Nacional

Recientemente salieron a la luz declaraciones homofóbicas y discriminatorias de un dirigente juvenil del PAN, Juan Pablo Castro Gamble, ligado con algunos dirigentes nacionales de ese mismo partido, como Gustavo Madero, Luis Felipe Bravo Mena e incluso con la candidata presidencial Josefina Vázquez Mota. Aunque el ataque no es novedoso, no deja de ser repugnante y ratifica que la política de derechas del PAN es  reaccionaria en todos los sentidos. La clase dominante necesita complementar su opresión física sobre el proletariado, con la opresión ideológica y moral: por todos los medios intentan corromper y aplastar la conciencia de clase de los trabajadores, su dignidad personal y su derecho a ser, tal y como son. Al proletariado se le impone una moral hipócrita, se le coacciona para seguir cánones a imagen y semejanza de una clase dominante idealizada, donde la costumbre y las tradiciones son las que dominan  la racionalidad, la libertad y la creatividad humana. Por ello no tienen ningún resquemor en  manifestarse despectivamente en contra del matrimonio homosexual o en contra de los pobladores de Tres Marías, Morelos, a los cuales se les tacha de “indios”, dada su condición de trabajadores pobres del campo.

El evento adquirió relevancia por dos motivos principales; uno, por estar enmarcado en el contexto pre electoral, en donde los partidos se atacan por todos los motivos disponibles y dos; por el factor de los medios de información que  como Twitter, pueden  transmitir hechos en el momento en que están sucediendo, dando oportunidad a que se genere una especie de “foro” de debate, que pone sobre la mesa cuestiones de fondo, más allá de la forma, y coloca  los eventos como un “vehículo accidental”, que hace uso de la “necesidad” de cuestionar al sistema y a sus representantes.

En una sociedad como la capitalista en la que la vida no se rige por la “libertad”, sino por la “necesidad”, en donde la explotación física de nuestra fuerza de trabajo es enormemente soportada por finísimos hilos ideológicos, un ataque despectivo, homófobo y racista como el que hizo Castro Gamble al: “Matrimonio entre jotos” o calificando a Tres Marías como: “Un pinche pueblo quesadillero”, refleja claramente  la ideología del PAN en contra del pueblo trabajador y su diversidad cultural, la intolerancia panista, su discriminación y totalitarismo, y por otro lado, refleja el magro nivel de control, cohesión y disciplina en las filas del PAN. El que un dirigente juvenil fuertemente ligado a la cúpula panista, en pleno período electoral, haga uso del Twitter para atacar a distintos sectores de la población, es como ponerse en bandeja de plata para ser blanco de ataques en detrimento del propio PAN. Esto es un indicador relativo de la crisis interna del PAN, partido burgués que se ha desgastado como alternativa de control capitalista en escasamente 12 años, sirva de ejemplo el hecho de que el PRI fue un instrumento útil para la burguesía por más de siete décadas.

La ya de por sí desangelada campaña; de la grisácea Josefina Vázquez Mota, lo que menos necesita, desde el punto de vista del PAN, son las  declaraciones infames, estúpidas y públicas de un militante aislado, insignificante en sí mismo, pero que ayudan a poner de manifiesto la esencia reaccionaria de los panistas, así como el hartazgo de la clase trabajadora y la juventud por ese partido.

En un mundo en crisis global: con hambre, desempleo, desnutrición, guerra, enfermedad, amenaza ecológica y muerte, se advierte que hay miles de temas de fondo que podrían ser usados inteligentemente para debatir y potenciar en las campañas electorales. El capitalismo apesta, no sólo no funciona, sino que está poniendo en juego la existencia misma de la humanidad. AMLO y los candidatos del PRD – MORENA deben dar respuesta y comprometerse en líneas de clase con la población trabajadora, para luchar por una sociedad sin explotación, en donde la humanidad transite del “mundo de la necesidad” al “mundo de la libertad”, en donde, por ejemplo, cada quién sea libre de ejercer sus preferencias sexuales, y manifestar sus necesidades humanas de una manera libre y en armonía con la sociedad, sin que por ello tenga que ser objeto de humillaciones y ataques, sobra decir: en muchos casos hipócritas.

Recientemente Andrés Manuel López Obrador hizo pública su intención de integrar a Juan Ramón de la Fuente a su gabinete presidencial en caso de ganar las elecciones federales de julio. La propuesta de AMLO se ha basado en el supuesto prestigio que el también ex rector de la UNAM tuvo al frente de la institución educativa más importante de América Latina durante el periodo 1999-2007. Pero esta decisión, lejos de fortalecer los lazos entre el candidato de la izquierda y los estudiantes universitarios, genera mayor confusión y desmoralización, pues significa el sometimiento de la política del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) a los intereses de las élites y la burocracia universitaria.

De la Fuente fue puesto al frente de la UNAM en noviembre de 1999 por órdenes del entonces presidente Ernesto Zedillo, con la única intención de aplastar al movimiento estudiantil de 1999-2000 por medio de la represión. Abandonando el cargo como secretario de Salud federal, inició sus funciones utilizando una política de choque para combatir a las decenas de miles de jóvenes que por entonces luchaban contra el incremento de cuotas y la defensa de la educación pública. El resultado de estas medidas derivaron en la ocupación policiaco militar de todos los planteles de la UNAM el 6 de febrero del año 2000 y el encarcelamiento de más de mil estudiantes, así como una segunda irrupción de la Policía Federal Preventiva (PFP) en ocasión de la Semana Santa de abril de ese mismo año.

Juan Ramón de la Fuente supo aprovechar la crisis institucional posterior a la huelga universitaria para construirse una imagen pseudo progresista y achacarse el mérito de haber sacado adelante a la institución. Hasta nuestros días este argumento ha sido repetido una y otra vez por las elites de la academia y los grandes consorcios de la comunicación, ocultando sin rubor que fue el movimiento estudiantil el que rescató el carácter nacional público de la institución en un momento en el que hasta intelectuales como René Drucker (brazo derecho de De la Fuente) estaban a favor de implementar cuotas.

Al decir que De la Fuente fungiría como su eventual secretario de Educación, López Obrador fortalece sus lazos con una camarilla que expulsó a más de 400 estudiantes por motivos políticos, y que todo el tiempo fue reacia a la democratización de la Universidad. Por esta vía, se aleja también de miles de jóvenes y trabajadores que lucharon por la gratuidad de la educación y que han sido su verdadero soporte en las movilizaciones de masas. Los marxistas de Militante hemos apoyado infatigablemente la candidatura de AMLO desde la lucha contra el desafuero en 2005 y hemos respaldado su intención de combatir la corrupción, los privilegios de la oligarquía y desigualdad imperante en el país; pero también hemos señalado las limitaciones de su programa y el viraje adoptado recientemente en su campaña política consistente en “pactar con los empresarios”.

Los marxistas creemos que una república basada en el amor y la justicia social sólo puede tener sustento si se erradica la opresión y la explotación que genera el sistema capitalista. No se puede plantear una conciliación de intereses con quienes han saqueado los recursos y las instituciones nacionales y con quienes se han beneficiado a costa del pillaje y la rapiña. Decir que el éxito de la campaña de AMLO consiste en renunciar a la lucha en las calles y a la adopción de un discurso combativo es un error. El éxito de las movilizaciones electorales de 2006 residió precisamente en que AMLO hizo un llamado sin ambigüedades a jóvenes y trabajadores a luchar por un cambio real en el país, a acabar con las instituciones caducas y a privilegiar los intereses de los más pobres.

Los marxistas creemos que AMLO todavía se encuentra a tiempo de revertir las actuales tendencias electorales llamando a los trabajadores a salir a las calles y a luchar por la transformación radical del país, pero para ello tiene que llamarlos a luchar por sus intereses de una manera firme y tiene que romper con los grupos oportunistas que teniendo pasado político en las filas del PRI o PAN intentan beneficiarse del movimiento de masas a nivel nacional.

¡Ninguna alianza del MORENA con la camarilla De la Fuente – Drucker!

¡Por una campaña electoral basada en la lucha y la movilización en las calles!

¡Abajo la derecha y el capitalismo!

 

La Tendencia Marxista Militante es una organización política basada en las ideas del marxismo y que desde hace 22 años ha participado en las principales luchas sociales del país: además de combatir en contra de diversas imposiciones e injusticias de los gobiernos neoliberales del PRIAN, lucha por el derrocamiento de este sistema de explotación y desigualdad social, es decir, lucha por el socialismo.

 A lo largo de más dos décadas hemos luchado hombro a hombro junto a los jóvenes y la clase trabajadora, vinculándonos con los sindicatos, con las bases del PRD, del MORENA y los movimientos estudiantiles. Pero siempre congruentes con nuestros postulados. La razón por la cual a través del tiempo hemos mantenido un actuar político congruente con las ideas del marxismo, es porque nuestro desarrollo siempre lo hemos basado en el apoyo que nos brinda el sector más activo de la clase obrera y la juventud; rechazando al mismo tiempo cualquier atajo, “padrinazgo”, o relación burocrática, con los oportunistas de siempre, para hacer avanzar nuestra organización

En este sentido organizamos diferentes campañas para financiar nuestra actividad política, que consiste en difundir las ideas del marxismo entre las amplias capas de jóvenes y trabajadores deseosos de encontrar una explicación y una salida revolucionaria a la crisis del sistema capitalista. Para ello contamos con nuestro periódico y con nuestra editorial, la Fundación Federico Engels (FFE).

Este año es de elecciones y Militante y la FFE se han propuesto intervenir de manera activa, contribuyendo a que la izquierda desarrolle acciones revolucionarias para impedir la imposición de Enrique Peña Nieto.

Una vez más recurrimos a nuestros contactos, simpatizantes y a toda la clase trabajadora que lee nuestro periódico, para invitarlos a adquirir boletos de la rifa que cada año organizamos, con un costo de $30 c/u,  para apoyar la edición de propaganda revolucionaria y literatura marxista. ¡Compra tus boletos de la rifa de Militante!

Este año rifamos una tableta de la marca Apple modelo Ipad 2. El ganador será la persona que porte los tres últimos número del primer premio ganador del sorteo Profecía Maya de la Lotería Nacional (sorteo No 1137), que se llevará a cabo el domingo 28 de octubre del 2012. El ganador del sorteo puede cambiar el premio por su equivalente en efectivo que es de $6,000. Si así lo desea.

Contáctanos:

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Las principales fuerzas políticas en nuestro país se encuentran en debate. Millones de personas participarán el próximo primero de julio en las elecciones federales y locales con el fin de elegir a sus candidatos a la presidencia, senadores, diputados y, para el caso del DF, jefe de gobierno y jefes delegacionales.

Las campañas presidenciales han iniciado en medio de un panorama crispado y en donde todos, medios de comunicación, gobierno, partidos de derecha y personajes funestos de la política hacen contubernio en contra de la izquierda.

Esto no es ninguna novedad. Hace más de dos décadas lo que inició como uno de los supuestos procesos más democráticos en México, en el año de 1988, se repetiría en varias ocasiones: fenomenales fraudes electorales impulsados por la derecha, empresarios y burguesía mexicana con un único objetivo, frenar el avance de la izquierda durante más de dos décadas.

En todos los supuestos procesos “democráticos” que han derivado en fraudes electorales una institución ha jugado el papel principal, el Instituto Federal Electoral (IFE). Surgido en el año de 1990, el IFE se ha encargado de organizar y articular una poderosa institución que ha servido únicamente para una cosa: avalar a toda costa los supuestos triunfos de los gobiernos de derecha (PRI y PAN) en nuestro país.

2006 fue el año de mayor descaro. Sin empacho alguno y ante el asombro de millones, el IFE orquestó un monumental fraude electoral en contra del entonces candidato de la izquierda Andres Manuel López Obrador.

Han pasado seis años tras ese acontecimiento y con toda certeza podemos asegurar que nada ha cambiado. Con millonarios recursos y manipulado totalmente el IFE organiza nuevamente el supuesto “ejercicio democrático” en el cual avalará, nuevamente, a los partidos de la derecha.

Los jóvenes y trabajadores que formamos parte de la izquierda en México no podemos confiar de ninguna manera en las instituciones burguesas. Ellos saben perfectamente de qué lado juegan y es deber de los millones de trabajadores y jóvenes que queremos un cambio radical de la sociedad tomar el proceso en nuestras propias manos.

Ni confianza ni ilusión, más bien organización

En contra del fraude electoral la acción organizada y la movilización en las calles

Asiste al mitin en contra del fraude electoral:

23 de mayo, 16:00 hrs, Oficinas Centrales del IFE (Viaducto Tlalpan No. 100 Col. Arenal Tepepan, Delegación Tlalpan)

Hacemos la más cordial invitación a todos los jóvenes y trabajadores que deseen solidarizarse con la lucha de los jóvenes en el Estado Español a que asistan el próximo 10 de mayo a las 10:30 horas al mitin que llevaremos a cabo a las afueras de la embajada de España manifestando nuestra solidaridad con la lucha de la juventud y en repudio de los recortes que el gobierno de derecha del Partido Popular (PP) está aplicando contra la educación pública.

El PP ha lanzado un verdadero plan de destrucción de la educación pública. Al recorte de 623 millones de euros en educación recogidos en los Presupuestos Generales del Estado para este año, se suma un recorte adicional de 3.000 millones de euros, una agresión a la enseñanza pública que no tiene precedentes en los últimos cuarenta años.

Estas medidas suponen un golpe brutal a la enseñanza pública y se dirigen contra los hijos de las familias trabajadoras, pero las ayudas y privilegios a la educación privada y privada-concertada se mantienen ¡Un auténtico escándalo! La derecha en el gobierno dice que no hay dinero y que por eso tiene que hacer recortes en educación y sanidad, pero la verdad es otra. La Iglesia Católica seguirá recibiendo este año unos 11.000 millones de euros a través de subvenciones, exclusiones de impuestos, etc. Al mismo tiempo, el gobierno del PP ha concedido 100.000 millones de euros en avales a la banca privada, para que esta siga amasando formidables beneficios a costa del sacrificio de la población. Lo mismo ocurre con los recursos destinados a la Casa Real, que no se tocan, y que son empleados en gastos pomposos, viajes de lujo y cacerías, en un momento en el que el paro se acerca a los seis millones, y el desempleo juvenil supera el 50%.

Ante esta ofensiva salvaje contra la educación pública, el Sindicato de Estudiantes del Estado Español hace un llamado a todos los estudiantes a demostrar nuestra oposición rotunda en una jornada de lucha estudiantil estatal, con asambleas, paros en los centros de estudio, concentraciones y manifestaciones el jueves 10 de mayo, con la que dar una primera y contundente respuesta a estos ataques. Hacemos un llamamiento a profesores, padres y madres a participar activamente en las movilizaciones del 10 de Mayo y a todas las organizaciones y colectivos estudiantiles a la máxima unidad de acción y a sumarse a esta jornada de lucha.

Desde el Comité Estudiantil en Defensa de la Educación Pública nos solidarizamos y solicitamos a todos los jóvenes, trabajadores, sindicalistas, etcétera a enviar resoluciones en apoyo a la lucha del pueblo de estado español a la embajada de España en México a la siguiente dirección: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

¡Asiste! Mitin en apoyo a la jornada de lucha convocada por el SE este 10 de mayo a las 10:30 horas en Galileo 114 esquina con Horacio, muy cerca del metro Polanco.

¡No a los recortes contra la enseñanza pública!

¡El hijo del obrero a la universidad!

¡La enseñanza es un derecho no un negocio!

¡Basta de represión de nuestros derechos democráticos!

Únete al CEDEP para fortalecer la lucha del movimiento estudiantil

El pasado 11 de abril, miles de jóvenes y trabajadores poblanos se dieron cita en la Plaza de la Concordia del municipio de San Pedro Cholula, para escuchar las propuestas y manifestar su apoyo al candidato del Movimiento Progresista (coalición integrada por el PRD, PT y Movimiento Ciudadano) a la presidencia de la república, Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Después de haber estado en Apizaco Tlaxcala, AMLO se reunió con miles de jóvenes y trabajadores poblanos, ante quienes propuso, en caso de llegar a la presidencia: mejorar la calidad de la enseñanza y cobertura universal en todos los niveles educativos, así como apoyar con becas a hijos de personas humildes para que no dejen de estudiar, y afirmó que “¡No habrá más rechazados!” de las universidades. Tampoco, dijo, permitirá continuar con su cacicazgo político a la presidente nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Elba Esther Gordillo Morales, a quien le pedirá “hacerse a un lado” de la política educativa del país.

Reiteró su propuesta de reducir 50% el sueldo de los altos funcionarios, frenar la privatización de Petróleos Mexicanos, bajar el costo de la gasolina y la luz, así como incrementar los apoyos sociales en materia de salud y educación para adultos mayores. Se trata, dijo, de ejercer el gasto público “con honradez, justicia y equidad” para repartirse entre las personas más necesitadas. Para poder hacer esto, se comprometió a ser guardián del presupuesto público y a erradicar “de arriba hacia abajo” la corrupción que existe en todos los niveles de gobierno, por considerar que ésta es la principal causa de la desigualdad social y de la tragedia que vive nuestro país.

Todas estas propuestas tuvieron la aceptación de los miles de seguidores de López Obrador, quienes desde el 2005 han atendido cada llamado suyo a la movilización y lucha en nuestro país. Sin embargo, lo que despertó duda y desconfianza fue su informe sobre que mantiene reuniones con los “ciudadanos más agraciados económicamente para persuadirlos y convencerlos de que a todos conviene combatir la pobreza”. Manifestó que argumenta a los empresarios, con los cuales ha presentado su Proyecto Alternativo de Nación, que se debe abatir la desigualdad social “por razones humanitarias”. Y pidió nuevamente “a quienes se han hecho inmensamente ricos al amparo del poder público y del sufrimiento del pueblo que recapaciten, que ya dejen de robar y que lo hagan por sus hijos y familiares”. Dejando claro que su gobierno no quitará ni dinero ni riquezas a los ricos para dárselo a los pobres, si gana la elección presidencial.

También, cuando AMLO informó que “mucha gente del PRI y del PAN se está incorporando y son bienvenidos” a su movimiento, como Manuel Bartlett (candidato al senado de la república), se escucharon rechiflas y gritos de desaprobación. “¡Fuera Bartlett!”, “¡Saca a Bartlett!”, pidieron los asistentes, conscientes de que estuvo implicado en la “caída del sistema” que le dio el triunfo a Salinas de Gortari en 1988. Al final del acto, incluso, algunas personas pusieron en alto una pancarta con una fotografía en blanco y negro en la que el priísta saluda a Salinas, en cuyo gobierno fue secretario de Educación Pública.

Este cuestionamiento y rechazo a la presencia de Bartlett en el movimiento “lopezobradorista” se manifestó también el pasado mes de enero, cuando AMLO estuvo en el Foro llamado “Fundamentos para una República Amorosa” realizado en la capital de Puebla. Ante un auditorio lleno, con toda razón, cientos de jóvenes y trabajadores que asistieron para escucharlo se preguntaban cómo era posible que ellos no pudieran entrar al recinto, mientras priístas como Manuel Bartlett (entonces precandidato a senador) y René Sánchez Juárez (dirigente estatal de la FROC-CROC), así como los ex panistas Jesús Encinas y Gabriel Hinojosa (primo de Calderón), estuvieran en primera fila dentro del lugar.

La multitudinaria asistencia a dicho Foro, así como a este mitin de AMLO en Puebla, demuestra el enorme apoyo de jóvenes y trabajadores de la entidad hacia López Obrador y su candidatura. Sin duda alguna, las condiciones objetivo-materiales en nuestro país (crisis económica, pobreza, desempleo, violencia, etc.) están dadas para repetir el triunfo electoral de la izquierda que hace seis años le fue arrebatado de manera fraudulenta por la derecha panista. Pero esto sólo a condición de que el compañero AMLO dé un giró más firme a la izquierda, rompa con los empresarios, retome el programa de lucha por el socialismo y se apoye más en la participación democrática de la base militante de MORENA, el PRD, el PT y Movimiento Ciudadano, quienes desde hace varios años hemos decidido acompañarlo en la lucha por la transformación de nuestra realidad actual.

AMLO debe escuchar el rechazo absoluto de los trabajadores hacia todos los altos políticos (priístas y panistas) arribistas que sólo desplazan a nuestros genuinos dirigentes naturales y utilizan al movimiento para sus intereses personales. Para ganar nuevamente la elección presidencial, López Obrador debe confiar no en los altos políticos priístas ni panistas arrepentidos, mucho menos en los empresarios supuestamente “progresistas o nacionalistas”, sino en la fuerza creadora de la clase trabajadora y la juventud de nuestro país.

Ante la actual bancarrota del capitalismo, resulta utópico tener aún ilusiones en la posibilidad de reformarlo y darle un rostro humano sólo con administrar honradamente el presupuesto público, sin cuestionar la propiedad privada sobre los medios de producción que tienen los grandes capitalistas, fuente de donde emana su poder económico y político.

Los intereses de los capitalistas y los trabajadores son irreconciliables. La actual crisis del capitalismo a nivel mundial pone de manifiesto que la única alternativa que tienen los capitalistas para seguir reproduciéndose como clase y salvar a su sistema explotador es, seguir trasladando el costo a los trabajadores (recortando prestaciones, congelando los salarios, etc.). En nuestro país ocurre exactamente lo mismo y una “Cartilla moral” para la “República amorosa” resultará insuficiente si AMLO no vincula las reivindicaciones más básicas de los trabajadores con la necesidad de trascender el capitalismo y construir una sociedad socialista.

A nuestros lectores en la web y a decenas de seguidores de AMLO que durante el mitin adquirieron nuestro periódico “Militante, Voz marxista de los trabajadores y la juventud”, les explicamos que coincidimos con Obrador en lo que acertadamente dice: sin “un cambio de régimen no habrá posibilidad de un buen gobierno ni de empleo, justicia y seguridad” para los jóvenes y trabajadores. Pero decimos claramente: necesitamos cambiar el régimen de trabajo asalariado, que mantiene en su situación de explotados a los trabajadores en nuestro país y a nivel internacional. Para acabar con la injusticia, la miseria, el desempleo, la corrupción y demás lacras sociales, propias del sistema capitalista explotador, necesitamos expropiar a los grandes empresarios; nacionalizar la banca, la industria y la tierra, poniéndolas bajo el gobierno y administración democrática de los propios trabajadores.

¡Por un programa socialista de la izquierda para ganar las elecciones!

¡Únete a Militante y defendamos juntos estas ideas al interior del MORENA!

Compañero trabajador, el 1 de mayo representa una fecha emblemática para movimiento obrero de todo el mundo pues marca un aniversario más de la heroica lucha desarrollada por la clase trabajadora de los Estados Unidos en 1886 por la jornada laboral de 8 horas, misma que derivaría en la represión sangrienta del 4 de mayo de ese mismo año en Haymarket Square, Chicago, a consecuencia de la irrupción violenta de la policía contra una manifestación de trabajadores, hecho que un año después sería utilizado como pretexto por el gobierno yanqui para llevar a juicio a ocho sindicalistas, condenando a muerte a cinco de ellos. Estos trabajadores, los cuales serían conocidos como los Mártires Chicago,  dejarían una profunda huella en la historia del movimiento obrero.

Siendo así, desde 1889, año en que el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional consagró al 1 de mayo como la fecha en que sería conmemorada la gesta de los obreros norteamericanos y la masacre de los Mártires de Chicago, los trabajadores de todo el mundo cada año salen a las calles a reclamar su derechos y a repudiar la explotación capitalista. En México esa tradición se ha mantenido por décadas y este año nuevamente la clase trabajadora tomará las calles de decenas de ciudades para protestar contra la política antiobrera de Calderón. Y como ha sucedido desde hace 22 años, Militante estará presente en esta nueva jornada de lucha difundiendo sus ideas y luchando por una alternativa revolucionaria para el movimiento obrero. Para dicho objetivos, además de nuestra prensa obrera, distribuiremos un volante en el que exponemos desde el punto de vista del marxismo un balance sobre el estado actual de la lucha de clases en México y el camino a seguir para derrotar a la burguesía y a su gobierno.

Como una medida complementaria a nuestra participación directa en la movilización de este 1 de mayo, publicamos en www.militante.org nuestro volante para que pueda ser reproducido por nuestros lectores y distribuido en su ciudad, en su centro de trabajo o en su escuela y colaborar de esta forma con la difusión de las ideas del marxismo.

A continuación publicamos la Carta de un estudiante de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) que envió a nuestros correos Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. denunciando represión y acarreo en la BUAP para votar por Enrique Peña Nieto en las elecciones presidenciales de julio próximo.

Comité de Redacción

Me dirijo a ustedes con el único fin de compartir la información que sé:

El rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) hizo una asociación con Enrique Peña Nieto (EPN) y el PRI para buscar que, en el caso de que éste llegue a la presidencia le ofrezca un puesto entre en la Secretaría de Educación y Secretaría de Cultura.

Ha movilizado a todo el personal de la Dirección e Integración Estudiantil (DIE) para que coordine en apoyo a éste, ya que estos tienen contacto con presidentes municipales de El Seco, Huauchinango, etc., y movilice a los alumnos de los distintos campus regionales, así como los de Puebla para que voten por el PRI.

Dentro de Ciudad Universitaria (CU), yo y otros compañeros hemos puesto publicidad de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y, durante la noche el personal de la Dirección de Protección Universitaria (DPU) la ha quitado.

El evento del partido de Lobos BUAP futbol sólo dieron  100 boletos para cada facultad y el resto lo ocuparon para entregar en las distintas juntas auxiliares y colonias de Puebla (el estadio tiene capacidad de 22,000 personas) y también se ocupó el STU (Sistema de Transporte Universitario) para llevar a la gente.

El día de hoy presionaron a Consejeros de Unidad y Universitarios de distintas facultades para que llevaran gente al evento del Complejo Siglo XXI del PRI mintiendo y diciendo que les iban a dar un lunch y $100.00 a algunos compañeros.

Acudo a ustedes por que sé que tienen una forma mucho mayor de informar a los compañeros y comunicarlo. Asimismo que la BUAP debe ser Autónoma y no afiliarse con ningún partido;  haya  la libre expresión de los compañeros por las preferencias; en este periodo electoral se deben de dar las propuestas a la gente y que ésta elija, no comprando ni nada de eso.

Saludos,

Un estudiante consciente de la BUAP.

Puebla, Pue., Abril de 2012

Declaración del Comité Estudiantil en Defensa de la Educación Pública

A mediados de marzo pasado López Obrador (AMLO) anunció su disposición de nombrar a Juan Ramón de la Fuente, ex Rector de la UNAM, como Secretario de Educación Pública en caso de resultar vencedor en las próximas elecciones del 1 de julio. Frente a este planteamiento de AMLO,elComité Estudiantil en Defensa de la Educación Pública (CEDEP) expone lo siguiente:

1.- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es un verdadero baluarte  de la educación pública en nuestro país, convirtiéndola en una trascendente opción educativa para miles de jóvenes hijos de trabajadores que desean formarse como profesionistas universitarios.

2.- No obstante el significativo papel que ha jugado la UNAM durante años en beneficio de amplias capas de jóvenes de extracción popular, en la últimas décadas la burguesía, su gobierno y sus partidos, el PRI y el PAN, han implementado una serie de políticas y reformas educativas que pretenden transformarla junto con todo el sistema público educativo nacional en todos sus niveles, en un negocio más al servicio del gran capital.

3.- Entre las políticas que han atentado contra el carácter público y popular de la universidad destacan: El Plan Carpizo de 1986 y las modificaciones al Reglamento General de Pagos (RGP) impulsada por el entonces Rector Francisco Barnés de Castro en 1999. En esencia estas medidas pretenden elitizar a la UNAM, arremetiendo contra el derecho a la educación de los hijos de la clase trabajadora y el campesinado pobre.

4.- No obstante los avances del Régimen en dichos objetivos estos han sido escasos, ello ha sido gracias a la lucha decidida del conjunto de la comunidad universitaria (trabajadores, académicos y estudiantes) para defender sus derechos; se trata de una larga historia de lucha que abarca decenas de capítulos siendo el más destacado el movimiento estudiantil de 1968; y más recientemente las huelgas estudiantiles de 1987dirigida por el CEU y la de 1999–2000 que se extendió por espacio de 10 meses con el CGH al frente. En cada caso la comunidad universitaria, destacándose de entre ella su sector estudiantil, demostró que está dispuesta a defender a la UNAM hasta las últimas consecuencias.

5.- Sin embargo un aspecto más que es necesario destacar es que la lucha por la defensa de la UNAM no ha estado exenta de toda clase de episodios dramáticos que han costado cárcel e incluso la vida, tal como fue de 1968, a decenas de estudiantes que se han atrevido a organizarse en defensa de sus derechos. A este respecto no dudamos en señalar que, tras el 68, una de las acciones represivas de mayor fuerza contra el movimiento estudiantil en nuestro país fue la desarrollada el 1 y 6 de febrero del año 2000 cuando la entonces Policía Federal Preventiva (PFP) tomó por la fuerza las instalaciones de la UNAM para aplastar violentamente la huelga universitaria. El saldo de esa acción represiva fue el encarcelamiento de cientos de estudiantes, siendo liberados los últimos de ellos en junio de ese mismo año y la toma de CU por la PFP la cual se extendió hasta el 23 de abril del 2000.

6.- Como no sucedía desde 1968 cuando el ejército tomó CU, en febrero del 2000 la autonomía universitaria fue pisoteada a más no poder. Y tanto Juan Ramón de la Fuente como el expresidente Ernesto Zedillo son los principales responsables de todo ello.

7.- Juan Ramón de la Fuente, siendo Secretario de Salud de la administración de Zedillo y a casi siete meses de estallada la huelga estudiantil, asume la máxima responsabilidad en la UNAM con la encomienda de finalizar a toda costa con la lucha, misma que gozaba de importantes simpatías entre amplios sectores de la clase trabajadora.

8.- En ese marco y dada la negativa del movimiento estudiantil en ceder en sus demandas, Juan Ramón de la Fuente preparó y organizó la intervención de la PFP en la UNAM para aplastar de un solo golpe la huelga y los ímpetus de lucha de su comunidad estudiantil. Además dado lo próximo de las elecciones federales del 2000, la huelga de la UNAM era un conflicto que se tenía que resolver en lo inmediato.

9.- Por encima de cualquier otra consideración, la anterior acción define de forma más que nítida la política de Juan Ramón de la Fuente la cual en definitiva no coincide con las aspiraciones de la clase trabajadora y la juventud consistentes en defender a la educación pública en todos sus niveles. Más aún el proceder del ex Rector de la UNAM frente a la huelga universitaria demuestra que de ser necesario este estaría dispuesto a reprimir la lucha y el descontento social con tal de imponer su política.  Otro ejemplo que habla de ello es el hecho de que durante su rectorado se expulsaron a más de 400 estudiantes de la UNAM por cuestiones políticas, se modificaron programas y planes de estudio en beneficio de la educación técnica abandonando por completo el proyecto integral, científico y humanístico de muchas de las disciplinas de la UNAM.   

10.- Con sus acciones Juan Ramón de la Fuente ha demostrado la clase de política que implementaría en caso de ser designado Secretario de Educación Pública en un eventual gobierno de izquierda dirigido por AMLO.

Por todo ello el CEDEP declara:

  1. Juan Ramón de la Fuente y su política son una contradicción con las aspiraciones de justicia que nutren los ánimos de lucha de los millones de seguidores de AMLO, muchos de ellos trabajadores, campesinos pobres y jóvenes universitarios organizados en la base militante de Morena, de Morenaje, del PRD, del PT y del Movimiento Ciudadano.
  2. La propuesta de AMLO de designar a Juan Ramón de la Fuente como Secretario de Educación Pública en caso de que el primero logre la presidencia de la República tras las elecciones del próximo 1 de julio sólo confunde y provoca escepticismo entre la base de seguidores de los partidos de izquierda y especialmente entre los jóvenes, alejándolos de las urnas.
  3. Ese mismo efecto es el que está provocando el acercamiento de AMLO con los empresarios y la designación de Manuel Bartlett -artífice del fraude electoral contra el FDN y a favor del PRI y de Salinas en 1988- como candidato al senado por los partidos de izquierda, solo por citar un ejemplo entre varios.
  4. Toda esa clase de medidas están minando la posibilidad de que la derecha priista y panista sean derrotadas en las próximas elecciones del 1 de julio.
  5. El camino para derrotar a la derecha pasa necesariamente por una política que acerque a AMLO y a los partidos de izquierda con los sindicatos, las agrupaciones campesinas y el movimiento estudiantil. Esto solo será posible  sobre la base de un programa de acción que rompa con los empresarios y sus representantes, Ramón de la Fuente entre ellos.
  6. Es por ello que demandamos un urgente y profundo giro a la izquierda por parte de AMLO y los partidos que lo apoyan para asegurar la victoria electoral el próximo 1 de julio, pues de mantenerse esa misma política de la que brotan propuesta como la de Ramón de la Fuente al frente de la SEP y que a la vez permite que elementos como Bartlett sean nominados como candidatos lo único que se estará haciendo es facilitar las cosas para que la derecha se mantenga en el poder.
  7. ¡No es suficiente votar, es necesario luchar! Nos pronunciamos por una política revolucionariaque movilice masivamente a la base de apoyo de AMLO para derrotar a la derecha. Ésta hará lo posible por mantenerse en el gobierno y la única forma de derrotarla es demostrando la fuerza que poseemos los trabajadores y la juventud mediante la lucha organizada en la calles.
  8. Insistimos en que los dirigentes, o en este caso los integrantes del eventual gabinete de AMLO, deben ser elegidos democráticamente por la base de los millones de militantes, organizados en comités de base donde se discuta no sólo quién sino qué programa debe defender.

 

Una medida progresista pero insuficiente

El pasado 16 de abril la presidenta Cristina Fernández de Kirchner presentó el proyecto de ley donde anunciaba la declaración de “interés público nacional  y como objetivo prioritario de la República Argentina el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos, así como la explotación, industrialización, transporte, y comercialización de hidrocarburos”. A la espera de su aprobación en el Congreso (donde el kirchnerismo goza de mayoría), el gobierno ha intervenido la empresa para luego proceder a la “expropiación del 51% del patrimonio de YPF S.A.” afectando casi en su totalidad a las acciones que poseía la multinacional Repsol en la petrolera y que ahora pasarán a manos del Estado y las provincias. En las últimas semanas se ha desatado una reacción histérica por parte del gobierno Rajoy, la derecha y los empresarios en sus medios de comunicación. Por otro lado ha suscitado el apoyo entusiasta de la mayoría del pueblo argentino, de los trabajadores y los jóvenes que dieron un 54% de apoyo al gobierno kirchnerista en las pasadas elecciones.

En los medios de comunicación los directivos de Repsol han calificado la medida de “expolio” y señalaron que crea un clima de “inseguridad jurídica para las empresas españolas”. La patronal CEOE se despachó en la prensa burguesa: “el pueblo argentino se arrepentirá de esta medida”. “Es una decisión hostil contra España y el Gobierno de España" declaró el ministro Soria (Industria) mientras García-Maragallo (Exteriores) dijo que “la decisión rompe el clima de cordialidad y amistad”. Como era de esperar también PNV y CiU arremetieron contra la medida, dejando su “nacionalismo” en casa para defender a las multinacionales y los intereses imperialistas españoles en América Latina de los que son completamente partícipes.

Un “responsable” Rubalcaba ha reiterado que el PSOE “respaldará al Gobierno en las medidas que tenga que tomar en defensa de los intereses de las empresas españolas”. CCOO y UGT “han expresado su rotundo rechazo a la expropiación…por considerarla contraria al derecho internacional y porque podría tener efectos negativos sobre los empleados de Repsol”. En su “realismo” los dirigentes socialdemócratas y sindicales hacen frente común con el gobierno derechista del PP y la patronal CEOE. Qué rápido se olvidan que Brufau y compañía son acérrimos partidarios e impulsores de la reforma laboral y de los salvajes recortes contra la sanidad y educación pública que el PP está poniendo en marcha en el Estado español. A estos extremos descabellados lleva la lógica de aceptar el capitalismo como única alternativa.

¿Quién expolia a quién?

El cinismo y la mentira de los directivos de Repsol no tienen límites. Intentan presentarse como pobrecitos que “invirtieron” por puro altruismo y ahora han sido “saqueados” por “bandidos peronistas” en el poder. Exigen ser “compensados” con… ¡8.000 millones de euros! Pero la realidad es bien diferente.

Entre 1999 y 2011 las ganancias netas de Repsol-YPF fueron de 16.450 millones de dólares, de los que repartió entre sus accionistas 13.246 millones, dejando una ínfima parte a “inversiones”. Antonio Brufau, presidente de Repsol, recibió una retribución por el desempeño de su cargo de 7,08 millones de euros en 2011. Pero la producción petrolera descendió desde 2001, de 46 millones de metros cúbicos a 34 millones en 2011, según el Instituto Argentino de Petróleo (IAP). Y la producción de gas también está en descenso desde 2006, de 52.000 millones de m3 a 46.000 millones en 2011. Se llega a la paradoja de que Argentina, con grandes reservas de petróleo, tuvo que importar combustible por valor de 9.300 millones de dólares en el año pasado y que este año se esperara gastar unos 12.000 millones de dólares.

A comienzos de este año la presidenta acusaba a Repsol-YPF de “acaparamiento de mercado” y “abusos en los precios”. “No podemos volver a tiempos del virreinato, donde se llevaban todo y no dejaban nada” dijo. Los gobernadores de varias provincias retiraron licencias de explotación a la petrolera y la emplazaron “aumentar las inversiones y la producción”. Los señoritos de Repsol saqueaban descaradamente los recursos naturales del país (la mayoría del petróleo era exportado), explotaban salvajemente a los trabajadores (pagando salarios miserables en pesos), mantenían un nivel alto de precios en el mercado interno (lo que redunda en el aumento de los precios de las demás mercancías) y se beneficiaban de una política de subsidios por parte del Estado argentino. ¿Quién es el ladrón entonces?

Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) fue una empresa estatal creada en 1922. Tras un largo proceso de vaciamiento acentuado en la última dictadura militar de 1976-83, se transformó en Sociedad Anónima para luego ser privatizada bajo el gobierno neoliberal de Carlos Menem en 1992. Esta gran estafa se produjo a espaldas del pueblo argentino con métodos fraudulentos como la compra de votos a diputados tránsfugas. A partir de 1999 Repsol se hizo con el control de la empresa convirtiéndose en la octava petrolera del mundo. Hacia 2007 el capital de YPF S.A. queda controlado por Repsol en un 57,43%, el grupo argentino Petersen cercano al gobierno de Néstor Kirchner, que pasa a poseer el 25,46%, mientras que el 17,09% restante se encuentra en manos de inversores privados, flotando en bolsa, y un 0,02% en poder del Estado, que conserva la acción de oro.

Las masivas privatizaciones (petróleo, teléfonos, correos, aerolíneas, luz, agua, pensiones, ferrocarriles, etc.) de los años 90 impondrían un modelo económico y social basado en el saqueo por parte de las multinacionales de los recursos del país y como consecuencia la miseria y la sobreexplotación de las masas (muy similar a lo que se quiere imponer hoy día en Europa con la excusa de la crisis) que estallaría en 2001 con la insurrección popular del Argentinazo. Las empresas “españolas” como Repsol, Telefónica, Endesa, BBVA, Santander, etc. amasaron beneficios brutales en esos años y siguieron haciéndolo aún comenzada la crisis mundial. Sin embargo para la economía española estos beneficios eran mínimos ya que Repsol sólo declara en el Estado español el 25% de los beneficios que obtiene en todo el mundo. Y si las ganancias contables de la multinacional han crecido entre 1998 y 2011 un 11,97%, el salario de sus trabajadores sólo lo ha hecho un 1,7%. Los principales beneficiarios del saqueo de recursos en otros países y de la miseria de otros pueblos no han sido los trabajadores en el estado español sino que fueron a parar al bolsillo de un puñado de accionistas privados de los grandes grupos que controlan estas empresas. Ni siquiera se puede hablar de Repsol como empresa “española” ya que su capital está participado en más de un 50% por diferentes inversores privados extranjeros, entre ellos la petrolera mexicana Pemex (de ahí se entiende la reacción del gobierno derechista de Calderón).

Una medida que hay que completar

Para la burguesía internacional su “patria” son los beneficios millonarios y utiliza el nacionalismo según convenga a sus negocios buscando enfrentar a los trabajadores para seguir ganando más. Por tanto los trabajadores, independientemente de la nacionalidad, debemos unirnos contra nuestro enemigo común.

Los marxistas reconocemos el carácter tremendamente positivo de esta medida. Desde amplios sectores de la clase obrera y la juventud en Argentina es visto como un paso en la recuperación de los recursos estratégicos del país y ponerlos a disposición de las necesidades de la población. Pero es necesario advertir de los límites que ha puesto el propio gobierno a su acción y que se enmarca dentro de una política determinada del kirchnerismo.

La primera cuestión que se plantea es la “compra” de las acciones expropiadas a Repsol. El gobierno de Cristina Kirchner dice que aunque no va a pagar lo que reclama descaradamente la multinacional sí van a “compensarla” por la expropiación. ¿No está bastante claro que estos señores se llevaron demasiada riqueza de Argentina? ¿De dónde saldrá el dinero para pagar a estos buitres? Los trabajadores no podemos permitirnos que se utilice nuevamente dinero público para resarcir a estos ladrones por lo tanto defender una expropiación sin compensación es lo más legítimo.

Por otra parte, tras la nacionalización parcial, la empresa quedaría controlada en un 26,03% por el Estado, 24,99% por las provincias, 6,43% por Repsol, 25,46% por el Grupo Petersen y 17,09% por diferentes inversores privados. Se tratará de una empresa mixta donde el capital privado tendrá un peso nada despreciable. En la medida que el Estado argentino no posee en sus manos tantos recursos como para invertir en nuevos yacimientos (como el de Vaca Muerta) o en mejorar la tecnología, se volverá a depender del capital privado (en el proyecto de expropiación se habla de posibles alianzas estratégicas con el capital internacional). Además la financiación que necesita el Estado sólo podrá venir de los grandes bancos que también están en manos privadas. Con lo cual los criterios de funcionamiento de la empresa privada (rentabilidad, competitividad, beneficios privados) chocarán nuevamente con las necesidades de la población. Frente a este problema no queda otra solución que la expropiación total del sector de los hidrocarburos así como también de la gran banca privada bajo el control de los trabajadores que utilizarán eficazmente esos inmensos recursos en beneficio de la mayoría.

El kirchnerismo defiende que se puede mantener un capitalismo “bueno” en Argentina y conseguir resolver los problemas fundamentales a base de “reformas” parciales. Pero lo que demuestra la situación actual es que la única manera de “recuperar el país para la mayoría del pueblo” o de tener genuina “justicia social” es cuestionando abiertamente el poder económico de la burguesía ya sea argentina o transnacional (históricamente unidas para exprimir al pueblo trabajador), y esto sólo puede hacerse con un programa revolucionario que cuestione los pilares de la propiedad privada del capital, de las grandes palancas económicas y financieras, los bancos y las multinacionales. Un programa que deben adoptar los sectores a la izquierda dentro y fuera del kirchnerismo, que sirva a los trabajadores como herramienta para unir a los explotados en una lucha por cambiar la sociedad y organizarla sobre bases nuevas.

La recta final hacia las elecciones del próximo 1 de julio, mismas en las que se elegirá al nuevo presidente de México, representa una serie de importantes retos para el movimiento obrero, sus organizaciones y sus dirigentes. Para importantes sectores de la clase trabajadora ha sido larga la espera pues las elecciones del 2012 se presentan como una oportunidad para acometer de nuevo contra la derecha representada por el PRI y el PAN y saldar cuentas pendientes en relación al monstruoso fraude electoral que en 2006 le arrebató la presidencia a Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Es por ello, y dado el anhelo de justicia de millones de trabajadores de la ciudad y el campo, que los dirigentes, empezando AMLO, tienen que ponerse a la altura de las circunstancias impulsando una alternativa revolucionaria que le dé mayor certeza a un eventual triunfo electoral de la izquierda. Entre 2006 y entre 2009 la izquierda en su conjunto (PRD, PT y Convergencia, hoy Movimiento Ciudadano este último) pasó de los 14 millones 756 mil 350 votos reconocidos oficialmente a los 6 millones 355 mil 233. En esos tres años los partidos de izquierda perdieron aproximadamente el 60% de sus preferencias electorales. En ese mismo lapso el PRI escaló de los 9 millones 441 a los 12 millones 821 mil 504 sufragios. Desafortunadamente esta tendencia se mantuvo en 2010, año en el que el PRI ganó 9 de las 12 gubernaturas en disputa, entre ellas Zacatecas que para ese entonces estaba bajo el control del PRD, y en 2011, mismo en el cual el PRI ratificaría su control sobre el Estado de México en julio para después, en noviembre, arrebatarle al PRD el gobierno de Michoacán.

En mayor medida la recuperación electoral del PRI mas que ser merito propio, es obra de una cascada de errores a lo largo de todos esos años de los partidos que abanderan para el 2012 a AMLO, los cuales en lugar de capitalizar en su beneficio el profundo odio desarrollado entre las masas proletarias a raíz de años de ataques a sus condiciones de vida y de trabajo por parte de los gobiernos del PAN y del PRI, han asumido una postura de una oposición moderada, e incluso blanda, contra el régimen, depositando todas sus expectativas en la lucha parlamentaria y dejando de lado toda clase de llamado seria a la movilización en las calles para frenar la política antiobrera de Calderón.

En ese marco de escepticismo sobre la izquierda oficial resulta una tarea de primer orden  impulsar un profundo giro hacia la izquierda que distinga a esta sin ningún tipo de cortapisa de los partidos de derecha.

Para cerrarle el paso al PRI, y en general a la derecha, con miras a las elecciones del próximo 1 de julio AMLO tiene que jugar un papel de primera línea asumiendo abiertamente un programa que recoja las demandas del movimiento obrero y del campesinado pobre. No es tratando de llegar a acuerdos con los empresarios como podrá AMLO movilizar a los millones de votantes que necesita para derrotar al PRI y al PAN, sino siendo consecuente con las reivindicaciones de los más pobres, razón para lo cual se necesita la nacionalización de la banca y la industria, por ejemplo. ¿Cómo lograr créditos blandos para el campesinado pobre si la banca está bajo el control del rapaz capital financiero? ¿Cómo abatir el desempleo si la lógica de los despidos y explotación obedecen a la dinámica de concentración de capital en manos de los empresarios? Sin la expropiación de esa clase de palancas económicas para ser puestas bajo el control democrático de los trabajadores simplemente es imposible cumplir alguna de esas dos tareas. 

A pesar de la cercanía de las elecciones, aún es posible asegurar el triunfo de la izquierda y de AMLO. Pero para ello es necesario un urgente y profundo giro a la izquierda. En nuestro número 206 de Militante explicamos esa realidad y nos unimos a todos aquellos jóvenes y trabajadores que demandan una política a la altura de las circunstancias para derrotar a la derecha el próximo 1 de julio. ¡Nos es momento de conciliar sino de luchar!

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