PT en Iztapalapa. AMLO reaccionó metiéndose a tope las dos últimas semanas de campaña, llegó a un acuerdo con Clara Brugada para pedir el voto por el candidato a delegado del PT, Rafael Acosta (“Juanito”) para que ya siendo electo éste, en caso de ganar, renunciar al cargo para que Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del DF, la proponga como sustituto de Juanito ante la Asamblea Legislativa como opción para ocupar la jefatura delegacional de Iztapalapa.
El asunto es que la masiva base de apoyo del PRD de Iztapalapa y en general las familias obreras de esta delegación, forjadas en una durísima escuela de vida y educadas para soportar todo con tal de tener algo para ellos y para sus hijos, se tomaron las cosas muy en serio y transformaron la limitada e insuficiente lucha de búsqueda de votos para el PT en una abierta y enérgica batalla contra la derecha del PRD y su política y contra la intromisión de Calderón. Y el resultado de ello es de todos conocido: 31.18% de los votos a favor del PT (o mejor dicho, a favor de la izquierda del PRD) y 22.11% para el PRD cuyo candidato, Silvia Oliva, y su imposición por obra y gracia de la mano de Calderón se transformaron en una poderosa razón para la base PRD de Iztapalapa que volcó su participación unificada, como una sola persona, contra los chuchos hasta implementarles uno de los golpes más memorables en su historia. Por medio de Iztapalapa, el perredismo de base de todo México expresó su odio y repudio contra la derecha de Jesús Ortega y Nueva Izquierda.
Al igual que lo hizo el perredismo de base en marzo de este año cuando en las elecciones internas para candidatos a cargos públicos del DF se encargó de literalmente aplastar a los agentes de Calderón infiltrados en el PRD, nuevamente ese mismo perredismo se expresa para acometer esa valiosa tarea.
AMLO y todos los demás dirigentes de la izquierda del PRD deben hacer una lectura adecuada del proceso desarrollado en Iztapalapa, el camino para actuar contra los chuchos está despejado. Nuevamente la base de apoyo del PRD se ha encargado de crear las condiciones favorables para eliminar a la derecha perredista y expulsar a los agentes de Calderón de una vez por todas.
El golpe de Iztapalapa, el cual, insistimos, expresa el deseo del perredismo de base para poner orden en casa, se desarrolla al mismo tiempo que el PRD sufre un retroceso electoral que lo pone casi al mismo nivel del fracaso de 1994. El costo de la política de los chuchos está siendo muy alto. Jesús Ortega y sus pandilleros de Nueva Izquierda se encentran más débiles que nunca, un ligero aire los haría caer. Muestra de su debilidad es que no se atreven a expulsar a AMLO. Y sin embargo, si a pesar de todo se atrevieran a dar ese paso, el costo para ellos sería aún mayor del que ya están pagando.
AMLO y la izquierda tienen que llamar en lo inmediato a formar comités de base en todos los barrios, colonias, ejidos y comunidades. Es el momento de actuar, nada de acuerdos ni negociaciones con los chuchos. Los comités de base tienen que lanzar asambleas en los centros de trabajo, en las escuelas y con los vecinos para debatir la problemática interna del PRD, las medidas que este partido debe adoptar frente a la crisis económica y contra la política de Calderón. En esas asambleas es necesario proponer e impulsar la discusión y votación de una resolución que exija la renuncia inmediata de Jesús Ortega y todo el Comité Ejecutivo Nacional del PRD para convocar a elecciones internas por una nueva dirección. La caída de Jesús Ortega no está descartada, las declaraciones de Marcelo Ebrard en ese sentido ya hablan de ello, pero incluso se trata de una idea que no le es desagradable a algunos integrantes de su propia corriente. A estas alturas ya se habla de Javier González Garza, coordinador de la saliente fracción parlamentaria del PRD en la Cámara de Diputados, como el potencial sucesor de Jesús Ortega. De darse la renuncia de Jesús Ortega se trataría de un triunfo particularmente de la base perredista, lo cual ya por sí mismo sería un importante paso al frente. Pero es importante que no sólo cambien las personas, sino también la política. Es por eso que los militantes de base al tiempo de organizarse también tienen que luchar por métodos que controlen a los dirigentes, sean quienes sean, y por un programa que ponga sobre la mesa de debate la lucha decidida por mejores condiciones de trabajo y de vida y contra la propiedad privada capitalista. La solución de los problemas de los pobres no puede ser sino a condición de arrebatarle a los banqueros y empresarios su monopolio sobre la riqueza social para ponerlo bajo el control democrático de los trabajadores; dicha tarea no puede desarrollarse al margen de la lucha por derrocar al gobierno burgués en estos momentos representado por Calderón para sustituirlo por una democracia obrera.
Lanzar una ofensiva seria y sin titubeos contra Nueva Izquierda y luchar por una política socialista para el PRD es el mejor homenaje que le podemos hacer los más de 800 perredistas asesinados por el régimen desde Salinas a la fecha y para los 12 militantes de base del PRD de la Costa Grande de Guerrero que el domingo 5 de julio fueron abatidos a tiros por gatilleros a sueldo cuando se dirigían a las urnas para votar. Es momento de unificarnos todos aquellos que estamos convencidos de la vigencia de las ideas de Marx y organizar una corriente de izquierda socialista al interior del PRD.
Lucha de clases
Vivimos un periodo de enormes convulsiones y cambios, la relación entre las dos clases sociales fundamentales del capitalismo, entre burgueses y trabajadores, es inestable y sumamente volátil. Se trata de un proceso que ha ido fermentando a lo largo de casi tres décadas caracterizadas por constantes ataques a los niveles de vida y un resentimiento social cada vez mayor. En los últimos años las contradicciones condensadas ya incluso han arrojado como saldo abiertas luchas revolucionarias tales como insurrección de Oaxaca y contra el fraude electoral del 2006.
El asenso actual del movimiento obrero es un hecho incuestionable pero contradictorio, con avances y retrocesos, con periodos de relativa calma seguidos de importantes luchas. Estas contradicciones también se reflejan en las organizaciones obreras; suele suceder que mientras los trabajadores están con ánimos suficientes para luchar sus sindicatos y partidos, y los dirigentes de éstos, estén impulsando una política contraria a la que demanda en esos momentos el movimiento. Es por ello que, por ejemplo, en algunas ocasiones en medio de un ambiente de importante agitación social, se pueden desarrollar fenómenos tan contradictorios en los cuales las organizaciones en la que se basan tradicionalmente los trabajadores para luchar no reflejen tan nítidamente, como sucede con la lente descompuesta de una cámara fotográfica, el estado real en que se encuentra el movimiento obrero. Éste ha sido el caso de las pasadas elecciones en las que existe una contradicción entre el asenso existente en el movimiento de los trabajadores y los resultados logrados por el principal partido de izquierda, el PRD, perdiendo posiciones y acompañado este por el avance significativo del PRI.
Una mirada superficial podría hacer pensar a alguien que el resultado de las recientes elecciones está manifestando un giro hacia la derecha por parte de las masas. Nada más lejano a ello. Lo que sí es verdad y que se está expresando tan claro como el agua a través de las elecciones del 5 de julio es la bancarrota total del reformismo, incapaz de hacer avanzar al movimiento dadas las condiciones actuales de decadencia capitalista en la cual la reformas son inaceptables para la burguesía y en la que, por consecuencia, la política de colaboración de clase no pude ser otra más que la subordinación total y servil de los dirigentes reformistas ante los banqueros, los empresarios y su gobierno. En esencia esto es lo que ha sucedido con Jesús Ortega y los chuchos los cuales han sido presas de su propia política de colaboración de clases. Pero este mismo destino tarde o temprano puede ser, con sus propias peculiaridades, el de cualquier otro dirigente que por muy honesto que sea no se plantee la necesidad de afectar los interese y privilegios de la clase dominante con medidas de fondo si es que verdaderamente quiere que se soluciones los problemas de los pobres y explotados. Se trata de intereses que son irreconciliables, que por lo tanto tarde o temprano un dirigente se ve forzado a romper con uno o con otro de los bandos en disputa, este ha sido el caso de Jesús Ortega y muchos de sus allegados quienes, independientemente de la demagogia que empleen, en los hechos han claudicado ante la burguesía. La izquierda reformista del PRD o gira hacia un programa socialista o tarde o temprano puede ser presa de su indecisión para romper con el capitalismo y padecer el mismo destino que el de los chuchos o el de quien fuera el dirigente histórico del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas, mismo que en estos momentos goza de una muy mala fama entre importantes sectores del movimiento de los trabajadores.
El resultado de las elecciones que arrojó una importante recuperación del PRI tras muchos años, dejando al mismo tiempo como saldo un PRD replegado y una Cámara de Diputados Federal acaparada en cuatro quintas partes por los partidos de la burguesía a pesar del descalabro del PAN, lejos está de poder ser un factor de estabilidad social y para el régimen. La imperante necesidad de lanzar los ataques pendientes en un negro panorama económico que hace a estos cada vez más acuciantes, tiene frente a sí un espectro aparentemente favorable en el aparato legislativo. Inmediatamente tras los resultados del 5 de julio, la burguesía anunció parte de sus funestas intenciones y a escasos días de los sufragios ya vimos a Mario Sánchez Ruiz de la patronal Concanaco y a Claudio X. González, presidente del Consejo de Hombres de Negocios, pronunciándose por retomar la contrarreforma para extender el IVA a medicamentos y alimentos; por su parte Francisco Luzón del Grupo Santander de América Latina, ha señalado que antes de estar dispuestos los bancos a aceptar cualquier clase de medida para regular las tasas de interés y los excesivos cobros de servicios, primer el Legislativo tendrá que sacar adelante las contrarreformas pendientes; de acuerdo al este banquero, ha llegado el momento de “hacer lo que hemos intentado en tres años y no hemos sido capaces”.
Al parecer las cosas pintan bien para la burguesía en cuanto a sus expectativas de contrarreformas, lamentablemente para ellos, como lo ha dejado en claro ya el movimiento obrero, desde hace algunos años ese tipo de cosas ya no sólo se resuelven en un sentido u otro en la tribuna parlamentaria, sino también en las calles y en las plazas públicas realizándose movilizaciones y protestas.
La profundización de la crisis, la cual ha hecho al FMI pronosticar que la economía mexicana se contraerá en un 7.3% al terminar 2009, será un motivo más de tensión e inestabilidad. La presiones económicas para que la burguesía ataque son las más fuertes en más de una década, por su parte los trabajadores ya han dado muestras sólidas de que no están dispuestos a permitir los ataques sin antes luchar ferozmente en defensa de sus intereses. En medio de esta fuerte contradicción la nueva composición del aparato legislativo, significativamente favorable a los partidos de derecha y que tratará de ser empelada como palanca de apoyo para la política antiobrera de la burguesía, no será otra cosa que mas gasolina al fuego que alimentará la inestabilidad social y política del país. Tampoco la recomposición de fuerzas producto de las elecciones y en la que el PRI ha experimentado un importante desarrollo, son un cheque de garantía para que este partido regrese a Los Pinos en el 2012. Bajo la fuerte inestabilidad y volatilidad social que existe se pueden presentar cambios que den al traste a esa posibilidad. Se equivoca quien ve al PRI como “candidato natural” para llegar a la silla presidencial dentro de tres años.
Las pasadas elecciones, en las que para el colmo del régimen sus aliados de Nueva Izquierda han sido puestos al borde del precipicio, están lejos de poder ser vistas como el punto de partida para un remanso de paz social y estabilidad política para Calderón. Desafortunadamente los asuntos más candentes de la lucha de clases no se dirimen en las urnas y el pronóstico más probable es el de nuevos choques y confrontaciones entre las clases. Los tres primeros años del gobierno de Calderón han sido tormentosos para su administración y tras este nuevo panorama electoral marcado por el fuerte descalabro del PAN, las cosas se complicarán debilitándolo aún más pues junto con todas esas complicaciones la polarización social se seguirá incrementando. Los tres siguientes años, si es que concluye la actual administración, encierran todos los ingredientes para transformarse en la peor y más larga pesadilla para Calderón.
El pasado viernes 5 de junio en Hermosillo, Sonora, un lamentable accidente cobró la vida de hasta ahora 44 niños de menos de 3 años 11 meses de edad en un incendio en la Guardería ABC, los últimos datos afirmaban que el fuego comenzó por un corto circuito en la bodega usada para la Secretaría de Hacienda del Estado con la que esta guardería compartía una pared y el techo de lámina.
A partir del año 2000, el gobierno de Vicente Fox elaboró una reforma a la ley del IMSS que permitía la subrogación de guarderías, en lugar de la creación de guarderías propias del IMSS. Las primeras suman ya mil 500 en todo el país, atendiendo a más de 220 mil niños bajo condiciones similares a las de ABC.
Para la creación de estas guardería subrogadas se da al particular la posibilidad de acondicionar patios, casas o como en el caso de la guardería ABC, bodegas para tal funcionamiento; en este caso particular, se entrega al mes más de medio millón de pesos a los particulares, lo cual deja ver la rentabilidad de este negocio.
Por otro lado a las guarderías patrocinadas por la SEDESOL no se les exige cumplir reglas de seguridad e incumple todas las exigencias de la Norma Oficial Mexicana. Y entre los requisitos de la SEDESOL no se encuentra la exigencia para creación de salidas de emergencia, censores de humo o extinguidores, etc.
La mayoría de las empleadas para el cuidado de los niños sólo se les da un curso rápido, que resulta insuficiente para el cuidado que deben tener. Además en número son insuficientes. Una desempleada de ABC afirmó que en esa guardería se prefería contratar a jóvenes de carreras técnicas para pagarles salarios bajos.
Este negocio de las guarderías subrogadas es realmente un negocio para un círculo muy pequeño que tiene la posibilidad de asegurar que a su estancia se le den todos los permisos, con las “excepciones” necesarias y cuente con el apoyo de la SEDESOL, el DIF y el gobierno estatal.
Según el Registro Público de la Propiedad del gobierno del Estado los dueños de la guardería ABC son Gildardo Urquides Serrano, Sandra L. Téllez Nieves y Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo Tonella.
El gobernador de Sonora, Eduardo Bours Castelo se relaciona directamente con los implicados, las esposas y dos funcionarios de su gobierno: Marcia Gómez del Campo Tonella es sobrina de Lourdes Laborín de Bours, esposa del gobernador. Una parte del inmueble fue rentado por el gobierno de Eduardo Bours para bodega de la Secretaría de Hacienda y otra para la guardería, establecida en mayo de 2001.
Por otro lado Margarita Zavala, esposa de Fecal, presidenta del DIF nacional, también está directamente implicada por su cargo y por el parentesco con Marcia Matilde.
Los más afectados en este lamentable accidente son las familias trabajadoras y los niños que perdieron la vida. Los dueños de estas estancias usaron en beneficio propio una necesidad real de las miles de mujeres trabajadoras, que no tiene en donde dejar a sus hijos cuando salen a trabajar. Lo que ofrecen son malos tratos, malas condiciones, inseguridad, y no sonará exagerado afirmar que incluso la muerte. Por un servicio que debería estar cubierto por los impuestos que cada ciudadano paga y por diversos rubros de ingresos del Estado, esto es parte de lo que se debería de cubrir por “gasto público”. Según el presupuesto anual aprobado por la Cámara de Diputados, se autorizó uno por mil millones de pesos y durante el ejercicio, Hacienda lo modificó con ampliaciones internas y externas con lo que el monto total quedó en 731 millones 368 mil 500 pesos, de los cuales no queda claro cómo se invirtieron. En época normal, y más aún en periodo de crisis, el gobierno prefiere invertir los recursos en beneficio de los empresarios que en el beneficio de la población de trabajadores.
Por otro lado, la subrogación de las guarderías del IMSS son parte de la desarticulación que está sufriendo el Instituto desde hace algunos años, los trabajadores, amas de casa, padres de familia debemos exigir este derecho que nos pertenece y que pagamos diariamente con el sudor de nuestra frente, debemos echar atrás todas las reformas que han permitido malos manejos en el IMSS, el ISSSTE, el DIF, etc. El gobierno ha sido incapaz de darnos una vida digna y sin serle suficiente ahora incluso nos la arrebata. ¿Qué tenían que pagar con su vida estas decenas de niños? ¿qué justifica su muerte? No hay nada en absoluto, sólo fueron presas de la frivolidad de altos funcionarios. Movilizaciones en las calle como la ocurrida después de la tragedia es parte de lo que debemos hacer, pero debemos ir más allá, exigir la destitución del gobernador y todos los funcionarios involucrados, incluso el mismo Fecal y Margarita Zavala.
El mejor tributo que podemos rendir a las víctimas de este artero crimen es sentar las bases para la construcción de una sociedad donde tragedias así no vuelvan a ocurrir.
El pasado primero de junio quedó marcado en la conciencia de cientos de miles de trabajadores salvadoreños como la “confirmación oficial” de una victoria que fue producto directo de su participación activa en las votaciones y en su lucha contra el fraude electoral. Desde tempranas horas en los televisores de hogares, comedores, hospitales, etc. así como en los radios de los autobuses, vehículos particulares y microbuses sólo se podía ver y escuchar solamente una cosa: el discurso que el presidente electo Mauricio Funes pronunciaba desde el Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO). La asistencia a éste fue muy concurrida y generó mucha expectativa.
Dos públicos, dos impresiones
En su discurso, Funes planteó algunas medidas que se tomarían en su futuro gobierno, desde un inicio fue muy enfático en calificar los anteriores gobiernos como serviles a la corrupción, el narcotráfico y el clientelismo político, estas palabras cayeron como balde de agua fría entre los diputados de derecha y los tres ex presidentes de El Salvador presentes (miembros del partido ARENA, máximo representante político de la burguesía salvadoreña); mencionó los cuatro puntos cardinales de las políticas a tomar en el próximo periodo: Resguardar los empleos existentes y generar nuevas fuentes de empleos, proteger los sectores más vulnerables por la crisis, aprovechar la crisis para desarrollar políticas de Estado en materia social y económicas y por último iniciar un programa de protección social para los mas desfavorecidos.
A partir de esto, desarrolló una serie de propuestas de cómo se combatiría el desempleo: la generación de 100 mil puestos laborales dentro de los próximos 18 meses, 30 mil de éstos de carácter temporal que serán canalizados por parte del Estado al mejoramiento de 20 mil viviendas y la construcción de otras 25 mil para gente de escasos recursos. En materia económica anunció la creación de una banca estatal que otorgará créditos baratos a pequeños y medianos empresarios, así como a la gran empresa privada, en materia social anunció la entrega de más de un millón de uniformes y útiles escolares a estudiantes de primero a tercer año de bachillerato, la extensión del servicio del seguro social a aquellos cotizantes que hayan sido despedidos y el abastecimiento inmediato de medicinas para el seguro social.
Con respecto a la crisis económica, Funes presentó su plan anticrisis, que se apoyará en la austeridad en el Estado, la racionalización y la focalización de subsidios y un fuerte combate a la elusión de los impuestos y al contrabando.
A pesar que el FMLN y Funes tienen las mejores intenciones de sacar a los trabajadores de la crisis, esto no será posible si no se toman medidas que estén en detrimento de la propiedad privada sobre los medios de producción, no puede servirse a dos dioses y si Funes quiere ayudar a los explotados, tendrá que dar una batalla en contra de sus explotadores, a pesar que su discurso no fue radical (como esperaban algunos sectores de las bases del partido) generó muchas expectativas entre los trabajadores así como temores en la burguesía, saben muy bien que a pesar que no es un programa revolucionario algunas medidas podrían despertar el espíritu de lucha inherente entre los obreros, prueba de esto es el comunicado que publicó ARENA un día después de la toma presidencial, en este se presentan con escepticidad ante el futuro gobierno, dejan en tela de juicio qué tipos de empleos generará Funes y de dónde los sacará ya que el sector privado es el que genera los empleos. Está claro que aunque el discurso de Funes haya buscado la concertación nacional entre empresarios y trabajadores esto será imposible: no puedes mezclar el agua con el aceite así como no puedes quedar bien con la burguesía y con los trabajadores al mismo tiempo.
El FMLN debe apoyarse en los trabajadores
Alterno a la toma presidencial en el CIFCO, el FMLN convocó a una celebración del triunfo en el estadio Cuscatlán, decenas de miles de trabajadores, campesinos y explotados asistieron al llamado de su partido, a pesar de que no hubo asueto para los trabajadores de la empresa privada, la asistencia rondó por las 60 mil personas. Desde tempranas horas los trabajadores fueron asistiendo al estadio, soportaron sol, hambre e incluso una llovizna en horas de la tarde, sólo para escuchar a la dirección del FMLN y a Funes, este último llegó aproximadamente a las 7:45 de la noche y como era de esperarse una buena parte de la gente tuvo que retirarse (ya que provenían de zonas lejanas de la capital) y la que quedó, celebró con mucho fervor revolucionario el triunfo.
No cabe duda que toda esa gente esperaba más del partido y de Funes, es esta gente la que votó y defendió el triunfo del FMLN y es la misma que a la hora de defender el gobierno de los trabajadores estará en primera línea de batalla, existe el potencial humano para generar un cambio en El Salvador, pero para esto se debe llevar a cabo un programa de clase, el FMLN debe confiar en esta gente y no en los empresarios, estos terminarán atacando cualquier medida a favor de los trabajadores, confiamos plenamente en los obreros y campesinos salvadoreños y el mejor apoyo de parte de los trabajadores de los demás países del mundo es luchando por la edificación de una federación socialista mundial.
Como se había anunciado, con una gran movilización de miles de trabajadores poblanos (obreros, maestros, estudiantes, campesinos, comerciantes y muchos otros sectores sociales), el pasado 10 de junio se constituyó formalmente el Frente de Organizaciones Sindicales, Sociales y Campesinas del Estado de Puebla (FOSSCEP).
Trabajadores de Textiles Miguel: ¡Presentes!
Con más de cinco años de venir exigiendo el pago de prestaciones, salarios caídos e indemnización por más de 30 años de trabajo, una vez que fueron despedidos por la empresa, los obreros de Textiles Miguel siguen en pie de lucha. La vida enseña y los trabajadores han venido aprendiendo de su propia experiencia que para enfrentar al patrón, al poder financiero (banco), político (Estado burgués) y todo el poder de la clase capitalista, es necesario oponer el poder de toda la clase trabajadora y golpear todos juntos y a la misma hora. Por eso, enviando una comisión representativa, decidieron sumarse a la movilización convocada para recordar a los caídos en la represión del 10 junio de 1971, vincular su lucha con la de otros sectores sociales que se están movilizando también y así fortalecer la organización de los trabajadores poblanos.
Represión: signo de debilidad del gobierno
El Estado, en última instancia, es un grupo de hombres armados (ejército, policías, tribunales, jueces, cárceles, etc.), decía Engels. Dicho órgano, que se ha venido perfeccionando, es una máquina que sirve a la burguesía para seguir oprimiendo a la clase trabajadora y mantenerla en su situación de explotada. Esto lo hemos podido comprobar a lo largo de la historia de existencia del Estado. No obstante, la represión ejercida contra el movimiento social, más que fuerza, siempre expresa la debilidad del Estado controlado por la burguesía y su gobierno que tienen a fortalecer la fuerza pública cuando la lucha de clases se exacerba.
La represión hacia el magisterio poblano, que también se movilizó ese día y se integro al FOSSCEP, es un ejemplo más de lo anterior. El gobierno de Mario Marín ha sido derrotado prácticamente en su intento de imponer la ACE en la entidad por el descontento y resistencia de la mayoría de maestros; no le ha quedado otra salida que recurrir al uso del aparato represivo del Estado, pues tampoco sus agentes (los dirigentes charros al interior del SNTE, ni el secretario educación pública en el estado) han sido capaces de frenar la lucha magisterial, por el contrario, sólo han conseguido ser desconocidos por los maestros y ahora exigen la destitución de todos ellos.
¡Por un programa de lucha revolucionario!
La integración del FOSSCEP, representa un paso adelante en el fortalecimiento y extensión de la lucha de los trabajadores poblanos. Los marxistas saludamos nos sumamos a esta iniciativa de unidad en la acción y decimos también que dicho Frente, antes la bancarrota total del sistema capitalista, deberá dotarse de un programa revolucionario de lucha que vincule las demandas inmediatas de los trabajadores con la necesidad de transformar la sociedad hacia el socialismo. Es necesario aprovechar este pequeño, pero gran paso, al mismo tiempo, en la organización de los trabajadores, y transformar la lucha defensiva en ofensiva.
La mejor defensa que tenemos los trabajadores para preservar nuestras legítimas conquistas económicas (prestaciones laborales), sociales (mantener condiciones mínimas de vida) y políticas (derechos democráticos), es que los dirigentes de nuestras organizaciones pasen de las muchas movilizaciones (obligadamente convocadas por ellos para sacarle vapor a la caldera y tratar de “dialogar” con los patrones y el gobierno) a planificar un ofensiva real impulsando una huelga general de 24 horas. Pues, de qué manera efectiva podemos desarrollar una lucha revolucionaria en defensa nuestros derechos, si los dirigentes sindicales en lugar de convocarnos a combatir y realizar una huelga general para demostrar ¿quién manda en la sociedad?, nos dicen que debemos aceptar los paros técnicos y apretarnos el cinturón para no peder nuestro empleo y mejor seguir siendo explotados.
En las condiciones actuales, para obligar a los capitalistas y su junta de gobierno, a respetar nuestras conquistas sociales, es necesario cuestionar la fuente de donde emana su poder como clase, la propiedad privada sobre las palancas fundamentales de la economía (banca, industria, tierra, etc.). De aquí que, la demanda más inmediata de todas deba ser la expropiación de los capitalistas y la nacionalización (socialización) de los medios de producción.
Lo anterior es imposible sólo a nivel local o bajo el gobierno de Marin y el espurio Calderón, por lo tanto, resulta necesario derrocarlos; no podemos pensar que “dialogar” con ellos les hará cambiar su política antiobrera y represiva. Sólo el transito hacia una economía planificada democráticamente por un gobierno de los trabajadores podrá resolver la crisis actual del sistema capitalista y todas las contradicciones y absurdos sociales (desempleo, pobreza, insalubridad, muerte, etc.) que vemos.
¡Únete a Militante en Puebla y lucha por estas ideas en
las organizaciones tradicionales de los trabajadores!
En torno al tema de “La construcción del Partido Bolchevique y la revolución socialista”, el sábado 6 de Junio, se realizó la Primera Escuela de Formación Política del 2009 de la sección poblana de nuestra Tendencia Marxista Militante.
La introducción correspondió al camarada Rodrigo Cruz, miembro del Comité de Redacción de nuestro periódico Militante. Empezó señalando el periodo revolucionario que se vive en América Latina desde hace una década, caracterizado por el cambio en la conciencia de los trabajadores que han salido a luchar en países como Ecuador, Venezuela, Bolivia y México, entre otros, y la necesidad de estudiar y sacar las mejores lecciones prácticas de la Revolución de Octubre de 1917 y el papel de dirección que jugo el Partido Bolchevique. Este partido no surgió de la nada, sino que fue resultado de muchos años de trabajo en la formación de cuadros marxistas, a través de los primeros círculos de discusión y propaganda, embriones del partido revolucionario.
Recordó la importancia que Lenin le daba al periódico para unificar las luchas aisladas que se daban en Rusia y sin el cual, difícilmente se hubiera construido el partido bolchevique, pues, el periódico no sólo es un propagandista y agitador colectivo, sino también un organizador colectivo. De igual modo, señaló el papel fundamental que tuvieron las finanzas para construir el partido; la necesidad que tenemos de conseguir el apoyo del movimiento de los trabajadores, pero principalmente del espíritu de sacrificio personal de los miembros del partido, para seguir manteniendo nuestra independencia política e ideológica.
Después de la introducción, pasamos al debate con la intervención de una decena de compañeros militantes y simpatizantes (trabajadores y estudiantes de la Universidad Autónoma de Puebla) que pidieron la palabra. El primero en participar fue un trabajador invitado de la Coalición de Obreros del Estado de Puebla, quien hizo un reconocimiento y felicitó a Militante por nuestra titánica tarea en la difusión de las ideas del marxismo y socialismo científicos entre la clase trabajadora. El resto de compañeros, puntualizaron en sus participaciones sobre el largo proceso de construcción del partido bolchevique, desde la conformación los primeros círculos en Rusia (como el Grupo Emancipación del Trabajo impulsado por el padre del marxismo ruso Plejanov); la lucha implacable que se dio desde mediados del siglo XIX contra las tendencias populistas, del terrorismo individual y los economistas, así como el guerrillerismo, el nacionalismo y reformismo.
Durante el debate, se reitero que “sin teoría revolucionaria no hay práctica revolucionaria” y que nuestra lucha contra este sistema capitalista también es teórico-ideológica. De ahí la importancia de seguir trabajando en nuestra formación política como cuadros revolucionarios, luchando por conquistar paciente y sistemáticamente las ideas del marxismo y socialismo científicos, fortalecer el Grupo de Base, seguir educándonos en las tradiciones bolcheviques relacionadas con las finanzas y la venta del periódico para continuar difundiendo las ideas, elevar el nivel político de la clase trabajadora y ganar aliados a nuestras filas.
Por supuesto, se señaló, no somos un club de discusión, sino una organización de combate y necesitamos seguir preparando tanto en la teoría, como en el arte de la guerra y la lucha de clases al Alto Estado Mayor (generales, comandantes y capitanes) del ejército proletario por la revolución socialista mundial.
“Nuestra tarea es conquistar el poder. Pero antes de que conquistemos el poder primero es necesario conquistar a las masas. Durante ese largo período de trabajo preparatorio y de organización es necesaria la propaganda, la formación y la agitación. La construcción del partido revolucionario sería una tarea sencilla si bastase sólo con su proclamación. Para llegar a las masas con nuestras ideas debemos explicar la situación tal como es, no como nos gustaría que fuese. Nuestro punto de partida debe ser el nivel real de la conciencia de los trabajadores, que no es revolucionaria en todos los momentos y lugares. Debemos construir un puente hacia las masas, basándonos en sus preocupaciones y aspiraciones reales. El problema central es: ¿cómo relacionar el programa acabado y científico del marxismo con el movimiento necesariamente inacabado y poco claro de los trabajadores? A menos que seamos capaces de responder a esta pregunta nos pondremos al nivel de una secta.”
Este es un extracto de la introducción de Alan Woods en una nueva edición de “el programa de transición” del revolucionario ruso León Trotsky . Y bajo este mismo tema es que el próximo 11 de julio, nuestra organización realizará su escuela de formación política nacional. Ese será un espacio para profundizar sobre la tarea que los marxistas debemos realizar para ganar la atención de los trabajadores y ¿Qué programa debemos de defender frente a la bancarrota del sistema capitalista? Para nosotros, el desarrollo teórico de cada compañero es una de las tareas más importantes, es una tarea que nos fortalece, por ello te convocamos a participar:
La cita es para el 11 de julio en el local de la sección IX de la CNTE: Belisario Dominguez # 32, colonia centro.
¡¡¡No faltes!!!
Sí estas interesado en participar mándanos un correo a esta dirección, sólo los compañeros con registro previo podrán participar Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Para muchos lo que ahora se vive en México es resultado de un castigo divino: influenza (gripe porcina), pobreza, desempleo, narcotráfico y corrupción. En realidad, no es resultado de la ira celestial sino de la descomposición del Estado capitalista en un momento de crisis orgánica del capital.
El contexto
Si bien en estos dos últimos meses han salido a la luz dos casos (influenza y narcotráfico) que dan una muestra clara de la bancarrota e incapacidad del Estado para poder garantizar una vida digna a los trabajadores, los problemas no comienzan aquí. La crisis económica en EEUU ha golpeado de una forma brutal los niveles de vida de los trabajadores.
Aunque el gobierno de Calderón había dicho que esta crisis sólo nos haría pescar un resfriado, después diría que, tal vez, sí nos golpearía un poco, y últimamente ha dicho que estamos en franca recesión. Los datos son más contundentes que cualquier discurso de este señor: "Todas las actividades se han desplomado: la producción agropecuaria, -2%; la industrial, -12%; manufactura, -15,6%; construcción, -9,1%; generación de electricidad, -4,5%; servicios y comercio, -9,3%", y continúa: "en el primer trimestre, las exportaciones de mercancías cayeron -28,6%; las exportaciones petroleras -58,1%; las extractivas -26,9% y las manufactureras, -22,8%" (Proceso, 10/5/09). Esto se refleja en la escandalosa caída del 8,2% del PIB en el primer trimestre del año.
El narcotráfico y la desintegración social
El gobierno ahora está desesperado para tratar de combatir al narcotráfico, o por lo menos eso ha dicho. Antes se quería minimizar el problema reduciéndolo a los estados del norte del país, pero ahora todo el territorio está inmerso en una violencia brutal, desde que el gobierno de Calderón llegó al poder se contabilizan más de 10.000 asesinatos derivados del narcotráfico.
La respuesta del gobierno es torpe y engañosa, sacar al ejército ha sido más una respuesta al movimiento social y a las luchas de los trabajadores que una respuesta al narcotráfico. Las denuncias de violaciones de los derechos humanos por parte del ejército contra civiles han aumentado de forma espectacular en los dos años y medio del gobierno de Calderón. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos revela que 23 de las 52 denuncias contra el ejército de los últimos años involucran a la actual administración, a esto hay que sumarle todas las denuncias que no se hacen por temor.
El ejército simplemente es cooptado en muchos casos, al igual que las corporaciones estatales y locales, por las mafias y funcionan bajo las órdenes directas del narcotráfico. La desesperación del gabinete por la corrupción que impera en las altas esferas del gobierno, el ejército y las agencias policiales ha dado pie a tener que emplear la denuncia ciudadana y la recompensa, y así poder dar con los altos mandos del narcotráfico.
La verdadera fuerza del narco está en las condiciones sociales que predominan en todo el país, la juventud no ve ninguna perspectiva, ve que los únicos que tienen dinero y control es la gente del narcotráfico. Encuestas realizadas por los militares dan cifras increíbles de niños de las regiones del norte del país cuyo deseo es convertirse en grandes narcotraficantes.
La verdadera abolición del narcotráfico no pasa por la aceptación y la legalización de las drogas, sino por la eliminación del secreto bancario que permite el blanqueo de dinero procedente del narco, la formación de comités de autodefensa de trabajadores para cuidar los barrios, una acción común de trabajadores y el PRD para denunciar y encarcelar a los que envenenan a la juventud.
Sectores de la burguesía que no creen que Calderón pueda solucionar el problema del narcotráfico, están armando pequeños ejércitos privados para defender a sus familias y de paso utilizar a estos grupos paramilitares para combatir a aquellos que luchan contra sus intereses, es decir, los trabajadores.
El pasado 1 de mayo la sección 22 del SNTE en Oaxaca entregó un pliego petitorio a las autoridades estatales y federales, entre las demandas principales se encuentra la liberación de los presos políticos, la anulación de la Alianza por Calidad Educativa (ACE) y la entrega total de las escuelas en manos de la “sección 59”, y ante la evidente cerrazón por parte del gobierno, anunciaron también el inicio de una serie de movilizaciones como medida de presión para que se cumplan las demandas.
Las movilizaciones realizadas por la sección 22 son una muestra de que las contradicciones de fondo que originaron el conflicto en el 2006 no han sido resueltas, en las últimas semanas la sección 22 ha hecho prácticamente de todo, plantones, marchas regionales y en el DF, foros, bloqueos, paros y una marcha conmemorativa del 14 de junio en la cual murió un joven al explotar una camioneta de cohetes, y donde gracias a estas movilizaciones ya se ha conseguido no aplicar la ACE en Oaxaca, sin embargo la lucha todavía continúa por la liberación de los presos y la entrega de las escuelas en manos de las sección 59.
La “sección 59” surge a finales de 2006 del Consejo Central de Lucha (CCL) conformado por varios maestros provenientes de la sección 22, en realidad la creación de esta sección responde a la necesidad del gobierno de tratar de contener el avance de los profesores de la sección 22, la sección 59 ha contado con el apoyo del gobierno y la dirigencia charra del SNTE que han destinado recursos para que puedan tomar el control de varias escuelas, durante el 2006 se apoderaron de 500 escuelas, actualmente la sección 22 ha podido recuperar la mayoría, sin embargo alrededor de 100 escuelas todavía se encuentran en su poder y ahora son protegidas por un grupo paramilitar denominado “La Fraternidad”.
El pasado 5 de junio “La Fraternidad” hizo su aparición en la comunidad istmeña de Santiago Laollaga el principal bastión de la sección 59, un grupo de encapuchados armados con rifles, escopetas y pistolas acompañados por el líder de la Sección 59 Humberto Alcalá Betanzos, lanzo balas al aire poco antes de la marcha regional de la sección 22 advirtiendo que “defenderá los espacios educativos” de la sección 59, con esto se pretende intimidar la lucha del magisterio para que ya no recupere mas escuelas y aumentar el poder de la sección 59.
¿Cuando se resolverá el conflicto?
La sección 22 ha dado muestras de una fuerte combatividad y de no dejarse intimidar ni siquiera por grupos paramilitares, sin embargo en un contexto intenso de luchas clases a nivel nacional, mantener una lucha aislada y reducida a un plano local es un suicidio, el aislamiento es claro cuando la sección 22 hace un llamado a la sociedad a “no votar por ningún partido político” en las próximas elecciones, la única manera de poder ver mejoras en nuestras condiciones de vida es unificando las luchas a nivel nacional contra el gobierno de Calderón.
Las contradicciones que hay en el Estado de Oaxaca como son la pobreza, miseria, discriminación, represión, cacicazgos, etc., sólo pueden ser resueltas con un gobierno de los trabajadores, en estos momentos de crisis económica las batallas por lograr reformas benéficas y por mantener las viejas conquistas van a tener una gran oposición de parte no sólo del gobierno de URO, sino además de todo el Estado mexicano dirigido por la derecha. La “Comuna de Oaxaca” en el 2006, demostró las grandes fuerzas de los compañeros en aquellas tierras, lo que se hace necesario es levantar un programa común de reivindicaciones que unifiquen a todos los sectores explotados y oprimidos para al mismo tiempo romper el aislamiento. Es necesario remarcar que en estos momentos cualquier signo de sectarismo va a ir en contra del movimiento mismo.
¡Ni una lucha aislada más!
¡Por la unificación de las luchas a nivel nacional!
¡Por un frente único contra el gobierno de Calderón!
Dos compañeros del PTUDC (Campaña por la Defensa de los Sindicatos Pakistaníes) han sido detenidos ilegalmente mientras repartían panfletos a las afueras de Steel Pakistán en Karachi. Han sido golpeados y sometidos a tortura por parte del personal de seguridad, actualmente están en comisaría. El PTUDC está exigiendo su liberación y pide la solidaridad de los trabajadores de todo el mundo.
Hoy 22 de junio a las 7 de la mañana, los compañeros R. B. Chandiyo y Pal del PTUDC, se encontraban distribuyendo panfletos entre los trabajadores de la Steel Pakistán en Karachi, el mayor complejo productor de acero de Pakistán. Los panfletos incluían las reivindicaciones de regularizar a los trabajadores de la fábrica que trabajan desde hace veinte años con contratos diarios. También se pedía el fin del proceso de privatización de Steel Pakistán. Cuando los compañeros llegaron a la puerta principal de la fábrica, el personal de seguridad los detuvo, a pesar de que el personal de seguridad de la fábrica no está autorizado por la ley para hacer ningún arresto. Fueron llevados a la oficina de seguridad donde fueron sometidos a un trato cruel y a una brutal tortura. Después de estar allí durante cuatro horas, fueron entregados a la comisaría de policía de Bin Qasim donde aún están sin ningún tipo de noticia todavía.
Incluso durante la dictadura del régimen de Musharraf no se producían estos ataques contra los trabajadores luchando por la causa del proletariado. Ahora los dirigentes del ala de derechas del Partido del Pueblo Pakistaní (el partido gobernante) han lanzado una campaña de represión contra los trabajadores revolucionarios del PTUDC que también son miembros del PPP. Exigimos la liberación inmediata de los compañeros detenidos y el fin de la brutal opresión contra los trabajadores revolucionarios. Hacemos un llamamiento de solidaridad a la clase obrera de todo el mundo para que pida la liberación de los compañeros detenidos.