Nacional

Después de que el PRI se impusiera con un nuevo fraude electoral en las pasadas elecciones del 3 de Julio en el Estado de México y después de que la izquierda no organizara una lucha contra este fraude, era necesario reagrupar fuerzas y sacar las lecciones pertinentes para corregir errores, y con esto, seguir organizándonos de cara a la lucha que se desarrollará en este año rumbo a las elecciones del 2012.

En este sentido, compañeros de MORENA en Tultitlan y compañeros de la Tendencia Marxista Militante llevamos a cabo el sábado 9 de Julio una charla política en la comunidad de Valle de Tules. La charla llevó por nombre Balance de las elecciones y perspectivas rumbo al 2012, el evento contó con la asistencia de compañeros de MORENA, bases del PRD en este municipio, simpatizantes de MILITANTE, entre otros. La discusión y el debate fue de una alta calidad que se vio reflejado en la participación de la mayoría de los asistentes, entre los puntos que se tocaron en las intervenciones fueron: la importancia del frente único entre el PRD, MORENA y la clase trabajadora, la urgencia de expulsar a los “chuchos” del partido, la necesidad de la movilización y la discusión para corregir los errores, “ni reír ni llorar sino comprender” comentaba un compañero y por supuesto, luchar porque AMLO haga un llamado a crear comités en defensa del voto para evitar otro fraude como el de 2006 y el de este pasado 3 de Julio.

La actitud mostrada por los asistentes es de aplaudirse ya que ante el desconcierto  que permeo en un sector de la entidad, esto no evitó que los compañeros se dieran tiempo para escuchar la alternativa de lucha que nuestra organización ha venido planteando. El éxito de esta actividad recae directamente en los compañeros asistentes que derivó en el buen debate que se escuchó, en la adquisición de nuestra prensa y en la invitación a efectuar otra charla en la misma localidad y en colonias cercanas.

Con este evento quedó demostrado el ánimo de participación de la clase trabajadora, además de la disposición en la lucha para que las condiciones de vida de los explotados mejoren en el municipio y a nivel nacional. También fue una excelente oportunidad para que las ideas del marxismo llegaran a más trabajadores.

Compañero trabajador, te invitamos a que sigas al tanto de los eventos que realizaremos, a que adquieras la prensa obrera Militante y te unas a la Tendencia Marxista Militante para luchar por el socialismo.

El viernes 15 de Junio se realizo en la Casa de la Cultura Carmen Aristegui la charla-debate “Balance de la elección en el Estado de México” donde los compañeros de Militante tuvimos la oportunidad de exponer nuestro punto de vista.

Después de una exposición de alrededor de 30 minutos comenzó un intenso debate entre los asistentes, la mayoría de ellos usuarios de la casa de la cultura, ubicada en la delegación Gustavo A. Madero del Distrito Federal. El común denominador en las participaciones fue una profunda crítica al gobierno de Calderón y a los partidos de derecha PRI y PAN. Los asistentes aprovecharon para denunciar el fraude electoral y el contubernio de las autoridades electorales en las pasadas elecciones mexiquenses.

El otro punto que centro la atención de los asistentes fue la ausencia de una política combativa y decidida de parte de los dirigentes de la izquierda para revertir el fraude. De entre el público surgieron opiniones de cara a denunciar la política del ala de derechas del PRD, los mentados “chuchos”, reconocidos cómo elementos contraproducentes  para la izquierda.

Ya al finalizar el debate y antes de que el ponente diera una respuesta a modo de conclusión las participaciones se enfocaron a resolver la siguiente pregunta ¿Y nosotros, que tenemos que hace para cambiar las cosas?, a lo cual los compañeros de Militante explicamos la necesidad de conformar una organización revolucionaria con incidencia entre la  juventud, los sindicatos, y el PRD, para hacer de estas organizaciones efectivas herramientas revolucionarias, que se planteen la transformación socialista de la sociedad.

A lo largo de la charla se presento el  último número del periódico Militante además del libro México en la Órbita de la Revolución Latinoamericana, en el cual se expone un balance de la lucha revolucionaria en México a lo largo del año 2006.

Queremos además aprovechar el espacio para agradecer la invitación de la Casa de la Cultura Carmen Aristegui para la realización del evento, con el cual quedo inaugurado un ciclo  de charlas temáticas en el mismo recinto. Nuestro agradecimiento a los asistentes y organizadores.

El próximo viernes 15 de julio los compañeros de la Tendencia Marxista Militante estaremos dando una charla en el círculo de Reflexión y Análisis de Álvaro Obregón, el cual es parte del colectivo Buzón Ciudadano integrantes del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). La charla que se titula “A 5 años del fraude  electoral ¿Cuáles son las lecciones para la izquierda?” tiene como objetivo analizar este gran periodo de lucha de los trabajadores mexicanos y así poder obtener las mejores lecciones de cara al proceso electoral del 2012.

Todo el descontento acumulado durante años por los trabajadores y campesinos tuvo su punto más álgido en el 2006, expresándose por distintas vías. Por un lado teníamos la lucha contra el fraude electoral, donde miles y miles de trabajadores que anteriormente no participaban en política irrumpieron a la escena de la lucha para tomar el destino de sus vidas en sus propias manos. Al mismo tiempo en Oaxaca se libró una lucha heroica, siendo este el punto más álgido de la lucha a lo largo del país, donde incluso hubo una situación de doble poder. La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) significo un elemento real de poder obrero, lo cual puso de manifiesto la viabilidad de que la clase trabajadora y el campesinado pobre posean sus propios órganos de lucha revolucionaria. En el terreno sindical las huelgas mineras también pusieron de rodillas al régimen, demostrando la fortaleza del proletariado mexicano.

Con todos estos acontecimientos cabe hacernos las siguientes preguntas ¿era posible derrotar el fraude electoral y establecer por fin un gobierno de izquierda? Desde nuestra perspectiva la respuesta es afirmativa, sin embargo ¿Qué hizo falta para lograr este objetivo? Precisamente trataremos de analizar esto y dar las respuestas que nos permitan fortalecer y desarrollar el movimiento revolucionario de los trabajadores en busca de transformar el país en beneficio de la mayoría de la sociedad. Las elecciones del pasado 3 de julio en el Estado de México son una muestra de que lo hecho hasta hoy es insuficiente y tenemos que dar pasos adelante pero en un sentido verdaderamente revolucionario, donde logremos un gobierno de izquierda que reivindique la lucha contra el sistema capitalista.

Durante la charla presentaremos y tendremos a la venta el libro “Balance de la lucha revolucionaria del 2006” editado por la Fundación Federico Engels,  así mismo se pondrán a la venta otros títulos de la editorial.

La cita es este próximo viernes 15 de julio a las 6 pm en Camino a Santa Fe Nº 495, colonia Mártires de Tacubaya, Pastelería Cristal, entre Uruguayos y Peruanos, delegación Álvaro Obregón. Cualquier duda respecto a la charla puedes ponerte en contacto con nosotros al teléfono celular 04455-37-04-37-72

¡Asiste y participa!

Desde el domingo 15 de mayo decenas de miles de personas han llenado las calles de numerosas ciudades del Estado español en constantes concentraciones, manifestaciones y asambleas masivas. En Madrid la Puerta del Sol, y en Barcelona la Plaça de Catalunya, se han convertido en símbolos de un movimiento que ha sorprendido a todos y desbordado a las organizaciones tradicionales de la izquierda, incluyendo a los grandes sindicatos. La fuerza, la decisión y el arrojo con el que miles de jóvenes han irrumpido en la escena política dejando claras sus ansias de participación, desafiando los intentos de desalojo de las acampadas y las prohibiciones para impedir el ejercicio al derecho de manifestación y expresión dictadas antidemocráticamente por la Junta Electoral Central (JEC), y su resistencia ejemplar frente la brutalidad policial en Barcelona, se han convertido en una tremenda referencia de lucha. Un movimiento que ya ha traspasado las fronteras del Estado español y que contagia a otros países donde se están realizando demostraciones masivas imitando el 15M: Grecia y Francia son la avanzada, pero no tardarán mucho en sumarse otros.

Las causas de esta explosión de indignación

Las causas de este incendio social no son difíciles de entender. La clase obrera y la juventud del Estado español han sido golpeadas con saña y extrema crueldad por la crisis capitalista. Cinco millones de desempleados y una tasa de paro del 20% que se eleva hasta el 50% para los jóvenes menores de 25 años; más de 1.300.000 hogares con todos sus miembros en paro; una oleada de desahucios contra las familias más humildes por la imposibilidad de hacer frente a las hipotecas abusivas; subidas generalizadas de los precios de los productos básicos, de la alimentación, el agua, la luz… se combinan con una ofensiva sin cuartel contra los derechos laborales de la mayoría trabajadora, al tiempo que se destinan cientos de miles de millones de euros de dinero público a hacer más ricos a los ricos.

En estos años una irritación profunda se ha ido incubando en las entrañas de la sociedad. Millones de jóvenes comprenden que no existe futuro bajo este sistema. ¿De qué vale estudiar con ahínco si el premio son las colas del desempleo o los salarios basura? Por su parte, los trabajadores han sufrido intensamente el chantaje empresarial que, utilizando el látigo del miedo al desempleo, ha impuesto condiciones cuartelarias en los centros de trabajo. Cientos de miles de despidos y cierres masivos de fábricas se han convertido en el panorama cotidiano.

No hace mucho tiempo los medios de comunicación de la burguesía, acompañados de  muchos simpáticos y acomodados intelectuales “progresistas”, se interrogaban cómo era posible que en estas condiciones no se hubiera producido ya un estallido social. Un planteamiento cínico que intentaba obviar la realidad de lo sucedido. Desde que la crisis se hizo visible, cientos de miles de trabajadores han empujado hacia el camino de la lucha. En todo este periodo, si la voluntad y los deseos inequívocos de la mayoría era dar una respuesta contundente a la crisis y frenar la codicia de los empresarios, la posición de los dirigentes de UGT y CCOO ha sido la constante vacilación y su recurso a una estrategia de paz social y pacto permanente con el gobierno y la patronal comprometiéndose a todo tipo de concesiones. Cuando la presión desde abajo se hizo insoportable y el gobierno del PSOE asumió plenamente la política de recortes y ataques, los dirigentes sindicales no tuvieron más remedio que organizar una respuesta. La huelga general del pasado 29-S contra la reforma laboral fue secundada por millones de trabajadores que paralizaron numerosos sectores productivos y llenaron con cientos de miles, hasta un millón y medio, las calles de más de 75 ciudades y localidades. En Euskal Herria, la mayoría sindical vasca había convocado antes de esa fecha dos huelgas generales con un seguimiento tremendo.

Todas las condiciones estaban dadas para extender la movilización, endurecerla, hacerla más masiva. Pero en diciembre de 2010 y tras haber perdido un tiempo precioso, los dirigentes de CCOO y UGT optaron por un frenazo en seco de la dinámica movilizadora. Temiendo una escalada de la lucha de clases semejante a la que ha vivido Grecia, Portugal o Francia, se enfundaron el traje de “hombres de Estado”, y acudieron a la llamada de Zapatero para echar jarros de agua fría sobre los trabajadores. Aceptaron públicamente la lógica impuesta por la crisis capitalista, se plegaron ante las amenazas de los grandes bancos, y avalaron con su firma un ataque de gran calado contra las pensiones públicas.

La desmovilización social impuesta artificialmente por la cúpula de CCOO y UGT, que chocaba con las aspiraciones de miles de sindicalistas de base y con la mayoría de la población contraría a estas claudicaciones, se sumó a la percepción inequívoca de que el gobierno del PSOE se había entregado en cuerpo y alma a los poderes económicos. Las reuniones en La Moncloa entre Zapatero y la plutocracia empresarial y bancaria, y el hecho de que ésta le dictara sin ambigüedad la urgencia de continuar con las “reformas”, incluso exigieran al presidente del gobierno que no dimitiera y completara la legislatura con esta hoja de ruta, evidenciaban la completa capitulación del gobierno.

Estalla el movimiento

El contexto señalado anteriormente explica las condiciones objetivas para el estallido del movimiento y las formas que, en esta primera etapa, está adoptando. Otros factores, pero no menos importantes, han sido el enorme impacto que en la conciencia de miles de jóvenes y trabajadores ha tenido la irrupción de la revolución en el mundo árabe y las luchas, huelgas generales y movilizaciones que se han vivido en estos meses en Francia, Gran Bretaña, Italia, Portugal y Grecia. No es ninguna casualidad que un eje en la acción de estas semanas haya sido la ocupación de las plazas públicas de las ciudades y la celebración de asambleas masivas. El movimiento se inspira en los métodos revolucionarios que el pueblo árabe ha desarrollado para derribar a las dictaduras, poniendo de relieve el carácter internacionalista de la lucha de clases que atraviesa el conjunto del mundo.

El 30 de marzo el Sindicato de Estudiantes organizó una protesta juvenil y estudiantil que paralizó cientos de centros de estudio y sacó a las calles miles de estudiantes de secundaria contra los recortes educativos y el desempleo juvenil. Esa acción fue seguida por la convocatoria en Madrid de una manifestación, el 7 de abril, impulsada por Juventud Sin Futuro. Un mes después, las manifestaciones del 15 de mayo convocadas por la Plataforma “Democracia Real Ya” actuaron como el aldabonazo decisivo. En Madrid participaron decenas de miles de personas que colapsaron la calle Alcalá. En ciudades como Barcelona, Sevilla, Valencia, Málaga, Granada, Santiago… llegaron a juntarse miles más. En las manifestaciones participaron personas de todas las edades, desde estudiantes universitarios y jóvenes trabajadores hasta parados y jubilados. A lo largo de las marchas se corearon consignas contra los banqueros y el poder financiero, contra la corrupción y “la clase política”. Se exhibían pancartas y carteles realizados artesanalmente con lemas contra el desempleo y los beneficios de los millonarios, en demanda de una vivienda digna, o en defensa de la sanidad y la educación públicas. Todo ello da testimonio del carácter de izquierdas de las movilizaciones y la fuerte carga anticapitalista implícita en las mismas.

La magnitud y extensión de estas manifestaciones, que se redoblaron desde el intento de desalojo de la acampada de la Puerta del Sol y adquirieron un carácter masivo durante el viernes 20 de mayo jaleadas por la prohibición de la JEC, supusieron un gran paso para llenar de confianza a la juventud en sus propias fuerzas. Frente a todos aquellos, entre ellos los dirigentes sindicales, que vienen planteando que el problema es la falta de conciencia y de “espíritu de rebeldía”, estas movilizaciones son un ejemplo concreto en el sentido contrario.

¿Una lucha apolítica?

En un contexto de desengaño por las medidas procapitalistas aprobadas por el gobierno PSOE, que ha cristalizando en la debacle electoral del pasado 22 de mayo, y de repliegue temporal de la lucha obrera bloqueada por la actuación de los dirigentes de CCOO y UGT —de la que se alimenta el escepticismo y la crítica hacia los sindicatos y las organizaciones políticas tradicionales de la izquierda—, los promotores de las movilizaciones del 15-M han insistido en la idea de que estas acciones tenían un carácter “apartidista”. A pesar de ello, tal y como antes hemos insistido, el propio desarrollo de las manifestaciones, su composición y las consignas coreadas, han demostrado en la práctica que se trata de un movimiento con un sesgo nítidamente de izquierdas. Pero hay más. ¿Cómo se puede hablar de que este movimiento es apolítico cuando la derecha, el PP y CiU, han promovido la represión policial para desalojar a los jóvenes que ocupaban la Plaça Catalunya o la Puerta del Sol? La derecha es la enemiga declarada de los intereses de la juventud y de la clase obrera; maquillar esta realidad o simplemente esconderla, no niega en absoluto este hecho. En todo caso, mella el filo del movimiento y nos crea dificultades para llegar a más sectores de la población, especialmente a los trabajadores.

Este ha sido uno de los grandes debates que ha recorrido muchas asambleas en estas semanas. En algunas reuniones se han podido escuchar comentarios e intervenciones contra la “política” en general e incluso se ha votado que no se repartan panfletos y propaganda de organizaciones de la izquierda que participan lealmente en el movimiento proponiendo ideas para que la lucha avance y adquiera un carácter más consciente. Muchos de estos prejuicios responden a la frustración con la política oficial y es lógico que, en estas fases iniciales, una parte de los jóvenes que participan en las asambleas tenga prevención contra los intentos de manipulación. Pero también hay sectores que están perfectamente organizados, y organizados además políticamente, que al intentar imponer este tipo de ideas de manera oportunista ocultando sus siglas, pretenden, ante todo, controlar burocráticamente el movimiento. Esta estrategia sólo debilita la lucha y tiene consecuencias muy reaccionarias.

En un movimiento tan masivo como éste todas las ideas están a discusión, y nadie debería tener miedo al debate democrático, nadie debe tutelar a los jóvenes y trabajadores que en él participan y decidir qué ideas se deben escuchar o no, qué se debe leer o no. Actitudes así no están muy lejos de las maniobras burocráticas a las que estamos acostumbrados en los sindicatos y partidos de izquierda, cuando la base defiende posturas que no gustan a los dirigentes. Bajo la excusa de “no a la política” se hace también política, pero con un claro tinte autoritario. Por otra parte, los jóvenes y los trabajadores sabemos lo mucho que nos ha costado conquistar los derechos de libertad de expresión, reunión y organización. Se los arrancamos a la dictadura y la represión policial en una dura lucha. Y esos derechos son patrimonio de todos y debemos defenderlos. Lo que necesitamos, y lo sabemos por experiencia, es tener organizaciones a la altura, que defiendan una política auténticamente revolucionaria, y actuar de forma colectiva porque de esto depende nuestro futuro y nuestra emancipación.

Si luchamos por la auténtica democracia real, debemos ser conscientes de que en el movimiento todos podemos debatir, escuchar y decidir sin que ninguna policía del pensamiento nos coarte. Que nadie reprima el derecho de todos, incluidas las organizaciones que apoyan el movimiento con un programa de izquierdas, a manifestar sus puntos de vista.

Un programa anticapitalista

Que la burguesía y sus medios de comunicación traten de obviar el aspecto ideológico de las movilizaciones tiene como finalidad restringirlas a un marco asimilable por el propio sistema. Lo que realmente aterra a la clase dominante, a los mercados y a los gobiernos, es que el movimiento eleve su nivel de organización y fortalezca su carácter de clase, revolucionario y anticapitalista.

El programa y la táctica para continuar la movilización representan aspectos fundamentales. Como hemos señalado, durante estas semanas se ha vivido una auténtica ansia por participar, debatir, y llevar adelante acciones que proyectaran públicamente la movilización y la extendieran. También ha quedado claro el genio creativo de miles de jóvenes, su iniciativa, su gran talento, que cotidianamente es asfixiado por el sistema. La decisión de tomar las plazas y establecer acampadas ha contado con la simpatía de millones y han jugado un papel muy positivo para visualizar la protesta y crear puntos de referencia. Exactamente igual que las asambleas y comisiones, donde cientos de personas han podido hacer propuestas y expresar sus inquietudes. Después de los primeros momentos, en los que la espontaneidad jugó un gran papel, era necesario dar paso a una mayor organización y concretar las reivindicaciones para que el movimiento avance y se haga más fuerte.

Y es en este punto donde el camino a tomar adquiere su mayor trascendencia. Como hemos señalado antes, en muchas asambleas se han aprobado plataformas reivindicativas que suponen una alternativa de lucha contra el sistema capitalista. Este es el caso de la asamblea de Barcelona, pero sobre todo de la asamblea de Málaga. No obstante, en asambleas como la de la Puerta del Sol de Madrid se ha llegado a un “consenso” para reducir las demandas del movimiento a cuatro puntos: a) Reforma electoral encaminada a una democracia más representativa y desarrollar mecanismos efectivos de participación ciudadana. b) Lucha contra la corrupción mediante normas orientadas a una total transparencia política. c) Separación efectiva de los poderes públicos. d) Creación de mecanismos de control ciudadano para la exigencia efectiva de responsabilidad política. En esta plataforma no hay ninguna palabra sobre los ataques que estamos sufriendo de los capitalistas y la banca, del paro masivo, del recorte de los servicios sociales, de cómo extender y ampliar el movimiento. Pero lo más chocante es que estos cuatro puntos rebajan el contenido de las reivindicaciones que ha sido visibles en las manifestaciones y concentraciones. ¿Por qué? La idea de “consensuar” las demandas se ha convertido, en la práctica, en legalizar el poder de veto de aquellos que no están interesados en desarrollar este movimiento de masas como una lucha anticapitalista en defensa de los intereses de la aplastante mayoría de la sociedad.

Es cierto que la ley electoral es profundamente injusta. Organizaciones como IU, con más de un millón de votos, sólo tiene un parlamentario. Pero la reforma más progresiva no impedirá que, bajo el capitalismo, las instituciones representativas sólo sean un foro para decidir a favor de los intereses de los que controlan férreamente las palancas del poder económico. Lo mismo pasa con la lucha contra la corrupción. ¿A quién dejamos esta responsabilidad? ¿A los tribunales que están llenos de elementos franquistas? ¿A los jueces de carrera que tienen vínculos ideológicos, políticos, personales y económicos con la oligarquía? La corrupción bajo el capitalismo es una seña de identidad genética: es el riego sanguíneo que transporta el oxígeno con el que respira el sistema. Lo mismo ocurre con la justicia: bajo el capitalismo siempre será una justicia de clase al servicio de la burguesía. Lo ocurrido en el Estado español respecto a la impunidad de los crímenes del franquismo, a las decisiones del Tribunal Supremo contra los derechos democráticos para Euskal Herria, o lo que sucede cotidianamente cuando los tribunales respaldan despidos masivos y dejan sin mácula a los empresarios que cierran fábricas para aumentar su cuenta de beneficios o se desahucian a miles de familias para cumplir con la legalidad que imponen los bancos, son una prueba concluyente.

Queremos una democracia real, algo completamente incompatible con la existencia del capitalismo. Por eso, el movimiento 15M tiene que defender un programa coherente con los objetivos que se han planteado en estas semanas de lucha en la calle: no a la dictadura de los bancos y los empresarios. Nacionalización de las palancas fundamentales de la economía, la banca y los grandes monopolios, bajo el control democrático de los trabajadores. Para luchar contra el paro masivo: invertir esos recursos en planes de choque para emplear a millones de parados en la creación de servicios sociales, centros educativos, sanitarios, vivienda pública. Nacionalización de las grandes empresas constructoras, expropiando los millones de viviendas vacías para crear un parque de vivienda pública en alquiler con un precio que no supere el 10% del SMI. Luchar contra las contrarreformas en marcha: laboral, pensiones, negociación colectiva. Reducir la jornada laboral a 35 horas semanales sin reducción salarial para repartir el empleo. Y para imponer estas demandas, hay que organizar una respuesta masiva: parar el país, impulsar la huelga general y sumar a la clase trabajadora. Un programa así concreta la idea de la democracia política: no pude haber democracia real sin justicia social.

Consiguiendo estas reivindicaciones estaremos más cerca, mucho más cerca, de lograr una auténtica democracia. Una democracia de los trabajadores, liberada de la dictadura del capital, que sea realmente participativa y bajo el control de la mayoría de la población.

Unificar el movimiento con nuevas movilizaciones y confluir en una nueva huelga general

Después de estas semanas, el movimiento debe plantearse cómo continuar la batalla. La decisión de mantener las acampadas y realizar asambleas en los barrios, necesita reforzarse con acciones mucho más masivas que supongan un auténtico paso adelante. Hay que tener en cuenta que nuestros enemigos van a pasar a la acción. Lo han intentado con la represión policial y les ha salido mal. Pero ahora intentarán utilizar sus medios de comunicación para jalear a la reacción, exigiendo el desalojo de las acampadas porque suponen “la ruina” de los pequeños comerciantes. Lo que ayer eran facilidades de publicidad se convertirá en una actitud decididamente hostil contra nuestra lucha, sobre todo si conecta con el movimiento obrero.

Los trabajadores organizados en la Corriente Marxista El Militante y los jóvenes del Sindicato de Estudiantes que participamos activamente en el movimiento 15-M, creemos que para dar un paso adelante hay que unificar y extender el movimiento, organizando en fechas próximas una gran manifestación en todas las ciudades y localidades, que seguro contaría con la participación de cientos de miles. Como señalamos en las decenas de miles de hojas que hemos repartido en numerosas concentraciones en todo el Estado, acogidas muy positivamente, y en las asambleas en las que hemos participado, además de defender demandas y reivindicaciones anticapitalistas, que vayan a la raíz del problema, debemos poner el foco en la necesidad de paralizar el conjunto del Estado español confluyendo en una gran huelga general. El ejemplo de la asamblea de la ciudad de Málaga, que logró organizar una masiva manifestación el viernes 28 de mayo que congregó a más de 20.000 personas  proponiendo como consigna central la convocatoria de una nueva huelga general, es la vía para fortalecer el movimiento.

Tenemos el deber de hacer un llamamiento concreto a la clase obrera a sumarse a la lucha y para ello es fundamental exigir a los dirigentes sindicales de CCOO y UGT que rompan con la política de “paz social”, que no firmen más pactos con la patronal, que escuchen el clamor de la calle, y organicen una gran huelga general en coordinación con el movimiento 15-M en defensa de las condiciones de vida de la mayoría de la población. Una propuesta semejante, difundida masivamente, despertaría una enorme simpatía entre decenas de miles de delegados sindicales y afiliados que también están muy descontentos con la política de sus dirigentes.

El sello en esta batalla hasta el momento lo ha puesto la juventud, y especialmente la juventud universitaria de forma mayoritaria. Eso no es ajeno a los métodos empleados y a muchas de las ideas “apolíticas” que han teñido las asambleas. Pero un movimiento de masas no funciona exactamente igual que una asamblea de facultad, como ha quedado demostrado en las asambleas de barrio en Madrid. Si queremos extender la movilización y conquistar una parte esencial de las demandas más sentidas, si queremos hacer frente a los nuevos ataques que en los próximos meses se aprobarán, debemos sumar a los trabajadores a la lucha iniciada. En este movimiento la clase obrera debe jugar un papel esencial. Y no decimos esto por obrerismo mal entendido, por melancolía o tozudez doctrinal. La entrada en escena del movimiento obrero organizado es la clave, como demuestran las experiencias de Francia, Portugal, Grecia y el mundo árabe. Los trabajadores, a través de sus métodos de lucha, con la huelga general y la paralización de la vida económica; con las ocupaciones de los centros de trabajo; con las asambleas democráticas basadas en la votación de las decisiones mayoritarias y no en un falso consenso, y con la defensa de un programa socialista para derrocar el capitalismo, son nuestros mejores y más leales aliados en esta batalla que no conoce fronteras y que está conmocionando el mundo.

Asamblea del 5 de Junio: las masas quieren luchar

La gira de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) por 20 estados del interior de la república fue un éxito, misma en la que a lo largo de esta su promocionó el Proyecto Alternativo de Nación, la afiliación al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) además de que aprovechó para alertar sobre la importancia que tienen  las elecciones en el Estado de México, concluyendo con que en estos momentos la tarea más importante para la izquierda a nivel nacional es ganar dicha contienda.

AMLO volvió a aglutinar a miles de trabajadores en cada una de las plazas dónde asistió. Cabe resaltar que cómo ningún otro político de izquierda convocó asambleas en estados que son el epicentro del narcotráfico; estados donde además el PRD tiene una presencia escasa. Destacaron en este sentido los mítines en Tamaulipas, Sinaloa y Sonora, donde la asistencia igualmente fue masiva.

Con este camino abonado se esperaba que la Asamblea del 5 de junio fuera un nuevo punto de partida para organizar  a la base de Morena y el PRD  para reimpulsar la campaña de la izquierda en el  Estado de México (Edomex). La asamblea si bien tuvo una asistencia menor que la de junio del 2010, ello no le restó ningún merito a la concentración  masiva del pasado 5 de junio y sin embargo si hay que exaltar la claridad política y disposición de las masas las cuales fueron incuestionables. El ambiente general era de entusiasmo por combatir al PRI y al PAN en el Edomex. Los asistentes esperaban una propuesta organizativa para participar de forma directa en la campaña, sin embargo no la hubo.

Fueron correctas pero insuficientes las denuncias que realizaron Encinas y AMLO contra la política de la burguesía y sus partidos, el PRI y el PAN, pues la base del PRD y Morena esperaba una convocatoria para luchar y para movilizarse en defensa del voto de la izquierda en el Edomex y contra el fraude electoral; sin embargo el deseó de las masas para luchar no fue aprovechado por los dirigentes, lo que generó un ambiente de inconformidad y confusión entre la base.

Reconocer el fraude para luchar contra él

Como advertimos en el artículo; Perspectivas para las elecciones en el Edomex, publicado en el No 201 de Militante (http://www.militante.org/perspectivas-elecciones-edomex-la-clave-es-la-movilizacion) el PRI utilizará el aparato del Estado para, a base de coerción y fraude “ganar”  las elecciones. Si bien desde hace mucho tiempo esta ya era la perspectiva, la negativa de los dirigentes de izquierda para movilizar a las masas en contra del fraude le ha permitido al PRI seguir con su modus operandi con total impunidad.

Con el desarrollo de la campaña electoral Encinas ha tenido que reconocer públicamente que el fraude se opera desde las instancias encargadas de la elección. Entrevistado por el diario El Universal el 15 de junio, ante la pregunta¿Confía en el instituto electoral? respondió; No. Es un instituto hecho a modo, con una ascendencia enorme del gobernador (el priista Enrique Peña Nieto). El hecho de no garantizar la equidad y tolerar prácticas ilegales es un mal indicio para la jornada”. Son de tal magnitud las medidas fraudulentas del PRI que los mismos “chuchos” (la derecha del PRD) han salido a denunciarlos y en compañía con otros dirigentes afines a AMLO señalaron que “presentarán una denuncia ante el Instituto Federal Electoral (IFE) contra el candidato priísta al gobierno del estado de México, Eruviel Ávila, por haber rebasado en más de 150 por ciento los topes de campaña, "al haber gastado ya más de 500 millones de pesos" (La Jornada 9 de junio). Por poner un ejemplo, de entre miles de casos,  el IFE ha desestimado como pruebas de fraude videos donde funcionarios condicionan los programas de asistencia gubernamental al voto a favor del PRI, Ante ello los representantes de la izquierda ante el IFE se han limitado a decir que la conducta del IFE es  "reprobable e impropia" (La Jornada 11 de Junio).

Para la base social de la izquierda no hay sorpresa en el hecho de que se opera un fraude gigantesco, la sorpresa y el desconcierto lo causa el hecho de que los dirigentes no planteen ninguna medida para luchar contra el fraude.

Los dirigentes deben emprender una lucha consecuente contra el fraude

En la entrevista a Encinas citada anteriormente, una vez que él mismo reconoce que no confía en las instituciones electorales, se le pregunta lo siguiente; Si no confía, ¿a qué se enfrenta? Si no es por esta vía, ¿por cuál otra?”. Encinas responde: “Tenemos que jugar con estas reglas, exigiendo nuestros derechos, independientemente de la composición del órgano electoral”. Y el diario sigue presionándolo: ¿Está preparado en lo legal y en lo emocional, ante un posible fraude? Encinas, después de hacer una semblanza de su militancia responde; “Tenemos templado nuestro carácter y estamos preparados física y emocionalmente y políticamente para ello. Lo legal, ya nos la sabemos.”

Los dirigentes de la izquierda se equivocan profundamente al no combatir el fraude de la burguesía y del PRI. Evidentemente lo que está en juego no es la integridad emocional del candidato de la izquierda sino los intereses de clase de millones de trabajadores que añoran un  cambio social. Los dirigentes no sólo no dieron un paso al frente el 5 de junio convocando a la lucha organizada contra para frenar el fraude electoral en Edomex, sino que en los hecho siguieron retrocediendo pues una vez que reconocieron el carácter fraudulento de las elecciones en lugar de llamar a las acciones de masas y a la movilización lo aceptan con resignación. Eso no es sino un balde de agua fría para las masas.

El mismo AMLO en un mitin en Los Ángeles California realizado el 11 de junio, aborda el problema de qué táctica debe seguir el movimiento una vez que se ha demostrado que el Estado y sus instituciones están al servicio de los potentados a los que se pretende combatir. Refiriéndose a la lucha que encabezó en el 2006 dijo: “Como ustedes comprenderán, en esos momentos teníamos varias opciones. Había varios caminos. Muchos ciudadanos mexicanos indignados y molestos por el fraude exigían que fuéramos al fondo, que actuáramos con energía y que por ningún motivo se permitiera la imposición de Felipe Calderón” (…) “Esto implicaba movilizaciones y tomas de instalaciones estratégicas que, muy probablemente, nos iban a llevar al enfrentamiento y al derramamiento de sangre. Ese camino lo rechazamos, porque nuestro movimiento ha sido, es y seguirá siendo pacífico; así lo demuestran los hechos: a pesar de que se trató de un tremendo agravio, hemos actuado con absoluta responsabilidad. En todo este tiempo no se ha roto un vidrio, ni nadie puede decir que por culpa nuestra una sola persona haya perdido la vida”.

Estas declaraciones emitidas en el contexto de las elecciones del Edomex, no tienen un carácter anecdótico, reflejan de forma nítida la política de los dirigentes, los cuales desestiman los métodos de lucha de la clase trabajadora, cómo la huelga general que además estigmatizan como generadores de violencia, siendo que estos métodos de aplicarse firmemente tienden a evitar la violencia innecesaria. El argumento de que los dirigentes no adoptan una política revolucionaria y de movilización en aras de evitar la violencia no tiene ningún sustento, si tenemos en cuenta que el acenso de Calderón a la presidencia ya ha cobrado más de 40 mil vidas, en su gran mayoría de  jóvenes, mujeres y niños, todas ellas víctimas del narcotráfico y del capitalismo.

Casi a la par del discurso de AMLO en California, Estados Unidos, Encinas, en entrevista televisiva, explica que Calderón pidió que el ejercito reprimiera el plantón que organizó AMLO sobre la avenida Reforma en el 2006 contra el fraude electoral, obteniendo como respuesta una negativa a dicha medida de parte del entonces Secretario de Gobernación, Carlos Abascal, así como del Secretario de la Defensa Nacional del gobierno de Fox,Gerardo Clemente Vega García. Éste último, a decir de Encinas "siempre estuvo con el principio y la convicción de que el Ejército no intervendría en contra de la población civil" (Jornada 17 de Junio del 2011). Desde el 2005 en el contexto del desafuero contra AMLO, el entonces dirigente nacional del PRI Humberto Roque Villanueva declaró que "la división ya cruzó por toda la sociedad mexicana (refiriéndose a la iglesia)  y estamos ante el riesgo de que esto se dé también en el Ejército, y cuando llegue a las fuerzas armadas entonces sí nos vamos a tener que preocupar". Y más adelante destaca que "no hay que imaginar siquiera lo que pasaría si esto se contamina con el conjunto de las fuerzas armadas; bueno, pues va a ser verdaderamente riesgoso" (La Jornada 23 abril 2005). El ejemplo anterior demuestra que Calderón, entonces como “presidente electo”, junto con un sector de la burguesía ha estado dispuesto a reprimir al movimiento, incluso aunque éste haya sido “pacífico. Pero además el que la petición de Calderón haya sido rechazada por Abascal demuestra que el sector de la burguesía que logró imponer su punto de vista respecto a la manera a procede contra el movimiento de masas del 2006 contra el fraude electoral fue aquel que sabía que el empleo del ejército contra la lucha dirigida en aquellos años por AMLO pudo haber arrojar como saldo divisiones entre los solados y que un sector de estos más que reprimir, podría pasarse de su lado de la trinchera de los trabajadores en lucha, dejando indefenso el régimen de la burguesía. Esto lo sabe Encinas, AMLO y demás dirigentes de Morena, por ello no deben de estigmatizar al movimiento con el argumento de que si la clase trabajadora lucha firmemente va a ser reprimida. Por el contrario la mejor respuesta para frenar la represión es la lucha firme y decida de los trabajadores. Incluso demostraciones demoledoras por parte del proletariado tales como las huelgas generales y movilizaciones lo mas masivas posibles en las principales ciudades del país, no sólo harían titubear al Estado en sus intenciones de reprimir al movimiento, sino que incluso provocaría deserciones masivas entre la filas del ejército motivando a muchos soldados para que pasaran a formar parte de las filas de la lucha organizada de los pobres y desposeídos contra sus enemigos de clase, exactamente como sucedió en la Rusia revolucionaria de 1917 cuando miles y miles de solados del ejército se pasaron del lado de los obreros para, bajo la dirección de Lenin y Trotsky, derrotar a la aristocracia feudal y a los capitalistas de aquella nación y de esa manera darle vida al primer Estado proletario de la historia moderna.  

Las lecciones del 2006 siguen muy frescas en la memoria de las masas proletarias en México, las bases de Morena y el PRD están urgidas de luchar por una transformación revolucionaria, pero a nivel de los dirigentes las cosas son diferentes, estos están empeñados en continuar con una táctica que ha demostrado su ineficacia.

Perspectivas para las elecciones

La perspectiva más probable dada la política de inmovilidad de los dirigentes de  izquierda es que el PRI pueda consolidar el fraude electoral en el Edomex, refrendándose en la gubernatura. Este resultado en absoluto será producto de la “fortaleza del PRI”; sobre todo será producto de la política equivocada de los dirigentes de izquierda, que  han desaprovechado el ánimo y el entusiasmo de las bases para combatir el fraude y empujar con un perfil combativo y de clase la campaña en el Edomex. De darse la victoria del PRI no será por sus propios méritos, será producto de la inmovilidad de la izquierda.

En un sentido electoral es muy probable que los índices de abstencionismo sean muy elevados, cómo en anteriores ocasiones puede rondar el 50%. Por otro lado  el PAN seguirá en pleno declive, esto será una muestra más de que los partidos de derecha no tienen  una base social cómo antaño pudieron tener.  A pesar de los pesares la contienda se definirá entre el voto hacia la coalición PRD-PT-Convergencia y la coalición que encabeza el PRI. Es un hecho que todas las encuestas que hablan de una ventaja del candidato del PRI  Eruviel Ávila de más de 20 puntos porcentuales por arriba de Alejandro Encinas son parte del fraude.  Encinas cuenta con un apoyo cómo probablemente nunca antes ningún otro candidato de izquierda lo ha tenido en el Edomex, y si finalmente el candidato del PRD no tuviera un apoyo de masas, el PRI no hubiera tenido que detener la aprobación de la reforma a la Ley Federal del Trabajo, de la  Ley de Seguridad y de la reforma política ante el temor del una mayor impopularidad y al “voto de castigo”. Si el PRI ha actuado de esa manera ha sido precisamente porque es consciente por un lado de su escasa base social y por otro del más que importante apoyo con el que cuenta la izquierda en el Edomex.

A pesar del abstencionismo las elecciones serán cerradas en realidad y los que se encargarán de darle la ventaja y de holgarla a esta al máximo en favor del PRI será el instituto electoral, las encuestas de salida y los medios de comunicación. Ellos serán los encargados de operar, propagandizar y legitimar el fraude electoral en el Edomex, tal como lo hicieron en el 2006 a favor de Calderón.

Aun es posible derrotar al fraude electoral que el PRI en colaboración con el PAN y Calderón cocinan en el Edomex, para ello AMLO y Encinas en lo inmediato tienen que llamar ya a formar comités contra el fraude electoral en todos los barrios, ejidos, comunidades, centros de trabajo y de estudios, que organicen a la base de apoyo de la izquierda mexiquense para que desarrolle todas las acciones necesarias para frenar la compra de votos, el acarreo y demás iniciativas que los priistas están impulsando para apuntalar el fraude. Además dichas acciones tienen que estar acompañadas por un llamado a un paro laboral de 24 horas para demostrarles a Peña Nietos y a Calderón hasta dónde está dispuesto a llegar el movimiento de los desposeídos y trabajadores del Edomex en caso de que haya fraude el 3 de julio. También para movilizar a toda la base de apoyo de la izquierda de manera masiva hacia las urnas, y de paso derrotar al abstencionismo pues se trata de un segmento en el que la derecha encuentra un margen muy favorable para maniobrar a favor del fraude, Encinas tiene que ir más a fondo en sus planteamientos sobre la solución de los problemas de hambre y pobreza en el Edomex llamando a luchar por la confiscación y nacionalización de las fortunas del Grupo Atlacomulco y del resto de empresarios de dicha entidad. Acciones decididas y un programa socialista es el mejor antídoto para neutralizar la maquinaria priista del fraude electoral.

Bajo ninguna condición los trabajadores del Edomex y de todo México podemos aceptar la imposición de Eruviel y del PRI en el gobierno del Estado de México, y si en las elecciones del 3 de julio gana el fraude la respuesta de AMLO y de Encinas no puede ser la de aceptar bajo ningún argumento esa clase de resultados sino no la de llamar a acciones decididas para luchar hasta las últimas consecuencias e impedir una nueva reedición del fraude del 2006, en la que nuevamente serían pisoteada por la mafia del poder la voluntad de cambio del pueblo trabajador. El PRD, Morena, AMLO y Encinas, para asegurar el triunfo sobre la derecha, tiene que trasformar a la lucha contra el fraude en el Edomex en una lucha de alcance nacional que integre a todos los trabajadores de la ciudad y del campo del conjunto de la Republica Mexicana.

Es necesario luchar por un programa revolucionario para Morena y el PRD

Las tareas de la izquierda no se reducen a votar el  3 de julio, incluso en la recta final del cierre de campaña los dirigentes podrían ofrecer una alternativa de movilización contra el fraude, lamentablemente esto no se percibe. Las tareas de los militantes de base sin embargo no terminan con las elecciones pues el PRI está operando el fraude electoral, como en el caso de Calderón, para explotar aun más a la clase trabajadora. Ello justifica que desde la base de Morena y del PRD, sigamos impulsando un programa revolucionario para luchar contra el capitalismo. Sería normal que entre ciertos sectores del movimiento hubiera desconcierto, ante la política de la dirección, no obstante las tareas de la clase trabajadora siguen vigentes: necesitamos adoptar medidas revolucionarias de lucha contra el capitalismo, tales como la huelga general; necesitamos rescatar y depurar al PRD de los elementos oportunistas y de derechas como los “chuchos”. Requerimos de un programa socialista y una dirección revolucionaria dentro de Morena y el PRD que esté dispuesta a dirigir a los millones de explotados al poder. ¡Compañero trabajador únete a militante y lucha por estas ideas!

De la redacción: Compartimos plenamente la alerta de los compañeros del Comité Vecinal Independiente Neza Morena con Amlo y con Encinas: el fraude electoral en el Edomex es toda una realidad para ser consumada el próximo 3 de julio. Ante ello la denuncia de tal situación es un primer paso al frente, pero es muy importante pasar a otro nivel que asegure la movilización masiva de la base de apoyo de Encinas y la izquierda en su conjunto para derrotar al fraude electoral. En nuestra opinión, en el plano programático, de ello brota la necesidad de un llamado más enérgico de Encinas y de AMLO a luchar contra la opresión, el hambre y la explotación en el Edomex por medio de medidas concretas como la nacionalización y confiscación de las fortunas y bienes del corrupto y decadente Grupo Atlacomulco, mismo al que pertenece Peña Nieto. Y en el plano organizativo, para actuar con mejores posibilidades, AMLO y Encinas en lo inmediato tienen que llamar ya a formar comités contra el fraude electoral en todos los barrios, ejidos, comunidades, centros de trabajo y de estudios, que organicen a la base de apoyo de la izquierda mexiquense para que desarrolle todas las acciones necesarias para frenar la compra de votos, el acarreo y demás iniciativas que el PRI está impulsando para apuntalar el fraude. Además dichas acciones tienen que estar acompañadas por una llamado a un paro laboral de 24 horas para demostrarle a Peña Nietos y a Calderón hasta dónde está dispuesto a llegar el movimiento de los desposeídos y trabajadores del Edomex en caso de que haya fraude el 3 de julio. En Militante estamos convencidos de que no hay otro camino: el PRI, el PAN, Calderón, Peña Nieto y los empresarios están dispuestos a evitar a toda costa el triunfo de Encinas en el Edomex con tal de salvaguardar sus mezquinos intereses, por ello la única formula para frenarlos es la de medidas organizadas y muy firmes contra el fraude electoral. Impidamos la imposición de Eruviel Ávila en el Edomex.

Atentamente:

Comité de redacción


Vecinas y vecinos del Estado de México:

Compañeros y compañeras de la izquierda en general:

 Somos un grupo de ciudadanos mexiquenses sin partido preocupados por el curso que está tomando el proceso electoral en nuestro Estado.

 Como ustedes saben, la campaña del priista Eruviel Ávila está plagada de irregularidades; estimaciones del equipo de campaña de Alejandro Encinas Rodríguez han señalado que la coalición “Unidos Por Ti” (PRI-PANAL-PVEM) ya superó en más de tres veces su tope de campaña. Desde las trapacerías priistas de siempre (acarreos, compra de votos, amenazas), hasta la clara protección e imparcialidad que impera en el IEEM (4 de los 7 consejeros del instituto y 3 de los 5 magistrados del TEEM cuentan con el aval de Peña Nieto), pasando por las encuestas a modo de ciertos medios de comunicación, la utilización de niños en horarios escolares para fabricar propaganda electoral, etc., nos dan razones suficientes para ponernos en ALERTA CÍVICA, pues es claro que con estas condiciones los resultados de la elección del 3 de Julio quedarán empañados. Es momento de pasar de las redes a las calles para exigirle al IEEM que garantice imparcialidad y equidad en la elección.

Desde el Comité Vecinal Neza Morena con Amlo (comité ciudadano que no pertenece a ningún partido político) queremos invitarlos al siguiente acto:

 Conferencia Ciudadana por la Equidad y la Justicia Electoral

(Frente de las instalaciones del IEEM, en Toluca).

 Posicionamiento: ¿porque un IEEM a modo para el PRI?

Registro de denuncias ciudadanas por violar la ley electoral.

Llamado al voto de castigo vs el PRI.

 Actividad paralela: Exposición fotográfica ciudadana de denuncia.

Transmisión en vivo por: por definirse.

 Descripción:

 Se trata de una manifestación civil y pacífica en la sede central del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) en Toluca, con la presencia de los medios que acepten además de los alternativos, para exponer públicamente, en Conferencia de Prensa, las iniquidades que está permitiendo de manera deliberada el IEEM, y para exigir que hagan público el informe de gastos de campaña del candidato de la coalición PRI-PANAL-PVEM. Esta acción no es proselitista, aunque habemos gran cantidad de simpatizantes de Encinas, es un acto ciudadano para exigir al IEEM equidad y transparencia.

Consideraciones importantes:

Tiene que ser una acción firme pero pacífica, porque no queremos que los medios nos utilicen para golpetear a Encinas diciendo sus tan gastados "son los rijosos de siempre" o "Encinas no quiere aceptar los resultados de la contienda", por lo tanto sugerimos expresarnos de blanco, mediante mantas, performances, exposición fotográfica, body paint, etc.

 Si hay condiciones (si somos de 300 a 500) podemos poner a discusión un posible campamento ciudadano (tomando el ejemplo de los indignados de España) para vigilar el proceso electoral, porque tenemos que poner el ojo en el IEEM, es la forma en que podemos contribuir y presionar antes de que impongan al priista, no lo podemos permitir. Si no somos tantos de todos modos sentaremos un precedente importante de empoderamiento ciudadano pues esta manifestación nace directamente de vecinos consientes independientes, no de los partidos.

 No tenemos porque esperar a que se consume el fraude. Es posible sacar al PRI, es posible que la izquierda gane, pero la ciudadanía tiene que ir más allá del voto, debemos platicar con nuestros vecinos, convencerlos de salir a votar, vigilar el proceso electoral, exigir equidad a los organismos encargados de la elección, no esperar a que sólo la gente que designen los partidos se quede con esa tarea. No somos mirones, sino ciudadanos responsables.

 Somos responsables de nuestro destino. Somos responsables de nuestro estado y país. Actuemos en consecuencia, de manera inteligente, pacífica y firmemente y cosecharemos la victoria sin lugar a dudas.

 Comité Vecinal Independiente: Neza Morena con Amlo y con Encinas

Responsable de la publicación: Eduardo Sánchez T.

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 Algunas notas que dan cuenta de la imparcialidad del IEEM:

a)http://www.jornada.unam.mx/2011/01/02/estados/024n2est

 b)http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2011/06/21/102555745-prohibe-ieem-revelar-gastos-de-campana-hasta-6-meses-despues-de-eleccion

 c)http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/53357.html

 d)http://www.noticiasmvs.com/noticias/estados/acusa-prd-edomex-inequidad-en-proceso-electoral-523.html

 e)http://www.lapoliciaca.com/nota-roja/condenan-partidos-inequidad-en-proceso-electoral-del-edomex/

 f)http://www.nuevarepublica.com.mx/index.php?p=book&idbook=0000005937

En julio se cumplen cinco años del intento de la burguesía y sus partidos por frenar el ánimo de lucha de los jóvenes y trabajadores que votamos por AMLO en 2006 y el consecuente fraude electoral con el que pensaron lograrían desanimarnos de cara a más profundos ataques. Ante ello es indispensable que saquemos lecciones para prepararnos de cara a los próximos acontecimientos.

El intento de desafuero en 2005 que los jóvenes y trabajadores frenamos a partir de la movilización, fue desde el inicio un intento por descarrilar y desviar todo el potencial de lucha de los explotados en México de cara a lo que ya la burguesía observaba seria un convulsivo 2006. Es decir desde un año antes del fraude electoral la burguesía y sus aliados, PRI y PAN, veían a AMLO como un peligro para sus intereses de clase, en especial porque serian millones de personas las que no solo le apoyarían sino que le impulsarían a defender todas las conquistas de la clase trabajadora y la juventud.

El desafuero al igual que el fraude electoral de 2006 se explican por el miedo que la burguesía nos tiene a los explotados; si ellos apostaron todo para impedir que AMLO llegara a la presidencia fue única y exclusivamente porque reconocieron que quien estaría al frente de Los Pinos no sólo sería él como persona, sino los trabajadores y jóvenes que le apoyamos entonces y que ya no sólo impediríamos ataques en su contra sino que le impulsaríamos a tomar medidas serias para restablecer y mejorar nuestras condiciones de vida.

Pero después de 2006 nos hemos enfrentado a una serie de ataques de parte del gobierno de Calderón, que son una consecuencia lógica de que éste llegara a la presidencia: la contrarreforma a PEMEX, la guerra contra el narco, la extinción de Luz y Fuerza del Centro y todos las demás medidas reaccionarias de Calderón son la razón de fondo por la que el presidente espurio fue impuesto en Los Pinos.

Por su parte la respuesta de las masas ante dicha política de derecha derivó en una infinidad de estructuras organizativas como los Comités en Defensa del Petróleo o bien los Comités en Defensa de la Economía Popular, creándose con ello la base política de la cual brota Morona. Sin embargo la falta de mejor coordinación de la lucha y la ausencia de mayor democracia a la hora de decidir las medidas a tomar han implicado una desorganización considerable de los esfuerzos para frenar estos ataques. Lo anterior tiene que ser un elemento a discutir, es indispensable una organización mucho más democrática a la hora de definir las medidas a tomar por el conjunto del movimiento.

El 2006 significó el año en el que millones de jóvenes, amas de casa, trabajadores y campesinos hicimos historia pues a partir de entonces la burguesía y su gobierno han tenido que experimentar una serie de tropezones al momento de lanzar los ataque, pues si bien es cierto que pudieron dar el sabadazo para cerrar LyFC, otra realidad es la de que han fracasado reiteradamente en sus intento por imponer la contrarreforma laboral. El que ello sea así es producto de la fuerza que tenemos los explotados dado el papel que jugamos en la sociedad pues somos indispensables para la producción.

La huelga general debe ser una medida impulsada por AMLO de cara a defender el voto así como las conquistas del pueblo trabajador. Incluso la toma y control de las fábricas por los trabajadores tiene que ser una medida a impulsar reconociendo que son los trabajadores los únicos indispensables en los centros de trabajo. Todo ello acompañado por una programa socialistas que llama a luchar por la nacionalización de la banca e industria como única medida de fondo para derrotar a la “Mafia de poder” y a sus lacayos del PAN y del PRI. Ese es el camino por el que debió optar AMLO en el 2006 para derrotar el fraude electoral y es exactamente el mismo camino que debe tomar para asegurar el triunfo electoral en 2012.

Quienes componemos la base social del obradorismo somos los jóvenes y los trabajadores que vemos en AMLO una alternativa para terminar con la miseria y el hambre a la que nos relegan Calderón y la burguesía, a condición de que adopte una política de clase y llame a un frente único de trabajadores entre los sindicatos, Morena, PRD y demás partidos y organizaciones de izquierda, garantizando así una mayor fuerza del movimiento con más sectores incorporándose a la lucha, lo que permitiría un menor desgastante y mayores resultados.

Un triunfo en 2012 será sin duda alguna un parte aguas en la historia de México, pues significaría su integración al proceso por el cual atraviesa actualmente América Latina con una mayoría de gobiernos de izquierda. Pero para ello es indispensable el seguir forjando una organización capaz de orientar las batallas a partir de métodos que permitan el triunfo. Desde Militante te invitamos a que juntos forjemos esa organización.

¡Porque solo la clase trabajadora puede salvar a la clase trabajadora, adoptemos su método de lucha: la huelga general!

Miles de personas se reunieron este 5 de junio en la asamblea nacional convocada por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) encabezado por AMLO. Desde tempranas horas de la mañana el zócalo capitalino se empezó a abarrotar con un ambiente de energía y combatividad.

Las próximas elecciones en el Estado de México (Edomex), así como el panorama de contradicciones sociales a nivel nacional fueron el preámbulo para que esas miles de personas se reunieran a escuchar el discurso tanto de Encinas como de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

En un discurso muy breve, pero con mucho contenido, Encinas llamó a los asistentes a fortalecer la campaña de la alianza Unidos hacemos más, compuesta por los partidos PRD, PT y Convergencia para el estado de México. El llamado fue a combatir al priísmo y al panismo, quienes están utilizando las maquinarias estatal y federal para fortalecer sus respectivas campañas, promoviendo un fraude electoral por parte de ambos partidos para derrotar a la izquierda en el Edomex.

Por su parte, López Obrador llamó a los jóvenes, trabajadores y campesinos a fortalecer al Morena de cara a las elecciones en el estado de México y rumbo a 2012 en las presidenciales. AMLO hizo un llamado a rescatar luchas como las de los electricistas y los mineros así como a defender la educación pública.

En su discurso AMLO explicó que el Morena tiene como objetivo formar comités en cada una de las 65 mil secciones electorales del país; hasta ahora, explicó,llevamos 31 mil, el 48 por ciento, y para diciembre de este año, cubriremos todo el territorio nacional. Explicó también que el papel de estos comités así como de los protagonistas del cambio verdadero es extender la lucha más allá de las elecciones presidenciales de 2012, pues no se trata únicamente de conseguir cargos públicos sino de llevar acabo una transformación social del país.

En el movimiento, dijo, hay cabida para todos: indígenas, campesinos, obreros, trabajadores independientes, maestros, profesionistas, deportistas, artesanos, artistas, intelectuales, jóvenes, empresarios, comerciantes; mujeres y hombres de todas las corrientes del pensamiento, creyentes y no creyentes y mexicanos todos de buena voluntad; una unidad de todos estos sectores teniendo como eje programático el Proyecto Alternativo de Nación, plasmado recientemente en 50 puntos.

López Obrador habló de la crisis y el papel tan desastroso que está jugando esta para millones de mexicanos, también habló de la corrupción que impera en el gobierno y de cómo unos cuantos se ven beneficiados a costa de los que menos tienen. Explicó las deficiencias que existen en materia de seguridad, salud, educación y vivienda así como la manera en que el gobierno se ha hecho rico a partir de ir eliminando derechos fundamentales de los trabajadores, tal como sucedió con la extinción de la paraestatal Luz y Fuerza del Centro.

Por todo lo anterior, explicó, es necesario que el movimiento se mantenga fortalecido y unido para luchar en contra de los poderosos, quienes han sumergido al país en la miseria. Uno de los puntos más trascendentales fue el hecho de que llamó a recuperar la memoria histórica y no creer en el falso discurso del PRI y el PAN, pues por culpa estos dos partidos el país está sumergido en un ambiente de inseguridad y saqueo. AMLO hizo referencia a algunos acontecimientos de la historia más reciente del país, explicó que estos dos partidos son responsables de la venta de las empresas públicas al sector privado.

Sólo en ese sexenio (el de Carlos Salinas), se privatizaron 250 grandes empresas paraestatales. Se remató Telmex, Mexicana de Aviación, Televisión Azteca, Siderúrgica Lázaro Cárdenas, Altos Hornos de México, Astilleros Unidos de Veracruz, ingenios azucareros, fábricas de tractores, automóviles y motores, de cemento, tubería, maquinaria, entre muchas otras.

Finalmente AMLO llamó a los asistentes a solidarizarse con las luchas de la gente que se opone a la construcción de la presa El Zapotillo, en Jalisco; con los afectados por la depredación de la minera San Xavier; los trabajadores electricistas, los trabajadores de Mexicana de Aviación y los mineros agraviados así como con los familiares de los acaecidos en la mina Pasta de Conchos, que hasta el momento no han recibido justicia; también con los mineros de la mina de Carbón Pozo Tres, en Coahuila; con los  padres de los niños de la guardería ABC y con aquellos que van en Caravana hacia Ciudad Juárez.

Finalmente hizo un enérgico llamado a apoyar a Encinas en el Edomex así como a fortalecer su campaña en contra del PRI y del PAN, quienes están utilizando todo el dinero y los medios de comunicación para ganar a como dé lugar y sin escrúpulos morales de ninguna índole las elecciones del próximo 3 de julio.

El ambiente entre la gente era de combatividad. Los asistentes recibieron muy bien el llamado a fortalecer la lucha y a integrar a más sectores, como el de los trabajadores, al movimiento. Algunos cuestionaban el hecho de que en el Edomex la propaganda de Encinas es casi nula y que era necesario fortalecer la campaña con algo más allá de los discursos.

Si bien AMLO ha rescatado en su discurso la necesidad de recordar los tiempos del PRI y del PAN con el objetivo de fortalecer el movimiento así como la necesidad de integrar a más sectores a la lucha, también es cierto que tanto él como Encinas deben escuchar a la gente con más ímpetu, pues de ninguna manera a los que formamos parte de Morena nos parece correcto dar concesiones al sector empresarial, pues son precisamente los empresarios quienes se han encargado, junto con los gobiernos de la burguesía, de sumergir al país en la explotación rapaz de millones de mexicanos. Más que convocar a los empresarios a unirse al movimiento, AMLO tendría que llamar a la nacionalización de los bienes de estos bajo control obrero.

Otro hecho a destacar es que tanto AMLO como Encinas deben desmarcarse definitivamente del ala de derechas del PRD, pues son ellos quienes han ocasionado un resquebrajamiento como nunca en la historia de este partido, que hay que recordar fue formado producto de la lucha de millones de mexicanos de los cuales más de 600 perdieron la vida.

El PRD debe ser rescatado por el Morena y utilizado como una herramienta de lucha de cara a las elecciones de 2012, esto dotaría al movimiento de una estructura en la cual tendrían que elegirse de manera democrática los candidatos a las gubernaturas, diputaciones y demás cargos públicos. Además, bajo esa fórmula, el partido dotaría al movimiento de métodos auténticamente democráticos en la toma de decisiones tanto del programa como de la orientación del movimiento así como las dirigencias.

Un elemento  más a destacar es el del Edomex, en donde si bien el movimiento ya ha dado un importante paso adelante a la hora de impedir una alianza del PRD con el PAN y colocar al candidato del Movimiento, Encinas, es necesario fortalecer la campaña de éste con el objetivo de ganar las elecciones. Es claro que tanto el PRI como el PAN están haciendo uso de los aparatos de gobierno estatal y federal para tratar de ganar la gubernatura, la única manera de que alguno de estos dos partidos pueda triunfar es mediante un fraude electoral. De tal forma el Morena y las bases del PRD debemos organizarnos para fortalecer la campaña de Encinas, en primer lugar promoviéndola y explicando el programa del movimiento a la población del estado de México, pero sobre todo, lo más importante, integrando al sector obrero a la lucha.

Encinas debe vincular su programa con las demandas más sentidas de los trabajadores y la población y debe hacer un llamado a luchar en contra del PRI y del PAN mediante la conformación, desde ahora, de comités en contra del fraude electoral, también debe llamar a luchar, por ejemplo, por la nacionalización de las propiedades del decadente y corrupto Grupo Atlacomulco, el cual se ha enriquecido gracias al control monopólico durante décadas del gobierno mexiquense. 

La asamblea de este domingo ha sido un golpe muy fuerte para la derecha del país, el respaldo que tanto AMLO como Encinas tienen es masivo, miles de personas están dispuestas a llevar la lucha hasta las últimas consecuencias con tal de eliminar del poder a los gobiernos priístas y panistas, esto quedó demostrado en la asistencia y el ánimo de combatividad manifestados el pasado 5 de junio, es por ello que hace falta ir más allá. Sólo con la convocatoria de una huelga general en todo el país y dotados de un programa de clase podremos luchar con mayor fortaleza para terminar con el gobierno del PAN y del PRI y por ende con toda la barbarie en la que han sumergido al país. Una huelga general pondría sobre la mesa quién verdaderamente manda en el país. Trabajadores, campesinos, jóvenes y las masas explotadas tenemos la fortaleza para detener la barbarie del capitalismo. Adoptemos un programa socialista para el Edomex y para el país y echemos de una vez por todas al PRI y al PAN.

Abajo los gobiernos del PAN y del PRI

Huelga General Ya

Rescatemos al PRD de los chuchos

Únete a Militante y lucha por un programa socialista

Como resultado de la peor crisis, desde el crack de 1929, que ha experimentando el sistema capitalista a nivel mundial, México sigue resintiendo los efectos tanto en el ámbito económico, como en el político y el social.

Por su alta dependencia del mercado norteamericano, la perspectiva para la economía mexicana está vinculada con el crecimiento que pueda experimentar Estados Unidos este año. Al respecto, ya en el primer trimestre de este 2011, EEUU sufrió una desaceleración de su Producto Interno Bruto (PIB), el cual sólo alcanzó el 1.8% (y no el 2% esperado), después de haber cerrado con un 3.1% el cuarto trimestre de 2010.

Teniendo en cuenta ese resultado, el Fondo Monetario Internacional, en su revisión de abril, ha proyectado para el vecino del norte un crecimiento del 2.8% en 2011, pero la correduría JP Morgan, prevé un repunte de sólo 2.5% al cierre del año. Y de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, las magras recuperaciones de Europa y EEUU abren la posibilidad a nuevas crisis globales que pueden impactar en el crecimiento latinoamericano. Señala que “todo puede cambiar, de forma traumática, si los países endeudados de Europa, como Grecia, Irlanda o España, no logran salir de la crisis” (La Jornada, 20/05/11).

El crecimiento económico mundial sigue siendo bastante frágil y la recuperación de EEUU, en particular, aún está lejos de haberse consolidado, lo que para la economía mexicana no es nada favorable. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía e Informática, en el primer trimestre de 2011, el PIB creció al 4.6%, una tasa menor a la expectativa oficial de 5% estimada para dicho periodo.

La incertidumbre respecto al futuro económico es tal que, no hay acuerdo sobre el crecimiento para este año: según Hacienda la economía crecerá al 4%, pero la Presidencia corrigió después la perspectiva a 4.3%, mientras que el BdeM subió su rango de 4 a 5%. En cualquier caso, la expectativa es menor al crecimiento obtenido el año pasado del 5.5%, y se proyecta con respecto al ritmo “elevado” de crecimiento con que EEUU cerró el 2010, pero como se mostró antes la provisión ha sido revisada a la baja.

El panorama no es nada prometedor, la crisis capitalista mundial continúa y tiene su expresión, también, en el caso de nuestro país, en la lucha por el mercado de las telecomunicaciones, por ejemplo, entre la misma burguesía, la cual busca seguir cargando el costo de su crisis sobre los hombros de los trabajadores e incrementar más sus beneficios privados. Al respecto de esto último, los empresarios le exigen a Calderón llevar a cabo las famosas “reformas estructurales” (aplicar IVA a medicinas y alimentos, reformar la Ley Federal del Trabajo y continuar con la privatización de PEMEX, entre otras) para “facilitarles mejores condiciones de inversión” y explotación de la clase trabajadora. Y en cuanto a las telecomunicaciones, un sector que genera altos beneficios económicos e influencia política, tres grandes monopolios (Telmex-Carlos Slim, Televisa-Emilio Azcárraga y TV Azteca-Ricardo Salinas Pliego) iniciaron en febrero pasado la disputa por el dominio del llamado “triple play” (televisión por cable, telefonía fija e internet).

La crisis económica también se expresa en mayores divisiones y confrontaciones, tanto entre el gobierno y la burguesía, como entre los partidos de ésta (el PRI y el PAN) y, en general, en una mayor crisis y debilidad del régimen.

Un ejemplo de las diferencias entre Calderón y la burguesía es su exigencia recíproca para encontrar una salida definitiva a la crisis económica. De acuerdo con el subsecretario de Hacienda, el gobierno ha cumplido con su aportación al crecimiento económico de “generar condiciones de estabilidad” y exigió al sector privado que se arriesgue a invertir. Pero, al día siguiente, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, respondió que “la estabilidad macroeconómica no basta para hacer crecer la economía, y al gobierno federal le hace falta cumplir otras condiciones necesarias para poder invertir y, sobre todo, para que las empresas sean rentables”, por lo que “el gobierno debe ser un ‘facilitador’ para que podamos avanzar como se requiere”(La Jornada, 20-21/05/11).

En cuanto a la división interna en el PRI, principalmente, se debe a las diferencias entre el senador Manlio Fabio Beltrones y el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, por sus aspiraciones a ser candidatos de su partido a la presidencia de la república en las elecciones de 2012. A fines del mes de enero, por ejemplo, la divergencia se dio entre Francisco Rojas, coordinador de los priístas en la Cámara de Diputados (del grupo de Peña Nieto) y Beltrones, sobre la propuesta de este último para reducir el IVA de 16 a 12%, pero generalizarlo; a lo que el primero se opuso por considerar poco propicias las circunstancias políticas. Y un segundo caso que expresa las divisiones al interior de este partido fue la designación de Eruviel Ávila como candidato a la gubernatura del Estado de México mismo que no fue no aceptado por el llamado Grupo Atlacomulco que mantuvo la hegemonía en esa entidad durante 60 años.

En el caso del PAN, uno de los enfrentamientos es entre el grupo de Vicente Fox y el de Calderón, expresado en la expulsión de Manuel Espino, ex-presidente nacional de ese partido y crítico de la política del actual gobierno. También está la renuncia a su militancia en el PAN de Arturo Gómez Mont (ex-secretario de Gobernación) por su desacuerdo con la política de alianzas electorales de su partido con el PRD, ambos casos, a finales de 2009.

Pero además estas divisiones internas en el PRI y el PAN, también están las pugnas entre ambos partidos de la clase dominante. El primero, ahora bajo la dirigencia de Humberto Moreira, ha endurecido sus críticas hacia el segundo, diciendo, por ejemplo, que bajo los gobiernos del PAN la violencia y la pobreza se han incrementado, y ha calificado al gabinete de Calderón como “NINIS”, es decir, que ni pueden ni saben gobernar. A esto, el PAN ha respondido diciendo que todos estos problemas sociales se incubaron durante los más de 70 años de gobierno del PRI, y que, por el contrario, bajo los gobiernos panistas la pobreza ha disminuido. Los reclamos del partido gobernante hacia el PRI se vinieron a recrudecer al cierre del primer periodo de sesiones ordinarias del congreso, cuando los priístas (partidarios de Peña Nieto) en la cámara de diputados se negaron a aprobar las reformas a la Ley Federal del Trabajo, la de Seguridad Nacional y la política.

Todo lo descrito en los anteriores párrafos ha profundizado la crisis y debilidad del régimen. Se trata de un gobierno completamente fracasado, el cual, para tratar de obtener la legitimidad que no logró en las elecciones del 2006, decidió sacar al ejército a las calles  para emprender una supuesta “guerra contra el narcotráfico” dando como resultado la muerte de más de 40 mil personas; pero el problema está lejos de resolverse, a pesar del discurso triunfalista de Calderón sobre una reducción del número de homicidios en su más reciente visita a Ciudad Juárez, uno de los lugares más violentos del país.

Se trata de un gobierno impopular que también ha venido sumando derrota tras derrota en el ámbito electoral. En 2007 perdió la gubernatura de Yucatán; en 2008, las de Baja California, Nayarit, Quintana Roo, Coahuila, Hidalgo y Guerrero; y en 2009 las elecciones federales de diputados, lo cual se tradujo en la pérdida de 4.2 millones de votos respecto a la cantidad obtenida en 2006. La más reciente derrota fue la del Estado de Guerrero dónde el PAN perdió su registro en esa entidad, por no haber obtenido el 2.5% de la votación en la elección de gobernador.

Los resultados anteriores que demuestran la erosión de la base social del panismo, obligaron a Calderón a recurrir a la política de alianzas electorales y buscar el apoyo de “los chuchos”, la fracción de derechas que dirige al PRD para intentar ganar algunas gubernaturas (conseguido en Oaxaca, Sinaloa y Puebla), pero, sobre todo, para desprestigiar al PRD ante las masas, como la principal fuerza política de izquierda a nivel nacional y cerrarle el paso a los trabajadores que siguen a López Obrador. Esto mismo intentaron para las próximas elecciones en el Estado de México, pero los trabajadores organizados en torno a Morena lo impidieron.

Como candidato Calderón prometía ser “el presidente del empleo”, pero de la noche a la mañana despidió a más de 44 mil trabajadores con el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro en octubre del 2009. Con esto y el cierre de medio millón de Pequeñas y Medianas Empresas, la cifra de despidos llegó a un millón y medio de trabajadores ese año.

Bajo este gobierno se han precarizado aún más las condiciones laborales y de vida de la clase trabajadora. De acuerdo al Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM, en el sexenio calderonista existen más de 29 millones 800 mil trabajadores sin prestaciones laborales, se registra una pérdida del poder adquisitivo del salario mínimo de 42%, y siete de cada 10 trabajadores obtienen entre cero y tres salarios mínimos. La explotación hacia los trabajadores se ha recrudecido, mientras 11 multimillonarios mexicanos concentran una riqueza equivalente al 12.5% del PIB obtenido en 2010. Definitivamente, no podemos seguir viviendo así, ni tolerando un gobierno que ha demostrado ser el administrador de los negocios de los capitalistas.

La actual crisis económica ha agudizado la debilidad del régimen actual. Es posible frenar los ataques de este gobierno e impedir el regreso del PRI a la presidencia en 2012, mediante la conformación de un Frente Único de Lucha de los sindicatos, partidos de izquierda (PRD, PT, Convergencia), el MORENA y todas las organizaciones de los trabajadores en nuestro país, que impulse una huelga general de 24 horas y se plantee la caída de Calderón. Pero además que se proponga eliminar la propiedad privada capitalista de los monopolios, banqueros y empresarios, para poner bajo la administración democrática de los trabajadores la riendas de una economía planificada.

Actualmente PEMEX es una de las empresas proveedoras más importantes de recursos para el gobierno federal, aportando aproximadamente el 40 por ciento de sus ingresos, por lo que la paraestatal no sólo es rentable en las manos del Estado, sino incluso es uno de sus principales sostenes financieros.

A pesar de lo anterior, Calderón y la clase a la que representa, la burguesía, insisten en lo que ellos entienden por “reforma energética”, la cual no es otra cosa más que profundizar la paulatina privatización de los recursos energéticos, que redunde para ellos en más ganancias y lucrosos negocios. Según el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, organismo patrocinado por el Consejo Coordinador Empresarial, la reforma petrolera es necesaria para evitar que PEMEX quede rezagada en el mercado mundial. Para esta gente, PETROBRAS, empresa paraestatal brasileña que en los últimos años ha sido desmantelada a partir de su paulatina privatización, es un modelo a seguir.

En la celebración 75 de la expropiación petrolera, en marzo pasado, Calderón reconoció que PEMEX aporta unos 650 mil millones de pesos al erario público, lo que supone cerca de una tercera parte del presupuesto federal ejercido en 2010. Ello, claro, sin contar con los servicios que la propia paraestatal tiene que pagar a 146 empresas que realizan actividades de transporte de combustibles y logística, como la Cámara Nacional de Autotransportes de Carga, PROSIGA o bien Transportes Especializados Ivancar (TEISA) propiedad de la familia Mouriño, a las que la paraestatal tiene que pagar por dichos servicios. Calderón y la burguesía no están preocupados por mejorar la productividad de PEMEX, sino única y exclusivamente por las ganancias que esta les podría ofrecer en caso de permitir una mayor apertura a inversionistas privados.

Una verdadera reforma a PEMEX que permita el fortalecimiento del sector energético, pasa necesariamente por la eliminación de todos los contratos con las empresas privadas, así como la cancelación de la deuda contraída por PEMEX a través de los PIDIREGAS. Con ello la paraestatal podría realizar inversiones importantes como la construcción no sólo de una refinería, sino de una red de producción y refinamiento que permita la producción de los hidrocarburos básicos e, incluso, medios y altos. Además significaría un ahorro por dichas actividades y el aumento de los ingresos a la propia paraestatal. Asimismo dicha reforma tendría que transformarse en una reforma fiscal que signifique la cancelación de prerrogativas de pago de impuestos a los grandes empresarios, lo que permitiría que PEMEX deje de pagar los platos que rompen los empresarios que legalmente evaden impuestos, y se traduciría en una mayor capacidad de inversión de la propia paraestatal.

La burguesía y Calderón ven en PEMEX un lucroso negocio y quieren terminar de privatizarla para justificar más ataques al gasto social (educación, salud y vivienda) con la excusa de los pocos recursos del Estado. El rescate de PEMEX, significa la defensa de los derechos que la clase trabajadora y los jóvenes hemos arrebatado a la burguesía en las batallas pasadas para mejorar las condiciones de vida de los explotados. Pero esta batalla no debe ser sólo defensiva, sino también ofensiva. Para preservar y ampliar nuestras conquistas sociales, es necesario, acabar con la corrupción, despilfarro y saqueo de PEMEX que se encuentra en manos de burócratas y la dirección charra del sindicato; debemos expulsar a esta gentuza y poner la paraestatal bajo la administración directa y democrática de los trabajadores.

En el contexto actual de crisis económica la burguesía está buscando la manera de que mantener su tasa de ganancias, cargando sobre nuestras espaldas la crisis que ella misma ha generado y quiere seguir eliminando todas nuestras conquistas y derechos sociales. Esto sólo lo podremos impedir mediante la conformación de un Frente Único de Lucha entre los sindicatos, el PRD, el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y demás organizaciones de la clase trabajadora y de los explotados, que impulse acciones colectivas, tales como paros y huelgas para demostrar el verdadero poder de los trabajadores, sin cuyo amable permiso no se mueve nada en la sociedad.

La defensa de PEMEX y de los recursos naturales pasa por luchar por un sistema en el que estos se encuentren en manos de la sociedad. Un sistema en el que la producción esté regida no por la ganancia de unos pocos, sino por la primacía de satisfacer las necesidades de la población, es decir una sociedad socialista, donde la economía se planifique de manera racional. Los compañeros del periódico Militante, prensa de la Tendencia Marxista Militante, te invitamos a que te organices y luches con nosotros por la defensa de PEMEX y la transformación socialista de la sociedad.

¡Basta de seguir exprimiendo a PEMEX!

¡Ponerla bajo la administración directa y democrática de los trabajadores!

En días pasados, las dirigencias de los partidos que conforman el Dialogo por la Reconstrucción de México (Día) –PRD, PT y convergencia- presentaron su proyecto para el proceso de elección de candidato de las izquierdas para los comicios de 2012. De entrada reconocen como los mejor posicionados a Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard Casaubon, los cuales quedarían registrados como precandidatos en octubre próximo. En la propuesta del Día, se plantean tres debates nacionales entre los precandidatos, “para hablar sobre sus propuestas y mostrar sus habilidades”. El primero de estos debates será en torno a política y seguridad; desarrollo económico y justicia social el segundo y el tercero seria sobre soberanía y el papel de México en el mundo. Posteriormente se plantea que en el mes de noviembre se realicen dos encuestas, una a los ciudadanos y otra “espejo”, para así designar al candidato, pero si no hubiera acuerdo sobre el método a seguir, entonces se recurriría a una consulta abierta a los ciudadanos  instalando mesas de votación que serían coordinadas por los tres partidos.

Sin duda resultará demasiado embrolloso, costoso y riesgoso  este mecanismo de elección, más aun cuando la definición del candidato es más clara que el agua. A todos nos queda claro que la plataforma más sólida sobre la cual descansa gran parte de la fuerza de las izquierdas para lograr una victoria en 2012, emana del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que encabeza AMLO. Por supuesto esto no quiere decir que si no hay AMLO no hay más, sin embargo, algo que nos debe quedar muy claro es que estas elecciones no serán las clásicas elecciones donde los ciudadano sólo se dignan a ir y emitir su voto, no, lo que veremos es todo un movimiento de masas con un gran nivel de organización  yendo a las casillas a votar para darle un duro golpe a la burguesía e impulsar un proyecto que reivindique las demandas más sentidas de los trabajadores y campesinos pobres, además de que este movimiento estará dispuesto a defender su voto con sudor y sangre.

En este sentido es el movimiento el único encargado de decidir quién será el candidato que los represente en las próximas elecciones presidenciales. No se puede limitar el papel de las bases a simples participantes en una consulta y ya, esto es sólo una democracia ficticia, algo parecido a esa democracia donde yo cada determinado periodo de tiempo (en el caso de México cada 6 años) decido quien me va a explotar.

La decisión del candidato debe ser una tarea de las bases del PRD, PT, Convergencia y Morena a través de asambleas democráticas donde exista el debate de ideas y propuestas  y se tomen decisiones en base a las necesidades y aspiraciones de la mayoría. Es por ello que se vuelve cada vez más urgente hacer un llamado a reactivar los comités de base del PRD y que estos trabajen de manera coordinada con los comités territoriales, municipales y seccionales de Morena, que se vuelvan uno solo y defiendan el mismo programa, que sean controlados por las bases de manera que estas sean las encargadas de elegir a sus representantes y por supuesto a sus candidatos de elección popular.

No hay que perder de vista que aunque se haya ido Jesús Ortega de la dirigencia del Partido, y se hayan subido al mismo templete AMLO, Zambrano, Cárdenas, Ebrard y todas las figuras ahí presentes, las tendencias de derecha seguirán impulsando su política de colaboración con el régimen, y de alguna manera, Marcelo Ebrard es el candidato mejor visto por los sectores de derecha dentro del PRD y por el propio dirigente del Día Camacho Solís y pues claro, a estos burócratas más que importarles la victoria de Ebrard, les interesa cerrarle el paso a López Obrador.

El hecho der impulsar un mecanismo de elección tan complicado por parte de las dirigencias de los partidos integrantes del Día también tiene que ver con los intereses que persiguen estos sectores de derecha a lo interno el PRD. Las consultas que se plantean serian totalmente controladas por las dirigencias de los partidos y de ahí que esta gente trate de impulsar un fraude contra AMLO para que este no sea el candidato y desde aquí hacerle el favor a la burguesía para que ella pueda imponer a su próximo títere Peña Nieto sin meterse en grandes problemas. La posibilidad de otro fraude electoral es más posible que nunca, la derecha tiene miedo porque sabe que puede perder la presidencia y se está preparando para ello, pero tampoco quieren un escenario como el del 2006 y cerrarle el paso a AMLO desde la elección del candidato con el favor de los “Zambranos” es una tarea apremiante, claro que si no lo logran el fraude lo llevarán a cabo en el propio proceso electoral. Por este motivo resulta más apremiante garantizar la participación de las bases de PRD y Morena en la elección del candidato y así mismo fortalecer el nivel de organización de estas bases y esta vez no permitir que pase un fraude electoral y derrotar definitivamente a la burguesía y a los partidos que están a su servicio: PRI y PAN

Una victoria de AMLO en 2012 es más posible que nunca y esto significaría un revés para la burguesía y así mismo un avance en la lucha de los trabajadores que no acaba en la victoria electoral, sino que esta es un paso más en esta lucha de la clase trabajadora por lograr sus objetivos reales, basados en eliminar la explotación del hombre por el hombre, y vivir en una sociedad más justa, es decir, en esta lucha por eliminar el capitalismo y construir una sociedad socialista. Y un gobierno de izquierda debe favorecer e impulsar esta lucha de los trabajadores por el socialismo: ese es el candidato que queremos

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