Vivimos una etapa de la historia humana en donde la crisis capitalista está haciéndose cada vez más grave y evidente. Las condiciones de vida de los oprimidos de todo el mundo son peores a cada minuto que pasa y las contradicciones que siempre han arropado a este sistema ya no son tan fáciles de disimular.
El Estado burgués, ligado íntimamente al sistema capitalista, además de también tener una crisis política y económica, está trabajando a todo vapor para tratar de mantener a raya a los trabajadores que se movilizan cada vez en mayor cantidad y calidad a nivel mundial. El Estado, bajo el esquema capitalista, siempre ha funcionado como un intermediario para aplicar políticas y leyes dictadas por la misma burguesía, para defender los intereses de éstos últimos sin importarles nada, ni considerar a nadie más que a sí mismos. Además se encarga de la represión para quienes cuestionan esas leyes y la gran propiedad privada que éstas defienden. Es por eso que el Estado ha sido por excelencia, la herramienta de opresión de los capitalistas.
El Estado mexicano no difiere de las funciones antes descritas, y eso se pudo comprobar el pasado 1° de mayo, cuando los compañeros de Militante y de la Fundación Federico Engels (FFE), fuimos presa de las leyes fiscales absurdas que emplea el gobierno de Moreno Valle y Eduardo Rivera, para obtener dinero, así como del aparato represor que emplean para hacer valer sus leyes, todo ello con el objetivo deliberado de tratar de impedir la difusión de las ideas del socialismo entre los miles de trabajadores que se movilizaron ese día.
Durante la mañana del 1° de mayo, que es un día donde tradicionalmente los trabajadores en general conmemoramos la lucha que dieron los mártires de Chicago, además de protestar por reivindicaciones salariales, mejores condiciones de trabajo, liberación de presos políticos, entre otras demandas, nos instalamos en el zócalo de la ciudad de Puebla con una carpa y mesas, en donde proveemos al movimiento de material impresos con la teoría necesaria para su emancipación; cuando fuimos abordados por policías y agentes de vía pública, quienes nos incautaron todo el material impreso así como la carpa y las mesas, acusándonos de “comercio informal”, de “no tener el permiso necesario para ejercerlo” y obligándonos a pagar una multa para recuperar las cosas. Este acto por parte del gobierno panista debe interpretarse como un ataque no sólo a los compañeros agrupado en torno al periódico Militante, también es un ataque a la lucha de los trabajadores en su conjunto; pues el objetivo además de recaudar dinero con la multa, fue tratar de intimidarnos mostrando la fuerza que puede tener el Estado para las organizaciones y movimientos que se salgan del marco jurídico impuesto por la burguesía a través del parlamento, sin embargo sucedió todo lo contrario: como perros acorralados, demostraron el miedo que tienen a los trabajadores conscientes y organizados.
Inmediatamente los compañeros de Militante nos pusimos en acción, recabando firmas de apoyo repudiado la agresión contra la FFE, no sin antes explicar a cada trabajador que nos apoyó, las implicaciones que este ataque tiene para todo el movimiento obrero.
La respuesta de los compañeros fue excelente pues obtuvimos más de doscientas firmas de trabajadores de diversas organizaciones y un compañero maestro hizo una donación económica, demostrando el alto grado de compromiso y solidaridad de la clase trabajadora. Incluso hubo compañeros que aunque no participan en Militante, hicieron suya la causa y ellos mismo tomaron hojas para recolectar firmas. No sólo los trabajadores que asistieron a la marcha nos apoyaron, también asistimos a organizaciones como el SUNTUAP o la Casa del Movimiento, en donde los compañeros nos recibieron con gusto y con disposición para ayudar.
La campaña que se inició en torno a este ataque, para informar y pedir ayuda finalizó dos semanas después del incidente, en la marcha del 15 de mayo. Ahí, al término de la marcha en la que participaron varios miles de maestros, estudiantes, padres de familia y trabajadores de otros rubros; se nos permitió tomar la palabra en el mitin realizado afuera de la junta de conciliación y arbitraje, para agradecer a todos los trabajadores y a las organizaciones que nos apoyaron, informar que gracias a ellos, el material se pudo recuperar y también reafirmar el apoyo para con los maestros poblanos que fueron cesados por no aplicar la prueba ENLACE en sus escuelas.
De este suceso se pueden rescatar varias lecciones para todo el movimiento, y la principal es que los trabajadores debemos aglutinarnos en un frente único de lucha, pues sólo de esa forma se le puede hacer frente a los golpes que los capitalistas asestan a los trabajadores en el mundo. Solamente adoptando esa táctica lograremos el objetivo de la toma del poder, para acabar con la barbarie que el capitalismo provee diariamente.
Agradecemos de nuevo a todos los trabajadores que nos apoyaron y recordemos que ¡UNIDOS Y ORGANIZADOS, VENCEREMOS!
A casi cuatro meses del lanzamiento de la Cruzada Nacional Contra el Hambre por parte del gobierno de Peña Nieto, las denuncias y escándalos se acumulan por decenas. De ellas destaco particularmente el caso de Veracruz, donde se exhibió el uso de la Cruzada para favorecer al PRI en las próximas elecciones locales.
En México más de 50 millones de personas viven en pobreza, eso significa que más de la mitad de quienes radican en el país tienen menos de lo necesario para subsistir diariamente. De ellos cerca de 20 millones, según datos de la UNICEF de 2008, sufren de carencias alimentarias, de entre los cuales solo 7.2 millones viven en zonas urbanas. Lo anterior resalta a la vista pues el presupuesto asignado para la Cruzada contra el Hambre es de aproximadamente 249 mil millones de pesos con un objetivo de 7.4 millones de personas beneficiadas. A todas luces es evidente que ni el presupuesto ni los objetivos planteados responden a las necesidades reales por las cuales atraviesan millones de personas.
Aunado a ello destaca que en dicha Cruzada se basaré fundamentalmente en las grandes empresas alimentarias como Pepsico, Nestle o Walmart. Ello evidencia no sólo la intención de dicha campaña sino fundamentalmente su carácter político: seguir favoreciendo a los grandes capitalistas por encima de los millones que carecen de lo fundamental para vivir. Tan sólo basta señalar los 3 mil millones de dólares en aranceles condonados en 10 años a Nestle, Sabritas, Gamesa, Bimbo, Maseca Minsa, Herdez, Jumex, Bachoco, Lala, Monsanto ente otros. O bien los 10 mil 376 millones de pesos que estas empresas recibieron del presupuesto federal en 2011. Es claro que los intereses representa el gobierno de Peña Nieto, como los que representaba Calderón, son los de los patrones y los grandes empresarios.
La falta de escrúpulos ha sido una característica no solo del PRI sino particularmente de Peña Nieto, ya desde el inicio de dicha Cruzada se había denunciado que esta favorecería a las grandes compañías sino que recientemente se ha denunciado su implementación particularmente en zonas urbanas en donde habrá elecciones estatales. A diferencia de quienes acusan de inconscientes y vendidos a quienes ofrecen su voto por algún beneficio, para los marxistas ello no es un problema moral sino ante todo un problema político. El hambre es y ha sido un problema propio del capitalismo, pues pese a las inmensas riquezas que se producen el sistema requiere extender la miseria en el mundo para subsistir. El ejemplo de Grecia, donde decenas de personas hoy en día recogen desechos de alimentos de la basura, es muestra clara de que el problema del hambre es orgánico al capitalismo.
El cinismo de EPN como de Rosario Robles, Secretaria de Desarrollo Social encargada de la Cruzada, no ha tenido ningún tipo de empacho para ocultar la utilización de recursos con fines políticos siendo el caso de Veracruz, como ya lo hemos señalado, el más descarado. Si bien el Estado es una organización que siempre favorece a la clase social que impone sus intereses sobre la sociedad, y por tanto que la domina, la corrupción de SEDESOL ha significado un uso descarado de su estructura colocando a los cuadros priístas encargados de operar en interés de su partido. El atraso político de la burguesía, sus representantes y su Estado es, por decir lo menos, aberrante. En realidad refleja las pocas posibilidades que la clase dominante tiene para sacar al país del atolladero en el cual se encuentra. Sólo los trabajadores de forma organizada junto con los campesinos pobres y las demás clases explotadas podremos terminar con el hambre y la corrupción.
La crisis actual por la que atraviesa el capitalismo a nivel mundial es la causa de que cientos de trabajadores pierdan su empleo, y con ello el sustento con el cual llevar el sustento a sus hogares. Aunado a ello los que permanecen con un empleo lo hacen acosta de jornadas cada vez más amplias, para suplir a sus compañeros despedidos. Ello se debe no a la escasez de recursos, como pretenden plantearlo los patrones y el gobierno de Peña Nieto, sino a todo lo contrario: el exceso de riqueza. Aunque de forma contradictoria el capitalismo genera más riqueza de la que se puede consumir al producir más mercancías de las que se pueden realizar en el mercado.
Uno par de ejemplos de ello son los casos de la mexicana Gruma (principal productora mundial de harina de tortilla de trigo y de maíz) y de la estadunidense Monsanto (principal especuladora mundial de productos agrícolas) misma que acumularon ganancias por 3 mil 355.6 millones de pesos entre marzo del 2012 y marzo del 2013 en el primer caso, y por mil 822 millones de dólares entre septiembre del año pasado y febrero del 2013. Mientras que esta clase de monopolios sigan controlando los alimentos y especulando con los precios, simplemente será imposible abatir el hambre; de ahí la necesidad de expropiar a esta clase de empresas para ponerlas bajo control obrero.
Por ello cualquier medida decidida contra el hambre y la miseria, por la cual atraviesan millones de personas, que no esté acompañada de una lucha contra este sistema de opresión y hambre será solo un paliativo. Una aspirina que no solucionara la enfermedad real.
El capitalismo vive del sudor, la miseria y el hambre de millones de personas alrededor del mundo. Por ello es que la única alternativa contra la miseria y el hambre es la transformación de la sociedad por quienes sufrimos de sus peores consecuencias. Los explotados somos los únicos capaces de transformar la realidad que padecemos a condición de que nos lo planteemos como una tarea política. Pero ello no podrá ser obra solo de grandes movilizaciones y huelgas sino en especial de la organización que generemos con un programa que plantee claramente que haremos con cada paso que demos adelante. Ese programa es el del marxismo revolucionario y esa organización es Militante. Te invitamos a que nos conozcas y te organices con nosotros para luchar por una sociedad donde el hambre sea un amargo recuerdo del pasado.
El regreso del PRI a los pinos, así como la aprobación en las cámaras de algunas de las llamadas reformas estructurales (laboral, educativa, telecomunicaciones, etc.), apoyándose en una fuerte campaña mediática en los medios de comunicación, no han sido sólo resultado de un fortalecimiento del PRI o del mismo régimen. En gran medida, este aparente avance de las políticas de Peña Nieto, se ha debido a la ausencia de una verdadera oposición de los partidos políticos de izquierda, principalmente el PRD, e incluso, también a la desmovilización en la que se encuentra el movimiento de regeneración nacional.
Una premisa fundamental del método científico del materialismo dialectico se basa en que “la naturaleza no conoce el vacío”, es decir que la nada no existe, siempre un espacio abandonado por alguna fuerza será llenado por otra. En la sociedad capitalista bajo la cual vivimos en la actualidad, la sociedad está compuesta por varias fuerzas, expresadas en clases sociales, y estas clases representan intereses distintos dentro de la sociedad, es decir fuerzas distintas dentro de la misma sociedad. Y en última instancia la lucha entre estas fuerzas o clases es lo que hace que la sociedad cambie.
Las conquistas que los trabajadores mexicanos han logrado en el pasado (jornada de 8 horas, derechos sindicales, a huelga, aumentos salariales, etc.) son resultado de estas luchas; así como los ataques que la derecha y la burguesía han dado a las condiciones laborales de los trabajadores (tercerización laboral, subcontrataciones, privatización de la educación, etc.). Hacia donde gire el péndulo depende por un lado de cómo se encuentre la correlación de fuerzas en un determinado momento, pero también de la capacidad de las organizaciones de la clase trabajadora y de sus dirigentes por aprovechar las situaciones favorables. Y esto último es la parte más importante de la cuestión, y la situación actual es la mejor prueba de ello.
Haciendo una revisión del 2005 al día de hoy podríamos decir que en este periodo la correlación de fuerzas ha sido favorable a la clase trabajadora y los explotados de este país, teniendo grandes oportunidades de derrotar a la derecha, sin embargo esto no ha sido así. Esto ha sido consecuencia de la falta de una dirección y un programa revolucionario y anticapitalista dentro de las organizaciones de masas de los trabajadores y la juventud. Una de estas organizaciones ha sido el PRD
No podemos negar que ésta ha sido uno de los partidos de izquierda más importante en el último periodo, teniendo en su militancia a miles de trabajadores y campesinos dispuestos a luchar contra el actual régimen. Lo que vemos ahora es que el partido está dividido en líneas de clase, con una cúpula burocrática traidora, que ha entrado en el juego de los acuerdos con la derecha. La mayor expresión de esto fue la firma del Pacto por México por parte de Jesús Zambrano, ante la queja de muchos perredistas, ya que se hizo sin consultar al Consejo Político Nacional y mucho menos a las bases. El Partido está dividido entre dos principales corrientes: Izquierda Democrática Nacional, encabezada por Rene Bejarano y Nueva Izquierda, liderada por Jesús Ortega y Jesús Zambrano en torno a la firma del Pacto.
Sin embargo ninguna de estas corrientes está ofreciendo una alternativa real a los trabajadores. La posición del PRD frente a las reformas del PRI y los empresarios ha sido bastante inconsistente y poco clara, basándose solamente en pugnas y declaraciones entre las corrientes a lo interno del partido, pero que estas reflejan las presiones resultado de la composición de clase de las bases perredistas.
Algunos sectores del partido estaban planteando discutir la viabilidad del Pacto por México en el Consejo Nacional del viernes pasado (19/04/2013), sin embargo los resultados en este terreno fueron prácticamente nulos. En dicho consejo no se discutió la participación del partido en el dichoso Pacto, ni la cuestión de las alianzas con el PAN para las elecciones estatales de julio próximo. Tampoco se tocó lo referente a las movilizaciones magisteriales. “El tema se concentró en un resolutivo del cuarto pleno extraordinario, dado a conocer al final del encuentro. Se aprobó refrendar el compromiso del partido con la educación pública, gratuita, democrática y de calidad, así como con el respeto a los derechos laborales y constitucionales de los trabajadores de la enseñanza y la no estandarización de los criterios para aplicar sistemas de evaluación de los maestros”. (La jornada 21/04/2013)
En torno al punto sobre el Pacto, Nueva Izquierda se limitó a distribuir un comunicado explicando las ventajas de dicho Pacto y que eso pone al PRD como un partido de izquierda útil para el país. Solamente el consejero José Antonio Rueda cuestiono la falta de debate sobre el tema y sobre otros más de importancia mayor y hablando fuerte manifestó: “no sé qué piensan nuestros dirigentes si (creen que) están frente a un consejo estúpido y aún nos hagamos estúpidos. Cómo es posible que habiendo tanta necesidad de discutir se trate de un consejo extraordinario acotado… Es evidente que somos un partido ciego, sin visión, sin articulación” (la jornada 21/04/2013)
En el caso de Guerrero ha sido más clara esta situación, donde los legisladores locales del PRD se han comprometido con los maestros a impulsar una reforma que incluya sus demandas, mientras por otro lado el gobernador del estado también de filiación perredista, se pone de acuerdo con el régimen para reprimir el movimiento. Y en general en todos los caso la situación ha estado marcada por la división. En la votación de la Reforma Educativa, hubo un voto dividido de la bancada perredista.
Lo mismo pasa con la reforma laboral ya la de telecomunicaciones, donde vemos a afanados perredistas de izquierda como la diputada Purificación Carpinteyro, alabando muy sorprendida la reforma en telecomunicaciones de Peña Nieto. Estos perredistas o son ingenuos o representan intereses contrarios a los trabajadores. El papel de Miguel Ángel Mancera en la ciudad, también ha sido el de alinearse a la política de la derecha, recortando programas sociales y traicionando los principios del partido al que representa.
Dentro del PRD siempre han existido tendencias de derecha, sin embargo la posición que había dominado hasta hace poco había sido fundamentalmente la izquierda. Ahora la situación se ha invertido de manera radical, los dirigentes de derecha han podido levantar la cabeza y dirigir en sus aspectos más fundamentales al partido, ello explica las posiciones de colaboración o de silencio que desde el PRD se han tenido respecto a los ataques de Peña Nieto. Sin embargo al mismo tiempo siguen existiendo miles de trabajadores y jóvenes que, muy a pesar de lo anterior, solo tienen al PRD como alternativa para luchar.
Para rescatar al PRD es necesaria una lucha muy fuerte por sacar a todos esos arribistas y agentes de la burguesía dentro del partido, sin embargo después de tantas traiciones por parte de la dirección actual, es muy posible que los trabajadores prefieran realizar otras tareas más urgentes. Lo importante en todo caso es no confundir la posición de la dirección con la posición de quienes militaron ahí, o de quienes no tienen otra alternativa que mantenerse esperando tiempos mejores.
fecha:22-abril-13
Este 1° de mayo los compañeros de la Fundación Federico Engels y la Tendencia Marxista Militante en Puebla salimos a las calles como tradicionalmente lo hacemos cada año para sumarnos a la movilización que cientos de miles de trabajadores llevan a cabo con motivo del día internacional del trabajo.
Cuando nos preparábamos para intervenir, con los materiales de la Fundación, gente del ayuntamiento de Puebla se acercó a nuestra carpa, todavía no instalada, para decirnos que si teníamos permiso para vender, a lo cual respondimos que la gente de la marcha lo tenía y que todos los años participábamos de la misma manera. La personas del ayuntamiento nos dijeron que no había problema entonces y que no nos pusiéramos hasta que llegara la marcha y así lo hicimos, sin embargo a pesar de que cumplimos con las reglas momentos después se presentaron esta vez muchos más sujetos del ayuntamiento y sin mediar nada se llevaron nuestra carpa así como el material con el cual generalmente intervenimos, libros, periódicos, volantes y demás material que teníamos.
Este es un ataque político hacia todo el movimiento pues en el fondo lo que se busca es amedrentar y desorganizar a todas las expresiones organizadas de la clase trabajadora.
Hacemos un llamado a los sindicatos, a los miembros y simpatizantes de Morena y a la clase trabajadora en general a solidarizarse con la Fundación Federico Engels y a escribir al correo del ayuntamiento exigiendo que todo el material de la Fundación sea devuelto sin traba alguna así como la eliminación de toda sanción monetaria o de cualquier tipo impuesta por estos hechos.
¡Basta de agresiones en contra de la clase trabajadora!
¡Exigimos la devolución de todo el material de la Fundación Federico Engels sin pago de multa!
Escribe mensajes de solidaridad: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. / Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Escribe al ayuntamiento de puebla exigiendo la devolución de nuestros materiales:
Presidente Municipal: Eduardo Rivera Pérez: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Responsable de Oficina de Presidencia: Abel Hernández López: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
El periodo actual de crisis económica y de la lucha de clases se caracteriza también por fuertes disputas entre la clase dominante. Por una parte, en torno a la repartición del botín que representa la plusvalía extraída a los trabajadores, y por otra parte, ante las medidas impulsadas contra el movimiento obrero para desarticularlo y así mantener su explotación. En medio de estas disputas, el Estado capitalista juega un papel primordial para asegurarle sus ganancias a las grandes empresas y bancos, ora beneficiando a unos, ora a otros, pero siempre representando los intereses de la burguesía en su conjunto.
La reforma de telecomunicaciones, presentada por Peña Nieto e impulsada por el llamado “Pacto por México”, donde entusiastamente interviene la dirección del PRD, el pasado 11 de marzo, representa una medida en que el gobierno pretende asegurar e incrementar la acumulación capitalista en este sector, intentando mediar entre los barones de las telecomunicaciones (Slim, Azcárraga/Salinas Pliego) para que a cada uno le toque una buena rebanada del pastel, por supuesto, sobre las espaldas de la clase trabajadora. En esta reforma, que demagógicamente afirma, retoma la rectoría del Estado sobre el espectro radioeléctrico, lo que se pretende es una mayor y más homogénea participación de los capitalistas que ya participan en el mercado de las telecomunicaciones (televisión de paga, banda ancha, radio e incluso telefonía fija y móvil), y permitir la entrada de capital extranjero dicho mercado (se podrán tener cadenas de televisión con un 100% de capital extranjero); con ello, el Estado intenta premiar los favores de Televisa y TV Azteca para que Peña llegara a la presidencia, al evitar los candados para que los socios españoles de Azcárraga (Telefónica), puedan invertir sus capitales en la televisión, así como permitir la mayor entrada de estos monopolios en la banda ancha. Y por otra parte, los beneficios para Slim radican en las 2 cadenas de televisión que se someterán a licitación, permitiendo al hombre más rico del mundo acrecentar sus capitales por este mercado.
A pesar de que ambos bandos dijeron estar de acuerdo, son claras las distenciones e incertidumbre que genera la reforma para los capitalistas, en torno a una mayor acumulación de ganancias. La caída de las acciones de Televisa y América Móvil a una semana de presentada la reforma (7.57% y 13.28% del valor de mercado de las compañías, respectivamente) habla de ello; tan solo la perdida de ambas empresas en esa semana representa las dos terceras partes de la Inversión Extranjera Directa (IED) que entró a México en 2012 (12 mil 659 millones de dólares) ; la burguesía no tiene confianza en que este reparto beneficie del todo a una u otra empresa, y por eso prefieren no depositar toda su confianza en inversiones en estos dos monopolios. Mientras tanto, lo ridículo de la publicidad de ataque entre Slim y Azcárraga/Salinas Pliego deja entre ver las fuertes riñas existentes entre los burgueses y sus partidos políticos, debilitando al Estado y a la clase dominante en su conjunto. La reforma aún no ha sido aprobada en buena parte debido a las reservas del PRI a la reforma, que pretenden eliminar la gratuidad de la señal de televisión abierta, que a todas luces beneficiaría a Televisa y Tv Azteca. Por si fuera poco el cinismo de estos barones del dinero, mientras Televisa presiona en su beneficio, Slim se da el lujo de sobornar a los diputados con tabletas Ipad para que legislen a su favor. De este calado son las tensiones entre los capitalistas, tensiones que podemos aprovechar los trabajadores y jóvenes para asestar un golpe a su explotación.
En primer lugar queda claro que un reparto más justo de las telecomunicaciones que permita el acceso a televisión, telefonía, internet entre otras para toda la población trabajadora no dependerá de los dueños de estas empresas ni del Estado, que únicamente buscan acrecentar sus ganancias en perjuicio de los trabajadores que laboran en sus empresas y los que consumimos sus productos. Para alcanzar una auténtica democratización de los medios de comunicación es imprescindible expropiar las empresas de telefonía televisión, radiodifusión, internet, etcétera y que sean administradas y controladas democráticamente por los mismos trabajadores; quitar estas herramientas de opresión y desinformación de manos de los banqueros y empresarios y ponerlas al servicio del pueblo trabajador, no a través de reformas o leyes dentro del marco burgués, sino a través de la lucha en las calles.
Y precisamente, es con la lucha organizada de la clase trabajadora, a través de comités en cada barrio, fábrica y escuela, convergiendo en las movilizaciones y convocando a una huelga general de 24 horas donde se vinculen sindicatos, Morena, el sector de izquierda del PRD y demás partidos de izquierda, como presionaremos y demostraremos el potencial de nuestra clase para frenar la explotación capitalista y construir una nueva sociedad basada en el poder obrero.
¡Por un PRD al servicio de los trabajadores: salida del Pacto por México, fuera los chuchos y toda la escoria de derecha del partido y la formación de comités de base donde los trabajadores decidamos la política y dirección del partido!
¡La democratización de los medios es obra de la clase trabajadora: Por la expropiación de los monopolios de las telecomunicaciones para ponerlos bajo control obrero!
El Movimiento Popular Guerrerense (MPG) se conformó a partir de la agudización de la lucha de clases en el país y especialmente en Guerrero. Constituido por la Coordinadora Regional de Autoridades comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC), la CNTE-CETEG (Sindicatos de profesores democráticos), padres de familia, el Frente Único Estatal de Representantes Sindicales Autónomo –que agrupa más de 12 sindicatos, entre ellos el de la Universidad Autónoma de Guerrero–, el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a La Parota, el Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, estudiantes normalistas, amas de casa, etc. Se ha planteado la necesidad de continuar la lucha por “las demandas del pueblo” que no son más que educación de calidad y gratuita; seguridad pública, contra el despojo de tierras y por empleos dignos.
El fortalecimiento de la lucha de los trabajadores en Guerrero ha venido de una batalla más que decidida e inspiradora. En tan solo un mes el movimiento se ha desarrollado vertiginosamente. El día 2 de abril Aguirre Rivero presentó la iniciativa del CETEG al Congreso local, donde fue rechazada; el 5 de abril se cerró la autopista del sol y el gobierno respondió reprimiendo a los profesores, lo que provocó la reacción del conjunto de los trabajadores y los campesinos aglutinados en la CRAC para apoyar decididamente a los profesores, además de que ese mismo día el Ejército detuvo al maestro rural y comandante de la CRAC Nahum Santos Bartolo; el lunes 8 la CRAC realizó una acción histórica cuando sus integrantes ingresaron armados a Chilpancingo para exigir la liberación del comandante Nahum, ni los policías estatales ni los federales pudieron detenerlos, pese a las constantes advertencias de que estaban violando las leyes al moverse fuera de su comunidad con armas; el 10 de abril se convocó a una marcha en la que participaron más de 30 mil maestros, ese mismo día se constituye el MPG, a partir de ese momento comienzan acciones conjuntas, fundamentales para el movimiento, la CRAC llama a seguir el paro de la CNTE-CETEG, explica a los padres de familia lo reaccionario de la contrareforma educativa y cómo ello afectará a sus hijos, de ahí la necesidad de movilizarse y apoyar la lucha de los profesores. El 11 de abril el magisterio volvió a presentar su iniciativa. Para el 14 de abril se suman 106 nuevos adherentes a la CRAC. El día 18 de abril se convoca a una nueva movilización en la que participan alrededor de 50 mil integrantes del MPG, esta vez la Policía Federal no evito el cierre, ni desalojó a los participantes… y la historia continua. El movimiento aun tiene mucha energía y se está planteando su perspectiva a futuro.
La CRAC integrada en el MPG se ha planteado la necesidad de una política clara de defensa de los derechos de los trabajadores y los campesinos, afirma que no solo buscan la seguridad, la justicia y la educación, sino luchar por solucionar otras problemáticas de sus comunidades como la salud, la comunicación y la producción. Afirman tener ahora una proyección nacional. Reconocen la necesidad de un relevo generacional en la dirección del movimiento. Desde hace 17 años: “Se ha ido definiendo una práctica, principios, una cierta filosofía, procurando que el pueblo tenga en sus manos el proceso” dice el comandante Eliseo Villar. Ahora se propone la construcción de un nuevo proyecto político que ha llamado “Proceso autonómico”. La CRAC ha dado pasos adelante muy importantes en su consolidación como un arma del pueblo para defender sus demandas y su bienestar. Sin embargo, cada vez es más perceptible que la política de la CRAC debe dirigirse a cuestionar el problema de fondo que es el dominio de los capitalistas sobre las tierras, la economía y el gobierno, ampliando así sus objetivos y tácticas de lucha; comenzando por la extensión del movimiento a otros estados y adoptando un programa político que conjunte las demandas del magisterio y los estudiantes contra la reforma educativa, de los trabajadores en general contra la reforma laboral, de la población en general contra el alza de impuestos y contra la privatización de PEMEX. En realidad no hay otra forma de avanzar a paso solido, la burguesía “está yendo por todas” la respuesta del movimiento tiene que ser de la misma magnitud. Nada por lo que luchemos hoy puede ser seguro, si no transformamos de fondo el sistema de explotación en el que vivimos.
No podemos descartar la lucha por el derrocamiento del gobierno de algunos estados e incluso del mismo EPN. De hecho es un paso necesario. La perspectiva para los gobiernos de Guerrero, Michoacán y Oaxaca, no es alentadora para la clase dominante, son gobiernos inestables y el movimiento tiene todas las posibilidades de derrocarlos. En Guerrero tenemos una movilización social que se asemeja a los primeros compases de la APPO en 2006 en Oaxaca; En Michoacán tenemos movilizaciones magisteriales, contra el alza en el precio de las gasolinas y el retiro temporal del gobernador; en Oaxaca ya han renunciado tres secretarios del gabinete de Gabino Cué producto de la presión social del magisterio, al tiempo que también hay manifestaciones contra el “gasolinazo”. De ahí los llamados de la Cámara de Diputados a los gobernadores de estos estados, que se suman a la presión ejercida por otros gobernadores y la Secretaría de Gobernación para que “redoblen sus esfuerzos para implementar acciones urgentes y contundentes tendientes a persuadir y disuadir a los grupos de autodefensa civil.” Sin embargo, no han logrado desmembrar a las policías comunitarias pese a que lo han intentado, en Acatempa, Guerrero, por ejemplo, lo intentaron tres veces, las mismas que no lo lograron.
El MPG es una expresión de la búsqueda de canales para la lucha contra los ataques del gobierno peñista, junto a las muestras de pasividad de los actuales dirigentes de la izquierda y la comprobación de la inviabilidad de muchas tácticas empleadas por la misma para llegar al gobierno. Algunos ejemplos son los actuales gobiernos de seudo-izquierda ganados a base de alianzas con el PRI o por “la vía legal, electoral, diplomática”, etc. Ya desde militante advertimos el peligro de las alianzas con la derecha, hoy estos gobiernos de “izquierda” le están haciendo el trabajo sucio a la derecha.
El MPG es peligroso para el gobierno federal no sólo porque está demostrando la bancarrota del gobierno frente a las necesidades más básicas de la población, además está demostrando que el pueblo trabajador del campo y de la ciudad tiene el poder de procurarse esa seguridad y luchar por esa educación y trabajo que hacen falta. Que tienen el valor y la fuerza de organización que se necesita para tomar el destino es sus manos.
El gobierno está preocupado por las alarmantes señales de que el movimiento les está ganando terreno y temen que esta sea una situación que se extienda aún más y se vuelva incontrolable Es nuestro trabajo hacer de esta su pesadilla, una realidad.
¡Consolidar y extender el MPG ha otros estados!
¡La contrarreforma educativa del PRI puede ser derrotada con la unidad del movimiento obrero y los grupos campesinos de autodefensa!
Fecha: 22/abril/13
Por métodos revolucionarios para la juventud
En los últimos meses hemos sido testigos de importantes movilizaciones de la juventud, misma que ha despertado a la lucha política como no lo hacía desde 1968. Lamentablemente el objetivo planteado por la lucha no ha sido alcanzado, debido a los métodos y a la política reformista impulsada por la dirección. Ello esta significando desesperación entre cientos de jóvenes honestos que han dado la batalla contra la imposición de Peña Nieto, derivando ello en algunos casos en métodos ultraizquierdistas que provienen de una incorrecta aproximación a los hecho y en consecuencia una incapacidad real para impulsar la lucha de la juventud.
El presente documento es un aporte de los marxistas del CEDEP y de Militante al movimiento juvenil de cara a sus próximas batallas. La tarea que millones de jóvenes tenemos frente a nosotros no es sencilla, pero sí somos capaces de rescatar las mejores tradiciones del movimiento obrero y juvenil sin duda que estaremos en mejores condiciones para enfrentarlas. Y en ese sentido mejor preparados para triunfar.
¿Qué es el ultraizquierdismo?
La caída del muro de Berlín, la desaparición del bloque socialista y la degeneración burocrática de los Partidos Comunistas más importantes ha significado desde inicios de los años noventa un revés como nunca antes a las ideas del marxismo, bajo la supuesta caducidad de las mismas, y ha sido la base para el desarrollo de ideas que hoy en día demuestran su completa bancarrota política, así como su incapacidad de aglutinar e impulsar la lucha de millones de jóvenes.
La actual inexistencia de una organización juvenil de masas en México que sirva de palanca para luchas más organizadas y mejor preparadas, pese a la infinidad de luchas que se han desarrollado en los últimos años, se explica por la desesperación que ha reinado en quienes han decidido dedicar su vida a la transformación de la sociedad. Ello potenciado por la tibieza y la traición de los principales dirigentes políticos de izquierda que han claudicado en los momentos decisivos de las batallas, derivando en confusión y desmoralización en contingentes importantes de jóvenes y de trabajadores.
Las movilizaciones de las que hemos sido testigo durante todo 2012 no son ninguna casualidad, como tampoco lo son las tendencias políticas que se han expresado en el movimiento juvenil. Son por el contrario resultado de las experiencias pasadas que han supervivido en el movimiento y que reviven a raíz del ingreso de nuevos e inmensos contingentes de jóvenes y trabajadores a la lucha.
La aparente derrota de la lucha contra la imposición ha reavivado, en ese sentido, una tendencia que ha permanecido como natural pero que desde hace años ha sido el bemol de la lucha de la juventud: el ultraizquierdismo. Ante el contexto que se abre producto de la imposición de Peña Nieto se vuelve indispensable que los jóvenes saquemos las lecciones del pasado, como única vía de preparar de mejor forma las batallas futuras pues de lo contrario tropezaremos de nueva cuenta con los viejos derroteros.
El ultraizquierdismo puede definirse grosso modo como una tendencia que pretende suplantar la acción de las masas en la transformación de la sociedad por un puñado de individuos incapaces de comprender la relación de fuerzas en la cual se encuentra la lucha de clases. Es decir donde un pequeño grupo actúa en nombre de las masas, pero sin su consentimiento, su aprobación, sin ninguna clase de vinculación real con éstas y en consecuencia sin su apoyo real.
Aunque en él se ocultan muchos rasgos, todos ellos se caracterizan por la incomprensión del carácter masivo de la lucha de los oprimidos. Esta tendencia considera que las acciones por sí solas son importantes, sin considerar cuantas personas las realicen y qué clase de apoyo obtengan. Ello por supuesto significa ya una concepción de la lucha política y de sus avatares, pues privilegia los actos al convencimiento de su realización. Para un ultraizquierdista, por ejemplo, lo importante no es cuanta gente apoye el paro en una escuela, sino el paro en sí mismo. Por ello no es ninguna casualidad que estos grupos sean casi siempre antipáticos para la mayoría jóvenes y trabajadores que aunque estén dispuestos a luchar son repelidos por estos grupúsculos que se autoproclaman revolucionarios sin convencer a nadie.
Otro rasgo característico de esta tendencia es el desprecio por las masas, a las que generalmente acusa de las derrotas o bien las caracteriza de inconscientes e ignorantes en lugar de asumir su incapacidad de convencerles de sus ideas. Previo a las movilizaciones del #YoSoy132 vimos como una infinidad de organizaciones acusaban a la juventud de apática e inconsciente, y en tanto la realidad les ha roto la nariz de un golpe han hecho juicios realmente absurdos sobre la lucha como quien quiere que un recién nacido corra cien metros sin siquiera haber gateado.
Por supuesto el ultraizquierdista es incapaz de hacer críticas sobrias, su método consiste en los absolutos y generalidades que no explican ni un ápice ni mucho menos ayudan a comprender el desarrollo de la lucha de clases. Regresando al ejemplo del #YoSoy132 lo responsabiliza en lo general, incluyendo con ello a los cientos de miles de jóvenes que se han movilizado bajo esta bandera, de su incapacidad por derrotar la imposición pero no explica ni responde por que la lucha se ha desarrollado en esos términos y que existía antes, que pudiera o no cambiar esa situación.
Lo anterior significa también que el ultraizquierdismo reniega a la construcción de una organización revolucionaria, aunque lo adopte formalmente como consigna, pues ello significaría adoptar un método distinto de aproximación al movimiento de masas. Donde la tarea principal sería convencer a más personas de organizarse como preludio de cualquier acción, y no la acción en sí misma como preludio del convencimiento. Las expresiones políticas del ultraizquierdismo pueden ser muy variadas, cada una de ellas se presenta de forma distinta según cada situación pero existen algunas muy claras que podemos identificar:
- Conspiracionismo: consiste en considerar que la lucha revolucionaria es obra de un pequeño grupo que ha maquinado planes infranqueables donde las masas no juegan un papel activo, sino sólo responden inconscientemente a esos planes.
- Sectarismo: consiste en impulsar una política gregaria, que en lugar de permitir que una organización conecte con el grueso de las masas la aísla de ellas. En esa medida desprecian a las organizaciones de masas y a su base militante al ser incapaces de distinguir la distancia que hay entre las aspiraciones de transformación social de ésta última y la política reformista de sus dirigentes.
- Maximalismo: es una postura que consiste en el principio del todo o nada, por lo que no conoce matices. En otras palabras impulsa la lucha ciegamente a la derrota por considerar que una victoria solo consiste cuando se han logrado todas las demandas al pie de la letra sin poder identificar los pasos dados adelante y las dificultades propias de cada batalla.
- Terrorismo: consiste en suponer que una acción que cause terror puede por sí sola accionar el desarrollo de la consciencia, aunque nunca considera que el terror puede también ocasionar lo contrario.
- Guerrillerismo: Aunque existen diversas corrientes como el foquismo-guevarismo o la guerra popular prolongada, en general supone que la creación de pequeños grupos armados pueden sustituir la acción de las masas. Aunque algunas de estas expresiones se cubren de fraseología marxista, el sólo hecho de que sean pequeños grupos armados y no grandes contingentes de trabajadores (milicias obreras) demuestra su incomprensión y falseamiento del marxismo.
- Anarquismo-acción directa: consiste en considerar que la acción, cualquiera que esta sea, es por sí misma emancipadora. Es una postura, aunque más acabada, completamente idealista pues desconoce los matices y el desarrollo de la consciencia de los oprimidos, que no es sino el motor del proceso revolucionario. Si la consciencia se desarrollada a través de los actos de violencia, serían más que suficiente las atrocidades del capitalismo para que ya existiera una sociedad sin clases, pero la realidad indica otra cosa.
Aunque existen una gama mucho más amplia de expresiones ultraizquierdistas, e incluso pueden seguir surgiendo producto de la desesperación e incomprensión del desarrollo de la lucha de clases, las anteriores se presentan como sus principales tendencias. El estudio de los métodos y tradiciones de la lucha revolucionaria no solo consiste en su carácter histórico, sino principalmente en la vigencia y en el potencial que estos revisten. Las derrotas de las guerrillas en América Latina en los años sesenta y setenta, por ejemplo ya dan para una discusión muy amplia sobre la validez de tales métodos. Así como hoy en día el ludismo, la destrucción de maquinas, ha sido abandonado por la clase obrera en su lucha contra el capital por su incapacidad para dar pasos serios en la lucha, así los jóvenes debemos abandonar los métodos que impidan desarrollar nuestra lucha y la de los trabajadores.
¿Por qué los marxistas nos oponemos al ultraizquerdismo?: las lecciones de la Revolución Rusa
Desde su nacimiento el marxismo ha rechazado aquellas ideas que plantean una salida al margen de la lucha organizada y consciente de la clase trabajadora.
La crítica que en muchas ocasiones los marxistas plantearon a anarquistas como Bakunin se basaba, entre otras cosas en el anterior criterio. El mismo Lenin, cuyo hermano Alejandro murió ejecutado por intentar asesinar al Zar, combatió con todas sus fuerzas a aquellos grupos que dentro del movimiento revolucionario empleaban el argumento de las bombas y las pistolas. Podríamos decir que el marxismo en Rusia se construyó sobre la base de la crítica de estos métodos y hacia el resto de ideas y tendencias ajenas a la clase obrera.
Para los marxistas la participación masiva, organizada y consciente de los trabajadores en todas las etapas de la lucha de clases es fundamental y la única garantía para que la revolución triunfe y se desarrolle en líneas sanas.
La revolución rusa dotó grandes enseñanzas en ese sentido. Fue el resultado de décadas de trabajo paciente que empezó con pequeños círculos y que también pasó por duras derrotas y desilusiones.
Durante las épocas del nacimiento del marxismo ruso un fuerte movimiento de jóvenes honestos y hartos de la situación que se vivía en la Rusia de aquellos años se alzó con el objetivo de llevar la propaganda socialista a los millones de campesinos pobres. Hablamos del movimiento narodniki (Id al Pueblo), un movimiento compuesto por una osada generación de jóvenes, en su mayoría de clase alta, que era ingenuo y confuso, pero también valeroso y desinteresado.
En “El joven Lenin”, Trotsky los describía así: Hombres y mujeres jóvenes, la mayoría de ellos antiguos estudiantes sumando alrededor de mil llevaron la propaganda socialista a todos los rincones del país...Este movimiento, notable por su alcance e idealismo juvenil...se distinguía por su extrema ingenuidad. Los propagandistas no tenían ni una organización que les guiase ni un programa claro, no tenían experiencia conspiratoria. ¿Y por qué habrían de tenerla? Estos jóvenes, habiendo roto con sus familias y escuelas, sin profesión, ni ligaduras personales y obligaciones, y sin miedo a poderes terrenales o divinos, parecían la cristalización viviente de una sublevación popular. ¿Una constitución? ¿Parlamentarismo?¿Libertad política? No, no serían desviados de la senda por esos señuelos occidentales. Lo que querían era una revolución completa, sin limitaciones o etapas intermedias.
Los narodnikis estaban motivados por la idea de que el éxito de la revolución podía garantizarse con la mera voluntad de hierro y la determinación de un pequeño grupo de hombres y mujeres abnegados.
Las ideas de Bakunin de “destrucción implacable” y sus llamados a la acción directa conectaban con una generación cansada de tantas palabras e impaciente por obtener resultados, sin embargo, la confusión teórica de Bakunin era el reflejo del propio subdesarrollo en Rusia.
A pesar de que el movimiento narodniki juraba a nombre del pueblo en realidad se mantenía aislado de él. Después de dolorosas jornadas en su trayecto y objetivo de llevar las ideas socialistas al pueblo, los narodnikis se encontraban con una sólida muralla de indiferencia campesina. En 1874 más de 700 jóvenes fueron arrestados y aquellos que no habían sufrido de arrestos quedaron exhaustos y desilusionados.
Recientemente muchos grupos defienden las ideas del ultraizquierdismo y recogen, consciente o inconscientemente, las viejas ideas del movimiento narodniki, sin embargo, como Marx y Engels, y posteriormente Lenin y Trotsky explicaron, la única clase capaz de conformar un Estado obrero sano, que conduzca a una sociedad sin clases es la clase obrera en virtud de su papel en la sociedad y en la producción.
Los tradicionales métodos de lucha de la clase trabajadora son la única garantía de que la revolución triunfe. Las huelgas y las manifestaciones son elementos fundamentales para poner de rodillas al Estado capitalista.
Los jóvenes que en estos momentos estamos saliendo a la lucha de manera honesta debemos adoptar como principales herramientas de lucha las manifestaciones y las huelgas generales. Además debemos levantar una táctica que nos permita sumarnos al movimiento obrero y del campesinado pobre.
Los métodos que los marxistas defendemos no son los de la acción directa y desorganizada, no son los de las bombas molotov y el enfrentamiento cuerpo a cuerpo; los métodos que defendemos son las formas históricas de lucha de la clase trabajadora. Debemos luchar por construir el partido revolucionario, por sumar nuestra lucha a la del resto de clases explotadas del país. Debemos evitar caer en la histeria y debemos organizarnos bajo los métodos del centralismo democrático.
Los jóvenes que ahora estamos saliendo a las calles debemos luchar en contra de los métodos del ultraizquierdismo de manera consciente, cerrándole el paso a posiciones sectarias y que buscan el enfrentamiento por el enfrentamiento, pues no nos llevaran a buen puerto sino que serán por el contrario la base para que la burguesía justifique la represión contra el movimiento.
Más allá del movimiento narodniki, existen también otros ejemplos similares. En nuestro propio país, en la década de los 70, miles de jóvenes honestos y valerosos fueron acribillados por el Estado burgués ante los métodos del guerrillerismo. La ausencia del partido revolucionario, sumado a la traición de los estalinistas, jugaron un papel primordial para que miles de jóvenes se convencieran de que la lucha armada era el único camino para transformar la sociedad. No fue así. Aquellos jóvenes que, al igual que los narodnikis, dejaron familia, escuela y trabajo y se fueron a las montañas a empuñar el fusil fueron asesinados de maneras brutales por el régimen priísta. El aislamiento del resto de clases explotadas los puso en la mira y finalmente no se supo más de ellos, hasta la fecha cientos siguen desaparecidos.Lo anterior son las razones por las cuáles los jóvenes marxistas nos oponemos al ultraizquierdismo y a cualquier método que planteé la acción aislada de la juventud mediante métodos de acción directa. Los jóvenes debemos sumar nuestras exigencias a las demandas históricas de la clase trabajadora y del campesinado pobre; esa es el único camino que nos asegurará una victoria.
Una organización revolucionaria para la juventud, una organización bolchevique
La construcción de una organización revolucionaria para la juventud atraviesa por diferentes etapas necesarias para el desarrollo de la misma, de una manera coherente y acabada, desde definir el programa que dará cohesión para la acción a sus miembros y los métodos que empleará sistemáticamente para cumplir los objetivos planteados, así como clarificar y definir las ideas que le orientaran. Sin ideas claras, un programa definido y métodos adecuados coherentes con el programa y las ideas, cualquier intento por construir una organización revolucionaria será solo un desperdicio de tiempo. Las lecciones del movimiento obrero son en este sentido muy claras: sin una organización preparada con antelación con un programa que sea capaz de conectar con más trabajadores, con ideas claras y comprensibles, y métodos adecuados para organizar y discutir la política a desarrollar cualquier ataque insignificante a la
clase trabajadora puede convertirse en una catástrofe para ella.
Ideas
Desde el inicio de la explotación asalariada del trabajo por parte del capital, los sujetos a los que se les subyuga, los proletarios, han recurrido sistemáticamente a la cohesión mutua en organismos específicos para defenderse de esos ataques, defendiendo sus intereses, porque como Lenin decía: “el proletariado no dispone, en su lucha por el poder, de más arma que la organización”. Fruto de ésta contradicción son las primeras expresiones de organización contra el orden social que se imponía: el socialismo utópico y los inicios de los movimientos obreros organizados como el ludismo, cartismo, cooperativas, etc. Para años después –a travesando por muchas experiencias-, llegar a formas más acabadas: el marxismo o socialismo científico.
La importancia de las ideas, o más claramente de la teoría revolucionaria, radica en que es a partir de ellas como se orientara una organización planteando tareas específicas para su desarrollo. En otras palabras las ideas permiten explicar el campo de batalla donde se desarrollara la lucha, y ello a su vez permitirá definir los movimientos o estrategias. Lo contrario es un caminar de ciego, tentando el terreno, tropezándose y cometiendo errores que costaran caro para la organización que no tenga claridad en sus ideas.
Carácter del partido
Pero el número de miembros de una organización es estéril para poder derrocar al capitalismo si no “se está unido por la asociación y unido por el saber.”, en un solo partido de clase proletario disciplinado –una organización revolucionaria-. Esos dos elementos los da el Programa del Partido, documento teórico para la práctica, discutido por los miembros, adoptado, defendido y difundido entre la más amplia gama de estratos sociales.
Lenin decía que “el análisis concreto de la situación concreta es el alma viva, la esencia viva del marxismo” de tal modo que la producción teórica y periodística debe servir como instrumento de conocimiento del modo de producción capitalista actual; identificar las fuerzas sociales activas en el presente -evitando todo reduccionismo de clase-; desentrañar las particularidades del modo de producción capitalista en países concretos y de eso derivar la estrategia y táctica del movimiento en la toma del poder. De tal modo que la frase de Lenin “Sin teoría revolucionaria no puede haber movimiento revolucionario” es una comprensión dialéctica de la superación de la simple experiencia cotidiana, al entender el conjunto de las relaciones económicas-políticas-sociales en su relación con la práctica política/teoría/luchas sociales.
Todo lo anterior sirve para poder conocer y deducir una praxis política coherente en una organización revolucionaria a la altura de las circunstancias, “que pueda conocer la forma de combinar propaganda y agitación, dirigir huelgas, manifestaciones, forjar alianzas, fundar un partido, interpretar coyunturas internas y externas, preparar insurrecciones,” construir el mismo partido con lo más avanzado de los elementos: ser aquella herramienta de la cual las grandes masas se servirán para poder transformar esta sociedad, siendo la organización revolucionaria el puente vivo entre la teoría revolucionaria más acabada, y la fuerza viva del movimiento convirtiendo la misma teoría en “poder material” en cuanto las masas la adoptan como suya y la hacen realidad en la práctica consciente, ahí la misma génesis del partido, único que “representa al movimiento obrero en su conjunto” al “conocer las condiciones, el funcionamiento y los resultados generales del movimiento proletario” (Marx).
Ésta forma de definición de la propia organización y su relación con el movimiento es la consecuencia de su demarcación y su propio papel en la lucha política. Dotando al movimiento de la conciencia necesaria –forma elevada de un espontaneísmo, necesario, pero que en cierto punto debe de conformarse en organización consciente de sí mismo y de su fuerza- de los antagonismos de los intereses entre asalariados y capitalistas con su respectivos “regímenes políticos y sociales” poniendo en juicio el sistema como un todo (Estado/Capitalismo) hostil a su existencia, y a la existencia misma de la humanidad. Aunque es una relación recíproca, como Marx la señalaba en su tesis III sobre Feurebach “el propio educador necesita ser educado.” Y Trotsky al puntualizar que “Sin una organización dirigente, la energía de las masas se disiparía, como se disipa el vapor no contenido en una caldera. Pero sea como fuere, lo que impulsa el movimiento no es la caldera ni el pistón, sino el vapor.”
Lecciones del pasado
Una de las lecciones del partido bolchevique – y que la historia demostrará una y otra vez siendo Alemania en 1918 y el Mayo francés de 1968 claros ejemplos- es que todas las condiciones objetivas propicias para el derrocamiento del Estado y el capitalismo pueden estar presentes: La guerra, la crisis económica, crisis orgánicas, consejos obreros organizados, etc., pero sin aquella dirección consciente y organizada en torno a un programa revolucionario ligado al movimiento y con la capa de elementos más avanzados, la cuestión subjetiva: la iniciativa revolucionaria; en los procesos objetivos, cualquier intento revolucionario acaba fracasando estrepitosamente y abre periodos de reacción conservadora o contrarrevolucionaria. Es decir, sabiendo la función histórica que tiene el proletariado -y su vanguardia más organizada-, los cuáles utilizan las categorías del pensamiento marxista para entender –en sus propias contradicciones particulares- el devenir histórico y así incidir en los procesos sociales con una dirección correcta que asegure su victoria.
Las desviaciones, deformaciones y traiciones de las ideas a lo largo de la historia de las organizaciones ya conformadas que representan –o pretenden representar- a la clase obrera en su lucha contra el capital son múltiples: el reformismo, el oportunismo, el determinismo histórico, el economicismo, - que son las ideas que llevarán a La socialdemocracia alemana a traicionar a la clase obrera al votar a favor de los bonos de guerra en 1914-. La escolástica soviética –que mutila el carácter vivo del marxismo en cuanto “guía para la acción”- a la par de la degeneración burocrática de la Revolución Rusa y la III internacional que significó el estalinismo, el cientifismo de los años 60´s, el ultraizquierdismo –con todas sus variantes-. Siendo actualmente su expresión en el relativismo de la lucha por el “no-poder”: dejan de lado la cuestión principal de las acciones de un partido y movimiento obrero: la toma del poder para la transformación de la sociedad.
La gran lección del partido bolchevique ruso es que a pesar de todas las dificultades que representaba el autoritarismo y la represión zarista, construyeron pacientemente cuadros políticos, “revolucionarios profesionales”, que sostenían y garantizaban llevar a la práctica la cohesión en el trabajo en función a un programa y una táctica, que ellos mismos sostenían a la organización militando conscientemente en ella bajo los principios del centralismo democrático -la discusión más amplia de ideas y la unidad más completa en la acción- y que a la postre dieron como resultado el constituir el primer Estado Obrero en la historia de la humanidad, con el proletariado en el poder y así poder instaurar una organización nueva de las fuerzas productivas basadas en nuevas relaciones de producción: el socialismo.
Programa
¿Cuál es el programa que defiende una organización bolchevique? En primera dar una batalla ideológica en contra de los prejuicios de la burguesía, organizando actividades que permitan a los jóvenes y trabajadores sacar conclusiones sobre su lucha y sobre la mejor forma de desarrollarla.
Los marxistas no obviamos el hecho de que los trabajadores y los jóvenes no luchan por gusto ni por diversión, sino por la defensa de sus condiciones de vida. De tal forma que para nosotros el Programa que se defiende no es cualquier cosa pues los métodos, las estrategias e incluso la táctica que se adopte para la lucha parten de las demandas que se enarbolen. Mientras algunos esperan que las masas se levanten un buen día coreando consignas socialistas, nosotros comprendemos que el proceso político por el cual deben atravesar millones de trabajadores es mucho más complejo.
Por lo anterior los marxistas del CEDEP y de Militante defendemos rotundamente la idea de Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista: “Los comunistas no forman un partido aparte, opuesto a los otros partidos obreros. No tienen intereses que los separen del conjunto del proletariado. No proclaman principios sectarios a los que quisieran amoldar el movimiento proletario”
Es decir somos conscientes de que la tarea que hemos adoptado no es convencernos a nosotros mismos de lo bien que hacemos las cosas, sino en primer instancia convencer a más jóvenes y trabajadores de dar la batalla contra este sistema de opresión y hambre. Enarbolar las demandas concretas de los trabajadores y los jóvenes es en primer lugar un reconocimiento de las necesidades de los explotados, a los que queremos convencer y organizar, pese a que en ellas pueda existir confianza en el capitalismo. La lucha de los trabajadores y los jóvenes se desarrolla a partir de la experiencia que ellos mismos desarrollan. Pero ello no será resultado espontaneo un buen día por la mañana, sino resultado del trabajo consciente de quienes asumimos la tarea de luchar contra este sistema. Por ello partimos del método desarrollado por Trotsky en el Programa de Transición, mismo en el que señala que “es necesario ayudar a las masas a que en sus luchas cotidianas hallen el puente que une sus reivindicaciones actuales con el programa de la revolución socialistas”. Es por ello que los socialistas al mismo tiempo que luchamos junto a la clase trabajadora por empleo estable y salario digno, y al mismo tiempo que defendemos el derecho a una educación de calidad, suficiente y gratuita, también llamamos a expropiar a la burguesía para poner toda esa riqueza bajo el control democrático de los trabajadores.La lucha por mejorar las condiciones de vida, razón por la cual jóvenes y trabajadores salen a las calles, no puede resolverse en los márgenes de una sociedad dividida en clases. Los marxistas insistimos una y otra vez en ello pues si bien en un momento podemos conquistar mejoras, tarde o temprano éstas serán arrebatadas por la burguesía con la mano en la cintura. Solo a través de la lucha por el socialismo, defendiendo un programa marxista, un combate por la mejora de nuestras condiciones de vida y la vinculación con la lucha por el socialismo es como podremos cambiar este sistema que nos oprime y explota.
Métodos
Uno de los problemas principales a los que se enfrenta cualquier joven que quiere dar la batalla contra la explotación es sin lugar a duda el de los métodos a implementar en esa lucha. Es decir en las formas y los medios por los cuales pretende alcanzar los objetivos que se ha planteado. De tal forma que la discusión de los métodos no es cualquier cosa sino un problema nodal para la lucha de los trabajadores y jóvenes, de las conclusiones de ella dependerá fundamentalmente el éxito o el fracaso de la misma.
La disertación sobre los métodos es por tanto una discusión principalmente estratégica pues es la definición de las iniciativas que serán adoptados de donde derivan la estrategia y la táctica a desarrollar, junto a las ideas y el programa que orientaran las acciones que se propongan. En este texto hemos expuesto grosso modo la diferencia entre el ultraizquierdismo y el marxismo como métodos de aproximación a la lucha de clases. Ello es de suma importancia pues el ultraizquierdismo parte principalmente de la incomprensión política del desarrollo de la consciencia y por tanto de los matices que la lucha de clases va adquiriendo en su desarrollo. Ello, como hemos explicado, tiene conclusiones prácticas que se expresan en los objetivos y tareas que asumen las organizaciones. Pero a su vez se expresan en la forma en que las organizaciones discuten y toman decisiones. Los métodos de una organización, sean de cariz teórico u organizativo (por ejemplo la forma en que se elige a la dirección o la línea política a seguir), son por tanto los músculos que dan movilidad a la misma.
Una de las confusiones con más repercusiones para una organización es la confusión sobre los momentos del proceso revolucionario. Por ejemplo la confusión entre la preparación revolucionaria y la insurrección o el asalto del poder, es base del guerrillerismo como método de lucha. Los marxistas reconocemos que como revolucionarios tenemos que jugar un papel de primer orden en la lucha de clases, principalmente orientando al movimiento y clarificando las ideas del mismo, pero a su vez reconocemos que no seremos nosotros quienes hagan la revolución sino que esa es tarea de las masas trabajadoras mismas. Es decir que en todo caso el papel de los marxistas es el de ser una dirección consciente pero nunca sustituyendo al movimiento de la clase trabajadora. De ello derivan una serie de métodos organizativos y políticos para acercarnos a los jóvenes y trabajadores a quienes queremos ganar a nuestras ideas. Ello y no es otra cosa que el bolchevismo: ganar e influir pacientemente en la mayoría de la clase trabajadora.
Pero muchos jóvenes honestos se preguntaran ¿Por qué esperar? ¿Por qué no acabar de una buena vez con la miseria aunque seamos pocos? La respuesta es en realidad muy simple: porque es imposible que la burguesía sea derrotada sin la participación del movimiento obrero movilizándose en las calles, haciendo huelgas en los distintos centros de trabajo y desarrollando huelgas generales, entre otros métodos de lucha; es por ello que los marxistas estamos convencidos que la clase trabajadora misma deber sea consciente del paso que debe dar, pues de lo contrario ese paso que hoy puede ser para adelante, mañana pueden ser tres para atrás. Si la transformación de la sociedad fuera tan simple como dar un ejemplo de valentía y coraje, como supone la idea de la acción directa, realmente es que ahora ya viviríamos bajo el reino socialista. Pero la realidad es más dura y cruel, y la lucha de clases en el siglo pasado demuestra que sin el convencimiento de la mayoría de la clase trabajadora para transformar conscientemente a la sociedad cualquier paso adelante será tan frágil como un castillo de naipes.
La burguesía, a diferencia de otras clases dominantes, ha requerido desarrollar las ciencias para desarrollar las fuerzas productivas. Pero a su vez ha requerido desarrolla como ninguna otra clase sus métodos de dominación para tratar de controlar a la clase trabajadora. De tal forma que como ninguna otra clase dominante en el pasado, la burguesía ha tenido que especializarse para mantener el control. Si ello es así, también es válida para la clase trabajadora la necesidad de desarrollarse y especializarse para liberarse de la explotación capitalista. En otras palabras la clase trabajadora solo podrá emanciparse cuando haya adoptado un programa, métodos e ideas adecuadas para su lucha que no será otra cosa sino precisamente la lucha por el socialismo bajo la bandera del marxismo.
La principal terea de los jóvenes y trabajadores hoy en día es organizarse, prepararse y ganar a más compañeros para la causa de la lucha por el socialismo y para cuando estalle una guerra sin cuartel entre el proletariado y la burguesía por el poder político y económico de la sociedad. Como un ejército, los explotados tienen la tarea de entrenarse cotidianamente sacando toda clase de lecciones y experiencias de las diferentes batallas cotidianas entre el trabajo y el capital y las desarrolladas contra el Estado burgués. Pero ese entrenamiento, especialmente para el caso de los elementos más desarrollados políticamente del proletariado y de la juventud, pasa por la discusión de las ideas, el debate de las acciones a desarrollar, en el convencimiento de más compañeros a las filas del marxismo. Pero para ello es necesaria una organización que sea el vínculo histórico entre las generaciones y luchas del pasado con las del presente. Una organización que transmita la experiencia histórica del proletariado mundial para la lucha del presente y las del futuro. Esa organización es hoy en día la Corriente Marxista Revolucionaria, y su sección en México la Tendencia Marxista Militante.
Los compañeros Militante defendemos las ideas del autentico marxismo como la mejor arma que los proletarios tenemos para luchar por nuestro presente. Te invitamos a que nos conozcas y a que te organices con nosotros como el primer paso para la transformación de la sociedad.
09 de abril de 2013
El PRI con Peña Nieto al frente ha logrado imponerse en la silla presidencial, millones de dólares se invirtieron para comprar jueces, medios de comunicación, policías y para armar toda una campaña que cubriera la nueva y descarada imposición. Lo que esto demuestra es que la democracia es en realidad la dictadura de los grandes empresarios, banqueros y terratenientes, de la burguesía.
Para los trabajadores y la juventud esto es un golpe muy importante, las nuevas reformas que está impulsando Peña Nieto atacan directamente a cada una de las viejas conquistas políticas, democráticas y económicas.
A continuación presentamos un compilado de artículos que desde militante.org y desde las páginas de nuestro periódico (publicado mes a mes) hemos presentado al movimiento. Creemos que es fundamental seguir sacando lecciones que nos permitan establecer las tareas que vienen, a ello responde esta publicación.
Invitamos a todos nuestros lectores a ponerse en contacto con nosotros y participar en la lucha que cotidianamente damos contra la miseria y la explotación a la que nos somete este régimen.
Mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Perspectivas para el gobierno de Peña Nieto
La lucha que la clase trabajadora y la juventud deben dar es una lucha muy fuerte, larga y complicada, sin embargo es la lucha más necesaria y fundamental para todos nosotros, de otra forma estamos condenados a vivir bajo un régimen que prioriza las ganancias millonarias para unos cuentos a costa de provocar las más grandes desgracias sociales.
Esta lucha requiere basarse en las ideas del socialismo científico para que cada uno de sus pasos sea un golpe a este régimen. Por ello la Fundación Federico Engels ha hecho un gran esfuerzo por recuperar y reeditar decenas de títulos clásicos del marxismo, al mismo tiempo hemos publicado nuevos análisis sobre los más variados temas referentes a la lucha por el socialismo.
Desde el 22 de Abril y hasta al 26 estaremos en la explanada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en la UNAM (cerca del metro CU, L3 del metro), ahí presentaremos el amplio y nuevo catálogo que tenemos para todos los compañeros.
Esperamos tu asistencia para que además puedas compartirnos tus experiencias de lucha.
Si te encuentras en el interior de la República y no puedes asistir contáctanos en Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. para que a través de internet podamos mantener una charla y enviarte los títulos que desees.
Página Oficial de la Fundación Federico Engels
En la editorial de Militante 211 se escribe: “El caos creciente de la economía mundial, el avance inexorable de la crisis capitalista, ha obligado al imperialismo y la oligarquía mexicana a imponer a su candidato a cualquier costo. Con la imposición como ya casi un hecho, se sienten seguros para lanzar ataques hacia la clase obrera, todo con la finalidad de asegurar que la riqueza social sea propiedad privada sólo de la clase burguesa; es la decadencia del sistema capitalista, su inestabilidad, lo que los obliga.
La coyuntura política global demuestra que la clase dominante no piensa resignarse a las perdidas, lo que están perdiendo por la recesión lo están sacando, a toda costa, de sobreexplotar al trabajador ¿Cómo? con una reforma laboral como en Grecia y España. La derecha necesita nuevamente echar polvo a los ojos de los explotados, infundir credibilidad nuevamente a la democracia burguesa. Busca nuevamente poner todo el poder del Estado al servicio de industriales y banqueros. Santificar nuevamente las relaciones entre el trabajo y el capital con el credo de la ley para hacerlas aceptables, adecuar el marco legal para, sin problemas, poder mandar a la policía contra quién se queje, quien reclame. “Modernizar las relaciones de trabajo”, legalizar la explotación más salvaje y asegurar la mayor cantidad de riqueza para los ya ricos.”
En ese contexto la unidad en la acción de la clase trabajadora y sus organizaciones se transforma en una condición sin la cual será muy difícil frenar el programa de Peña Nieto y la burguesía. Frente a la política antiobrera los recursos judiciales, la llamada lucha por la vía legal, han demostrado sus enormes limitaciones; todo el aparato judicial, incluidos los tribunales electorales y la SCJN, son instrumentos al servicio de los poderosos, es por ello para que los amparaos o impugnaciones judiciales contra las determinaciones del gobierno sólo pueden tener alguna clase de futuro a condición de que los trabajadores se movilicen en las calles e incluso pasen al terreno de la huelga general. No hay otro camino, dejar el destino de la clase trabajadora en manos de jueces y tribunales representa la garantía segura de que Peña Nieto terminará por imponer su voluntad. AMLO y otros dirigentes como Martín Esparza o Hernández Juárez deben aceptar esa realidad y de cara a los siguientes episodios llamar a la clase trabajadora a pasar a la ofensiva con acciones y movilizaciones que por su magnitud demuestren la verdadera fuerza cuantitativa y cualitativa de las clases explotadas y oprimidas del capitalismo.
01 de octubre del 2012
Editorial:
La lucha contra la reforma laboral
http://militante.org/node/2188
Páginas centrales:
Balance de la lucha contra el fraude electoral y las tareas del proletariado: por un partido obrero y socialista
http://militante.org/balance-de-la-lucha-contra-el-fraude-electoral-y-las-tareas-del-proletariado
Nacional:
Informe de la actividad del Comité Promotor de la Huelga General y próximas acciones
Fuera el ejército de Ciudad Neza
http://militante.org/fuera-el-ejercito-de-ciudad-neza
La problemática social en el Edomex tiene solución; se llama socialismo
http://militante.org/node/2144
México se adhiere al Acuerdo Transpacífico
http://militante.org/mexico-se-adhiere-al-acuerdo-transpacifico
El TEPJF ataca a la izquierda en el DF y Guerrero
http://militante.org/node/2143
Sindical:
Un ejemplo de organización de los profesores en “la casa de Elba Esther”, sección 36 del SNTE
http://militante.org/un-ejemplo-organizacion-trabajadores-cnte-seccion-36
Audi en Puebla: sobre explotación laboral y lucha de clases
http://militante.org/audi-en-puebla-explotacion-laboral-y-lucha-de-clases
Juvenil:
La lucha en las universidades: por la unidad de trabajadores y estudiantes
http://militante.org/node/2155
Después del #YoSoy132 un nuevo impulso del movimiento juvenil
http://militante.org/despues-del-yosoy132-un-nuevo-impulso-del-movimiento-juvenil
Internacional:
Venezuela: elecciones 7 de octubre
http://militante.org/elecciones-7-ocubre-en-venezuela
El caos creciente de la economía mundial, el avance inexorable de la crisis capitalista, ha obligado al imperialismo y la oligarquía mexicana a imponer a su candidato a cualquier costo. Con la imposición como ya casi un hecho, se sienten seguros para lanzar ataques hacia la clase obrera, todo con la finalidad de asegurar que la riqueza social sea propiedad privada sólo de la clase burguesa; es la decadencia del sistema capitalista, su inestabilidad, lo que los obliga.
La coyuntura política global demuestra que la clase dominante no piensa resignarse a las perdidas, lo que están perdiendo por la recesión lo están sacando, a toda costa, de sobreexplotar al trabajador ¿Cómo? con una reforma laboral como en Grecia y España. La derecha necesita nuevamente echar polvo a los ojos de los explotados, infundir credibilidad nuevamente a la democracia burguesa. Busca nuevamente poner todo el poder del Estado al servicio de industriales y banqueros. Santificar nuevamente las relaciones entre el trabajo y el capital con el credo de la ley para hacerlas aceptables, adecuar el marco legal para, sin problemas, poder mandar a la policía contra quién se queje, quien reclame. “Modernizar las relaciones de trabajo”, legalizar la explotación más salvaje y asegurar la mayor cantidad de riqueza para los ya ricos.
La iniciativa patronal presentada por Calderón defendida por PAN y PRI consiste en dos grandes frentes de ataque. Por un lado liberar el mercado laboral, abaratar la fuerza de trabajo para que el patrón tenga el mínimo gasto. Para esto se atacan 1. La contratación (contratos de prueba, por hora, contrato verbal, base por productividad), 2. El costo de mantener el empleo (seguro médico, programa para vivienda, prestaciones, evitando generar antigüedad, subcontratación u outsourcing, pensiones y clausulas de jubilación) aquí entra el despido libre, es decir, sin aviso previo y sin liquidación, 3. El salario (pago por hora, productividad). El segundo frente es la organización obrera: la patronal no solamente necesita legalizar las prácticas que le aseguren las mayores ganancias, también requiere eliminar toda capacidad de respuesta de los trabajadores. El segundo objetivo de la reforma laboral es debilitar a los sindicatos y reducirlos a su mínima expresión poniendo límites de todo tipo contra ellos. Restricción, hasta casi desaparecer, del derecho a huelga y sindicalización (aumento de requisitos para constituir un sindicato, para emplazar a huelga, solo doce meses de salarios caídos). Trabas para la recolección de cuotas, informes financieros públicos obligatorios. Se propone que el dinero de cuotas no utilizado sea inmediatamente dado al IMSS, esto junto a la eliminación de cuotas patronales al seguro significa que el trabajador pague doble por su seguro de salud; si lo llega a tener.
Es de todos conocido que la letra de la Ley Federal del Trabajo, a la hora de trabajar, es cosa muerta o desaparecida. Los derechos laborales, las conquistas sociales son negadas a cada paso que da la patronal en su lucha incansable por explotar más la fuerza de trabajo, por expoliar más al proletariado. En el país, y en el mundo, se ha creado una situación de extrema explotación del asalariado, de miseria acumulada y la negación de todo futuro para las masas laboriosas. Esta forma de proceder, alargada en el tiempo va provocando, sobre la explotación “normal”, sobre la contradicción fundamental de la sociedad, un cúmulo enorme de pequeñas contradicciones, pequeños atropellos, faltas, insultos, vejaciones que van acumulando rabia, odio y malestar entre los trabajadores, va tapando las salidas individuales, las distracciones particulares, desnuda la relaciones de trabajo hasta los huesos, dejando a la vista la más descarnada realidad sobre como la sociedad levanta la fortuna de pocos sobre la miseria escalofriante de millones.
Sin embargo ningún gobierno en el mundo puede hacer esto sin provocar las más hondas reacciones de la sociedad. El ejemplo más inmediato lo encontramos en España y Grecia, dónde la lucha y la conciencia ha provocado manifestaciones, huelgas generales, tomas de fábricas y que millares de personas cuestionen frontalmente la viabilidad del capitalismo. Es destacable como, en México, la debilidad orgánica de la derecha la ha hecho titubear antes de enfrentarse a un escenario como este. Para ellos tan solo la posibilidad de la movilización obrera les hizo ya, trastabillar y tropezar.
La respuesta generalizada del movimiento obrero ha sido el rechazo abierto, reconociendo sin reservas su carácter reaccionario y retrograda. La respuesta del movimiento, el debate y la movilización se vio levemente retrasada debido a la falta de orientación desde las direcciones sindicales por un lado y, por el otro, a la orientación puramente parlamentaria que al principio se quiso dar. Utilizar únicamente la vía parlamentaria y legal para enfrentar este ataque es repetir los errores de pasadas luchas, de la Ley del ISSSTE en 2007, de la extinción de LyF en 2009, y para mayor desgracia, del fraude electoral de este 2012. Lamentablemente la actitud de la dirección de MORENA y de AMLO no ha dado para que participe activamente como si lo hizo en otras ocasiones, como 2008 en la contrarreforma petrolera o en 2009 apoyando la lucha de SME.
Rápidamente se ha demostrado la total insuficiencia de la “acción legislativa”. La experiencia de un movimiento que lleva varios años topándose de frente contra la barrera de la falsa legalidad dio paso casi de inmediato a la necesidad de la movilización, pero inclusive esto ya no al mismo nivel que antes. Las acciones del SME, la CNTE, han sido unificadas con la UNT, telefonistas y STUNAM. La respuesta por parte de la base de estas organizaciones está obligando a sus dirigentes a pasar del acostumbrado radicalismo verbal a las acciones tangibles. En particular los llamados de Agustín Rodríguez a la Huelga General son muestra inequívoca no de su radicalismo sindical sino de la presión de la base y en general. También se ha dado un nuevo paso, una situación poco vista en luchas pasadas, la participación de los sindicatos industriales. Los trabajadores de Nissan de Morelos han salido a la lucha convocados por su sindicato. La entrada en escena de los sectores donde la movilización no ha sido la constante en pasados años muestra las hondas repercusiones que provocará la reforma laboral pero también, y más importante, que los tiempos están cambiando y, poco a poco, estirando los músculos la clase obrera esta entrando en escena para imprimir su sello a la lucha de clases.
De los momentos más característicos de esta nueva situación, donde los trabajadores usuran sus organizaciones para defenderse y obligaran a quien esté en las secretarias a ponerse al frente de la lucha o hacerse a un lado, es el protagonizado por los trabajadores de Nissan, quienes pararon la carretera a Cuernavaca durante varias horas; por el momento son la excepción, pero también son el comienzo del camino hacia un sindicalismo combativo. Hasta ahora, uno de los principales retos a superar, en la lucha contra la reforma laboral, y todas las que vienen atrás es incorporar a los grandes sindicatos industriales, cuya mayoría está en manos de agentes de la burguesía metidos a dirigentes del Congreso del Trabajo y la CTM. El rechazo que hasta ahora han mostrado estos dirigentes es muy diferente a la actitud que habían mostrado frente a otros ataques o en la vida sindical diaria, donde han sido quienes han solapado muchos de los atropellos cometidos. Por supuesto que están defendiendo intereses propios y de camarilla pero no se mueven por gusto sino por que saben que el terreno bajo sus pies se está convirtiendo inexorablemente en un volcán en nacimiento; es el movimientos creciente en la base lo que hace que se muevan las alturas. No podría tener más razón el presidente del consejo de vigilancia del sindicato petrolero y priísta Ricardo Aldana cuando declara que “hoy México tiene tranquilidad social y laboral gracias a los sindicatos”. La paz laboral, las reformas a leyes secundarias, al apaciguamiento de los conflictos y el descabezamiento de las disidencias, el abandono de las huelgas y los atropellos de la patronal, todo esto ha descansado durante décadas en el control ejercido por lo charros. Pero ahora la situación económica y política puede obligar a dar un giro.
Ante la aprobación de la reforma es necesario pasar de las palabras a los hechos, a la violencia de arriba la violencia de abajo. La dirección de los sindicatos independientes debe ponerle fecha a la Huelga General y organizarla consecuente y minuciosamente. Hay que llamar a un Consejo Nacional de Huelga, que defina un plan de acción único, que construya un Frente Único contra la reforma laboral y todas las que vienen detrás. Un calendario unificado de movilizaciones para lograr la unidad en la acción; el hecho de que entre el miércoles 26 y el viernes 28 la gran mayoría de las movilizaciones confluyeran en los mismos puntos, en las mismas demandas, al mismo tiempo y en el mismo lugar es una prueba irrebatible de la dirección natural del movimiento hacia la unidad. Hay que coronar este proceso y llevarlo a un plano superior con la unificación de la lucha también en las direcciones, en los hechos y no solo palabras. Con una fecha para la Huelga General y una convocatoria a la unidad hay que llamar a la acción conjunta también a los sindicatos oficialistas, obligándolos frente a sus bases a actuar o desenmascararse.
La forma en que el movimiento ha respondido ha despertado del letargo a muchos sectores de la clase trabajadora, pero aun hace falta más. Hagamos que los sindicatos sean pilar de la lucha clasista, combativa y revolucionaria contra el capitalismo y no su sostén. Hay que dar una orientación revolucionaria a la actividad inmediata de la organización sindical. El momento puede ser aprovechado para obligar al dar marcha atrás a la reforma laboral, a la imposición pero sólo a condición de que exista una alternativa marxista organizada en los sindicatos que pueda incidir en el proceso a favor de los interese de toda la clase obrera y de sus tareas históricas. Para combatir la reforma laboral y todos lo ataque del próximo sexenio debemos tener bien en claro: Al capitalismo no se le reforma, ¡se le destruye!
01 de octubre del 2012