Ayer 15 de septiembre, aproximadamente a las 23:05 horas, justo en el momento en que el gobernador de Michoacán, el perredista Leonel Godoy, hacía la arenga del Grito de Dolores (como parte de los festejos del Día de la Independencia) en la capital de este Estado, la Ciudad de Morelia, fue lanzada una granada de fragmentación contra una multitud de aproximadamente 30 mil personas aglutinadas en la Plaza Melchor Ocampo, frente a Palacio de Gobierno, que participaban en dicha fiesta cívica. Después, a tan sólo unos cuantos minutos de la primera detonación, la multitud aglutinada, también por razón de las fiestas, sobre la avenida Madero y la calle Andrés Quintana Roo, localizadas del mismo modo en el centro de esta ciudad, fue agredida con una segunda granada.
Ambos estallidos dejaron un lamentable saldo de ocho muertos, dos en el lugar de los acontecimientos y otros seis en el hospital, y más de cien heridos, algunos en un estado de gravedad tan delicado que hace suponer que el número de decesos crecerá en las próximas horas y días.
Sobre los responsables de estos brutales actos, a pesar de que aún no hay nada oficial, todo parece indicar que la autoria apunta hacia una de las tantas bandas de narcotraficantes que hay en México. De hecho, los medios informativos insisten sobre el rumor de que ya ha sido capturado un sospechoso. Otro informe dado a conocer por los medios es el testimonio de una taxista que tras las explosiones fue abordado por cinco sujetos que lo obligaron a trasladarlos a un punto en las afueras de la ciudad en el cual bajaron del taxi para abordar y salir huyendo en dos vehículos, uno con placa del Estado de Guerrero y otro de Jalisco. De acuerdo al taxista, los hombres iban vestidos con uniformes oscuros con siglas y distintivos de corporaciones policíacas, exactamente como acostumbran disfrazarse para sus acciones muchos de los sicarios del narcotráfico.
Los hechos de Morelia son un acontecimiento verdaderamente trágico por las muertes y los heridos arrojados como saldo, pero lo es aún más porque es la primera vez en un montón de décadas, tantas que cuesta trabajo encontrar algún antecedente sobre un hecho similar, que en México se desarrolla un claro y evidente acto terrorista contra la población.
Y es verdad, resulta difícil, por no decir imposible, encontrar registro alguno en el que se pueda ubicar alguna clase de hecho similar al visto el día de ayer en la ciudad de Morelia. Es verdad que la lucha por los mercados de la droga y la reacción por la ofensiva del Estado, ha hecho que la llamada guerra contra el narco, que tan sólo en los menos de dos años de la administración de Calderón ya dejó aproximadamente 4 mil 500 muertos (algunos señalan que esa cifra ya llega a los 5 mil) adquiera cada vez expresiones más desgarradoras, tal es el caso de los 12 decapitados localizados en Yucatán el pasado 28 de agosto (un día después se encontraron otros cuatro cuerpos en las mismas condiciones en dicha entidad) o como del reciente 12 de septiembre cuando en el Estado de México, en una localidad muy cercana al DF, encontraron los cuerpos de 24 ejecutados, algunos de ellos con el tiro de gracia en la nuca. Sin embargo, a pesar de todo ello, nunca se había presentado un acto terrorista como el que atestiguamos ayer. En todo caso lo más cercano a ello que en el pasado ya había sucedido, son los paquetes con granadas que no detonaron y que fueron localizadas en las estaciones del Metro Miguel Ángel de Quevedo y Copilco en el DF el viernes 1 de junio del 2007. No obstante, a este respecto existen serias dudas respecto a la originalidad de este suceso, pues una idea de mucha fuerza es la de que se trató de una provocación del gobierno federal para presionar al gobierno capitalino dirigido por el PRD, en el sentido de que acepte que las tropas del ejército se desplieguen en las calles del DF tal como lo está haciendo en el resto de las ciudades mas importantes de todo México.
El atentado terrorista de ayer en la ciudad de Morelia marca un antes y un después sobre la manera en que se está expresando la llamada guerra contra el narco; ahora, está claro, los trabajadores, amas de casa, ancianos, niños y jóvenes hemos sido puestos en la línea de fuego.
Desafortunadamente el 15 de septiembre de 2008 puede pasar a la historia como el día en el que los narcotraficantes y sus sicarios iniciaron su escalada sangrienta basándose en las acciones terroristas. Esta historia, que si bien es nueva en nuestro país, ya tiene antecedentes alarmantes en otras latitudes. Un ejemplo de ello es el caso de quien fuera el más poderoso narcotraficante colombiano, Pablo Emilio Escobar Gaviria, quien dirigió por años al Cartel de Medellín. A este capo, asesinado en diciembre de 1993, se le responsabiliza de cuando menos 4 mil asesinatos. Pablo Escobar, en la lucha por la defensa de sus intereses, asesinó a toda esa gente no sólo por medio de ejecuciones al estilo clásico de los sicarios del narco (por ejemplo, los decapitados de Yucatán) sino también por medio de atentados terroristas, no sólo dinamitando edificios de dependencias públicas de sus país, sino además haciendo estallar una bomba en un avión en pleno vuelo tal como sucedió con el Boeing 727 de Avianca en el cual, el 27 de noviembre de 1989, perecieron aproximadamente 200 personas.
La responsabilidad de los actos como los padecidos ayer en Morelia recae sobre los narcotraficantes, seres desclasados y decadentes que no poseen ni el más mínimo sentimiento de solidaridad con alguien, ni siquiera con sus propios secuaces. Para ellos las ganancias son las ganancias y ello determina sus acciones. De esta clase de sujetos no se puede esperar nada bueno, se alimentan y reproducen de lo peor que produce la podredumbre capitalista. Los trabajadores debemos tomar medidas para impedir que estos subhumanos, continúen envenenando a nuestra juventud y repitan actos terroristas como el de este 15 de septiembre.
No obstante hay otros culpables y que también tienen responsabilidad directa sobre este sangriento atentado terrorista que ya dejó ocho muertos. El narcotráfico no es un negocio marginal, algunos dicen que el valor anual del mercado mundial es de 600 mil millones de dólares. Algunos otros analistas señalan que el dicho valor asciende incluso hasta los 800 mil millones. En dicho mercado los cárteles mexicanos de la droga no son socios minoritarios, sino todo lo contrario. Es un hecho que la tajada del pastel que le toca a los narcos mexicanos es de las más grandes del total que integra este mercado. Siendo esto así, resulta imposible pensar que los narcos mexicanos puedan mover gigantescas cantidades de droga y de dinero al margen del apoyo de algunos engranes del aparato del Estado y sin el auxilio de los bancos y las diferentes instituciones financieras.
El narco, auxiliado por el Estado y la banca, se ha trasformado en un enorme poder, el cual resulta ahora muy difícil controlar. En el pasado fueron los priístas quienes apoyaron a los diferentes cárteles de la droga, y ahora ese papel lo desempeñan principalmente los panistas. No olivemos la denuncia pública, en el segundo informe de gobierno de Coahuila, hecha por el gobernador de esta entidad en octubre el 2007, Humberto Moreira, señalando los complejos y fuertes vínculos entre connotados panistas y narcotraficantes. Poco después, ese mismo mes, la revista Proceso documentó con santo y seña las relaciones entre panistas y narcos (http://www.proceso.com.mx/analisis_int.html?an=54535)
No obstante todo ello, Calderón se quedó callado, no hizo nada, no tomó ninguna acción por modesta que fuera para actuar sobre esas denuncias y se quedó con lo brazos cruzados.
La nula reacción de Calderón en ese caso, refleja claramente la hipocresía de la cruzada que lanzó contra la droga desde el inicio de su gestión al frente del gobierno de la República. Calderón lanzó su guerra contra los narcotraficantes como una medida desesperada en búsqueda de la legitimidad que no le pudo dar un proceso electoral fraudulento que lo llevó a la presidencia; las razones que lo mueven son más de carácter de propaganda política que relacionadas con el bienestar de la mayoría de los mexicanos. Sin embargo su cruzada está zozobrando y al borde del colapso, transformándose en su contrario. Ahora, a estas alturas para millones de mexicanos la campaña antinarco de Calderón es todo un fracaso.
El problema es que la cruzada calderonista, además de representar ya todo un desastre para la sociedad, nos ha puesto a los trabadores y a nuestras familias en la línea de fuego del narco, mismo que ha sido fortalecido por las corruptelas del Estado y del sistema financiero, exactamente como sucedió en el caso de Al Qaeda con Bush (los atentados terrorista del 11 de septiembre del 2001 le costaron la vida a 2 mil 973 norteamericanos) con Aznar (las explosiones en el metro de Madrid del 11 de marzo del 2004 dejaron un saldo de 191 muertos) y Blair (el ataque contra el sistema de trasporte público de Londres provocó la muerte de 56 personas).
En la cruzada calderonista contra las drogas los daños contra los cárteles han sido menores, pero el costo cada vez es más caro para las familias trabajadoras que representamos el eslabón más débil en la cadena de violencia. Por su parte Calderón, que ha ido de fracaso en fracaso en esta guerra, es el principal beneficiario del atentado terrorista de Morelia. Para el presidente espurio los sucesos de este 15 de septiembre significan un regalo de navidad que le abre de par en par la puerta de la justificación para la elevación que está proponiendo de un 50% del gasto público del 2009 para todo el aparato de seguridad del Estado (policías, ejército, jueces, cárceles, ministerio público, etcétera), para lanzar con una mayor fuerza su proyecto de asegurar por medio de acuerdos como la Iniciativa Mérida una mayor intervención del imperialismo yanqui con dólares, armamento, asesores e incluso soldados y policías, en tareas de seguridad interna, todo ello al lado de proponer un mayor endurecimiento de las leyes y las sentencias penales. En otras palabras, la tragedia de Morelia le ha dado una oportunidad de oro a Calderón para, con la excusa del combate a las bandas de narcotraficantes y sicarios, endurecer el aparato represivo del Estado para utilizarlos contra el movimiento obrero, estudiantil y del campo. Tras recibir la noticia del atentado terrorista en Morelia, seguramente lo primero que hizo Calderón fue frotarse las manos.
Los vínculos entre el Estado, la burguesía y los narcotraficantes son inevitables y una condición para que esta clase de negocios funcionen y prosperen. De hecho, regresando al caso de Escobar Gaviria, en este caso el capo colombiano también es un buen ejemplo para ilustrar esa realidad ¿O acaso no Escobar Gaviria fue electo en 1982 representante suplente para el Congreso de la República de Colombia? Incluso recordemos que, también en 1982, este mismo capo, a invitación del empresario español Enrique Sarasola, asistió a la toma de posesión como Jefe de Gobierno de Felipe Gonzáles. Esta realidad aplica para México e incluso, y sobre todo, para el propio imperialismo yanqui.
Bajo el capitalismo la erradicación del narcotráfico es caso perdido, no sólo por el magnifico mercado que significa la frustración y el sin futuro que le ofrece esta sociedad a la inmensa mayoría de seres humanos en todo el mundo, sino además por las profundas raíces que este tiene entre el aparato de los diferentes gobiernos y los distintos negocios de la burguesía. Por consecuencia el narcotráfico es un producto directo del capitalismo y sólo puede ser erradicado eliminando al capitalismo y a sus capitalistas.
Detener a ese flagelo y a la violencia que nos quiere imponer pasa por acciones que inevitablemente nos plantean la necesidad de eliminar a este Estado incapaz de solucionar este problema, derrocando a Calderón y sustituyéndolo por una democracia obrera que nacionalice los principales medios de producción que nos garanticen una vida digna, que además organice a la clase obrera para lanzar una lucha para aplastar a los narcos y sus sicarios. La organización de la clase obrera, teniendo en sus manos las palancas más poderosas de la economía, solucionará en relativamente poco tiempo todos aquellos problemas que la burguesía y sus gobiernos no han podido solucionar en bastantes décadas en el poder, incluido el narcotráfico.
16 de septiembre de 2008
El problema de la inseguridad es realmente preocupante, la burguesía se aprovecha de la preocupación real de la población ante el avance de la delincuencia para dar una demostración de fuerza y convocar a una movilización, justo un día antes de una reunión convocada por López Obrador para continuar la lucha contra la privatización del petróleo y a dos días del informe del segundo año del gobierno impuesto.
La delincuencia es síntoma de descomposición capitalista
Las escenas de asesinatos violentos, secuestros, extorsiones, robos e incluso decapitaciones se han vuelto cotidianos. Podríamos señalar solamente en estos últimos días el caso del municipio Creel del Estado norteño de Chihuahua donde fueron asesinados en una fiesta 14 personas incluido un bebe, en un claro crimen del narcotráfico. Otro caso aún más sangriento fue el ocurrido al otro extremo del país en el Estado de Yucatán realizado por el grupo de sicarios del narcotráfico: Los Z. Aquí se encontraron a 12 personas decapitadas, 11 de los cuerpos estaban "apilados, 10 de ellos totalmente desnudos y sólo uno con ropa. La mayoría tenía tatuajes en forma de dragón. Las autoridades estimaron que estos sujetos tendrían entre 25 y 35 años de edad. No presentaban heridas de bala" (La Jornada 29 de agosto de 2008). Los asesinos tuvieron el cinismo de poner el video de las decapitaciones en Internet con mensajes a funcionarios del gobierno de Calderón: “"Narcomandatarios Dorilián Martínez Humberto Peralta (sic) Dejen de proteger al Chapo, al Mayo y a los michoacanos. Tengan cuidado porque las paredes oyen” (proceso.com.mx).
Los secuestros con motivos de extorsión económica han aumentado claramente, hace años la sociedad mexicana se conmovió con el caso de un secuestrador que cortaba las orejas y dedos de sus victimas, hoy vemos a infinidad de bandas de secuestradores que ensombrecen aquello que parecía un caso aislado. El caso del hijo del empresario Alejandro Martí, que fue secuestrado y posteriormente asesinado, muestra como incluso la burguesía puede ser vulnerable ante estos problemas. Las clases medias y la burguesía suelen ser buenos botines para los secuestradores.
Demostración de fuerza de la burguesía
Podríamos decir, hasta cierto punto, que el problema de la inseguridad es una preocupación del conjunto de la sociedad, pero en realidad todos estos elementos de real barbarie no son más que la consecuencia directa de un sistema que mantiene a la mayoría de la sociedad en la pobreza mientras genera a criminales mucho peores, disfrazados de respetables empresarios, que son multimillonarios de primera línea a nivel mundial que explotan indiscriminadamente nuestros recursos naturales y humanos. El capitalismo mexicano ha obligado a miles de campesinos a sembrar mariguana como consecuencia de la crisis del campo desarrollada después del Tratado de Libre Comercio con EEUU. Miles de jóvenes se quedan sin acceso a educación y trabajo digno y con pocas alternativas de recreación. Esta es la base material que permite el desarrollo de la delincuencia y la drogadicción, son síntomas de que el capitalismo está enfermo de muerte le vemos las venas de su aparto de Estado infectadas de una tremenda corrupción y la infiltración del narcotráfico. Hay enfermedades que no te matan rápidamente sino que descomponen primeramente tu cuerpo, estos son los riegos que se viven sino acabamos con el sistema capitalista, y simplemente esperamos viendo como la barbarie se apodera de la sociedad.
Toda la prensa burguesa mexicana al unísono, incluyendo las grandes trasnacionales televisivas Televisa y TV Azteca, aprovechando el caso de Alejandro Martí, estuvieron día y noche convocando a esta manifestación apoyándose incluso en los programas de espectáculos y deportivos. Desde 2004 la burguesía no había conseguido realizar una movilización seria a pesar de haberlo intentado sin éxito con temas como el aborto o la toma de la catedral metropolitana que se dio durante un mitin en el Zócalo convocado por López Obrador.
Finalmente, el 30 de agosto, se dio la marcha a la que llamaron "Iluminemos México" que tenia como sus principales y directos convocantes a "respetables" capitalistas como los agrupados en la CANACINTRA. Se habla que asistieron entre 80 mil a 200 mil personas a la marcha en el DF, aun tomando como cierta la ultima cifra es mucho menor a lo que lograron convocar en la marcha blanca del 2004. “Los marchistas llegan en grupos de amigos y familiares. La ropa, los fenotipos, evidencian una marcha, como define una muchacha, ‘de clase media para arriba’. Para algunos es la primera vez, pero la mayoría de los consultados estuvieron aquí en 2004”. (La Jornada 31/08/2008). Es decir que la burguesía desde la marcha blanca del 2004 no ha podido ganar base de apoyo sino que la ha perdido, eso incluso si tomamos en cuenta las marchas estatales que en su conjunto suman 84 mil manifestantes (La Jornada 31/08/08) que en el mejor de los casos sumaria 284 mil a nivel nacional.
Las palabras que declaró Alejandro Martí tuvieron eco en la marcha: “Si no pueden renuncien” mostrando cómo la pequeña burguesía y la burguesía no están del todo conforme con el gobierno de Calderón, esta marcha no fue convocada simplemente contra la delincuencia sino sobretodo para presionar a Calderón para que endurezca su política, endureciendo las leyes y militarizando aun más el país.
Quieren endurecer la represión contra el movimiento obrero
El reporte de La Jornada resalta esta conversación durante la marcha blanca entre dos señoras. “‘Siempre ha habido robos, pero no como ahora, con violencia, y los secuestros que han sufrido personas allegadas, todo se agudizó desde que el PRD llegó al gobierno de la ciudad’, dice la señora Castro”.
–Pero hay marchas como ésta en muchas ciudades que no gobierna el PRD.
–López Obrador se está dedicando sólo a violentar.
–¿Y Calderón?
–Él está haciendo todo lo posible, y sigue avanzando paso a pasito” (La Jornada 31/08/08).
¡Por su puesto! Esta señora hace eco a la propaganda de la burguesía. La mano dura no es solo contra los delincuentes sino principalmente contra el movimiento obrero, estudiantil y campesino. Calderón no ha podido normalizar al país, no ha podido detener las multitudinarias marchas y las militantes huelgas obreras. Para dar un escarmiento al movimiento obrero recientemente a los presos políticos de San Salvador Atenco les han aumentado sus condenas por lo menos a 31 años mientras que a su principal dirigente, Ignacio del Valle, sus condenas suman ya 112 años de cárcel. El movimiento obrero nacional e internacional debe responder para defenderles.
Si bien el grueso de la marcha tenía una composición burguesa o pequeñoburguesa, pudo atraer naturalmente a algunos trabajadores que han sido victimas de asaltos, asesinatos, etc. pero el grueso de la clase obrera no se movilizó en la marcha convocada por la burguesía, lo hizo al día siguiente contra la privatización del petróleo y dos días después contra el gobierno de Calderón.
La clase obrera es mucho más poderosa
Las marchas blancas se han convertido en una herramienta de la burguesía en varios países, las hemos visto en países como Ecuador, Honduras o Colombia. En el caso de México no significa que la burguesía tenga una gran fuerza. En 2004 hubo una fuerte marcha blanca con 500 mil asistentes que mostraba la cada vez mayor polarización social, la burguesía estaba eufórica pero un año después el movimiento obrero les cerró la boca con la movilización contra el desafuero de López Obrador, con un millón de asistentes. Era el augurio de lo que veríamos en el 2006 con la formación de un soviet en Oaxaca (APPO) y las movilizaciones contra el fraude electoral que en un solo día movilizaron a 3 millones de personas. La falta de una dirección marxista al frente de la APPO, los sindicatos y el PRD impidieron que el movimiento obrero tomara el poder o derrotara simplemente el fraude electoral, así surge un gobierno de derecha débil con políticas reaccionarias que son respondidas con movilizaciones de masas.
El gobierno de Calderón no hubiera durado ni el primer año de gobierno si los dirigentes del PRD y los sindicatos hubieran preparado huelgas generales con la intención de derrumbar a Calderón, los ataques con la imposición de la ley del ISSSTE o ahora el intento de privatizar PEMEX han sido marcos excelentes para unificar la lucha en ese sentido. El relativo éxito de la marcha blanca no es resultado de la fuerza de la burguesía sino de la debilidad de la dirección del movimiento obrero. Al día siguiente de la marcha blanca, el 31 de agosto, López Obrador llenó el monumento a la revolución pero pudo haber llenado mínimamente el Zócalo si lo hubiera querido. El 1º de Septiembre, el día del informe presidencial donde por primera vez en la historia el presidente no pisa el parlamento ni da un mensaje a la nación, los sindicatos y campesinos realizaron movilizaciones en diversos puntos del país. El sector magisterial realizó paros de labores: en Oaxaca hubo 70 mil trabajadores en paro laboral, en Michoacán el 60% de las escuelas se sumaron al paro, en Guerrero fueron 20 mil, en otros los paros fueron menores y hay que sumar las movilizaciones de otros gremios Esta movilización muestra como la marcha “Iluminemos México” que la prensa burguesa dice que fue de las más grandes de la historia, se ve ensombrecida por la movilización obrera realizada dos días después.
La burguesía señala que el error de la marcha del 2004 fue movilizarse y después no hacer nada. Intentarán mantener una base de apoyo movilizada, llaman a sus filas a organizarse, pero un éxito coyuntural no significa que tengan éxito en su estrategia de mantener a la pequeña burguesía organizada y movilizada, es verdad que el marco de violencia y de debilidad de la dirección del movimiento obrero generan un marco que les permite cierto margen de acción pero bastaría una nueva demostración seria del movimiento obrero para desmoralizar a la pequeña burguesía o incluso para atraerla abiertamente hacia la clase obrera en una lucha franca contra el gobierno de Calderón.
Los ataques a la ley del ISSSTE desataron una lucha y abrieron el escenario para la democratización del SNTE, hoy los nuevos ataques a la educación con el llamado pacto de educación abren una nueva oleada de protestas incluso en Estados donde la CNTE históricamente es débil como Quintana Roo y Morelos. La privatización de PEMEX esta pendiente y López Obrador llama a estar atentos para movilizarnos de un día a otro si fuese necesario. Como explicamos en 2006, en México hemos entrado a un periodo turbulento, revolucionario, que por la debilidad del factor subjetivo se prolongará por años y tendrá alzas y bajas.
Carlos Márquez
5/09/08
El pasado 21 de agosto, el juez penal primero de Texcoco, Alberto Cervantes, dictó una nueva sentencia contra Ignacio del Valle, destacado dirigente del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) y otros 11 integrantes de dicha organización. Para Ignacio del Valle, la determinación del juez significó incrementar su sentencia penal hasta los 112 años, mientras que para el resto de sus compañeros en ese mismo juzgado se les condenó a 31 años y 10 meses de prisión.
La medida adoptada por este juez deja en claro que el sistema jurídico no es otra cosa más que una herramienta al servicio de los poderosos para ser usada con todo su peso en contra de los luchadores sociales, tal como lo es el caso de los compañeros del FPDT. Los trabajadores y los jóvenes debemos oponernos firmemente a esta política represiva del Estado por medio de la organización y la movilización. En tal medida debemos unirnos a la lucha del FPDT, reclamando la libertad inmediata de Ignacio del Valle, así como del resto de presos políticos de Atenco y de todo México.
A continuación ponemos a disposición de nuestros lectores un comunicado público de los compañeros de Atenco, dirigido a los trabajadores de la ciudad y del campo. También reproducimos el volante que los compañeros han estado distribuyendo. Invitamos a nuestros lectores a que lo reproduzcan y distribuyan en sus centros de trabajo, estudio, colonia, barrio.
Volante Atenco.pdf
¡Libertad inmediata para los compañeros de Atenco!
¡Presos políticos libertad!
Comité de Redacción
Septiembre 6 del 2008
Aumentan la sentencia a Ignacio del Valle
En México la justicia es cosa de risa, los gobernantes (en todos los niveles de gobierno) han pisado la soberanía del pueblo. El día de ayer, el juez primero penal de Texcoco, Alberto Cervantes Juárez, dictó sentencia de 31 años contra 10 compañeros del FPDT por los supuestos delitos de secuestro equiparado y ataques a las vías de comunicación, de la misma manera fue aumentada la sentencia del compañero Ignacio del Valle a 45 años; esta es una cifra ridícula ya que la sentencia de 67 años era de por si excesiva, y ahora del Valle esta sentenciado a 112 años de prisión. Nunca hubo pruebas contundentes que demostraran la culpabilidad de los compañeros, sin embargo queda demostrado que ser “luchador social” es el peor delito que se puede cometer en este país, donde día a día la pobreza extrema y la crisis alimenticia aumentan como plaga, mientras los empresarios y los corruptos gobernantes (aliados al narcotráfico) se llenan los bolsillos de dólares engañando y manipulando al pueblo a través de los spot televisivos y de su falsa lucha contra el narcotráfico. Si esto fuera cierto, Ángel Guzmán (Hermano del CHAPO) tendría la sentencia máxima de 112 años, pero como en México todo es al revés, solo fue sentenciado a 156 meses es decir: 13 años de prisión.
Ningún violador de las compañeras de Atenco ha pisado la cárcel, han sido absueltos de toda culpa supuestamente por “falta de pruebas”, los asesinos de Alexis Menumea y Javier Cortes siguen libres. Enrique Peña Nieto se siente orgulloso de haber actuado tan arbitrariamente violando todas las garantías individuales y los derechos humanos. Se siente orgulloso de que cientos de niños vivan con un miedo constante y que sus vidas nunca vuelvan hacer normal. Vicente Fox, Peña Nieto al igual que Calderón y Ulises Ruiz tiene una deuda pendiente con la verdadera justicia, la justicia del pueblo.
¡Exigimos la libertad inmediata a los presos políticos y de conciencia!
¡Ni perdón ni olvido, castigo a los asesinos!
¡Zapata vive, la lucha sigue!
Únete a las acciones que están convocando los compañeros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra para luchar por la libertad de los presos políticos:
“Yo confío en la multitud. Hoy, mañana y pasado, esa multitud que sufre el suplicio, que lo sufre en silencio, sabrá desperezarse y para ese día, ¡oh bellacos!, será el crujir de dientes”
Gaitán: Discursos en el Congreso
El 6 de diciembre de 1928 en la estación de tren de Ciénaga, una multitud, más de 10 mil, -entre hombres, mujeres y niños-, se manifestaba en protesta por las condiciones de trabajo que la United Fruit Company imponía en las plantaciones de Colombia. Las fuerzas armadas dirigidas por el general Cortés Vargas ordenaron disparar matando a un número cercano a las 1000 personas.
José Eliécer Gaitán, un joven abogado fundador de una ala simpatizante con el socialismo dentro del Partido Liberal fue una de las pocas voces que se alzó para denunciar la masacre: "Dolorosamente sabemos que en este país el gobierno tiene la metralla homicida para los hijos de la patria y la temblorosa rodilla en tierra ante el oro yanqui." Increíblemente pareciera describir al gobierno de Álvaro Uribe.
A partir de entonces Eliécer Gaitán se dedicó a construir el ala de izquierdas del movimiento liberal, ya sea dentro o fuera del partido liberal; de hecho en 1933 fundó un partido (Unión Nacional Izquierdista Revolucionaria), pero para 1936 se postuló y ganó la alcaldía de Bogotá por el propio Partido Liberal.
En Colombia, como en muchas otras partes de América latina, la falta de una revolución antioligárquica triunfante ha llevado a que las grandes familias terratenientes se compartan el gobierno, disfrazados de liberales y conservadores. Gaitán luchó por romper con esa lógica desde un punto de vista liberal consecuente, aunque muchas veces hizo alusiones al socialismo en los hechos nunca terminó de romper con el sistema. Con todo odiaba profundamente al régimen oligárquico llegando a declarar "Esta avalancha humana: libra una batalla, librará una batalla; vencerá a la oligarquía liberal y aplastará a la oligarquía conservadora."
Después de su paso por la alcaldía de Bogotá intentó en 1940 desarrollar un programa de alfabetización y apoyos sociales a los más humildes, lo que le valió gran popularidad entre las masas, que lo consideraban como una especie de protector.
En 1945 intenta postularse a la presidencia pero el ala reaccionaria del Partido Liberal lo hace a un lado. Para 1947 es electo senador y desde esa posición desató una fuerte campaña de denuncias en contra de la oligarquía.
El 8 de abril de 1948 terminó la vida de Gaitán, asesinado dentro de su despacho por elementos conservadores. La reacción de las masas fue unánime y desesperada, el levantamiento de las masas no pudo ser sofocado ni por la acción de las fuerzas armadas que a duras penas lograron evitar que la muchedumbre entrara al palacio de gobierno y asesinara al entonces presidente Mariano Ospina.
Según se extendía la noticia del asesinato del “tribuno del pueblo” las masas en otras ciudades y en el campo se fueron levantando, por tal razón el ala izquierda de los liberales se sumó al levantamiento que de cualquier forma ya era un hecho consumado.
La guerra civil desatada desde entonces no ha cesado, salvo breves periodos, atizada por una de las más viejas y reaccionarias castas gobernantes de todo el continente, que pareciera preferirían extinguir a Colombia entera antes de perder el dominio sobre la región.
Antes de su muerte Gaitán declaró "Ninguna mano del pueblo se levantará contra mí y la oligarquía no me mata, porque sabe que si lo hace el país se vuelca y las aguas demorarán cincuenta años en regresar a su nivel normal."
En eso se equivocó dos veces, primero porque la oligarquía lo mató y segundo porque aún después de cumplidos sesenta años, quienes orquestaron su asesinato siguen matando sindicalistas, campesinos, trabajadores colombianos.
Ya es tiempo de que, como dijo el propio Gaitán: "Cercano está el momento en que veremos si el pueblo manda, si el pueblo ordena, si el pueblo es el pueblo y no una multitud anónima de siervos."(citas tomadas de wikiquote.org)
Rubén Rivera
Agosto 2008
“Como el estado nació de la necesidad de tener a raya los antagonismos de clase, y como, al mismo tiempo, nació en medio del conflicto de estas clases, el estado lo es, por regla general, de la clase más poderosa, de la clase económicamente dominante, que con ayuda de él se convierte también en la clase políticamente dominante, adquiriendo así nuevos medios para la represión y explotación de la clase oprimida…” V.I.Lenin, El estado y la revolución.
El día 2 de Agosto a las 3 de la madrugada más de un centenar de granaderos y porros vestidos de civil, dirigidos por Martín Juárez, de la Secretaría de Atención Ciudadana del Gobierno del Distrito Federal, desalojaron de manera violenta a la comisión de resguardo nocturno de la Sección 22 de la CNTE en el plantón frente al ISSSTE, ubicado frente al edificio central del ISSSTE, en el DF. Los granaderos y porros sólo dijeron que por órdenes superiores desalojarían el plantón, al tiempo que a golpes y con agresiones físicas y verbales destruían la infraestructura del plantón y agredían a nuestros compañeros maestros de la CNTE e integrantes de la APPO. (La Jornada 2/08/08)
A lo largo de su gobierno el espurio no sólo ha militarizado al país (por miedo a que sea derrocado pues recordemos que llego a la presidencia vía fraude electoral), sino que además nos queda claro que la única manera de solucionar los problemas sociales a los que se enfrenta su gobierno espurio es por medio de la represión. Nosotros mismos integrantes del CLEP-CEDEP hemos sufrido la respuesta del gobierno usurpador, pues en Agosto del año pasado fuimos victimas de la represión dentro de las instalaciones de la Dirección General del IPN, donde nos manifestábamos por el acceso a la educación a los hijos de los trabajadores.
A raíz de la imposición de la nefasta ley del ISSSTE, la sección 22 ha jugado un papel importante en la lucha para derogar dicha ley, además recientemente fuimos testigos de cómo ha defendido la dirección de su sindicato de las imposiciones de Gordillo, esto ha puesto a temblar al gobierno pues sabe que en los momentos actuales una chispa de lucha decidida desencadenaría la llama que puede encender un proceso de descontento social mayor.
Desde el periódico Militante, llamamos a todos las organizaciones a repudiar esta represión, un gobierno elegido por los trabajadores, no puede hacer las tareas de un gobierno de derechas. Ebrard debe corregir y no puede volver a usar a la policía del Df contra el movimiento de los trabajadores y la juventud.
¡NI UN PASO ATRÁS EN LA LUCHA POR LA DEFENSA DE NUESTROS DERECHOS!
¡UNIDOS Y ORGANIZADOS VENCEREMOS!
Corayma Camacho
Agosto 2008