Mujer

Hay violencias que son visibles y otras no tanto, son practicadas con perfil más bajo y ocultadas bajo el argumento de ser instrucciones en un contexto laboral. A estas violencias estamos acostumbradas mayormente las mujeres trabajadoras, sobre todo aquellas quienes nos encontramos en situación de inferioridad jerárquica en los centros de trabajo.

Este 28 de septiembre salimos a las calles en exigencia de nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, para tener un acceso eficiente a salud sexual y reproductiva, así como mecanismos de educación sexual. Miles de mujeres y personas gestantes salimos a las calles en una sola voz, demostrando la fuerza que puede tener nuestro movimiento, incluso en lugares controlados por la derecha, como León, Guanajuato. Así, mostramos que a la derecha se le hace frente con un movimiento combativo y unificado.

Por los derechos sexuales y reproductivos para todas las personas

Gracias al movimiento social y feminista hemos conseguido la despenalización del aborto en nueve estados más. Sin embargo, con la pandemia ha quedado claro que los servicios de salud están en crisis tras décadas de desmantelamiento. Necesitamos luchar por un presupuesto digno para la salud y así acceder realmente a servicios de salud sexual y reproductiva para todas las personas y que estos dejen de ser un privilegio para quienes pueden pagarlos.

Mahsa Amini, una joven kurda de 22 años, ha sido la última víctima a manos de la “Patrulla de la Moralidad” en Teherán. ¿Su delito? ¡¡No llevar bien puesto el velo!! Los agentes la detuvieron en la calle, le dijeron a su hermano que llevarían a Mahsa a la comisaría y que la liberarían después de una “clase de reeducación” de una hora.

En las y los compañeros que defendemos un feminismo de clase existe una idea muy clara: las opresiones que las mujeres y otras identidades vivimos diariamente se generan a partir de la alianza criminal entre el capitalismo y el patriarcado; si bien este último ha existido como sistema político-cultural desde la antigüedad, el capitalismo –como sistema económico que propicia la propiedad privada– ha encontrado en él una herramienta poderosísima que justifica las dinámicas de poder ya no sólo entre clases sociales, sino también entre géneros. De esta forma, la opresión económica no únicamente corre de la burguesía hacia la clase trabajadora, sino que continúa hasta alcanzar a la mujer trabajadora como el último eslabón de la cadena.

El 28 de junio de 1969, una redada de la policía en el pub Stonewall Inn de Nueva York fue la gota que colmó el vaso entre la comunidad LGTBI norteamericana. El hartazgo acumulado por el desprecio al que se veían sometidos día tras día, la persecución policial y la marginalidad a la que eran condenados, estalló y desencadenó un histórico movimiento en defensa de los derechos y la libertad sexual.

El 21 de abril del 2022 se encontró el cuerpo sin vida de Debanhi, estudiante de derecho en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), quien había desaparecido el día 9 del mismo mes en el estado de Nuevo León. A pesar de que las autoridades ya habían revisado el edificio con anterioridad, el cuerpo fue hallado días después dentro de la cisterna del motel Nueva Castilla, ubicado sobre la transitada carretera Monterrey-Nuevo Laredo, también conocida como la “carretera de la muerte” ya que tan sólo en la primera mitad del año 2021 se contabilizaron oficialmente 49 desapariciones de personas.

El viernes 15 de abril de 2022, se tomó por parte de la policía de la CDMX el espacio conocido como Okupa Cuba, anteriormente edificio de la CNDH, que fue tomado por familiares de víctimas, principalmente del Frente Ni Una Menos y después ocupado por el Bloque Negro. La intervención policiaca fue totalmente desproporcionada y las tres ocupantes del inmueble, ahora presas en el penal de Santa Martha, enfrentan cargos graves y que demuestran el ensañamiento hacia ellas para que mediante esa vía se mande un mensaje aleccionador e intimidante al movimiento en su conjunto. 

Desde el comienzo de la guerra imperialista en Ucrania el pasado mes de febrero, nuestras televisiones han retransmitido día y noche crudas escenas de violencia, comentadas por tertulianos y “hombres de Estado” que se lamentan enormemente.

Desde Libres y Combativas denunciamos la represión que la madrugada de este 3 de abril sufrieron compañeras del movimiento feminista, quienes se manifestaban afuera de la Fiscalía General de Justicia de Chimalhuacán contra la desaparición forzada, la tortura y abuso de autoridad que sufrió Irene Yashika Martínez Cervantes, madre que lucha por justicia para su hija desaparecida y violada por miembros de la policía municipal de Chimalhuacán cuando tenía 12 años.

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